viernes, 29 de febrero de 2008

Año 1 Nro. 7 - Editorial

El Nuevo año no está para bollos
El tiburón no muere con anzuelos


El nuevo (sic) gobierno mendocino, que es el de Jaque, resalta en gestos ampulosos su recién iniciada gestión, como reafirmando sus promesas electorales, las que a 60 días de asumir, ya están medio devaluadas, como el dólar. Cristina K, a su vez, se aferra al INDEC trucho para disimular la inflación, la canasta familiar, la ancha brecha entre ricos y pobres; la pelea que vendrá por los salarios; la deuda externa, cada vez más eterna; la crisis energética por culpa de los aires acondicionados y los celulares; la valija en tránsito no se sabe adónde y pa’ quién; la fortuna personal y la Lilita Carrió.

Lo peor es que si el Tío Sam estornuda, como está ocurriendo, los de la periferia nos resfriamos; la especulación financiera hace agua; los dólares golondrinas no saben dónde aposentarse y el mundo se estremece como si tuviera el mal de Parkinson o la tos convulsa. No cambiará la TV basura; el fútbol lugareño no se salva ni con el Tomba ni con la Lepra ni con el Boli; la Gran Fiesta Gran es apta solo para turistas. Para los laburantes de las viñas y las bodegas; los de las sandías, melones y ajos, los de las fábricas y los talleres, la opción es mutarse en piqueteros, cortando las rutas y quemando cubiertas para lograr que les devuelvan algo de la plusvalía que les sustrae el capital.

Pese a todo, no nos entran balas fácilmente y en nuestras pálidas reservas no nos falta una sonrisa de esperanza y optimismo. Y claro; ello no es suficiente, porque si se tiene adelante un tiburón, es mejor prepararse y tirar un arponazo y dar en el blanco, por eso también no bajamos los brazos y con nuestra pluma cibernética pretendemos que las palabras sean por lo menos perdigones.

La cuestión es mirar por sobre el hombro del que nos quiere obnubilar la vista, el alma y la sangre. Todo lo contrario, nuestra apelación fundamental por esta escritura a que nos sumemos unos y todos para lograr eso tan trillado que decimos, o sea, un país mejor, un mundo mejor.
En fin, como dice el tango, la pelea es cruel y mucha, y aquí nos mantenemos firmes aunque vengan degollando.
Hasta la próxima.

La Quinta Pata

Año 1 Nro. 7 - El virus de la crisis ataca la economía de Estados Unidos

Para tener una dimensión exacta de esta crisis es importante tener en cuenta qué es lo que esta en juego realmente hoy. Y estamos refiriéndonos nada más y nada menos que al papel del dólar billete en las tres funciones que cumple el dinero. Es decir como unidad de cuenta, como medio de intercambio (la inutilidad del dólar en ambas resulta evidente debido a continuas devaluaciones y su inestabilidad como medidor de precios internacionales) y fundamentalmente como reserva de valor.

Mediáticamente la crisis financiera que se desató en Estados Unidos tuvo su inicio a mediados del 2007. Un banco que tenía activos respaldados por hipotecas inmobiliarias de alto riesgo de Estados Unidos quedó insolvente. Pero esto fue la punta del iceberg que con el correr de los meses se fue extendiendo a todo el sistema financiero. Entonces fue innegable sincerar el análisis de lo evidente y así salieron a la luz las verdaderas causas de lo sucedido.
Leer todo el artículo - CerrarLa conservación del papel del dólar como moneda de reserva mundial, o sea como forma de atesorar riquezas ha sido el pilar principal de la economía estadounidense a lo largo de estas décadas, incluso por encima de la inmensa superioridad militar del gigante del norte en relación al resto del mundo. Recordemos que sus gastos en defensa para el presente año superan a la suma combinada de los presupuestos militares del resto de los países del globo.

Pero para tener una mejor comprensión del real alcance que puede tener esta crisis que sin dudas es estructural y no coyuntural, es necesario remontarse a los comienzos del actual sistema monetario mundial.

El Acuerdo de Bretton Woods alcanzado al término de la Segunda Guerra Mundial consistió no sólo en la creación de los grandes Organismos Multilaterales de Crédito como el FMI y el BM sino que también sentaron las bases del Patrón Oro. Este acuerdo benefició excepcionalmente el papel del dólar de Estados Unidos como la moneda de reserva mundial. El valor de las divisas de los países miembros del FMI debían ser fijadas en relación con el valor del dólar. Por su parte, Estados Unidos asumía el compromiso de no emitir excesivamente y se obligaba a entregar oro a cambio de sus dólares tanto a gobiernos como a Bancos Centrales extranjeros que lo solicitasen. De esta forma cuando los países europeos tenían excedentes comerciales, estos eran colocados en dólares y no en oro porque podían ganar una tasa de interés y porque los dólares podían ser siempre reconvertidos en oro.

Bajo la presidencia de Lyndon Johnson los astronómicos costes de la guerra de Vietnam elevaron el déficit presupuestario a niveles récord. El dólar se volvió vulnerable a una corrida sobre el oro y entonces fue necesario tomar medidas de fondo para no perder el lugar hegemónico de la divisa norteamericana en la escena mundial. Se manipularon las estadísticas económicas como de hecho se hace hasta el día de hoy (cualquier parecido con nuestro país es pura coincidencia). Los principales indicadores económicos como la tasa de desempleo, la inflación, hasta el PIB norteamericano fueron retocados a fin de ocultar la crisis en ciernes.

Sin embargo en 1971 las reservas de oro monetario habían caído a un nivel alarmante debido al aumento constante del déficit en el comercio exterior. La reserva federal de Estados Unidos ya no estaba en condiciones de garantizar (respaldar) con oro la creciente cantidad de dólares emitidos. Entonces quedó claro que tener el monopolio de la máquina de hacer dinero ya no implicaba salir indemne de cualquier coyuntura. Norteamérica no podía darse el lujo de perder más reservas en oro si no quería perder el papel del dólar como la moneda de reserva mundial. De esta forma Nixon decretó el fin del Patrón Oro suspendiendo la convertibilidad del dólar en oro.

A partir de ese momento comienza a jugar un papel primordial la influencia de la órbita militar sobre el resto de los sectores, entre estos el de las finanzas. Habiendo perdido Estados Unidos a partir de los 70´ su papel de acreedor y ya como creciente deudor neto del resto del mundo debido a abultados déficits en sus cuentas, entendió que la única forma de conservar su poder imperial era reforzando su papel de gendarme mundial. De esta manera presionó al resto de los países para que con sus excedentes comerciales en dólares compraran bonos del tesoro norteamericano si no querían quedar fuera de su paraguas atómico, esto por supuesto en el contexto de la Guerra Fría.

La crisis del petróleo de 1973 y la presión de Estados Unidos sobre OPEC para realizar transacciones exclusivamente en dólares en el mercado petrolero salvó una vez más al dólar de perder su papel central en las finanzas y comercio internacional.
Luego, Alan Greenspan a cargo de la Reserva Federal, fue quien durante casi 20 años jugó un papel decisivo en alcanzar una amplia desregulación del sistema financiero norteamericano. La titularización de las hipotecas de alto riesgo, hoy en el tapete, fue una de sus herencias.

Con el visto bueno del gobierno y la Reserva Federal, el sistema financiero fue desarrollando una capacidad asombrosa en términos de ingeniería financiera para, a través de sus Bancos Privados y Fondos de Inversión, alcanzar crecientes beneficios en operaciones especulativas de muy alto riesgo. La falta de controles en el manejo de estos flujos financieros no hizo otra cosa que exacerbar una burbuja tanto financiera como inmobiliaria que se ha vuelto insostenible en el tiempo. Esta insostenibilidad se deriva de una ecuación básica: no se puede hacer dinero del dinero eternamente si detrás de estas operaciones no hay en definitiva una actividad productiva que la respalde. Entonces en determinado momento estas operaciones ficticias hacen explotar la burbuja. Y es allí cuando el peligro arrecia ya que la crisis se traslada indefectiblemente al resto de la economía. Bancos y Fondos de Inversión quiebran o simplemente retiran sus fondos a la espera de que pase el temporal.
Actualmente los números hablan por si solo de la alarmante inestabilidad del sistema financiero estadounidense y las desastrosas consecuencias que podría tener en el resto del mundo. La cuenta corriente mide el superávit comercial neto o déficit de un país, más los pagos internacionales de intereses, royalties, dividendos, capital de ganancias, etc. Su déficit de cuenta corriente en 2006 fue de 800.000 millones de dólares, 8 veces más deficitario que España quien le sigue en este listado. Desde que George W. Bush llegó al poder, la deuda se ha incrementado en casi un 50%, explicada principalmente por los gastos militares. Esto resulta insostenible en el tiempo.
Es un hecho que el dólar está perdiendo sus cualidades para cumplir las funciones arriba mencionadas. La Unidad Monetaria Asiática, la reconversión de las reservas de los países árabes en euros y su comercio de petróleo en una canasta de monedas, el intercambio de bienes y servicios dentro del MERCOSUR que comienza a hacerse en las monedas de sus países, son todos signos de un mismo horizonte: el abandono del dólar como divisa mundial por excelencia y una tendencia general a una regionalización financiera. Así se está produciendo un cambio radical en las monedas en las que se guardan las reservas internacionales, con un dólar perdiendo terreno en forma acelerada a manos de otras monedas, principalmente el euro.
La razón principal se deriva de lo anteriormente dicho: el valor del dólar ha caído como fruto del inmenso déficit estadounidense y la pérdida de confianza en la solidez de su economía. Para entender la pérdida de confianza en el dólar basta analizar el precio del oro que desde enero del año 2003 a la fecha ha casi triplicado su valor.

Será entonces necesario prepararse para las consecuencias que traerá una recesión que afectará indudablemente al resto de los países y una creciente debilidad del dólar. Por razones estructurales éste, más temprano que tarde abandonará su lugar como divisa de referencia mundial. Y así, la autonomización regional llegará también a las finanzas con el surgimiento de fuertes monedas regionales. Es en este sentido donde el MERCOSUR debe consolidarse como bloque económico con la fortaleza suficiente para defender una moneda propia y un sistema financiero que responda a los intereses de la región y no a compañías Multinacionales del primer mundo. El Banco del Sur puede ser el punta pie inicial en un proyecto para dar el nacimiento definitivo a lo que Bolívar llamó La Patria Grande.

Sergio Papi - Asesor económico de APyME Mendoza

La Quinta Pata

Año 1 Nro. 7 - Relaciones peligrosas

Cristina recibió al embajador yanqui con lo que, según se dice, se van a recomponer las “tirantes relaciones” que se tenían. Todo es posible en la dimensión conocida, o sea, una amistad con la que uno da y el otro se lo lleva.


