domingo, 29 de mayo de 2011

La burla, la mueca y la alegría

Viviana Demaría y José Figueroa

El humor es un elemento propio de la condición humana. Podríamos decir que “el hombre es el único animal capaz de humor”. Claro que dentro de esta categoría oceánica sería pertinente delinear algunas singularidades.

La burla es la palabra del cínico
Freud señalaba que en el humor hay un triunfo del Yo por sobre las exigencias y sufrimientos de la realidad. De allí su condición rebelde y su potencia vivificante ya que implica un triunfo del principio de placer sobre el infortunio común. Mientras que en el chiste, hay un abrochamiento de sentido. El remate implica una clausura, nada más hay para decir. De hecho se liga lo que es sabido pero no dicho, con un plus poético de sentido que cada uno entiende como puede. Ahora bien, la singularidad de lo cómico está asociada con el tropiezo, y sabemos que con las palabras también se puede tropezar. Un tropezón discursivo indica una caída vergonzante ya que nos anoticia de una irrupción de lo inconsciente que – más allá que su descubrimiento provoque a risa – refiere muchas veces a algo más cercano a lo dramático que a lo gracioso. El lapsus es el ejemplo más habitual para referirse a lo cómico. Y en ese sentido, cuanto más encumbrada y eminente sea la figura que tropieza, más estruendosa será la caída.

De este modo, la burla puede ser leída como un tropiezo discursivo. Sin abrochar sentido – como en el chiste – y sin mostrar grandeza de espíritu – como en el humor – la burla es la antesala del escarnio. Entre ambas hay una escueta distancia económica. Y sobre todo – hacia el interior del burlador – distingue un espacio mínimo entre la elección del objeto de la burla y la estatura ética de quien la enuncia.

Por ello, cuando Beatriz Sarlo señala bajo el formato de la burla:

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Se torna evidente que la académica no se priva de nada a la hora de poner de manifiesto de qué modo se regodea su subjetividad ni junto a quiénes lo hace. Entonces es imprescindible repreguntar ¿quiénes son, “la preferimos”? ¿Quiénes se arrogan la capacidad de calificarla como pedante, sarcástica o ridícula?

La persona cuyo nombre los medios de comunicación han coreado futbolísticamente ad nauseam, es la misma que ha escrito:

Lejos de los análisis de alto vuelo académico que tanto propios como ajenos le han adjudicado la capacidad para realizar, la profesora de literatura más bien se esmera en dejar sentado que ella necesita excluirse del género femenino – al posicionar a “las mujeres” por fuera de su construcción discursiva – en su persistente tarea de agraviar a CFK.

Así, aquella mujer en otro tiempo reconocida como intelectual, encumbrada como académica, faro inteligente de las luces argentinas, ha puesto sus falsos laureles (visto está) al servicio de la burla y el escarnio. Es penoso verla tropezar escandalosamente y desbarrancarse desde la cátedra hacia la farándula, al mismo tiempo que escucharla abjurar de los valores de resistencia que en otros tiempos declamaba sostener. En definitiva, el hecho de dejar al desnudo y a la vista de sus advenedizos acólitos el material del cual en verdad está hecha, prestándose sin pudor al denigrante espectáculo barrabrava que se fomenta a su alrededor, merece que les preguntemos a todos ellos, sin clemencia alguna…

¿Y ustedes, de qué se ríen?

La mueca
Uno podría añadir cada globo multicolor, cada serpentina, cada remerita con inscripciones, cada pancarta correctamente impresa. Uno podría sumar el sonido alto y la música amena, las luces, la pasarela. Uno podría agregar el clima de estudiantina aportado por los chicos y chicas PRO y la presencia incongruente de los bombos.

Uno podría complementar los enormes carteles en fondo amarillo y guardas de arlequín. Uno también podría –ya que estamos- unir a todo aquello el bailoteo de quienes son los anfitriones y distinguir al personaje principal…el que lleva la batuta. Sin embargo, ninguno de tales elementos del cotillón descripto conforman una fiesta.

Mauricio bailó. Al rabino Bergman no lo abuchearon cuando dio uno de sus habituales discursos, (porque en el PRO esas demostraciones son grasita). Michetti estaba “presente”, pero ningún periodista logró dar con ella. La candidata a vicejefa, resaltó las dificultades que en su vida privada le produjo la gestión. Con escasos recursos de oratoria aclaró que “Soy una esposa que formó una familia con el novio de la Universidad”.

