Es candidata a diputada nacional por el kirchnerismo más duro. Defiende al Gobierno nacional y dice no comprender a Julio Cobos. Radiografía de una mujer con una vida de película.
María Victoria tiene 68 años bien llevados. Nacida en la Ciudad de Mendoza, de padre español y madre sanjuanina, se doctoró en Letras con Especialidad en Semiótica en la Universidad de la Sorbona, en París, Francia.
En el 2002 fue electa como rectora de la Universidad Nacional de Cuyo, la primera mujer que ostentó ese cargo en la historia de la institución, y fue reelecta por la Asamblea Universitaria para un segundo período.
Actualmente está a cargo de la Cátedra de Psicosemiótica en la Licenciatura en Psicomotricidad de la UNCuyo.
Quedó viuda en 1995. "Tuve un marido buenísimo, un santo. Pero es preferible ser libre", dice. Con él tuvieron un hijo y una hija que la hicieron abuela de tres nietos.
Su apergaminado rostro muestra las huellas de una existencia vivida casi sin aliento por las innumerables actividades que realizó y realiza, además de la tragedia familiar que la marcó para siempre. Uno de sus dos hermanos, Conrado Higinio Gómez, abogado penalista ("era brillante"), defensor de presos políticos durante la dictadura, fue "chupado" de su estudio en Buenos Aires y llevado a la ESMA, donde fue torturado y obligado a firmar escrituras de transferencia mediante las cuales fue despojado de todos sus bienes.
Posteriormente fue asesinado y en los llamados "vuelos de la muerte" fue arrojado al Río de la Plata. Sobre los detalles exactos de la muerte de su hermano se enteró por monseñor Braselli, un cura de Buenos Aires que tenía un fichero con datos completos y destino final de desaparecidos y que le admitió, sin rubores, que él "asistía espiritualmente" a quienes cometían esos crímenes.
María Victoria fue testigo en el Juicio a las Juntas, donde se sentó delante de los ex comandantes y tuvo la valentía, incluso, de denunciar al sacerdote cómplice que le contó la demoledora verdad acerca de su hermano. Por ser su padre nacido en España, el caso de su hermano fue admitido por el Juez Baltasar Garzón. El magistrado español detuvo al marino Adolfo Scilingo, quien confirmó la versión de monseñor Braselli sobre qué había sucedido con Conrado. Actualmente, es querellante junto con sus sobrinos en la causa ESMA.
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Erice fue una de las fundadoras en Mendoza de la organización Familiares de Presos Políticos y Desaparecidos, donde trabajó a destajo para que se hiciera justicia en la causa de su hermano asesinado y las de muchos otros que estaban en la misma situación. Esa labor la llevó a viajar a México en 1979. Allí, exiliados argentinos la ayudaron a encontrarse nada menos que con el Papa, a quien le entregó, a las 5 y en el pasillo de un viejo convento, las listas con los nombres de todos los desaparecidos de Argentina, que había llevado en un sobrefondo que le habían hecho a su valija. Días después, Juan Pablo II alertó al mundo sobre los desaparecidos en Argentina.
Gómez de Erice abre la puerta de su departamento y de inmediato se borra la imagen de una mujer adusta y academicista que prejuiciosamente se pueda atribuir a quien es doctorada en la Sorbona y ex rectora de la UNCuyo. El lenguaje es coloquial, el trato amable y la predisposición absoluta para abordar todos los temas. Enamorada de la educación, ha trajinado escuelas, colegios, universidades y calles de barrios en las que ha logrado la necesaria conexión entre la teoría y la realidad.
En ese recorrido de su vida ha perdido amigos por no contradecir sus convicciones. Uno de ellos, Julio Cobos. Por cierto, conoce como pocos la trastienda de la clase política mendocina y cuenta jugosas anécdotas que, lamentablemente, no acepta se difundan. No la intimida que la fustiguen por estar con la FTV, la organización que lidera el ex piquetero Luis D'Elia. Defiende al Gobierno nacional y afirma con cierta dureza: "Hoy, el que más pueda, debe hacer un aporte solidario, no sólo para campañas".
- Mucha gente del PJ que, según usted, no lo dejó gobernar a Alfonsín, hoy está con los Kirchner. ¿Por qué igual usted adhiere a ellos?
- A la gente se la juzga por determinadas decisiones, por las cosas que puede hacer y no por los amigos que tiene. Políticamente, cada uno se apoya donde puede.