Es posible que sea un acto simplemente protocolar, simbólico, de esos para la galería. Pero no tanto, porque el imperio no juega a la semiótica de los tiempos, ni le apetecen solo los buenos gestos, menos ahora que en los vientos le traen resonancias o hecatombes, o al menos, pesadillas. Y con nuestro país añoran las “relaciones carnales” del menemismo, el de la imposición del neoliberalismo a rajatablas. La realidad le es muy otra – al imperio – cuando desde Latinoamérica, la “del patio trasero”, es decir, su última gran reserva para sus políticas de latrocinio, las señales también son rojas, el color de la rebeldía.
Leer todo el artículo - CerrarEspecíficamente se rompió con esas “relaciones carnales”, lo mismo con el consenso de Washington, cierta firmeza en la política exterior, del brazo de Venezuela, Bolivia, Ecuador y el resto de los países que se esfuerzan en romper con la decadencia neocolonial de las potencias hegemónicas. La firme disposición a no dejarse chantajear por el episodio de la “valija” y denunciar la actividad de los servicios norteamericanos, sin declinar el camino por un remedo de “tercera vía”, algo así como aquel peronismo de la tercera posición que finalmente llega a convertirse en una pata de los enemigos de la Nación y de sus sectores nacionales y populares. De todos modos, no es poca cosa, cuando de lo que se trata es de esforzarse por la debida liberación política y económica. No nos olvidamos del papel que se jugó en la tarea humanitaria por los prisioneros de las FARC, dejando malparado al cipayo de Uribe y el fortalecimiento de la Venezuela bolivariana. Sin embargo, lo que se califica como recomposición de las relaciones con los yanquis puede tener sus bemoles en el tejido de las relaciones exteriores con los países de la región, en cuanto las aproximaciones hacia un costado es el alejamiento para con el otro. Así, por ejemplo, mientras se agudizaban las tensiones con el imperio, se multiplicaban los guiños amorosos con Venezuela, Ecuador y Bolivia. Sería tremendamente peligroso que el péndulo encuentre, ahora, el campo fértil en el del enemigo.

Representación de la burguesía
No se trata de exaltar al gobierno kirchnerista, ni desconocer su condición de representante de la burguesía local, la que se esfuerza por autocalificarse de nacional.

Sino de reconocer hechos que han cambiado notoriamente el simbolismo de la década del 90, de entrega del patrimonio nacional, cuyos responsables orillan la calificación de traidores a la patria.

Volviendo a lo que significa el imperialismo para nuestros países, es decir penetración política, económica y cultural, con aliados al interior muy fuertes, asoma una derecha con cierto ímpetu y que obtuvo un territorio importante, como lo es la ciudad de Buenos Aires por Macri y su partido PRO, lo que le da pie para intentar, por fin, lograr una fuerza hegemónica y orgánica con perspectiva a futuro. Debe ser la Argentina uno de los pocos países donde la derecha, políticamente, no tiene una estructura que la proyecte en el tiempo. Los intentos de Alzogaray y otros, como la Nueva Fuerza por ejemplo, naufragaron. Claro, se expresa fuertemente en los sectores hegemónicos de la economía y finanzas, el de los monopolios y las inversiones especulativas; los que tienen las facultades de lobby en su más alto nivel de seducción por medio de la más cruda y descarada práctica de corrupción. Y este es el gran peligro, porque son las fuerzas de la desestabilización, de las acciones antidemocráticas, que abren el camino para el derrumbe de la representatividad republicana. A esto de la derecha debemos agregar desde la dialéctica, la derechización del peronismo, el que se identifica en el justicialismo y en el sindicalismo burocrático. Siempre el peronismo asumió el discurso de la defensa de los intereses de los trabajadores, de los pequeños y medianos productores, e incluso impulsó la composición de una fuerte burguesía nacional, pero lo fue, muy moderadamente la primera etapa del 43 al 52. Después vendría la descomposición de ese discurso con, incluso, etapas políticas antipopulares y antinacionales e impulsos mafiosos, que viene a ser, en definitiva, la esencia del justicialismo.

Algo es algo, pero…
Se nota una recuperación y el crecimiento del trabajo, como también del salario, aunque solamente para ciertos sectores, pero se mantiene un alto porcentaje de trabajo en negro, alrededor de un 45%, como también la precariedad del mismo. Los llamados planes para jefas y jefes, que se mantienen, son anémicos y tienen, más que nada, un alto porcentaje de clientelismo electoral.

Además, los indicadores de pobreza, que también han disminuido, lo que queda, unos 10 millones de pobres y unos 3 millones de indigentes, no se condicen con el crecimiento del PBI, lo que significa que se mantiene una injusta distribución de la riqueza. No se tocan los intereses de las privatizadas ni asoman medidas o disposiciones que den una señal de una necesaria recuperación. Tampoco se reforma el sistema fiscal, con lo que el que gana más sigue pagando como el que gana menos.

En este plano de las políticas oficiales lo que queda claro es que el kirchnerismo es una etapa del capitalismo nativo instalado para asegurar la gobernabilidad en un momento en que viene padeciendo, universalmente, sacudones cada vez más profundos, que lo llevan, sin metáforas, a una crisis estructural, lo que no quiere decir que vaya a se su fin en días más.

Ni vanguardismo ni autoflagelación
Pese a la continuidad de la matriz distributiva propia del neoliberalismo sería hasta torpe y necio políticamente, no mirara este nuevo momento donde aparecen elementos ciertos de recuperación socio-económica, y que impactan con razón y fuerza, en la conciencia de importantes sectores y organizaciones populares. El pueblo está de buen humor, no obstante algunas dificultades colectivas, como el problema energético, real pero al mismo tiempo potenciado por la derecha y sus medios comunicacionales masivos, la mayoría defensores de los intereses antinacionales.

Por eso, la representación política de los auténticos sectores populares, no está en una autopostulación vanguardista, con una pretendida pureza ideológica cuando se considera que “solamente la clase obrera” debe ser la protagonista de los cambios profundos – revolucionarios – para la transformación de la realidad, actitud que se aproxima al maniqueísmo del pensamiento único.

Como contrapartida, están los que interpretan los resultados electorales como la imposibilidad de romper el cerco del capitalismo imperialista y sus representaciones políticas nativas. En gran parte son los que devienen de la militancia en partidos o movimientos o estructuras que aparecen con un ropaje progresista, o el seguidismo a figuras que aparecen también con ese perfil. En su momento el Partido Intransigente (PI) con Oscar Alende, el radicalismo alfonsinista, el FREPASO con el Chacho, el mismo delarruismo, y cuantos más, con cuales y con quienes creían que iban a alcanzar el cielo con las manos. Más que las derrotas fue la decepción política e ideológica las que los han sumido en el escepticismo como una autoflagelación por sus errores.

El momento exige a los sectores populares insertos en las opciones auténticas o de real alternativa al sistema capitalista e imperialista a una militancia compleja que exige, a su vez, firmeza estratégica y amplitud. Que requiere de construcción a mediano y largo plazo, pero también de eficiencia y planificación. Que exige razonamiento dialéctico y, por lo tanto, desprovisto de todo tipo de dogmatismo y visión cerrada de la realidad.

Ramón Ábalo

Cristina en Mendoza en medio de una borrasca de derechos humanos

Al gobernador Jaque no le ha quedado, con la presencia de la presidenta de la Nación en Mendoza nada para festejar. En todo caso, las clásicas fotos. Y ello es así, porque en las alforjas de la ilustre visitante no vino nada de peso. Para peor, ésta se encontró en un remolino de protestas y demandas por parte de los organismos de derechos humanos que ya han trascendido las fronteras locales. Las que pudo palpar personalmente cuando las protestas subieron desde la misma concentración que enmarcó su presencia, muy breve por cierto, en la bodega anfitriona. Sin embargo, a los organismos, en un inmediato balance les ha parecido positivo que Cristina en un momento tuvo un acercamiento en el que manifestó que el reclamo va a tener solución. Ello sería algo así como que los días de Carlos Rico están contados. Por otro lado, el optimismo se basaría, también en que este caso, está en un nivel de una profunda contradicción entre la Nación y la Provincia.


La Quinta Pata

Año 1 Nro. 7 - La voluntad infinita

Usurpa tierras. Controla el agua y el petróleo. Nos informa y entretiene. Gobierna. Y sólo tiene cuatro letras.


Nos encaminamos hacia un escenario peligrosamente novelesco: un sólo hombre es dueño de todo el pueblo; el banco, la plaza, la escuela, la calle principal, el hotel, el periódico... todo lleva su nombre. Es la voluntad infinita que adquiere nuevas formas y complejidades en los tiempos de la desterritorialización de los capitales.

Tiene corto apellido y largas uñas para codearse con la élite del poder mafioso. Ni los banqueros menemistas, ni los ex-ministros de glúteos operados, ni la gusanería de Miami quedan fuera de su extenso manto de influencias. Su escueto nombre materializa, contiene y condensa la esencia misma del poder en Mendoza, y más allá. Sólo cuatro letras alcanzan para convertirse en una totalidad, en un concepto absoluto, en una voluntad infinita.
Leer todo el artículo - CerrarLas tierras usurpadas, los medios de comunicación, el agua, el petróleo y las cárceles privadas, el club de fútbol, los arcos, la pelota, el pito del árbitro y, dentro de poco, el aire que respiramos nos remiten a esas dos sílabas. Una simple y diminuta palabrita es la llave que destraba situaciones adversas y reafirma el compromiso ideológico de jueces, legisladores y funcionarios con el verdadero dueño de las decisiones.

Nunca necesitó formar parte de ninguna lista partidaria, ni acceder a ningún cargo electivo, su voluntad infinita es el poder real. Sin embargo nunca evitó el reconocimiento público que todo gran empresario adquiere naturalmente. Cierto día, uno de sus lacayos le mostró una cita de Maquiavelo en la que el gran pensador italiano del medioevo aconsejaba al príncipe ejercer su poder a partir del amor o el temor que su figura generara en el pueblo. Para ello, imaginó, había que convertirse en un hombre conocido, recorrer actos protocolares, organizar fiestas y agasajos, participar de eventos estrictamente sociales, su nombre debía estar instalado en la cotidianidad mendocina. De ahí al amor, o al temor, hay un solo paso.

¿Cuarto poder?...no. El poder condensado en cuatro letras. Los medios de comunicación, sus medios de comunicación, son su principal herramienta para conseguir todo lo demás. Una campaña de desprestigio, una serie de editoriales, o varias notas tendenciosas alcanzan para hacer echar ministros, lograr fallos favorables, reabrir procesos licitatorios o decidir elecciones. ¿Libertad de prensa? Lenin prefería hablar de un mero fetiche burgués para ocultar la esencia propagandística que ontológicamente conlleva el ejercicio de la prensa.

¿Por qué evitar que se vea en Mendoza el canal público? La voluntad infinita no es antojadiza, siempre tiene su lógica de funcionamiento y su razón estratégica: Primero: las señales de difusión transitan por el aire que se supone es libre y de todos pero que, tarde o temprano, será también de su propiedad. Segundo: los medios de comunicación le permitieron alcanzar la cima del poder que hoy ostenta… Entonces ¿por qué dejar que alguien más maneje masivamente esa poderosa herramienta? Otro gran pensador italiano, Antonio Gramsci, advertía que el dinamismo propio de los procesos hegemónicos admite la diversidad de opinión mientras éstas no se aparten totalmente del discurso estratégico. Lo que no es admisible, aclaraba, es poner en situación de batalla a las ideas que tanto tiempo costó imponer como verdades universales.

Su corto apellido italiano -como italianos también son los apellidos de los grandes pensadores que recuperamos en estas líneas- hoy se repite coherentemente en las demandas que ganan las calles de Mendoza. Sus cuatro letras están en las protestas por la usurpación de terrenos de la Universidad Nacional de Cuyo, en las que se exigen aumentos salariales, en las que se promueve la recuperación de nuestros recursos naturales, en las que se denuncia la contaminación ambiental, en las que se cuestiona el fallo judicial que posibilitó la suspensión de la señal del canal público.

Estos hechos ponen de manifiesto la lógica misma del poder absoluto. El amor al príncipe ya es poco factible, su vocación monopolista arrasó incluso con la posibilidad de ser un pro-hombre; solo queda apelar al temor.