Una metáfora de Yuri Lotman nos ayudará a entender de qué estamos hablando: “si pegásemos distintos bifes jamás obtendremos una vaca, pero cortando una vaca podemos obtener bifes”. (Perdón por el ejemplo). Lo que quiere decir el semiólogo es una verdad de perogrullo en la ciencia: el todo no es igual a la suma de las partes.

Hace unos días Mauricio era candidato a presidente de la nación. Hoy es apenas candidato a intendente de la Ciudad de Buenos Aires. El PRO, su organización política, devino en un triste partido vecinal.

Todo el bullicio, el cotillón electoral, el desatino de Larreta, el pogo de los candidatos, todo el alboroto y la jarana ¿fue acaso nada más que un montaje escénico, una patética mueca para esconder la previa de un funeral?

Dado que el PRO parece mantener el piso histórico del 35% que sacó Gabriela Michetti (hoy, volatilizada) en los comicios legislativos de 2009, las encuestas dicen que se encuentra muy lejos del 45% con que entró al ballottage en la elección pasada. Sólo tiene seis semanas para convencer a un 20% de indecisos: medio millón de electores…en otras palabras, Mauricio está con un pié afuera.

Los números no dan para que Rodríguez Larreta lanzara su fanfarronada “Les vamos a romper el culo a los kirchneristas” . Obvio, se disculpó.


Los chistes de sa sa Sarlo


Lo que me molesta de los ignorantes
no es en sí su ignorancia,
sino que sepan tantas cosas
que no son ciertas.

Josh Billings



Dijo Beatriz Sarlo en el Diario La Nación (19/04/2010)

6 millones de ciudadanos participaron de los festejos del Bicentenario de la Revolución Argentina. Esto lo reflejaron diversos medios internacionales. Hasta la Organización de Naciones Unidas expresó su “júbilo”. Se realizaron más de 1200 actividades, cumbres, congresos, foros y ferias alrededor del mundo donde Argentina intensificó su presencia. Se inauguraron 200 espacios de encuentro y formación en diferentes puntos del país, dado que fue federal. Se inauguró “El Paseo del Bicentenario”, donde estuvieron representadas todas las provincias argentinas, y los países latinoamericanos que celebraban sus bicentenarios, como México, Chile, Colombia y Venezuela. Estuvieron presentes 8 presidentes latinoamericanos y el depuesto presidente de Honduras.

Desde el 28 de octubre de 2009 existe un seguro social denominado Asignación Universal por Hijo. Que gracias a dicha transferencia progresiva, el impacto en la pobreza ha sido absolutamente significativo.

Según estudios del Centro de Estudios e Investigaciones Laborales del Conicet, la pobreza total del país se redujo del 26 % al 22,6% en 2010, sacando de la pobreza entre 1,4 y 1,8 millones de personas, de las cuales entre 700.000 y 1,1 millones son chicos. Siguiendo la misma tendencia la indigencia disminuyó de 7,5% a 3,4 %. Además la brecha entre ricos y pobres, que luego de la crisis económica de 2002 se situaba en 39,4 veces, cayó del 24,8 en 2009 a 14 veces en 2010, llegando al nivel mas bajo desde 1986 y posicionando a Argentina nuevamente como el país más igualitario de Latinoamérica. El mismo diagnóstico lo confirma la CEPAL, la OEA y Naciones Unidas. A ello, hay que agregar un dato no menor: el desempleo cayó a los niveles de hace un cuarto de siglo y se crearon 5 millones de puestos de trabajo.

La matrícula escolar aumentó en un 27% a nivel nacional, gracias al impacto de la Asignación Universal por Hijo. El actual gobierno, pudo adoptar la AUH porque antes había recuperado el sistema previsional.

Che, en serio…¿Ustedes de qué se ríen?

La alegría (es sólo nuestra)
De tres posibles lugares, a grandes rasgos, proviene la fuente de nuestro sufrimiento: de la fragilidad de nuestro cuerpo, de la inclemencia de la naturaleza y de las relaciones con los demás. Para cada una de ellas buscamos los modos de proveernos bienestar y, en definitiva, alcanzar un estado de felicidad. En este sentido podemos mantener a nuestro cuerpo a resguardo sus reclamos. Brindándole cuidados logramos la armonía en lo biológico. Advertimos lo importante que es cuando estamos enfermos y perdemos la autonomía de nuestras funciones.