- Sin embargo, Kirchner había dicho que quería transformar las viejas estructuras y finalmente se terminó apoyando en el Partido Justicialista, del cual ahora es presidente
- Acá hay un proceso histórico que no se ha entendido bien. Nosotros teníamos que salir de la pesadilla del 76 y de los 90, es decir, del neoliberalismo
- Al cual Kirchner apoyó.
- Sí, puede ser que lo apoyara (al menemismo), yo no lo he seguido a él en su trayectoria y tampoco me corto las venas por Kirchner, quiero aclarar. Yo soy muy institucionalista, y si hay algo para decir, se lo discute en los lugares que corresponde, en las Cámaras. No estoy de acuerdo con algunas posiciones destituyentes. Los Kirchner, para mí, han hecho cosas muy valiosas. Primero, el tema de los derechos humanos, que aunque sólo fuera por eso, yo los apoyaría igual. En segundo lugar, he tenido, como rectora y en lo personal, una posición latinoamericanista, los países latinoamericanos tenemos que formar una gran nación, la Unasur, donde colaboremos, porque tenemos problemas comunes.
- ¿Por qué no fueron directamente con el Partido Justicialista?
- Yo no soy pejotista, de ninguna manera, ninguno de los que estamos en el Frente. No compartimos para nada.
- Pero apoyan a los Kirchner al igual que el PJ.
- Apoyamos a Cristina Fernández de Kirchner y a su gobierno. Y la apoyaremos en lo que consideremos que esté bien, y en lo que esté mal, no levantaremos la mano. Todos los que estamos en este Frente empezamos en la Concertación. Cuando Cobos concretó esa alianza con Kirchner, nosotros empezamos a trabajar ahí. Cuando Cobos toma su distancia y se aparta, nosotros seguimos en la misma línea en que estábamos. No creemos tanto en personas como en líneas políticas.
- Pero me acaba de decir que apoyan a Cristina Kirchner.
- Sí, porque muchas de las cosas que ella hace nosotros las compartimos. Por ejemplo, la política de derechos humanos, que se constituyera el Unasur, apoyamos que haya representado a la Unasur en el G-20 para discutir los grandes problemas, y en lo que respecta a mí como universitaria, veníamos de una larga situación, muy difícil en las universidades nacionales, y tuvimos una interlocutora en ella, tuvimos muchas reuniones cuando era senadora y después presidenta, y nuestra situación universitaria mejoró mucho. Se creó el Ministerio de Ciencia y Tecnología, que para Argentina es un avance extraordinario para el crecimiento científico, se derogó la Ley Federal de Educación y se hizo una nueva ley que contempla con programas especiales todos los casos posibles de las poblaciones marginales que pueden existir.
- ¿No son una "colectora" para arrastrar votos y quitarle al cobismo?
- Nosotros no votamos a nadie de ninguna otra lista, llevamos candidatos propios a nivel nacional, en todos los distritos de Mendoza y a nivel de municipio. Son todos nuestros. Nos llevamos nuestros propios candidatos y pensamos ser independientes de criterio. Estamos detrás de un proyecto nacional y popular al cual en este momento no hay ningún otro sector que lo potencie. ¿Dónde nos referenciamos? Lo más cercano a lo que queremos está ahí.
- Desde la vuelta de la democracia, el peronismo ha estado más en el gobierno que el radicalismo. Sin embargo, las desigualdades sociales continúan. Los Kirchner hace ya seis años que están el gobierno y no le pueden seguir echando la culpa a los anteriores. Son responsables también de que las brechas sociales no se hayan acortado.
- Sí, pero han venido muchas ayudas, hay muchos planes. No está perfecto, ni siquiera se puede acercar a lo deseable, pero mucho temo que lo que hicieron otros durante la década del 70, durante la década del 90, vuelva con mucha más marginación, porque esto es un proceso histórico. La pobreza viene de la falta de trabajo, de la especulación financiera, de un modelo donde todo lo iba a arreglar el mercado. En este momento se están buscando más medidas, nosotros queremos que sean más fuertes y que existan, y por eso queremos llegar, y creemos que con otros no vamos a llegar nunca. En la universidad tenemos muchos fondos para distintos programas que van en este sentido: terminalidad educativa en primario, secundario, se está trabajando en zonas marginales, en microemprendimientos, y todo lo hacemos con fondos que la Nación nos ha proporcionado. Hubo un crecimiento económico importante en los años en que los Kirchner han gobernado.
- ¿Usted cree que hubo distribución de la riqueza?
- Falta, todavía falta, aún no es lo suficiente.