¿Será que fuera de las pantallas y los ámbitos adictos del poder político su figura se va convirtiendo lentamente en un símbolo de lo que hay que destruir para terminar con la injusticia en todas sus formas? ¿Será que el poder de sus medios, su poder, encontró el camino hacia su única muerte posible: la lenta pero incontenible rearticulación de las voluntades dispersas y atomizadas? ¿Será que la voluntad infinita sólo encuentra su límite en la infinita voluntad popular? Depende de nosotros.

Ernesto Espeche

La Quinta Pata

Año 1 Nro. 7 - Los mendocinos chochos con el Parque Central, pero...

Sin lugar a dudas el Parque Central se ha convertido en un atractivo para los mendocinos como fue en su momento la Peatonal hasta que quedó instituida como uno de los hitos de la nueva ciudad. Con el Parque Central ocurre lo mismo. Ya está instalado en el patrimonio colectivo no sólo de los habitantes de Capital sino que es pertenencia de la población en general. Sin embargo presenta algunas falencias que afectan a paseantes y vecinos.

La construcción de veredas en el sector sur este de Pellegrini en la rotonda de la referida calle con Perú, no entró en el diseño del proyecto original. Así es como los caminantes tienen que desplazarse por el asfalto para poder moverse con cierta comodidad, eso sí, asumiendo el riesgo de ser atropellados por un vehículo. En los días de lluvia la situación se agrava debido que los desagües están obstruidos y el agua gana parte de la calzada. El sitio por donde deben pasar sí o sí los peatones y los alumnos de la Escuela Belgrano (en su mayoría también peatones) es incómodo y peligroso.
Leer todo el artículo - CerrarEs la propia comuna de la ciudad (gestiones anteriores) la que ha transformado un predio vacío situado al costado de Servicios Públicos, sobre Perú, en una playa de movimiento de tierra. Todos los días aparecen camiones descargando, a veces, escombros. Ya se ha formado una verdadera montaña de tierra suelta de más de tres metros de alto. Ante la menor brisa las casas de las inmediaciones se llenan de polvo. Y si corre viento la situación de los vecinos se torna muy difícil. Resulta inadmisible el funcionamiento de un espacio como ese en medio de una zona residencial y dentro, casi, de un paseo que es un orgullo para los mendocinos. ¿Por qué no forestar ese lugar y agrandar así el magnífico pulmón verde del que disfrutamos? Lo que mencionaron algunos políticos (por suerte ya idos) es que ese gran predio está destinado a “negocios inmobiliarios” ¿Negocios de quién? ¿Del municipio? Creemos que no figura en los lineamientos de una comuna el “hacer negocios” Creíamos escuchar al recordado Cacciatore cuando se anunció que en ese gran lote sería edificada una catedral y edificios de departamentos (¿negocio inmobiliario?) Ya tenemos suficientes iglesias y demasiados bloques de cemento. La gente requiere espacios, aire, sol, libertad. ¿Por qué no cumplir con los deseos de los ciudadanos? Las obras concebidas pensando en ellos son exitosas y hasta casi imperecederas. Ese es el caso de la peatonal, verdadero polo social, de turismo, de arte. Cuando se planifica en aras del “negocio” el resultado es distinto. El lugar que ahora, indebidamente, es un tierral opresivo podría transformarse en un predio destinado a la salud, con vegetación, clases de gimnasia o deportes a cargo del excelente cuerpo de profesionales de la comuna y no en otros enormes edificios que lo único que logran es generar cierto hacinamiento, tapar la luz del sol, elevar la temperatura ambiental, disminuir la presión de agua y hacer que las añejas cloacas colapsen.

No se duda que el trazado, vías de circulación, ingreso y salidas de las dos rotondas aledañas al Parque Central nacieron de la concepción de especialistas. En computadoras y papel los planos quedaron plasmados. Lo concreto, en la realidad, es que esos distribuidores de tránsito automotor funcionan. Lo que al parecer nadie tuvo en cuenta es la existencia del peatón. Esas vías circulares son imposibles de cruzar sin arriesgar la vida o, por lo menos, un par de huesos. Las sendas peatonales están desdibujadas. Los automovilistas cumplen con una casi tradición de nuestro caótico tránsito, no respetan a los caminantes, no ceden el paso. Es más, entran y salen de las rotondas a velocidades excesivas. Ya se han producido accidentes, personas atropelladas, ciclistas. Pierden los más indefensos en ese planteo desordenado. Todos sabemos que es importante para un gobernante salirle al cruce a una situación de riesgo y no proceder con una tragedia encima. Es el momento de corregir fallas como las señaladas y luego difundir debidamente los resultados, ya que de eso se trata, de propender al bien común y que la gente sepa que se cumple con ese primordial postulado de la política.

Cuando alguien llega al Parque Central viene con un preconcepto. Algo le contaron. Los pintorescos patos. El lago. Esos montes verdes más bellos que los del Parque Lezama. Los visitantes, muchos, cada vez más, van al encuentro de cosas gratas. Y surge la nota discordante: coches con escape libre, mal llamados deportivos, atraviesan las calles laterales a velocidades peligrosísimas. Es un riesgo muy grande para quienes pasean ya que el estar inmerso en medio de la belleza, la tranquilidad hace que desciendan las defensas listas para funcionar en otros sitios (pleno centro, por ejemplo)

Se supone que una calle que surca un parque es parte del mismo y no una pista de competencias de estruendosos coches. Y aunque la familia no esté cerca por donde pasa un bólido conducido por un inadaptado, el paisaje, por hermoso y bucólico que sea, se rompe por imperio del ruido. No se puede disfrutar de algo si el cerebro tiembla por exceso de decibeles.

El espacio, bien pensado, de estacionamiento, es utilizado por conductores a quienes les hace falta que los eduquen, también como pista. Creen que la gente los mira y los admira cuando parten muy rápido, en medio del fragor de sus motores con silenciadores destripados. Y no es así. Concitan odio y generan encono contra las autoridades que deberían ser quienes los encaucen en normas de convivencia y respeto.

Calle Mitre, en su cruce del Parque Central, es verdaderamente infernal en lo que a altas velocidades se refiere. No hacen falta condiciones de vidente para afirmar que la posibilidad de uno o más accidentes graves está dada. Niños o ancianos que tienen una similitud, no pueden calcular con precisión su velocidad de paso en relación a un vehículo que avanza rápido hacia ellos, caminan a diario por ese lugar. Es un punto crítico. Habría que prestarle urgente atención.

Los escapes libres, eufemísticamente llamados “deportivos” se han adueñado de nosotros. Nos invaden. Alteran, paredes y ventanas por medio, al recién nacido, al enfermo. Interrumpen conversaciones. Nos sacan del sueño con un insulto en la boca. Están prohibidos y, sin embargo cunden. En un cuento que no hace mucho escribí los definí como la “música de la ciudad” Obviamente que no tienen nada que ver con la música. Y sin embargo están ocupando el espacio de aire y audición que le corresponde a la charla, al descanso y a la música, todo eso que cortan con ruido.

Las motitos de los repartidores, buenos servicios, sin dudas. De fábrica, las he escuchado, zumban. El sonido que sale de sus escapes es soportable. Y no. Los pibes cadetes tiran los silenciadores originales y les ponen otros “deportivos” Se acabó la paz. Bolones de óxido pintarrajeados llegan de departamentos vecinos, autos de los 70, 80. Su única manifestación de funcionamiento es reventar los oídos de la gente. Niños bien, pretenciosos y engrupidos, como decía un tango, en sus autos “tuneados” también con escapes semilibres.

Es la trasgresión. Saben que molestan a los demás con su marcha estrepitosa. No les importa. Son felices a bordo del estallido que los acompaña. Anexan estruendo a poder. A velocidad. Ocurre que el mundo no se mueve en el interior de un auto, ni arriba de una motito y tampoco en una cara chopera. La ciudad en definitiva, la parte del mundo que nos toca que es de todos nosotros, tiene que ser armónica.

Sería factible establecer una ordenanza muy dura al respecto. Cuando se detecta un escape no convencional, hay que aplicarle al infractor una multa y la obligación del llamado a silencio, a algo de silencio, a reglarlo. Si se produce la reincidencia ya la pena debe ser mucho mayor. Esto podría constituir la base de una campaña “Mendoza donde el silencio es salud” o algo así. Las sanciones podrían transformarse en una buena fuente de ingresos para el municipio.

Todo lo anterior se basa en la observación directa de una problemática que afecta a habitantes de la Ciudad. De ninguna manera pretendo erigirme en político, suplantar a alguno o enseñarles a varios a pensar y proceder. No. Ocurre que, como se sabe, todos los hombres somos políticos. Vivimos inmersos en la política, en los aciertos y errores de quienes la manejan. No nos queda más alternativa que ser políticos, aunque no candidatos.

Cabe reiterar, que todas las necesidades de mejoras surgen del mal manejo de gestiones anteriores. No le cabe responsabilidad a la actual conducción comunal. No obstante, son muchos los vecinos de la zona que verían con agrado y alivio la solución a estos problemas.

Y la ciudad entera, a la que todos amamos, se sentiría más orgullosa.

Alberto Atienza

Nunca falta un buey corneta decían las abuelas (¿Cómo serían?) Era, es, el “peludo de regalo” (abuelas sic) que irrumpe con una metida de pata irreparable. O el que formula declaraciones (en el caso de algún funcionario político) que nos deja “patitiesos” (nona, que raro hablabas)

“Hay que tapar el lago del Parque Central” dijo el otro día uno de esos “B.C”

“Vamos a construir en ese lugar un salón para actos culturales” agregó “B.C.” o “P de R”, como se prefiera. “Ese está de la nuca” comentó un chico de 13 años al enterarse del proyecto, “si el lago es lo más lindo que tenemos”

En torno a ese magnífico paseo hay predios en los que aun se erigen antiguos galpones del desaparecido ferrocarril (Menem ¡qué grande sos!) Y terreno en abundancia, prácticamente, grandes baldíos. ¿Qué le pasa a “B.C”? ¿No conoce la zona? ¿Quiere destruir lo hecho nada más que porque no lo hizo él?

“Es al ñudo que lo fajen al que nace barrigón” diría cualquier abuela de las de antes, no las actuales, estilizadas, bellas, jóvenes. No. Esas “yayas” de mecedoras y braceros a sus pies, sabias en sus dichos. Sin embargo, algunas vueltas de faja le vendrían bien al guatón del cuento. Y si algunos giros de esa banda le tapan la boca, mejor.

El deseo de los vecinos y de los mendocinos en su mayoría (¿por qué no una encuesta?) es que el lago permanezca. La ambición nuestra, en particular y dentro del tema es que la madre de la madre de “B.C” vuelva y le diga: “Pero mijo, no sea papanatas, ¿adónde se ha visto? ¿Cómo va a tapar un espejo de agua para levantar un socotroco de cemento?


La Quinta Pata

Año 1 Nro. 7 - Había bibliotecas

Había bibliotecas. Cine con butacas –duras, eso sí– y cine clubes. Escuelas, y muchas. Librerías que no vendían solo lápices y Parkers, sino también guitarras y libros. Había palabra. Y cumplimiento de palabra. Había bienestar sin riqueza inadmisible; pobres con huerta, trabajo, gallinas, patos y parralito o limoneros en el patio.

Había panaderías que en las madrugadas cocinaban pan en el horno, y amasaban lectura y debate en la piecita del cuidador (del horno ¡no de la puerta!). Entonces había amaneceres con olor a mesa y ojos rojos de sueño, saliendo de la panadería.