Respecto de la naturaleza sabemos que podemos contar con ella para obtener el alimento y la energía para el desarrollo de nuestras comunidades. También sabemos que no podemos infringir su equilibrio. Cuando desplegamos nuestra vida en sincronía con ella sentimos un ensamble con nuestra tierra que hace a la felicidad que anhelamos. Valoramos su importancia cuando nada podemos hacer frente al desasosiego al que nos arrastran los desastres naturales.

Por último, en la relación con los demás, no sólo buscamos el reconocimiento del otro en un vínculo amoroso. Cuando el sentimiento de fraternidad se inscribe en la vida de las sociedades, cuando el semejante ya no es vivido como una amenaza sino como un par humano, cuando mirarse a los ojos invita a reconocerse parte constitutiva de un colectivo, nos encontramos ensamblando los tres escenarios de la felicidad.

Porque estos tres registros están siendo reconstruidos en nuestro país es que Guillermo Novellis – líder de La Mosca – pudo decir “Esta canción la vamos a dedicar al mejor país del mundo: este, el nuestro, por una razón única y excluyente, porque es el nuestro, porque aquí nos queremos quedar a vivir, a tener hijos, a ser felices…”

Esta es la posibilidad de alegría que supimos conseguir. Alegría que no es manía, ni es mueca, ni necesita del escarnio hacia el otro para producir sus efectos. Alegría que es soporte de la felicidad hacia la que tendemos en nuestra cotidianeidad. Sensación/emoción que nos liga, nos incluye y nos permite reconocernos como interlocutores válidos los unos con los otros. Productores y promotores de un diálogo que nos reconoce singulares y nos prodiga un trato igualitario.

Por esto es que nos reconocemos los destinatarios de la frase de la presidenta.

Por esto decimos, que la alegría es nuestra


La Quinta Pata

La Quinta Pata

Juicios: el pacto de silencio genocida hace agua

Ramón Ábalo

Siempre hemos sostenido desde los organismos de derechos humanos, que no todos los componentes de las cúpulas militares o policiales fueron ejecutores, desde sus respectivos estamentos, del terrorismo de estado durante el genocidio. Fueron varios los uniformados de las fuerzas que también sufrieron persecución y muerte por oponerse a la tortura, al asesinato y a la desaparición de personas. Claro, nunca fueron reconocidos en las nomenclaturas y fueron víctimas como lo fueron los miles y miles de los sectores populares. Pero el hermetismo de los genocidas, logrado por un pacto de silencio a como sea, suele romperse por la fuerza moral de algunos miembros de la estructuras menores, como lo hizo la semana pasada el comisario retirado de la policía de Mendoza, Julio César Livellara, citado a declarar por el tribunal que juzga a los represores de Mendoza en la causa por la desaparición de Salvador Moyano en septiembre de 1976. Desde el primer momento de su exposición fue contundente cuando afirmó que "en el D2 se hacía desaparecer a personas", confirmando lo que vienen afirmando también los más de 30 testigos que han pasado ante el tribunal, la mayoría de ellos victimizados en las mazmorras donde operaba este servicio de inteligencia de la policía mendocina.

Y dijo mucho más, como que se trabajaba en conjunto con inteligencia militar, un factor fundamental que deja al descubierto la coordinación de lo que se llamó "la comunidad informativa" de todas las fuerzas militares con las fuerzas de seguridad, o sea la policía, la gendarmería y la prefectura marítima, lo que le permitió a la dictadura cívico-militar el trazado de un organigrama represivo casi sin fisuras en todo el país, incluso en el exterior, como lo fue el Plan Cóndor para Sudamérica y grupos de tareas que se instalaron en Europa, especialmente en Francia, como ha quedado registrado, inclusive, en trabajos del célebre Julio Cortázar.

No menos contundente fue lo que siguió agregando: "...durante la dictadura se hacían procedimientos nocturnos en conjunto con el ejército, sin orden judicial y se efectuaban secuestros de personas encapuchadas en autos sin patente...se utilizó la tortura y la presión psicológica para sacar información a los detenidos...como en la película La noche de los lápices .