- ¿No le hace ruido lo que pasa con el INDEC y la manipulación de los números no sólo de la inflación, sino también de la pobreza? Por esta razón quedan fuera de los números oficiales miles de pobres.
- Pero nosotros sabemos que existen, aunque no sabemos cuántos son. Precisamente, no es menor que no se sepa cuántos pobres hay.
- Será cuestión de empezar haciendo un censo real. Por ejemplo, sobre cuánta gente vive por debajo de la línea de la pobreza.
- ¿Pero cómo lo va a saber si los índices de pobreza del INDEC no son reales?
- No estoy diciendo que lo que se está haciendo esté perfecto y esté bien. Justamente por eso nosotros somos un Frente, queremos posicionarnos y queremos seguir, porque el 2011 nos interesa, y queremos seguir trabajando porque, si no, estaríamos o con la UCR o con el PJ. Hay cosas que se tienen que hacer de manera diferente.
Los correligionarios
Se define a sí misma como "una vieja radical". Lloró la muerte de Alfonsín, a quien admiraba como estadista y porque fue el único abogado que durante la feroz dictadura le redactó y presentó en Comodoro Py un hábeas corpus pidiendo por su hermano ("había que ser valiente, nadie se quería meter mucho, y Alfonsín me acompañó"). "Pero más lloré por todos los hipócritas que no lo dejaron gobernar y fueron a llorar al lado del cajón. Eso me enfermó", aclaró.
Sin embargo, aunque "nunca me fui del partido", apoya el proyecto de Cristina Fernández de Kirchner y fue una integrante activa de la Concertación transversal junto con Cobos."A pesar de todos mis años de militancia en el radicalismo, hasta el punto de hacer varias veces las plataformas completas para las campañas, mis correligionarios nunca me ofrecieron siquiera una candidatura a concejal. Me quieren mucho pero nunca me ofrecieron ser candidata a nada. Sólo desde marzo del 2008, cuando me abrí, tras el cambio que se operó en Julio Cobos, me empezaron a ofrecer cargos. Por supuesto, les dije que no", aseguró.
- Si usted es radical, ¿por qué no está con la UCR?
- Porque han hecho una opción que no comparto en absoluto. No comparto lo que ha hecho Cobos. Fui a Buenos Aires y se lo dije. Hasta la 125, yo lo veía como, probablemente, el hombre para evitar un conflicto de consecuencias que no podíamos medir. Pero después él fue girando su posición, juntándose con la gente del campo y demás. Cada uno hace lo que le parece, pero uno no puede haber sido elegido en una fórmula y después ser cabeza de un partido de la oposición. Eso quedará en su conciencia.
- ¿Cómo lo define a Cobos?
- Yo le tenía mucho afecto y mucho aprecio, pero ahora no lo entiendo. Porque quizás él rompió algo que podría haber sido importante si en todo el país hubiéramos trabajado como lo veníamos haciendo en la Concertación.
- ¿Le reprocha que haya votado negativamente la 125?
- No, pero lo que no es claro es por qué se empieza a juntar con toda la oposición.
- Pero el Gobierno no le da cabida, no lo recibe.
- No sé si es así, no me consta. De todas maneras, cuando uno está en el Gobierno, con una fórmula, no puede salirse de ese esquema siendo oposición, no lo veo claro, no me parece prudente.
- ¿Y qué no le gusta de lo que hace el radicalismo?
- No admito las alianzas que se están haciendo ni me gusta que el partido sea oposición así, abiertamente.
- ¿No le parece lógico y natural que la UCR sea oposición?
- La UCR ha tomado posiciones con las que yo no estoy de acuerdo, las alianzas que hace...
- Usted se refiere a Cobos, a quien volvieron a incorporar al partido.
- Es un oportunismo político. Se ha planteado como un partido que no es el partido en el que yo me siento que estoy.
- Pero sigue siendo radical, está afiliada.
- Sigo siendo afiliada a la UCR, si no me echan. Desde 1963 soy afiliada. Creo en el radicalismo institucionalista, respetuoso, que se preocupa por los sectores menos favorecidos.
- ¿Y por qué no lucha desde adentro del radicalismo?
- Es imposible. Yo estuve hasta la Concertación, cuando eso se desbarata, seguimos en la misma línea en la que estábamos trabajando
- ¿No crea confusión en la gente que usted, radical afiliada, siga considerándose una correligionaria y, sin embargo, esté con parte del peronismo?
- Yo no estoy con parte del peronismo, yo estoy con un proyecto.
- Pero Cristina es parte del Partido Justicialista.
- Cristina es Cristina con un proyecto.