Había partizanos, y españoles empecinados recordando cantos de combate parecidos a la nostalgia brillosa de los eucaliptos.
Leer todo el artículo - CerrarHabía tren. Entonces había reencuentro familiar y manteles de año nuevo llenos de platos.

Había teléfono con operador. Entonces había buenas nuevas de casamiento antes de saberlo el propio novio.

Había pocas calles asfaltadas e innumerables callejones bordeados de cultivos que no eran colza ni soja.

Había gente grande con apenas instrucción de escuela primaria, sabihondos hasta de astronomía, lectores de Conrad, Steinbeck y Tolstoi.

Había migratorios a la universidad; jóvenes de regreso en los veranos.

Y corsos en Carnaval. Y Club Social y Deportivo, sin poner la primera A, o el retroceso. En marcha constante, segura, saludable y numerosa.

Ese es, aunque resulte familiar tan solo en una hendija de la memoria, un sitio sin nombre determinado. Es el de muchos que perdieron paralelo con las vías. Un pueblo cualquiera y todos, en la Argentina.

Había.

Hoy, poco y nada. Tal vez hay herrumbre, ahora, quietud, callos de callar, necesidades, biblioteca desierta de público, ausencias…

Aquella cultura de la palabra, la solidaridad y el razonamiento, aun a los ponchazos, requirió de años y más años de maceración. Fuerte, clara, en constante crecimiento dialéctico, con lastres y con viento. Pero era. O pretendía ser.

Como la misión, por usar una palabra tan cara al vocabulario actual, fue usurpar culturas, “matar la tierra” (permiso, don Alberto), acomodarse, engañar, robar y asesinar más de una vez, para permanecer, fue preciso no confiar en los devenires naturales. Hubo que amilanar, desaparecer y compulsar.

Se superaron todos los obstáculos del camino lógico de la evolución y más pronto que tarde se instaló otra cultura, deplorable (molestan los adjetivos. Pero se podría agregar más y más).

Una democracia a gatas, donde vale votar a quién más que por qué (excepto que pegue fuerte, muy fuerte y prometa castigos cercanos a la furia divina. Si un tal Dios hizo el mundo en siete días, ¡cómo algún otro no va a cambiar la faz de esta parcelita que pisamos en sesenta!). La inexistencia o ambigüedad de propuestas a futuro, para ir acomodando reglas viejas (Derrida de bolsillo) a lo que de lugar, y mejor que dé lugar a intereses individuales y mezquinos; la tradición inventada velozmente del éxito, la tolerancia, el triunfo económico y el laissez faire…Bah, bah, bah, un asquete. Pero peligrosísimo, porque es también cultura y acendrada tal vez más fuertemente que aquella otra, anacrónica, se dirá, pero apreciable indudablemente.

Digamos que acá no se trata de enmendar urnas con la pobre justificación del “yo confié”. Se trata de asumir la cultura del “no me importa”. Hasta hace algún tiempo atrás creímos que el olvido era lo terrible de este futuro que nos tocó. Hoy lo pongo en duda; me tinca que el olvido es literario. Porque lo terrible que nos tocó es la indiferencia y las excusas pueriles.

De otro modo, ¿cómo se entiende que una elección dé la autoridad suficiente como para volver a poner en el ruedo social y decisorio a represores y asesinos? ¿cómo se explica la gula teológica y económica? ¿cómo se deshegemoniza la concepción de chorros por pobres? ¿y cómo se sensibiliza ante el chorro de pobres de toda pobreza? ¿cómo se propala que los delincuentes están en todos lados y que en todos los casos es grave, no solo cuando “portan rostro”? ¿cómo se comprende la convivencia funcional entre castigadores y castigados? ¿cómo se convence de que el agua es para saciar la sed y no para lavar oro? ¿cómo se justifica la confusión popularizada que degrada el término “política”?

¡CÓMO SE OLVIDA Y PERDONA LA LIGEREZA EN LA ACEPTACIÓN DE ESTAS MUTACIONES CULTURALES IMPUESTAS ARTIFICIALMENTE, QUE NOS REPRIMEN LA CALIDAD HUMANA Y SOLIDARIA!

Cómo... Porque no hace mucho, había panaderías que en las madrugadas cocinaban pan en el horno, y amasaban lectura y debate en la piecita del cuidador (del horno ¡no de la puerta!). Entonces había amaneceres con olor a mesa y ojos rojos de sueños saliendo de las panaderías.

Sonnia De Monte

La Quinta Pata

Año 1 Nro. 7 - Lecturas: El Ciro y el Che

El Che quiere verte

El Che quiere verte

Ciro Bustos
Vergara, 2007
509 páginas


Los recuentos bibliográficos sobre la campaña del Che – especialmente la fase de Ñancahuazú – funcionan como imanes irresistibles para estudiosos, discípulos, admiradores, imitadores y público en general. Es que la aventura libertaria de un puñado de seres humanos conducidos por un hombre extraordinario y pese a mil obstáculos en la consecución de un fin – cuando menos difuso o inalcanzable para los mortales de hoy en día – mantiene en vigencia la fascinación de lo formidable y las revelaciones de lo secreto. Además, hay mercado.
En primera instancia aparecieron las versiones de quienes derrotaron al Che; luego vino el Diario boliviano, las versiones de los sobrevivientes, la de los compañeros no presentes en la selva, la de los captores, la de los asesinos y hasta la de algún creativo contemporáneo que solo era un niño cuando ocurrían los acontecimientos (1). Ahora, el aporte del Ciro se edifica luego de un largo y penoso – para él – periodo de marginamiento y auto-impuesto silencio.
Leer todo el artículo - CerrarCasi todo lo que se ha escrito, la historia reaccionaria, la revolucionaria y esa variante que se proclama como objetiva o neutral han demostrado escasa inclinación hacia la simpatía por las ordalías a las que se vio sometido el comprovinciano Bustos. Injusticia que recién en los últimos años tiende a mitigarse, pero solo en módicas dosis: hay quienes todavía le atribuyen que el haber trajinado mapas y dibujado a los compañeros que permanecían en el monte precipitó el final de la guerrilla. Muy pocos, en cambio, han reparado en el rol de chivo expiatorio de Bustos, su resuelto mutismo protector y absoluto, según su versión, de las ramas argentinas del proyecto del Che y su inocencia en el asunto de los bosquejos de los guerrilleros. Pocos fueron capaces de visualizar su tipo especial de gallardía, tan diferente de las poses y mezquindades del francés Regis Debray – discípulo aventajado y selvático-pragmático de su mentor, el malogrado filósofo estructuralista Louis Althusser – y de otros varios héroes o meros sobrevivientes, o apesadumbrados, o revestidos, o vendidos, o pusilánimes que juzgan de acuerdo a un sistema de evaluación demasiado torpe y, cuando no, decididamente oportunista. En verdad, ni el mismo Comandante le otorgó al Pelao (Bustos) un lugar limpio de ripios en sus escritos. Y si el mismo jefe lo trató – si somos benignos – con distancia crítica en las entradas referidas a él en el Diario, cae de maduro que las voces dentro y fuera del monte, sin más, debieron emplear el mismo tono (2).

Ciro se reivindica con modestia en su trabajo. Lo que vendría a ser, reivindicar el papel ingrato del enlace, del hombre de inteligencia, el de las tareas especiales, por lo general grises, solitarias, sin reconocimientos. Por los objetivos de la causa, se vio obligado a confrontar claroscuros éticos, casi desconocidos para la propia tropa que apenas los imaginó. A la luz de nuestra actualidad sería difícil que alguien esté en condiciones o sienta ganas de disputar las intimidades que Bustos decidió descubrir en sus memorias. Pero sí se pueden debatir las interpretaciones que develan errores fatídicos de la izquierda regional (tanto la tradicional como la llamada nueva-radicalizada) y de secciones de la revolución cubana (sobre todo las del área de inteligencia latinoamericana), entre otros de más grueso calibre. Sería necio encubrir aquellas faltas, más individuales que colectivas, pero se necesita invocar el contexto especial en que se libraron aquellas batallas (3). Discriminar, aunque resulte doloroso, lo micro de lo macrohistórico, es decir, ver qué quedó de positivo de aquella intentona fallida y revisar el halo pesimista de que la mayoría de lo actuado – y de los que actuaron – huela tenuemente a podrido. Sin descalificarlo, es probable que no sea Ciro la persona mejor posicionada para llevar a cabo un examen de esta naturaleza.

Bustos vivió una buena parte de su vida olvidado y despechado por el juicio sumario que le endilgó esta historia. El Che quiere verte se presenta como su ocasión de resarcimiento y él la ha aprovechado con la rectitud que le permiten sus circunstancias. ¿Acaso no todos aquellos que se empeñan en emborronar cuartillas no operan de modo similar? Resulta obvio que quienes debieron auxiliarlo no lo hicieron, otros le colocaron de inmediato el sambenito de Judas del Che y los demás lo condenaron quizá al peor de los castigos: la indiferencia. He ahí la justificación nodal de su recuento.

Pero quedan innumerables elementos sabrosos en este libro, de valor incalculable para los que se esmeran en querer saber y aprender, que pueden conducir a la inauguración de discusiones necesarias y productivas para el campo popular: por ejemplo, las detalladas vicisitudes y entretelones que acuciaron al Ejército Guerrillero del Pueblo (EGP), a su temperamental líder, Jorge Ricardo Masetti, y las causas e incidentes que precipitaron al fracaso de ese temprano ensayo guerrillero en el monte salteño. O la devoción de un hombre que se cree común (Ciro) por otros excepcionales (el Che, Masetti, Fidel); llama la atención que Bustos al recrear sus diálogos con Guevara lo trate de usted y éste lo tutee, pese a ser casi coetáneos; y que aún en los pasajes más acerbos y doloridos de las memorias no se atreva a cuestionar su figura. También la impugnación más o menos reciente a los que alegan que si bien el objetivo de Guevara era la Argentina y no Bolivia (esto lo confirma Fidel en su entrevista con Ignacio Ramonet en Biografía a dos voces), su intención era aguardar la adición a la lucha del peronismo proscripto y radicalizado. Para Bustos, nada más lejos de la realidad: Guevara desconfiaba a raudales de los peronistas, incluido el Gordo John William Cooke, y no deseaba sumarlos porque aducía que estaban muy infiltrados.

A pesar de que cuestiona no haberse dejado morir cuando le correspondió – antes de ser aprehendido –, Bustos es un hombre valiente y nada común: hay que serlo para reconocer lo que le tocó en suerte, en Salta, cuando la errónea ejecución de un compañero cuyo delito fue no estar a la altura de lo requerido por los esfuerzos de la guerrilla (4). Asimismo, para mediar humilde y leal, entre individuos descomunales en su importancia, arrojo, carácter, arbitrariedad y poder de mando.

De igual modo es sustancioso el capítulo mendocino, en los aprontes del EGP en los que participaron y discutieron unos cuantos veteranos, conocidos de nuestro medio. Entre ellos, el director de esta revista, Ramón Ábalo quien, según pregona, contribuirá con ratificaciones, aclaraciones y discusiones al recuento de su buen amigo el Ciro, en un libro que se anuncia para el corriente año. Estas son solo algunas, entre muchas más, de las puntas a desmadejar en el largo recorrido por las suculentas 509 páginas de El Che quiere verte, que se leen con la intensidad que solo devuelven los libros que enseñan, que valen la pena.

Gratos tiempos bibliográficos los nuestros, en que testigos y memoriosos, de cualquier tamaño e importancia histórica, tienen y dan la oportunidad de introducirse en los intersticios de acontecimientos trascendentes que siempre traen algo nuevo y no terminan nunca de cerrar. Como debe ser.