Subrayamos lo de las operaciones sin orden judicial, elemento que complica a la judicatura de esa época y a sus representantes como Miret, Romano, Petra Recabarren, que están implicados por participación directa en la represión. Está comprobado que estaban al tanto de lo que estaba ocurriendo y no actuaron en consecuencia. Según una norma de procedimiento penal, aún un juez de menor graduación, como el de paz, tiene la facultad de intervenir de hecho, aunque no se lo califique o se lo destine para esos casos. No hubo un solo caso. El 90% de los togados, tanto de la justicia provincial como federal, juraron por los estatutos de la dictadura, que la dictadura colocó por encima de la constitución. Los encargados de los derechos de los habitantes sucumbieron ante la prepotencia. Los argentinos, durante casi una década, cayeron en la indefensión total de sus derechos a la vida, la integridad física y la dignidad. En la mayoría de los casos, los favores recibidos fueron pagados generosamente.

La Quinta Pata, 29 – 05 – 11

La Quinta Pata

Dios resultó un mentiroso para grupo evangélico en Estados Unidos

Alfredo Saavedra

Nuestro señor Jesucristo ya no pudo venir a la tierra el sábado 21 de mayo, para consumar el Día del Juicio Final, como lo habría anunciado a sus feligreses el pastor Harold Camping, director y fundador del grupo evangélico Family Radio Internacional, en Oakland, California. El vocero de esa agrupación cristiana, Tom Evans, al contestar a pregunta de periodistas “¿Qué sería de esa predicción si la fecha anunciada llegaba sin que pasara nada?” contestó sin vacilar, “Entonces Dios es un mentiroso”, según despacho de Prensa Asociada.

Ese sábado, según lo había declarado el pastor Camping, unos 200 millones de “cristianos” en todo el mundo, tendrían la salvación al ser llevados al “reino de los cielos” mientras que el resto de la humanidad principiaría a perecer por terremotos, plagas y otras calamidades hasta terminar el planeta en exterminio al ser consumido por el fuego en su totalidad.

Pero no se tome todo a broma porque a lo mejor esa amenaza ya principió con los Estados Unidos, donde la semana pasada, es decir pocos días después del 21, violentos tornados causaron destrucción y muerte en una vasta zona de ese territorio. Precisamente el doctor Nick Eyles, profesor de geología de la Universidad de Toronto, aunque aclaró que no da crédito a la predicción del grupo evangélico, dijo que los desastres naturales están en progreso y que entre otros factores eso es atribuible al rápido crecimiento de las poblaciones. Eso está en contraste con la teoría de que fenómenos como el de los tornados se deben al excesivo calentamiento del planeta.

Pero el fracasado profeta señor Campins, después del sábado 21 desapareció de su casa y, según las noticias, se fue a refugiar a un motel con su esposa, de donde emergió el lunes 23 para declarar a través de su radiodifusora, “que hubo un error matemático en la predicción” y que el Apocalipsis había sido aplazado para el 21 de octubre próximo, es decir para dentro de cinco meses.
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El problema es que con su predicción, el evangelista Camping provocó que infinidad de sus seguidores abandonaran sus empleos, otros decidieron liquidar sus posesiones y otros retirar su dinero de los bancos, sin explicar para qué querían el dinero si el supuesto es que a donde serían llevados por Jesucristo no se necesita. Porque es cierto que corre bastante el dinero entre la feligresía del señor Campins, ya que lo hubo en abundancia para la extensa publicidad que le dio a su predicción con la fijación de grandes rótulos en las carreteras y la gran cantidad de vehículos que circularon con pintas anunciando el Día del Juicio Final.

Dice una información que en el año 2009 Family Radio Internacional recaudó 18 millones de dólares en donaciones, que se han sumado a un fondo actual de $104 millones que incluyen $34 millones en inversiones en la bolsa, que supone un beneficio agregado en utilidades obtenidas por réditos.

El suceso, que ocupó la atención de los medios durante varios días, pudo estar en el marco de las distracciones que señalan los críticos, para ocultar acontecimientos de otra trascendencia, pero como sea, no es la primera vez que el pastor Camping hace predicciones de esa naturaleza. Ya en 1994 hizo pronóstico similar al de ahora, con resultados iguales, es decir sin que ocurriera el final del mundo como fue preconizado esta vez.

La buena noticia es que no se prevé el fin del mundo a corto plazo, como lo enuncia en su libro, Futuro Profundo, los Siguientes 100,000 Años de Vida en la Tierra, el escritor Curt Stager. El autor, un paleo-climatologista, apunta que ya el planeta ha experimentado períodos de calentamiento y de hieloficación, un fenómeno que puede estar inscrito dentro de un proceso de cambio y recambio.