- Insisto, es PJ.
- Sí, está bien, pero nosotros no somos peronistas, somos un frente que en un momento difícil de Argentina apoya a Cristina. Si más adelante vemos que las cosas no se compadecen con nuestros principios, se verá. Que quede claro, nuestro apoyo no es incondicional, sino a un proyecto que, en la medida en que los lineamientos se den, estaremos, de lo contrario, trataremos de llegar, de que se nos escuche y de poder influir. Hay dos maneras de cambiar la política, una es oponiéndose y otra es dando ideas. El eje de la sociedad en este momento es el trabajo. Todo lo que tenga que ver con la educación, con la capacitación, sacar a los chicos de la calle, a aquellos que no estudian ni trabajan, que no hacen nada, que puedan estudiar.
- ¿Cómo?
- Haciendo que las escuelas preparen a los docentes y a los directivos como para que puedan contener a chicos que vienen con problemas. Hay culturas infantiles que responden a distintos estratos sociales, lo mismo con las estructuras adolescentes y juveniles. Si nosotros nos entendemos con cada grupo social con el que nos enfrentamos, sabremos cuáles son las lógicas de sus culturas y tenemos que tratar de entender sus lógicas. Es muy fácil que un chico que es excluido por su color de piel, por su origen, por el barrio donde vive, por sus carencias, se termine convirtiendo en violento. Acá esperamos que el mal esté hecho para ir a solucionarlo. Entonces, nosotros creemos fuertemente en la prevención. No hay un censo, por ejemplo, de cuántos chicos no están yendo a la escuela. Eso se puede hacer fácilmente. Si le damos capacitación laboral a la gente, hay que ver, porque hay una gran frustración. La gente se capacita y luego no encuentra trabajo. El Estado debe tener un sistema de capacitación ligado con una relación con las empresas, donde no sólo se lo prepare al joven, al adolescente para el mundo del trabajo, sino que también le sirva de nexo y acompañamiento en su función laboral. También creemos que hay que construir más viviendas de variadas maneras, como la autoconstrucción. Que el Estado proporcione los planos, los terrenos, los materiales, el seguimiento, y las personas sean las que edifiquen sus propias casas. El tema de la seguridad tiene una complejidad terrible. Primero, ha entrado la droga que hace que el adicto actúe de forma irracional cuando está drogado. Segundo, que hay tantos niños, adolescentes y jóvenes en la calle y tanta gente que no encuentre su lugar en la sociedad, que no pertenezca a un barrio, que no pueda mejorar su casa, trabajar, que los hijos que vayan a la escuela. Y salud para todos, que nadie deje de tener acceso, niños, adultos, ancianos. Y tenemos, por supuesto, proyectos de género para erradicar la violencia familiar. Hay que hacer un fuerte trabajo con las familias, sobre todo en los lugares donde están más debilitadas.
- ¿Qué opina de la gestión de Celso Jaque?
- Tiene muchos problemas.
- Con todo respeto: ¡qué novedad!
- Está haciendo un esfuerzo. Probablemente, tendría que buscar otros equipos, que ciertamente los hay dentro del Partido Justicialista, y ser más contundente en sus decisiones. De todas maneras, creo que hace un esfuerzo. En lugar de atacarlo, habría que ayudarlo. ¿Sabe qué pasa? Cuando alguien está en el gobierno y todos lo combaten y no lo ayudan, en realidad eso después se convierte en un boomerang, se vuelve contra ellos. Ayudarlo a Jaque creo que no estaría nada mal. Él es el gobernador y tiene que terminar su gestión. Y lo que él haga mal después lo vamos a tener que recoger nosotros u otros. Lo único que va a salvar a Mendoza y al país es el consenso. Que entre todos busquemos las soluciones a los problemas. Eso era la Concertación. La gran pérdida de Argentina fue la de la Concertación. Nadie soluciona nada solo. Eso es soberbia.
- ¿Y Luis D'Elía?
- Lo han demonizado a D'Elia.
- Pero D'Elía tomó una comisaría.
- Y también la tomó De Angelis.
- De acuerdo, pero no justifiquemos esas conductas.
- Pero a De Angelis no lo han demonizado, se junta con Cobos, están en el mismo grupo. No demonicemos a los humildes.
- Sí, pero D'Elía sale a decir, por ejemplo,"odio a los blancos". A usted la debe odiar.