Hugo De Marinis

(1) Por ejemplo el libro Los últimos días del Che del boliviano Juan Ignacio Siles del Valle, versión novelada de diversos y múltiples testimonios, diarios y ensayos de y sobre participantes fundamentales, medios y marginales en la guerrilla boliviana del Che.
(2) Recién un documental de 2001, Sacrificio ¿Quién traicionó al Che Guevara? de los jóvenes Eric Gandini y Tarik Saleh, repone la justicia sin ambages que la trayectoria de Bustos reclama y merece. El film se exhibió con éxito en varios lugares del mundo, entre ellos La Habana, donde se le brindó una calurosa recepción.
(3) Aunque no se debiera abusar de la invocación continua del contexto para justificar aberraciones, ignorarlo resulta también intelectualmente ocioso. Lo deseable para el pensador, sería aproximarse al siempre esquivo y equívoco balance.
(4) En el asunto de las ejecuciones a dos miembros del EGP, más de cuarenta años después se sigue dando una áspera discusión entre importantísimos referentes teóricos argentinos, la mayoría proveniente del área de filosofía de la Universidad Nacional de Córdoba, algunos de ellos participantes y / o adherentes al proyecto del EGP. Producto de este debate, ha aparecido en 2007 una colección de artículos en un libro titulado No matar. La revista Lucha armada, en varios de sus números, también aporta datos a este debate.


La Quinta Pata

jueves, 28 de febrero de 2008

Noticias - Vino picado en la mesa de Celso Jaque

Breves

Bandidos y justicieros: Varios vecinos del barrio Santa Teresita fueron intimados recientemente a abandonar sus viviendas a punta de pistolas por una banda organizada de delincuentes. Debido a las amenazas de represalias y muerte que sufrieron, no fueron muchos los que se animaron a realizar las correspondientes denuncias ante las autoridades policiales. Sin embargo, algunos lo hicieron, ante lo cual el ministro de Seguridad no encontró nada mejor que instarlos a que se defiendan por mano propia. El irritable Juan Carlos Aguinaga culminó su extemporánea perorata afirmando con la soberbia típica de un mandamás de quinto mundo: “Si alguien viene y amenaza con un arma, el otro puede pegarle un tiro, eso es legítima defensa”. Ni siquiera sus colegas, los gansos del PD, le dejaron pasar este nuevo rosario y repudiaron sus declaraciones. El gobernador Jaque también le soltó la mano – al menos por esta instancia – y dejó que su ministro se las arreglara solo con sus dichos. Más berenjenas al berenjenal. Justo cuando la semana que viene la Provincia se iba a alinear con la Nación en el plan de desarme propiciado por la última, el vaquero Aguinaga se viene con una propuesta digna del lejano oeste norteamericano para los pobres, sin voz, despojados y muy “inseguros” vecinos del barrio Santa Teresita. ¿Días contados para el ministro?

El poderoso hombre del apellido de las cuatro letras: Otro soberbio y angurriento capitoste de nuestra tierra de sol y de buen vino, el mal tipo que se quiere quedar con todo el pueblo mendocino (ver nota La Quinta Pata 7, “La voluntad infinita”, febrero 2008) pretende seguir haciendo de las suyas. Ahora se le dio por construir subrepticiamente y en complicidad con Obras Sanitarias Mendoza un acueducto que llevaría agua potable al barrio que fundara, el Dalvian. Como los terrenos donde se lleva a cabo la obra se encuentran en litigio con la Universidad Nacional de Cuyo, al voraz hombre del apellido de las cuatro letras le está vedado seguir adelante con cualquier construcción. Aún menos hacerlo sin notificar al organismo provincial (EPAS) encargado de regular este tipo de obras. La Corte Suprema de Justicia de la Nación había ordenado la medida cautelar de no innovar, razón por la cual ninguna de las partes puede realizar trabajos en los terrenos en conflicto. Al hombre del apellido de las cuatro letras no se le ocurrió presentar “cálculos hidráulicos y documentación que comprueben si sobra o no agua y (…) que el acueducto no afectará el abastecimiento del servicio al resto del Gran Mendoza” (Virginia Di Bari, “El EPAS no autorizó obras que realiza Dalvian” Los Andes, 28-02-08). Le importa un comino la suerte del común de sus comprovincianos, el EPAS, la Universidad Nacional de Cuyo y la Corte Suprema de Justicia de la Nación: simple y mafiosamente, se quiere quedar con todo.

De chorros y percepciones: Unos cuantos cronistas policiales de los principales y no tan principales medios de nuestra provincia se quejan de falta de información en cuanto a los delitos que se comenten en la ciudad. En más de una ocasión han debido agenciárselas por cuenta propia – salir ellos mismos a las calles a obtener noticias – para reportar ilícitos. ¿Será que el gobierno de Jaque para entrar en sintonía con el de Cristina Fernández de Kirchner no considera apropiada la percepción de inseguridad que prevalece en la población, entonces niegan para reafirmar que no existe cuando todos sabemos que sí? Después de todo, si la Nación niega el verdadero índice de inflación y el de los precios al consumidor, entre otros ¿por qué no intentar lo mismo con la percepción de la inseguridad? Si bien es justo el reclamo oficial (más que nada el de la Nación) con respecto al festín que los monopolios informativos producen en sus fastuosos programas, noticieros y columnas con el asunto de la delincuencia, negar lo obvio es escupir para arriba: se borra con el codo…

Luis Alberto Cañas, Redacción, La Quinta Pata, 28-02-08

La Quinta Pata

martes, 26 de febrero de 2008

Noticias - ¿Los derechos humanos entorpecen la seguridad?

La seguridad de las personas resulta legítimamente el tema principal en debate. Con toda razón la sociedad mira y reclama al Estado, ausente durante muchos años, la prevención de los delitos, cuerpos policiales acordes a la democracia, un servicio de justicia ágil y un sistema penitenciario respetuoso del mandato constitucional de trato digno y reinserción social. Reconstruir estas instituciones es la gran tarea política, no sólo del gobierno de Mendoza, sino de todas las sociedades que crecieron cada vez con más violencia.

En efecto, fuera de la “reforma policial” de 1999, no han existido intentos serios de transformar una institución que tuvo un rol fundamental en la larga noche dictatorial. No debemos olvidar la larga lista de policías que como Rico Tejeiro participaron del aparato represivo y ocuparon cargos de importancia en la fuerza durante estos años de democracia. Tal es el caso del detenido Smaha, designado por Llaver como Comisario en la Seccional 16. O Siniscalchi, quien fuera jefe de Investigaciones en el Gobierno de Bordón. O Medina, quien fuera jefe de la Policía hasta que fue evidente su encubrimiento a favor de quienes fueran condenados por la muerte de Sebastián Bordón. La “contra reforma”, propiciada por Iglesias y continuada por Cobos, significó un retroceso.
Leer todo el artículo - CerrarEl gobierno de Jaque debe establecer un punto de inflexión con esos lineamientos y avanzar en la construcción de una policía democrática con cuadros de la fuerza no comprometidos con el Proceso. Desterrando asimismo prácticas como las de seguimiento contrarias a la ley de seguridad interior y la investigación e intimidación de víctimas o testigos de la represión. Y a la vez, responsabilidad también de todos los partidos políticos incluido el Partido Demócrata, que ha hecho una autocrítica de su participación en los gobiernos del Proceso y ahora debe recordar aquello de “por sus frutos los conoceréis”.

La discusión, lejos del oportunismo de algunos que hoy pretenden obtener réditos políticos sin coherencia ni convicción, tiene que ver con qué papel cumple la defensa de los derechos humanos en la construcción de una sociedad más justa, o sea más igualitaria y con ello, menos violenta. Que disminuya el delito que se lleva la vida, que no exista más si es posible y que no haya impunidad para nadie que los cometa, es lo primero. Las víctimas y sus familiares reclaman justicia y se agrupan para obtenerlo presionando legítimamente al Estado. En realidad, no hacen sino reproducir la lucha de aquellas madres del pañuelo y las rondas que salieron como pioneras, ante a un Estado que sembraba el terror cometiendo lo que el mundo definió como crímenes de lesa humanidad. Hoy esa lucha no ha terminado porque en gran parte sigue sin llegar la Justicia. Pero la llevan adelante con el resto de los organismos de DH y esta vez con el apoyo del Estado y con consenso social.

Entonces, Seguridad y Derechos Humanos van de la mano necesariamente porque ambos tienen por objeto preservar la vida, terminar con la impunidad y obtener Justicia. Es más , los derechos humanos no paran allí , en cuanto reivindican las condiciones de una vida digna , tal como se lee en los Tratados Internacionales incluidos en la Constitución Nacional con el mismo rango , que obligan al Estado a respetar los derechos económicos, sociales y culturales, la no discriminación, el trabajo decente y la defensa del medio ambiente .

El cumplimiento efectivo de esos derechos es lo que se pretende y es un avance la creación en la provincia de la Defensoría del Pueblo, que promueve a su vez el reclamo de las personas afectadas y la promoción de las soluciones ante el Estado.

Más justicia social, más inclusión y con ello menos violencia y menos delito. Con estas convicciones estamos en el Gobierno Provincial, las que al decir de Kirchner no hemos dejado en la puerta de los despachos.

Esta política es la que está en debate.

Fuente: María Angélica Escayola, Los Andes, 26-02-08

La Quinta Pata

Noticias - Debate sobre las funciones de Carlos Rico en Seguridad

Debate entre el senador demócrata Aldo Giordano y la líder del Polo Social local sobre las funciones de Carlos Rico en Seguridad


La campeada unitaria

En su último ensayo -”La contrademocracia”- Pierre Rosanvallon analiza cómo, durante la Revolución Francesa, a través del periódico de Marat y del Club de Mirabeau, la denuncia indiscriminada formó parte de la política del terror, “librando a la vindicta pública la lista de los considerados enemigos de la patria y denunciando ante el tribunal de la opinión general todo tipo de ataque contra los derechos del hombre”.

Nosotros, que nunca tuvimos una revolución, hemos vivido, en distintas épocas de nuestra historia plagada de enfrentamientos, el terror y la delación. Con mucho sacrificio, sin embargo, mantuvimos el ideal de convivir en una república con gobierno representativo y sistema federal, aunque esa República renguee por su hidropesía presidencialista, y sus escuálidas provincias apenas sostengan la acromegálica cabeza centralista que las sojuzga y agobia.
Leer todo el artículo - CerrarEn estos días Mendoza revive, aunque en una pieza menor de teatrillo de la legua, las viejas luchas del siglo XIX. Tras la denuncia improbable contra un funcionario de mediana jerarquía, macerada en los mismos prejuicios con los que treinta años atrás se victimizó a los hoy acusadores (“algo habrá hecho”, “por algo será”) campea -es decir, viene en algarada punitiva, como Roca contra la indiada- una avanzada porteña a marcarle al gobierno de la Provincia con quiénes, cómo y de qué forma, debe gobernar.

La amenaza se dirige al gobernador, y curiosamente, a la localía del mismo partido que gobierna aquí y allá. La afrenta, sin embargo, se derrama y cubre a toda la Provincia. El ejecutor, convocado por aliados ocasionales de aquel partido, para imponer, desde su extranjería, razones en esta tierra inculta, es un avezado periodista y escritor que, fundido al seno del poder presidencial, se ha reconvertido de ideólogo contestatario en profeta oficialista, en una lastimosa repetición de la triste parábola del querido Discepolín, quien cambió el temblor de sus tangos inolvidables por el fragor de las proclamas fascistas que recitaba, allá por 1950, en su programa de radio El Mundo.