Finalmente, el columnista Paul Sullivan, recomienda a la gente que no cometa disparates con esas predicciones, como ir a confesarse con el cura cercano, o incurrir en excesos ante el temor de vivir un último día, entregándose a hacer el amor en forma extenuante lo cual no sería malo si no fuera por la fatiga consiguiente, o lo que es peor, entregarse a una borrachera incontrolable, porque lo más seguro es que no se terminará el mundo y lo que sí se conseguirá será amanecer con una resaca catastrófica.

La Quinta Pata, 29 – 05 – 11

La Quinta Pata

Palestina y la revolución egipcia: una visión desde Gaza

Haidar Eid
* (traducción Adriana Spahr)

Cuando me preguntó un activista de solidaridad sobre el impacto del fin del régimen de Mubarak sobre la Franja de Gaza, mi respuesta inmediata fue que sin duda significaría el fin del sitio mortal que se había impuesto en Gaza desde 2006. Nosotros en Gaza, aún seguimos esperando.

El depuesto régimen egipcio hizo lo posible para asegurarse de que los palestinos de Gaza se mantuvieran dentro de los muros del campo de concentración custodiado por los israelitas. Durante la guerra de Israel contra Gaza – diciembre de 2008 a enero de 2009 – el ministro de relaciones exteriores del anterior régimen, Ahmed Abou Elgheit declaró simbólicamente la guerra unos días antes del ataque al efectivizarse la visita en El Cairo de su entonces homólogo israelí, Tzipi Livni. En ese momento se obsesionó con " romperles los huesos a todos aquellos que violaran la seguridad nacional de Egipto. "

Se refería a los niños, hombres y mujeres hambrientos de Gaza que, en un acto de heroísmo sin precedentes en enero de 2008 derribaron el muro en la frontera entre Egipto y Gaza e inundaron las calles de la ciudad egipcia de Al Arish para comprar alimentos , leche y medicinas, y luego tranquilamente regresaron a sus hogares. Voceros del antiguo régimen y analistas políticos sin ninguna vergüenza hicieron lo suyo para demonizar a los habitantes de Gaza. Lanzaron acusaciones tales como "terrorismo", "vandalismo" y "amenazas a la seguridad nacional" a fin de justificar el cierre del paso de Rafah, el único lugar oficial de cruce entre Gaza y Egipto.

Tanto miedo tuvo de sus vecinos de Gaza el ex Ministro del Interior de Egipto, ahora detrás de las rejas, que se entregó a la denuncia histérica de que la reciente revolución popular egipcia, había sido causada por "algunos infiltrados de Hamas." El mismo despiadado ministro había acusado a los palestinos de Gaza, de estar detrás del atentado contra una iglesia cóptica en Alejandría en la víspera del año nuevo, en el que murieron 21 personas. De hecho es ahora el mismo el-Adly y la policía de seguridad estatal egipcia que están bajo sospecha e investigación de llevar a cabo este y otros ataques.

La revolución egipcia terminó con esa farsa política. Nadie puede negar que este levantamiento es una revolución social por excelencia, una revolución contra la corrupción, el despotismo y la tiranía. Pero esto es Egipto después de todo: el corazón del mundo árabe, el polo del panarabismo. Si hay revueltas en Egipto, el mundo árabe contiene la respiración ya que sus consecuencias son incalculables y se dejarán sentir en las próximas décadas.
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Sin embargo, Egipto está también "embrujada" por la cuestión palestina. Uno desde aquí tiende a estar en desacuerdo con la opinión prevaleciente de que la revolución de Túnez fue la única inspiración catalística de la revuelta en Egipto. Este enfoque ahistórico ignora algunos hechos sociales y geopolíticos sobre la naturaleza acumulativa de los factores que conducen a las revoluciones. Las protestas y las huelgas de los trabajadores de Mahalla, indudablemente, desempeñaron un papel importante en la conciencia revolucionaria egipcia, una conciencia que, como se sabe, está caracterizada ya por un legado muy rico de rebeliones contra la opresión.