- No, me quiere mucho. Yo no tengo una relación personal con él. Corre por su cuenta, sabrá lo que dice y lo que hace. A nosotros no nos da órdenes ni nos manda. Trabajamos con la Federación de Tierra y Vivienda, dirigida por dos tipos fantásticos que laburan como locos. En algunos barrios, si no fuera por ellos, la situación sería mucho peor. Y no nos olvidemos de que D'Elía estaba en la Concertación con Cobos y los demás y nadie decía nada. Te voy a decir algo: lo que pasa con Kirchner en Buenos Aires y lo que pasa con D'Elía en Buenos Aires no me interesa. ¿Y sabés por qué? Porque me tiene podrida. Que se arreglen con sus problemas. Te diré que yo soy bastante menduca en eso.
- ¿Cómo ve el 28 de junio?
- En algunos lugares no le va a ir bien al Gobierno. Las elecciones en Mendoza son un misterio. La gente va a decir si está bien o está peor. Más allá de todo lo que le digan. Y según ese análisis, se va a votar. Yo he prestado mucho servicio a Mendoza durante toda mi vida, la gente me conoce y probablemente me den un voto de confianza. Este país tiene futuro. Voy a morir diciéndolo. Quiero transmitir la esperanza de que podemos. Tenemos que creer en nosotros. Por eso es que, en nuestra lista, la mayoría de los candidatos son jóvenes.
- ¿Por qué a los 68 años aceptó la candidatura?
- Porque ya crié a mis hijos, tengo mis nietas. El día que yo me levante a la mañana y no tenga una ilusión, ya les he dicho a mis hijos que vayan y arreglen con la pompa fúnebre, porque estaría cercano el fin.
El Sol, 22 – 05 – 09
Gómez de Erice abre la puerta de su departamento y de inmediato se borra la imagen de una mujer adusta y academicista que prejuiciosamente se pueda atribuir a quien es doctorada en la Sorbona y ex rectora de la UNCuyo. El lenguaje es coloquial, el trato amable y la predisposición absoluta para abordar todos los temas. Enamorada de la educación, ha trajinado escuelas, colegios, universidades y calles de barrios en las que ha logrado la necesaria conexión entre la teoría y la realidad.
En ese recorrido de su vida ha perdido amigos por no contradecir sus convicciones. Uno de ellos, Julio Cobos. Por cierto, conoce como pocos la trastienda de la clase política mendocina y cuenta jugosas anécdotas que, lamentablemente, no acepta se difundan. No la intimida que la fustiguen por estar con la FTV, la organización que lidera el ex piquetero Luis D'Elia. Defiende al Gobierno nacional y afirma con cierta dureza: "Hoy, el que más pueda, debe hacer un aporte solidario, no sólo para campañas".
- Mucha gente del PJ que, según usted, no lo dejó gobernar a Alfonsín, hoy está con los Kirchner. ¿Por qué igual usted adhiere a ellos?
- A la gente se la juzga por determinadas decisiones, por las cosas que puede hacer y no por los amigos que tiene. Políticamente, cada uno se apoya donde puede.
- Sin embargo, Kirchner había dicho que quería transformar las viejas estructuras y finalmente se terminó apoyando en el Partido Justicialista, del cual ahora es presidente
- Acá hay un proceso histórico que no se ha entendido bien. Nosotros teníamos que salir de la pesadilla del 76 y de los 90, es decir, del neoliberalismo
- Al cual Kirchner apoyó.
- Sí, puede ser que lo apoyara (al menemismo), yo no lo he seguido a él en su trayectoria y tampoco me corto las venas por Kirchner, quiero aclarar. Yo soy muy institucionalista, y si hay algo para decir, se lo discute en los lugares que corresponde, en las Cámaras. No estoy de acuerdo con algunas posiciones destituyentes. Los Kirchner, para mí, han hecho cosas muy valiosas. Primero, el tema de los derechos humanos, que aunque sólo fuera por eso, yo los apoyaría igual. En segundo lugar, he tenido, como rectora y en lo personal, una posición latinoamericanista, los países latinoamericanos tenemos que formar una gran nación, la Unasur, donde colaboremos, porque tenemos problemas comunes.
- ¿Por qué no fueron directamente con el Partido Justicialista?
- Yo no soy pejotista, de ninguna manera, ninguno de los que estamos en el Frente. No compartimos para nada.
- Pero apoyan a los Kirchner al igual que el PJ.
- Apoyamos a Cristina Fernández de Kirchner y a su gobierno. Y la apoyaremos en lo que consideremos que esté bien, y en lo que esté mal, no levantaremos la mano. Todos los que estamos en este Frente empezamos en la Concertación. Cuando Cobos concretó esa alianza con Kirchner, nosotros empezamos a trabajar ahí. Cuando Cobos toma su distancia y se aparta, nosotros seguimos en la misma línea en que estábamos. No creemos tanto en personas como en líneas políticas.