Es una pena que, contrariando el principio agustiniano de que no importa que la mano esté sucia si la semilla es buena, esta mano que se nos viene encima oscurezca con su prepotencia el insobornable principio ético de que todos los violadores, torturadores y homicidas deben ser condenados a cumplir las penas más severas. Mancillaron la historia, humillaron a la patria, ofendieron a la humanidad. Merecen juicio previo y condigno castigo. Pero juicio previo: esto es lo que nos diferencia de aquellos, por nuestro sometimiento a las leyes, y el respeto irrestricto por los derechos civiles, tanto los de primera, como los de segunda y tercera generación. Por nuestra real veneración de los derechos humanos, entre los que está el de la preservación de la honra de cada cual, hasta que la justicia demuestre, aún con la falibilidad de lo terreno, que el juzgado es pasible de toda deshonra.

Volvamos a Rosanvallon, quien nos advierte sobre “la exacerbación destructiva del vecino puesto en juez, que sólo busca una justicia de represión, de sanción, de estigmatización… con una pasión por la denuncia que muestra más una voluntad de destruir que de ejercer una vigilancia inquieta”.

Es un resguardo jurídico elemental el de que nadie pueda ser juzgado por el género, profesión, raza u oficio. Que nadie sea a priori condenado por “pertenecer a”, “por haber estado allí”, porque “aunque él no lo hizo seguro que estaba conforme con que otros lo hicieran”. Estas aberraciones conforman el pensamiento de aquellos contra los que, presumo, se fundaron instituciones como el Centro de Estudios Legales y Sociales, con el fin de coadyuvar a transparentar y optimizar las relaciones entre los ciudadanos y los poderes de la República, pero que no es un poder de la República.

En Mendoza el poder republicano lo ejercen, por mandato electoral y organización constitucional, los representantes de los mendocinos. En primer lugar el señor Gobernador, a quien se le ha otorgado, por ley y elección, el “título” de tal, pero más aún, la “dignidad” del Estado, que debe preservar porque pertenece a todos los ciudadanos, y de la que no puede exonerarse aceptando presiones o intromisiones de poderes extraños a la autonomía federal, a la soberanía del Estado que representa y cuyo agravio hiere a cada uno de nosotros.

Fuente: Aldo L. Giordano, Los Andes 26-02-08

La Quinta Pata

Noticias - La Provincia, querellante por delitos de la dictadura

El Poder Ejecutivo de la provincia se constituyó en querellante en 2 causas fundamentales en las que se investigan delitos cometidos entre 1975 y 1983. Se trata de las causas en las que se investiga el secuestro y la muerte de Román Rivamar y Zenón Amadeo Sánchez Andía.

El gobernador Celso Jaque firmara el decreto 264/08 habilitando a la Subsecretaría de Justicia y a la Dirección de Derechos Humanos para ser querellantes en las causas por violaciones a los Derechos Humanos. Ahora el Ejecutivo comenzó a involucrarse en casos particulares, y es la primera vez que el Estado provincial interviene oficialmente.
Leer todo el artículo - CerrarLa elección de las causas no es azarosa. Es que a raíz de esas denuncias están procesados los ex policías federales Rodolfo Cardello, Marcelo León, Ricardo Alek y Luis Mirotta. El principal testigo de la causa, Carmelo Cirella Paredes, fue amenazado luego de declarar en contra de los policías federales. Tras recibir las amenazas, Cirella Paredes se desdijo de su declaración anterior. La idea es reforzar esas causas que se complicaron luego de que Cirella se desdijo.

Además el Gobierno solicitó que los delitos que se investigan sean calificados como de lesa humanidad. Hasta ahora los policías están sospechados de privación ilegítima de la libertad y homicidio agravado.

Al mismo tiempo ayer la fiscal federal María Gloria Andrele dio vía libre al juez Walter Bento para que investigue y si es necesario impute al subsecretario de seguridad Carlos Rico, por la denuncia de supuesta asociación ilícita que presentaron desde el Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos. Ahora el Juez debe recolectar pruebas.

Los casos
Sánchez Andía era un estudiante peruano perteneciente al PRT y fue secuestrado del hospital de San Martín, donde se encontraba luego de un accidente de tránsito ocurrido en La Paz. En junio de 1975 fue asesinado.

Víctor Romano Rivamar fue secuestrado el 22 de abril de 1976 y luego asesinado en Papagallos. Pero su cuerpo fue encontrado posteriormente semienterrado en Maipú. Cirella Paredes declaró cómo fue el secuestro y el asesinato del hombre. Lo hizo primero en el documental “7746, Legajo Conadep” y luego en la justicia. El testimonio llevó a la cárcel a Rodolfo Cardello y Marcelo León, mientras que Mirotta está con prisión domiciliaria y Alek sigue prófugo de la justicia.

La presentación del Gobierno de Jaque se ejecuta luego de la polémica entre el Ministerio de Seguridad y el de Gobierno por la actuación de Carlos Rico durante la dictadura.

Siguiendo con la estrategia del Gobierno de mostrar su política de Derechos Humanos se anunció que el 24 de marzo se habilitará una placa con los nombres de las más de 200 personas que figuran como desaparecidas en Mendoza en el período 1975 - 1983. La iniciativa parte de la Dirección de Derechos Humanos y la placa sería instalada en Casa de Gobierno.

Fuente: Diario Pablo Icardi, Los Andes, 26 – 02 - 08

La Quinta Pata

Noticias - Construyen acueducto en terrenos en conflicto

Grande fue la sorpresa cuando las autoridades de la Universidad Nacional de Cuyo se percataron que en la zona de los terrenos en litigio que tiene la Universidad con el Barrio Dalvian, perteneciente al grupo Vila, se está construyendo un acueducto. Esto a pesar de la medida de no innovar que impartió la Suprema Corte de Justicia de la provincia. En conferencia de prensa, la rectora María Victoria Gómez de Erice anunció que hubo un pedido de aprobación de obras, que ingresó al EPAS el 1 de febrero, organismo que todavía no autorizó nada. Pero el pozo, de más de cinco metros, se está construyendo en estos momentos.
La Universidad va a presentar esta tarde una denuncia penal por incumplimiento de medida judicial ante la Justicia Federal de Mendoza. A la denuncia se van a adjuntar fotos y el pedido (sin respuesta) de aprobación de obra presentada ante el EPAS.

Fuente: Laura Altamiranda, CUYONOTICIAS, 26-02-08

La Quinta Pata

lunes, 25 de febrero de 2008

La Pata Semanal - II: Abrir paraguas

El periodista Carlos Salvador La Rosa dedica una buena parte de su artículo (“La presión está altísima”, Los Andes, 24-02-08) a cuestionar la injerencia de Horacio Verbitsky en asuntos que deberían competer solo a las autoridades democráticamente elegidas de nuestra provincia. Es que los círculos de poder locales no ven con buenos ojos que cuestiones domésticas – como la designación de Carlos Rico como viceministro de Seguridad, y otras – cuenten con exposición nacional y las pongan a las excesivas alturas del Juárez santiagueño, el Romero Feris correntino o el Romero salteño a secas, por mencionar solo algunas joyitas de lo más granado de los feudos del interior del país. Todo indica que Verbitsky visitará la provincia esta semana y ante esa posibilidad la yunta Aguinaga – Rico prepara sus huestes y a la opinión pública: abren el paraguas antes de que llueva.
Leer todo el artículo - CerrarA decir verdad, la lucha de los organismos de derechos humanos junto a otras organizaciones sociales no alcanza para librar una disputa como la que sucede en Mendoza en cuanto a la designación de ex represores con funciones de jerarquía en la actual administración de gobierno. Los organismos se mueven con el prestigio que otorgan treinta y dos años de ardua e ininterrumpida labor oponiéndose a los excesos del Estado. Pero su exposición mediática es limitada, por lo que sus acciones muchas veces pasan desapercibidas y otras tantas son tergiversadas. Como en la mayor parte del país, los medios televisivos y gráficos se encuentran en manos de grupos concentrados que responden a intereses concretos, para nada democráticos y por lo general contrapuestos a la mayoría de la comunidad. Los Andes no es ajeno a esta realidad. De ahí que el artículo de Página 12 del domingo 17 de febrero (“Retoño de Seineldín”), la visita al gobernador Jaque de la diputada Victoria Donda apoyando las posturas de los organismos de derechos humanos, la nota de Canal 7 de Buenos Aires emitida el pasado lunes 18 y la próxima llegada a Mendoza del periodista y presidente del CELS, Horacio Verbitsky provoquen tanto revuelo entre quienes tienen la sartén mediática por el mango en la provincia. Los organismos ahora no están tan solos.

En Mendoza, por obra y gracia de los medios, se ha esparcido la idea de que la gente que milita en derechos humanos defiende a delincuentes y se opone a las medidas que disponen las autoridades para combatir la inseguridad. Cuando ocurre un crimen, cualquiera sea su gravedad, ciudadanos comunes y decentes, bombardeados a diario por mensajes mediáticos subliminales, tiran al aire la tristemente célebre frase menemista: ¿dónde están los derechos humanos ahora?
Los militantes de los derechos humanos sufren tanto la inseguridad como el resto del pueblo. Pero a diferencia de los madamases de turno, proponen que como una forma de combatirla se intente la inclusión a las bondades de la democracia del marginal que creó este sistema que aún existe; no solo dar palos y mano dura. Se trata de una problemática compleja que no responde a ningún binarismo, pero ¿por qué no ofrecer más educación, trabajo y salud a quienes el neoliberalismo entregó a las fauces de la miseria? Si se combatiera la indigencia con todos los recursos disponibles ¿no se estarían atacando las condiciones sociales que dan posibilidad de desarrollo y florecimiento al delito?

El caballito de batalla con que el gobernador Celso Jaque – aparte de proclamarse kirchnerista – se impuso en las elecciones provinciales de octubre de 2007 fue la lucha contra la inseguridad. Ya en el gobierno y para cumplir tal emprendimiento se ha rodeado de asesores provenientes del Partido Demócrata (PD), agrupación política de frecuentes apoyos a gobiernos de facto, entre los que se incluye la última dictadura. Verbitsky en su mentado artículo señala esta colaboración; además, indica la falta de idoneidad ética para ocupar un cargo público de Rico y otros sospechosos. El editorialista de Los Andes prefiere no meterse con esas acusaciones. Luego de protestar que los “datos y opiniones” de Verbitsky constituyen un parangón para cualquier debate serio en el país sobre el tema de derechos humanos, desliza con ironía que su cercanía e influencia sobre los Kirchner convierten a su pluma en arma poderosa. Y gracias a ello los mendocinos quedamos ante el ex presidente como burdos y generalizados aldeanos, a más de conservadores y pichones de linchadores.

Ironías aparte, lo cierto es que el ciudadano que deambula distraído por el centro de la ciudad y que ha asimilado el mensaje mediático sobre la inseguridad, ante la eventualidad de un robo, está dispuesto a jugarse la vida en atrapar al ladrón. Y si lo atrapa se le unirán unos cuantos en una golpiza brutal al caco, a quien, de no estar la policía cerca, literalmente lo matarían a trompadas y patadas. Estos hechos son aprobados por quienes lo presencian. Así, lamentablemente, queda establecida la existencia de un retroceso en la conciencia de nuestra formación social. Es un retroceso la cantidad de delitos, la marginación actual de quienes los llevan a cabo, cómo se informa en los medios sobre ellos y la manera inquisitorial de lidiar con el delincuente. No es “temerario” como La Rosa le atribuye a la opinión de Verbitsky que unos “ciudadanos indignados amagaron con linchar a un ladrón en el centro”. Es más frecuente que lo que el redactor local se imagina, y a pesar de ello los mendocinos no “somos todos unos fachos”.

