Javier Cusimano
Desde mañana hasta el viernes 7 de noviembre estará en Mendoza el reconocido poeta, periodista y dramaturgo. Durante estos días participará de homenajes, dictará conferencias, charlas y seminarios.
La mayoría de los movimientos emancipatorios del pasado y del presente a pesar de sus distancias en cuanto a las formas de recorrer un camino confluyen en el igual deseo utópico de construir una sociedad distinta, de querer lo imposible.
Dice Fernando Ainsa en uno de sus ensayos históricos que ninguna utopía, aún realizada, tolera la conformista aceptación de lo dado. Su vocación, más allá del sueño esperanzado que procura es la protesta y la subversión del orden vigente. En este desacuerdo sustancial, en esta resistencia natural, en esta herejía inmanente, está la dinámica profunda que ha permitido a la utopía atravesar los siglos con modelos renovados de esperanza.
En la Argentina, los desaparecidos de ayer y los condenados al hambre de hoy, conforman un vasto pueblo de muertos y de vivos que se reconocen en la desgracia. Todos ellos persisten y se encuentran invadidos por un deseo en el alma. Persiguen, como cazadores furtivos, la misma utopía: "belleza y justicia".
La que sin duda comparten los grupos tercermundistas, las Madres de Plaza de Mayo, los piqueteros, y corrientes sociales de resistencia anticapitalista. Y la que compartieron hombres de letras, con destinos tan distintos, pero con un pensamiento tan contemporáneo, como Rodolfo Walsh, Paco Urondo, González Pacheco, Haroldo Conti, Juan Gelman y también Vicente Zito Lema.
Leer todo el artículo


No hay comentarios :
Publicar un comentario