- Pero me acaba de decir que apoyan a Cristina Kirchner.
- Sí, porque muchas de las cosas que ella hace nosotros las compartimos. Por ejemplo, la política de derechos humanos, que se constituyera el Unasur, apoyamos que haya representado a la Unasur en el G-20 para discutir los grandes problemas, y en lo que respecta a mí como universitaria, veníamos de una larga situación, muy difícil en las universidades nacionales, y tuvimos una interlocutora en ella, tuvimos muchas reuniones cuando era senadora y después presidenta, y nuestra situación universitaria mejoró mucho. Se creó el Ministerio de Ciencia y Tecnología, que para Argentina es un avance extraordinario para el crecimiento científico, se derogó la Ley Federal de Educación y se hizo una nueva ley que contempla con programas especiales todos los casos posibles de las poblaciones marginales que pueden existir.
- ¿No son una "colectora" para arrastrar votos y quitarle al cobismo?
- Nosotros no votamos a nadie de ninguna otra lista, llevamos candidatos propios a nivel nacional, en todos los distritos de Mendoza y a nivel de municipio. Son todos nuestros. Nos llevamos nuestros propios candidatos y pensamos ser independientes de criterio. Estamos detrás de un proyecto nacional y popular al cual en este momento no hay ningún otro sector que lo potencie. ¿Dónde nos referenciamos? Lo más cercano a lo que queremos está ahí.
- Desde la vuelta de la democracia, el peronismo ha estado más en el gobierno que el radicalismo. Sin embargo, las desigualdades sociales continúan. Los Kirchner hace ya seis años que están el gobierno y no le pueden seguir echando la culpa a los anteriores. Son responsables también de que las brechas sociales no se hayan acortado.
- Sí, pero han venido muchas ayudas, hay muchos planes. No está perfecto, ni siquiera se puede acercar a lo deseable, pero mucho temo que lo que hicieron otros durante la década del 70, durante la década del 90, vuelva con mucha más marginación, porque esto es un proceso histórico. La pobreza viene de la falta de trabajo, de la especulación financiera, de un modelo donde todo lo iba a arreglar el mercado. En este momento se están buscando más medidas, nosotros queremos que sean más fuertes y que existan, y por eso queremos llegar, y creemos que con otros no vamos a llegar nunca. En la universidad tenemos muchos fondos para distintos programas que van en este sentido: terminalidad educativa en primario, secundario, se está trabajando en zonas marginales, en microemprendimientos, y todo lo hacemos con fondos que la Nación nos ha proporcionado. Hubo un crecimiento económico importante en los años en que los Kirchner han gobernado.
- ¿Usted cree que hubo distribución de la riqueza?
- Falta, todavía falta, aún no es lo suficiente.
- ¿No le hace ruido lo que pasa con el INDEC y la manipulación de los números no sólo de la inflación, sino también de la pobreza? Por esta razón quedan fuera de los números oficiales miles de pobres.
- Pero nosotros sabemos que existen, aunque no sabemos cuántos son. Precisamente, no es menor que no se sepa cuántos pobres hay.
- Será cuestión de empezar haciendo un censo real. Por ejemplo, sobre cuánta gente vive por debajo de la línea de la pobreza.
- ¿Pero cómo lo va a saber si los índices de pobreza del INDEC no son reales?
- No estoy diciendo que lo que se está haciendo esté perfecto y esté bien. Justamente por eso nosotros somos un Frente, queremos posicionarnos y queremos seguir, porque el 2011 nos interesa, y queremos seguir trabajando porque, si no, estaríamos o con la UCR o con el PJ. Hay cosas que se tienen que hacer de manera diferente.
Los correligionarios
Se define a sí misma como "una vieja radical". Lloró la muerte de Alfonsín, a quien admiraba como estadista y porque fue el único abogado que durante la feroz dictadura le redactó y presentó en Comodoro Py un hábeas corpus pidiendo por su hermano ("había que ser valiente, nadie se quería meter mucho, y Alfonsín me acompañó"). "Pero más lloré por todos los hipócritas que no lo dejaron gobernar y fueron a llorar al lado del cajón. Eso me enfermó", aclaró.