El tono juguetón del columnista de Los Andes se termina de disipar cuando comenta acerbamente acerca de una supuesta “presión brutal sobre Kirchner para que éste presione a Jaque…” En realidad, más allá de presiones e influencias exógenas y pretendidamente brutales (nada más brutal que la violencia desaparecedora y los medios que la apoyan y apoyaban y/o se hacían los desentendidos), fue nuestro gobernador el que se metió en tremendo berenjenal. Declararse e ir aliado de Cristina Kirchner en las elecciones pasadas y una vez en la gestión elegir caminos opuestos a los trazados por el gobierno nacional en materia de derechos humanos – en nombre de la inseguridad que también es un problema de la Nación – constituye una contradicción no menos que insalvable. No otro que el mismo Jaque sabrá cómo resolver el dilema. A nuestra modesta publicación no la lee el ex presidente y tampoco la actual primera mandataria. Sin embargo creemos saber, como Verbitsky, que “esta abstención [la del gobierno nacional] no podrá prolongarse mucho más”. Hasta el día de hoy, sin embargo, la abstención persiste y la lucha continúa.

Redacción, La Quinta Pata 25-02-08

La Quinta Pata

La Pata Semanal - I: El que calla otorga

Rico es testigo privilegiado y cree mucho en la Justicia pero no dice todo lo que sabe de los años del plomo


Después de dos o tres días de silencio mediático con respecto a la oposición que genera el sospechado represor y actual viceministro de Seguridad Carlos Rico, el diario Los Andes del domingo 24 de febrero le ha otorgado al asunto cuatro buenas páginas y un par de líneas emblemáticas: el titular de la primera, “En el Proceso yo era un policía sin poder”, continuado por una considerable entrevista de Jorge Fernández Rojas y Carlos Salvador La Rosa titulada “Rico: ‘Nadie nos enseñó que teníamos que torturar y matar’ ”. El matutino también publica una nota editorial firmada por uno de los entrevistadores – La Rosa – donde se discute con amplitud la presión del gobierno nacional sobre el provincial: “La presión está altísima”.

El horrendo crimen de un niño en el departamento de Lavalle ocupó titulares que trajeron otro vendaval para la dupla Rico-Aguinaga, responsables en última instancia de las acciones o inacciones de sus subordinados. En este caso la jerarquía de la comisaría lavallina que obró ante el secuestro y asesinato del bebé con una ineficiencia digna de su fama adquirida en tiempos recientes.

Ahora que parece que han atrapado a tan terrible asesino quizá el ministro Aguinaga se haya acordado de la oportuna sentencia que dice “el que calla otorga”. Como hasta el momento la táctica de confrontar a sus acusadores había sido descalificarlos, se le ocurre maniobrar a un costado y permitirle a Rico que acceda a una entrevista abierta con Los Andes. Eso sí: con su presencia, no vaya a ser que el cuestionado funcionario meta la pata en alguna cuestión delicada.
Leer todo el artículo - CerrarLa entrevista en sí no revela nada nuevo. Nada nuevo en cuanto a la defensa que adoptan quienes se encuentran en la misma situación de Rico: niegan haber visto y mucho menos participado en secuestros, torturas, muertes y desapariciones de personas que, se debería deducir, se esfumaron sin más de la faz de la tierra en los años del Proceso. Sobran los dedos de una mano para contar los pocos testigos-participantes de aquella barbarie que dijeron algo. Los represores que estuvieron en los centros clandestinos de detención de Mendoza – no quepan dudas que son muchos y andan por ahí – no hablan la verdad. Actúan de ese modo o bien por miedo a que les pase lo del marino Febres – que los liquiden sus colegas de antaño – o porque aprueban / aprobaron los métodos aplicados para deshacerse de los sediciosos, sus simpatizantes y sus amigos. Nadie sabe adónde fueron a parar sus restos, cómo, cuándo y por qué. Porque ninguno habla. Todos responden como Rico. El mafioso y cobarde pacto de silencio se cierne y reina ominoso sobre los desgastados represores.

Así y todo hay un par de perlas en la entrevista que, si somos justos, punza al entrevistado en más de una ocasión. Por ejemplo, cuando se le pregunta qué le decían y enseñaban, y contra quién debían luchar en el curso del Centro de Instrucción Contrasubversivo (CIS) que Rico tomó en julio de 1976, contesta: No hubo carga ideológica de decirnos que había que pelear contra quién o cuál. Pero estaba claro que en el país había dos bandas definidas por la Ley 2.840. Era una técnica de lucha para la cual la Policía – que ya también sufría sus bajas – no estaba preparada profesionalmente. Los interrogantes de cajón a estas respuestas, entre otros, deberían ser: ¿Qué significa esto? ¿Cuál era la famosa técnica para combatir a los revoltosos? ¿Qué deberían aprender los policías que no sabían hasta entonces para hacer frente de modo profesional al problema subversivo? ¿Cuántas bajas hubo para la policía y cuántas de la sociedad civil? Partiendo del hecho de que la policía tuviese bajas ¿se infiere que tal acontecimiento justifica lo actuado por las fuerzas de seguridad contra “el enemigo apátrida”?

Rico tampoco responde adecuadamente para ser un funcionario público sobre la obediencia debida. En lugar de pronunciarse sin reservas contra aquella ley felizmente derogada por las instituciones argentinas, lanza sin mediaciones que a él no le cabe eso [la obediencia debida] porque nunca hice nada fuera de la ley. ¿Eso es lo que opina usted, Rico, de la obediencia debida?

El sospechado represor trata de minimizar su papel afirmando que su poder durante la dictadura era inexistente, pero cuando los periodistas lo apuran un poco se refugia en el lugar común de lo peor de nuestra civilidad: No voy a ser tan ingenuo para decir que no sabía qué estaba pasando, como cualquier argentino….

- Mire Rico, no todos los argentinos eran subinspectores de la policía, ni tomaban cursos para combatir la subversión. Si usted realmente cree tanto en el sometimiento de la persona [acusada de algún delito] a la Justicia podría comenzar diciendo todo lo que sabe de los años del plomo. Si hiciera tal servicio hay más de trescientas familias aquí en Mendoza que lo empezarían a ver de otra manera.

Redacción, La Quinta Pata, 25-02-08

La Quinta Pata

Noticias - Un comisario en el ojo de la tormenta

El comisario. Carlos Rico es comisario retirado y fue pasado a retiro luego de la purga policial. Durante la dictadura militar participó de los cursos antisubversivo de la Policía Federal y fue docente en capacitaciones similares en Mendoza. También participó del GE 78, un grupo creado para evitar disturbios en el mundial de fútbol. Por eso enfrenta denuncias en la Justicia Federal.

Acusaciones. El MEDH denunció a Rico por supuesta asociación ilícita. Aseguran que, aunque no estaría involucrado en un delito penal, fue parte de la estrategia ilegal llevada adelante por las fuerzas de seguridad. También fue cuestionado por organizaciones nacionales, como el CELS.

La defensa. Rico dijo a Los Andes que siempre usó “técnicas legales” y que no tiene nada que ver con violaciones a los derechos humanos. Además aseguró que en esa época no tenía ningún tipo de poder de decisión por su jerarquía.

Respaldo. El ministro Juan Carlos Aguinaga y el gobernador Celso Jaque respaldaron a Rico y dijeron que esperarán que la Justicia se expida.

Fuente: Los Andes 25-02-08

La Quinta Pata

Noticias - Las declaraciones de Rico levantaron polvo en el ámbito político y social

Rico le dijo a Los Andes que “nunca le enseñaron a matar o torturar”.


El subsecretario de Seguridad Carlos Rico habló por primera vez luego de que comenzó a ser cuestionado por su tarea durante la dictadura militar y aseguró que en ese momento era un “policía sin poder” y que nunca le enseñaron a “torturar o matar”. Pero sus argumentos no convencieron a las organizaciones que cuestionan su tarea y continúan con su estrategia para que Rico quede fuera de la función pública.

Las Organizaciones dedicadas a la defensa de los derechos humanos quieren que Rico deje de ser funcionario del Ministerio de Seguridad antes de que comiencen los juicios a militares y policías que son acusados de haber cometido delitos de lesa humanidad en Mendoza. Los juicios podrían comenzar en 2 meses, según calculan los allegados al tema, y por eso piden más garantías para los testigos.
Leer todo el artículo - Cerrar“No me preocupa lo que diga Rico. Hay una consigna que es la base de la construcción democrática de nuestro país. Nadie que esté sospechado de haber participado en el proceso más terrible de nuestra historia puede ejercer un cargo en democracia. Es una contradicción insalvable. Por lo que dice parece que se ampara en la ley de obediencia debida. Santuccione no va a felicitar a cualquier persona”, aseguró Ana María Montenegro, una de las personas que participó en la demanda contra Rico. La preocupación de ellos está puesta en lo que pueda pasar en algunos meses, cuando comiencen los juicios.

“Están convirtiendo en sospechosos a nuestros testigos y lo que hacen es teñir de sospecha los juicios. Ningún testigo se va a sentir seguro cuando comiencen los juicios si la seguridad está a cargo de alguien que comulga con la idea de la represión. Creemos que con Rico tiene que haber una definición política y se tiene que garantizar la seguridad de los testigos”, explicó Montenegro.

Perfiles distintos
Las diferencias en el Gabinete de Jaque por el “caso Rico” se mantienen. La nueva estrategia de los funcionarios de Seguridad es levantar el perfil y mostrarse trabajando. Eso tiene un doble objetivo: cambiar el eje de atención sobre los cuestionamientos a Rico y, sobre todo, mostrarse “activos” en el combate al delito. Por eso la semana pasada Rico se puso al frente de varios operativos y “se animó” a enfrentar la exposición pública.

Desde la subsecretaría de Justicia y Derechos Humanos siguen con su “bajo perfil”. Las organizaciones defensoras de los derechos humanos aseguran que es necesario obviar esa interna dentro del gobierno para evaluar lo que sucede y respaldan el trabajo de Diego Lavado y Pablo Salinas. “Rico puede decir lo que quiera, pero en el expediente está que ha pertenecido al Grupo Especial 78. Es la palabra de él contra su expediente. El adiestró a gente en esa época", aseguró María Gil de Camín, otra de las mujeres que presentó la denuncia para investigar si Rico fue parte de una asociación ilícita durante la dictadura.

Los representantes del MEDH se reunirán mañana para ver qué hacer luego de las declaraciones de Rico. Además esta semana podría venir a la provincia el presidente del Centro de Estudios Legales y Sociales, Horacio Verbitsky.

por Pablo Icardi
Fuente: Los Andes 25-02-08

La Quinta Pata

domingo, 24 de febrero de 2008

Noticias - La presión está altísima

Gobernador Celso Jaque El gobernador Celso Jaque (Ilustración: Gabriel Fernández)

Mientras más veces el gobernador Celso Jaque dice que a él no lo presiona nadie, más lo presionan todos. De forma sorprendente para un hombre que aún no lleva 90 días de gestión. Como si se pensara que el énfasis declarativo de Jaque en negar cualquier presión es un intento del mismo para exorcizar mediante palabras aquello a lo que más le teme: a no ser capaz de mantenerse firme cuando lo presionen demasiado. Como le pasó con el Indec.

La semana que termina fue pródiga en presiones hacia el Gobernador. Inmensa, casi patológica. Por arriba y por abajo. Como una bola de nieve que crece y crece si no se le da un parate definitivo. Cosa que sólo habrá de ocurrir -a esta altura de las circunstancias- cuando Jaque recomponga la autoridad política ya debilitada por una serie de contradicciones que liman y liman su reciente gestión. Como la frenética guerra entre peronistas y radicales K que golpea cada vez más la gobernabilidad porque se trata de dos sectores internos de un mismo poder político nacional. O la silenciosa pero no menos furiosa lucha de posicionamientos dentro de su propio gobierno entre las áreas de seguridad y derechos humanos.
Leer todo el artículo - CerrarPor fin, la auto-caracterización de Jaque al definirse como un kirchnerista de la primera hora pero de pensamiento conservador, lo está metiendo en dificultades, no en Mendoza sino dentro del submundo K. Y no porque se trate de una síntesis imposible (al fin y al cabo Kirchner fue presidente “progre” por oportunidad y oportunismo político, pero en tanto gobernador de Santa Cruz fue tanto o más conservador que Jaque e infinitamente más caudillo, amo, patrón y señor de estancias y calafates) sino porque no queda claro hasta cuándo el Gobernador podrá mantener esa síntesis en la que efectivamente cree, pero que muchos han decidido romperla, quebrarla, por dentro y por fuera.

Porque la gran pregunta que todos se hacen, aunque tanto enoje al Gobernador es: ¿Podrá resistir Jaque una llamada presidencial cuando lo obliguen a definirse para un lado o para el otro? Nosotros, por ahora, confiamos en el gobernador, pero otros parece que no. Por eso lo presionan.

La gran presión externa contra Jaque. El caso paradigmático fue una nota del periodista Horacio Verbistky en el diario Página 12 el domingo pasado, donde emite duras acusaciones y críticas contra todo el equipo de seguridad de Celso Jaque.

El cronista de Capital Federal ha tenido siempre una definida posición sobre el tema de los derechos humanos, por lo que todos los datos y opiniones que aporta en la nota son de utilidad para debatir la crucial cuestión. Se trata de un periodista con clara militancia política pero con amplia solidez informativa e intelectual por lo que -se esté a favor o en contra- conviene escuchar lo que dice, antes y ahora. Excepto que ahora -a diferencia de antes- se le agrega una particularidad: es Verbistky uno de los consejeros más influyentes del matrimonio presidencial, por lo que su palabra tiene algo más que el poder de la influencia o la opinión. A veces, en determinados temas, como el que nos ocupa, es el poder mismo.

Todo esto viene a cuento porque en la nota citada aparecen dos concepciones harto discutibles: la primera es su valoración de Mendoza y los mendocinos; la segunda valoración (más bien desvaloración) del gobierno provincial, hoy conducido por Celso Jaque.

Así, Verbistky critica el estilo conservador de los mendocinos con una frase que suelen sostener todos los funcionarios de seguridad -sean del partido, provincia o país que sean- al decir: “Mendoza es una de las provincias donde la psicosis por la seguridad es mayor”. Para luego generalizar burdamente sobre la forma autoritaria de ser de los mendocinos, citando unos pocos transeúntes indignados que amagaron con linchar a un ladrón en el centro.

Sostener que en Mendoza más que inseguridad hay psicosis y a la vez caracterizar (algo más que subliminalmente) al mendocino promedio como un linchador, son un par de excesos temerarios que, sin embargo, le sirven al cronista porteño para insinuarle a Néstor Kirchner que si quiere seguir siendo calificado de “progresista” (por los que, como él, están autorizados para firmar los certificados de autenticidad), debe decirle ya mismo a Jaque lo que -según Verbitsky- K ya dice en privado: “En conversaciones privadas Kirchner ha cuestionado a ‘quienes creen que la inseguridad se combate designando asesinos’ y dijo haber enviado señales a Jaque para que diera un corte rápido a la desgastante situación”.

Pero como Kirchner aún no se lo dijo a Jaque en público, le advierte el poderoso periodista al ex-presidente: “Esta abstención no podrá prolongarse mucho más”. Vale decir, si K quiere seguir siendo progresista, debe ordenarle a Jaque que eche ya mismo a los “asesinos”.

Es cierto que para nosotros -limitadísimos aprendices de cronistas y para colmo aldeanos- no es tan fácil mirar la realidad nacional desde esta pequeña provincia cuyana, donde además todas las miradas se enceguecen ante el extremo conservadurismo que nos tiene enfermos de psicosis. Pero aún así, dentro de nuestro modestísimo republicanismo conservador y localista -que tanto desprecia el hombre de las luces porteñas-, nos suena una desmesura pedirle al Presidente que le ordene a un gobernador que baje a un ministro provincial.

Tan desmesurado que, en la posibilidad de que Verbitsky tuviera razón en las denuncias que hace contra el equipo de seguridad local, el triunfo de su brutal presión sobre Kirchner para que éste presione sobre Jaque, dejaría al gobernador -en caso de aceptar la presión- en una situación de subordinación insostenible ante el poder central, de claudicación vergonzante y de desprecio institucional absoluto.

Cosa que hubiera sido muy diferente si el lúcido cronista se hubiera dirigido al Gobernador, que es el único que decide sobre quiénes son y quiénes no son sus ministros, en vez de pedirle a Kirchner que lo trate como un virrey. Pero claro, como Jaque es mendocino, y los mendocinos somos todos unos fachos... mejor hablar con el mandamás nacional.

La gran presión interna contra Jaque. Luego de la presión mediática nacional, Jaque recibió otra enorme presión, la legislativa provincial. Más patética aún. Porque en esta oportunidad el Senado local le bochó un técnico propuesto para presidir el Iscamen, organismo encargado de combatir la mosca del mediterráneo.

Ninguno de los que votaron en contra lo hicieron por tener algo contra el técnico sino para presionar sobre Jaque. Y parece que no sólo presionaron los cobistas (que, por supuesto, votaron todos en contra) sino también gente del propio PJ disconformes con las políticas de Jaque, o, por cómo Jaque se ha portado con ellos en cuanto a la partición del poder oficial. Entonces, los que están disconformes, en vez de quejarse públicamente, lo hacen en secreto. Para apretar.

Preocupante, porque a esta altura nada indica que las huestes de Jaque y Cobos se sigan matando porque lo ordenan los líderes, sino más bien porque sus líderes no los lideran y entonces la dispersión -tanto en la UCR como en el PJ- lleva a cosas tan absurdas como que un grupúsculo de senadores favorezca la proliferación de la mosca del Mediterráneo para defender sus míseras prebendas particulares.

O sea, la votación del senado ha puesto en duda si Cobos y Jaque realmente mandan a los suyos. O peor aún, si el problema del kirchnerismo en Mendoza es que nadie manda a nadie, entonces cada cual hace lo que le conviene. Por lo que la presión sobre el gobierno se vuelve insoportable.

La presión y la virtud. Ahora se habla de que habría que eliminar el secreto en las votaciones para evitar vergüenzas como la citada. Puede ser, pero lo cierto es que todas las normas constitucionales tienen su sentido. Como lo tiene la cláusula de que las bancas legislativas pertenecen al legislador y no al partido. Pero, toda disposición republicana que no se maneje con sentido republicano, deja de ser tal.

En ese sentido, si todos devienen borocotós o lavagnas la única forma de evitar tamaña proliferación de oportunismos es darle la banca al partido, para que cualquier personajón no pueda vender su cacho de popularidad al mejor postor.

Y si el secreto senatorial (que busca favorecer la libertad de conciencia para hacer valer la virtud republicana en la designación de jueces y demás) se transforma en una vendetta entre partidos -o peor, entre bandas de un mismo partido-pues, habrá que eliminar el secreto.

Con lo cual tendremos bancas en manos de los partidos y publicidad en las votaciones, pero no virtud.

Aunque por ahora -y aún sin virtud- el problema más urgente de la provincia es la alta presión.

Fuente: Los Andes 24-02-08

La Quinta Pata

Noticias - Carta de intelectuales mendocinos

A fines de 1983 el país salía golpeado de la larga noche de la dictadura, que había dejado innumerables muertos, 30.000 desaparecidos, miles de encarcelados y más de un millón de exiliados; además de haber condenado al resto de los argentinos a vivir en el miedo y la censura.
Los juicios a las Juntas realizados en la primera etapa democrática, demostraron que la extrema violencia genocida del aparato represivo y su actuar de manera ilegal, no había sido episódica, casual o parcial. Respondía a un plan diseñado desde la cúpula de las Fuerzas Armadas y de Seguridad; era metódica y premeditada.

Nos acostumbramos a que la democracia se consolidara, y los personajes de la dictadura no reaparecieran a nivel de gobierno, con muy escasas y repudiadas excepciones. El respeto a las garantías constitucionales ha sido una de las principales pautas que corresponden al pleno ejercicio democrático con que hemos contado en estos años.
Leer todo el artículo - CerrarÚltimamente, la larga lucha de los organismos de derechos humanos, a los cuales adherimos, ha encontrado eco institucional a nivel nacional e internacional, y los máximos responsables de la represión ilegal han sido condenados en su gran mayoría y otros están siendo juzgados.

Es por ello, que no puede ser más sorprendente la reciente designación por parte del Gobierno Provincial, en el Ministerio de Seguridad, de cinco personeros del aparato represivo de la dictadura, según lo denunciado por los medios periodísticos, legisladores y organizaciones de la sociedad civil, e incluso reconocido por uno de los imputados. No se trata entonces acá de una transferencia de responsabilidades por el solo hecho de haber pertenecido a las fuerzas de seguridad. Nadie, salvo aquellos que pretenden vendernos la ingenuidad como un valor, puede creer que los mandos de la dictadura militar elegían los integrantes de sus grupos de tareas “al voleo”. Se evaluaban minuciosamente sus antecedentes psico -profesionales y fundamentalmente sus principios ideológicos, para estructurar sus cuadros.

No nos compete a los ciudadanos comunes sino a la justicia, determinar cómo y cuál de ellos pudo cometer determinados actos delictivos. Pero - en cambio - es responsabilidad del Poder Político nombrar y reemplazar a los funcionarios; y para ello no se requiere de ninguna prueba judicial, sino sólo la clara voluntad democrática de no designar como funcionarios a quienes participaron en forma activa de la dictadura, lo cual es mucho más delicado aún, tratándose del ámbito de seguridad.

Merece mención aparte la defensa por parte del Ministro Aguinaga de los funcionarios por él elegidos, la cual no deja dudas de por qué proviene de un sector político que colaboró activamente con la dictadura y que lamentablemente han sido convocados por el actual poder ejecutivo.

La democracia requiere volver a plasmarse sin claroscuros en la Provincia, la cual debiera dejar de ser una triste isla ausente de lo que ocurre en el país. Todos queremos mejor seguridad para nuestra población; pero es un rasgo autoritario el confundir funcionarios de la represión, con personas aptas para promover esa seguridad pública.

Por todo lo anterior, esperamos que el Señor Gobernador tenga el gesto necesario de remoción de los referidos personeros de la dictadura, que de no darse, ofrece motivos para la permanente inquietud social y política en la Provincia.

Firmado
Roberto Chediack, Roberto Follari, Luis Triviño, Elsa Pizi, Jorge Barandica, Olga Ballarini, Ennio Fattiboni y Pedro Zalazar.

Fuente: CUYONOTICIAS 24-02-08

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