Sin embargo, aunque "nunca me fui del partido", apoya el proyecto de Cristina Fernández de Kirchner y fue una integrante activa de la Concertación transversal junto con Cobos."A pesar de todos mis años de militancia en el radicalismo, hasta el punto de hacer varias veces las plataformas completas para las campañas, mis correligionarios nunca me ofrecieron siquiera una candidatura a concejal. Me quieren mucho pero nunca me ofrecieron ser candidata a nada. Sólo desde marzo del 2008, cuando me abrí, tras el cambio que se operó en Julio Cobos, me empezaron a ofrecer cargos. Por supuesto, les dije que no", aseguró.
- Si usted es radical, ¿por qué no está con la UCR?
- Porque han hecho una opción que no comparto en absoluto. No comparto lo que ha hecho Cobos. Fui a Buenos Aires y se lo dije. Hasta la 125, yo lo veía como, probablemente, el hombre para evitar un conflicto de consecuencias que no podíamos medir. Pero después él fue girando su posición, juntándose con la gente del campo y demás. Cada uno hace lo que le parece, pero uno no puede haber sido elegido en una fórmula y después ser cabeza de un partido de la oposición. Eso quedará en su conciencia.
- ¿Cómo lo define a Cobos?
- Yo le tenía mucho afecto y mucho aprecio, pero ahora no lo entiendo. Porque quizás él rompió algo que podría haber sido importante si en todo el país hubiéramos trabajado como lo veníamos haciendo en la Concertación.
- ¿Le reprocha que haya votado negativamente la 125?
- No, pero lo que no es claro es por qué se empieza a juntar con toda la oposición.
- Pero el Gobierno no le da cabida, no lo recibe.
- No sé si es así, no me consta. De todas maneras, cuando uno está en el Gobierno, con una fórmula, no puede salirse de ese esquema siendo oposición, no lo veo claro, no me parece prudente.
- ¿Y qué no le gusta de lo que hace el radicalismo?
- No admito las alianzas que se están haciendo ni me gusta que el partido sea oposición así, abiertamente.
- ¿No le parece lógico y natural que la UCR sea oposición?
- La UCR ha tomado posiciones con las que yo no estoy de acuerdo, las alianzas que hace...
- Usted se refiere a Cobos, a quien volvieron a incorporar al partido.
- Es un oportunismo político. Se ha planteado como un partido que no es el partido en el que yo me siento que estoy.
- Pero sigue siendo radical, está afiliada.
- Sigo siendo afiliada a la UCR, si no me echan. Desde 1963 soy afiliada. Creo en el radicalismo institucionalista, respetuoso, que se preocupa por los sectores menos favorecidos.
- ¿Y por qué no lucha desde adentro del radicalismo?
- Es imposible. Yo estuve hasta la Concertación, cuando eso se desbarata, seguimos en la misma línea en la que estábamos trabajando
- ¿No crea confusión en la gente que usted, radical afiliada, siga considerándose una correligionaria y, sin embargo, esté con parte del peronismo?
- Yo no estoy con parte del peronismo, yo estoy con un proyecto.
- Pero Cristina es parte del Partido Justicialista.
- Cristina es Cristina con un proyecto.
- Insisto, es PJ.
- Sí, está bien, pero nosotros no somos peronistas, somos un frente que en un momento difícil de Argentina apoya a Cristina. Si más adelante vemos que las cosas no se compadecen con nuestros principios, se verá. Que quede claro, nuestro apoyo no es incondicional, sino a un proyecto que, en la medida en que los lineamientos se den, estaremos, de lo contrario, trataremos de llegar, de que se nos escuche y de poder influir. Hay dos maneras de cambiar la política, una es oponiéndose y otra es dando ideas. El eje de la sociedad en este momento es el trabajo. Todo lo que tenga que ver con la educación, con la capacitación, sacar a los chicos de la calle, a aquellos que no estudian ni trabajan, que no hacen nada, que puedan estudiar.
- ¿Cómo?
- Haciendo que las escuelas preparen a los docentes y a los directivos como para que puedan contener a chicos que vienen con problemas. Hay culturas infantiles que responden a distintos estratos sociales, lo mismo con las estructuras adolescentes y juveniles. Si nosotros nos entendemos con cada grupo social con el que nos enfrentamos, sabremos cuáles son las lógicas de sus culturas y tenemos que tratar de entender sus lógicas. Es muy fácil que un chico que es excluido por su color de piel, por su origen, por el barrio donde vive, por sus carencias, se termine convirtiendo en violento. Acá esperamos que el mal esté hecho para ir a solucionarlo. Entonces, nosotros creemos fuertemente en la prevención. No hay un censo, por ejemplo, de cuántos chicos no están yendo a la escuela. Eso se puede hacer fácilmente. Si le damos capacitación laboral a la gente, hay que ver, porque hay una gran frustración. La gente se capacita y luego no encuentra trabajo. El Estado debe tener un sistema de capacitación ligado con una relación con las empresas, donde no sólo se lo prepare al joven, al adolescente para el mundo del trabajo, sino que también le sirva de nexo y acompañamiento en su función laboral. También creemos que hay que construir más viviendas de variadas maneras, como la autoconstrucción. Que el Estado proporcione los planos, los terrenos, los materiales, el seguimiento, y las personas sean las que edifiquen sus propias casas. El tema de la seguridad tiene una complejidad terrible. Primero, ha entrado la droga que hace que el adicto actúe de forma irracional cuando está drogado. Segundo, que hay tantos niños, adolescentes y jóvenes en la calle y tanta gente que no encuentre su lugar en la sociedad, que no pertenezca a un barrio, que no pueda mejorar su casa, trabajar, que los hijos que vayan a la escuela. Y salud para todos, que nadie deje de tener acceso, niños, adultos, ancianos. Y tenemos, por supuesto, proyectos de género para erradicar la violencia familiar. Hay que hacer un fuerte trabajo con las familias, sobre todo en los lugares donde están más debilitadas.
- ¿Qué opina de la gestión de Celso Jaque?
- Tiene muchos problemas.
- Con todo respeto: ¡qué novedad!
- Está haciendo un esfuerzo. Probablemente, tendría que buscar otros equipos, que ciertamente los hay dentro del Partido Justicialista, y ser más contundente en sus decisiones. De todas maneras, creo que hace un esfuerzo. En lugar de atacarlo, habría que ayudarlo. ¿Sabe qué pasa? Cuando alguien está en el gobierno y todos lo combaten y no lo ayudan, en realidad eso después se convierte en un boomerang, se vuelve contra ellos. Ayudarlo a Jaque creo que no estaría nada mal. Él es el gobernador y tiene que terminar su gestión. Y lo que él haga mal después lo vamos a tener que recoger nosotros u otros. Lo único que va a salvar a Mendoza y al país es el consenso. Que entre todos busquemos las soluciones a los problemas. Eso era la Concertación. La gran pérdida de Argentina fue la de la Concertación. Nadie soluciona nada solo. Eso es soberbia.
- ¿Y Luis D'Elía?
- Lo han demonizado a D'Elia.
- Pero D'Elía tomó una comisaría.
- Y también la tomó De Angelis.
- De acuerdo, pero no justifiquemos esas conductas.
- Pero a De Angelis no lo han demonizado, se junta con Cobos, están en el mismo grupo. No demonicemos a los humildes.
- Sí, pero D'Elía sale a decir, por ejemplo,"odio a los blancos". A usted la debe odiar.
- No, me quiere mucho. Yo no tengo una relación personal con él. Corre por su cuenta, sabrá lo que dice y lo que hace. A nosotros no nos da órdenes ni nos manda. Trabajamos con la Federación de Tierra y Vivienda, dirigida por dos tipos fantásticos que laburan como locos. En algunos barrios, si no fuera por ellos, la situación sería mucho peor. Y no nos olvidemos de que D'Elía estaba en la Concertación con Cobos y los demás y nadie decía nada. Te voy a decir algo: lo que pasa con Kirchner en Buenos Aires y lo que pasa con D'Elía en Buenos Aires no me interesa. ¿Y sabés por qué? Porque me tiene podrida. Que se arreglen con sus problemas. Te diré que yo soy bastante menduca en eso.
- ¿Cómo ve el 28 de junio?
- En algunos lugares no le va a ir bien al Gobierno. Las elecciones en Mendoza son un misterio. La gente va a decir si está bien o está peor. Más allá de todo lo que le digan. Y según ese análisis, se va a votar. Yo he prestado mucho servicio a Mendoza durante toda mi vida, la gente me conoce y probablemente me den un voto de confianza. Este país tiene futuro. Voy a morir diciéndolo. Quiero transmitir la esperanza de que podemos. Tenemos que creer en nosotros. Por eso es que, en nuestra lista, la mayoría de los candidatos son jóvenes.
- ¿Por qué a los 68 años aceptó la candidatura?
- Porque ya crié a mis hijos, tengo mis nietas. El día que yo me levante a la mañana y no tenga una ilusión, ya les he dicho a mis hijos que vayan y arreglen con la pompa fúnebre, porque estaría cercano el fin.
El Sol, 22 – 05 – 09


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