El régimen de Mubarak se basó en gran medida en las herramientas de opresión que facilitó Estados Unidos. Es importante notar que ni un solo movimiento pro-democracia en el mundo árabe ha sido apoyado por EE.UU., de ahí la confusión y las declaraciones contradictorias hechas por funcionarios de ese país sobre la revolución egipcia. Esta es una revolución por la democracia, la dignidad personal y colectiva y en contra de los conocidos niveles de corrupción y nepotismo egipcios.

Y aún así, no importa lo mucho que el régimen de Mubarak y la autoridad palestina con sede en Ramalá tratara de silenciar y suprimir los vínculos de simpatía y afinidad entre los pueblos palestino y egipcio, estos vínculos siempre han estado ahí.

Y aquí es donde debo apartarme de los analistas que toman la gran revolución de Túnez como el catalizador de la rebelión egipcia. Cuando un tercio del pueblo palestino – los que viven en la Franja de Gaza y Cisjordania – fueron a las urnas en el 2006, y votaron: en contra de los acuerdos de Oslo, la solución racista de los dos estados y en contra un deformado régimen mini-árabe a ser creado bajo estos acuerdos. La mayoría de los observadores internacionales consideran estas elecciones las más limpias y transparentes que se llevaron a cabo en Medio Oriente. Estos comicios llevaron a la organización Hamas al gobierno y se plantearon cuestiones que vienen de mucho tiempo atrás en cuanto a la idea orientalista de la incompatibilidad de la democracia con la cultura árabe.

En un revelador cambio de postura desde su discurso en El Cairo en junio del 2009, el presidente estadounidense Barack Obama ha hablado desde entonces de la democracia sin afirmar el derecho de los palestinos a elegir libremente a sus líderes. Sin embargo, más serios debates y profundas preguntas se habían iniciado en el mundo árabe, especialmente en los países vecinos: si los palestinos, bajo la ocupación, podrían votar libremente ¿por qué no nosotros, entonces?

Huelga decir que los resultados de las elecciones palestinas de 2006 no fueron lo que Israel, EE.UU. y sus aliados árabes estaban esperando. De ahí la imposición de un sitio sin precedentes a Gaza por el temor de la propagación de la verdadera democracia al estilo de América Latina – una democracia en la que las personas son libres para elegir partidos cuyas ideologías no coinciden necesariamente con los intereses de EE.UU. e Israel.

El más feroz rechazo vino de los llamados "moderados" de los regímenes árabes encabezado por el depuesto gobierno egipcio. Israel decidió cerrar las seis puertas de Gaza, y el régimen egipcio hizo lo mismo mediante el cierre de Rafah, la única salida de Gaza hacia el mundo exterior. Este bloqueo, hasta el momento, causó la muerte de más de 600 personas con enfermedades terminales cuyas vidas podrían haberse salvado si se les hubiera permitido la entrada a Egipto. A esto hay que agregar la devastación que ha causado a la sociedad de Gaza y a su economía.

Pero el sitio fracasó en su intento de obligar a los palestinos de Gaza – una prisión al aire libre – a rendirse. Esto llevó a Israel a lanzar la guerra genocida que fue prefigurada por la presencia de Tzipi Livni en el corazón de El Cairo. Ninguno de los objetivos de la guerra fue logrado, para consternación de los "moderados" de los regímenes árabes.

Después de la guerra, Egipto comenzó a construir bajo la supervisión estadounidense un monstruoso muro de acero subterráneo bloqueando los túneles debajo de la frontera, única vía de escape que los palestinos de Gaza pudieron crear.

Los intentos del régimen egipcio para cubrir su complicidad con Israel y los EE.UU. fueron, por desgracia, apoyados por la aceptación de los dirigentes palestinos de iniciar las interminables rondas de diálogo nacional en El Cairo, una vez más, patrocinadas por el gobierno egipcio. El fracaso de los dirigentes palestinos de todas las facciones por desvincularse del régimen egipcio y adherirse a las demandas de los palestinos de Gaza ayudó, indirectamente, a prolongarle la vida.

Esto es un reflejo de la naturaleza elitista - por no decir la falta de visión - de los dirigentes palestinos, que por tiempo han creído que el camino a seguir es aliarse a los regímenes, en lugar de las fuerzas populares y la sociedad civil. De ahí, la falta de solidaridad con los egipcios, tanto en Ramalá como en Gaza en los primeros días de la revolución.

El régimen de Mubarak no solo cerró el paso fronterizo de Rafah y erigió el Muro de la vergüenza, sino también evitó todo tipo de solidaridad y apoyo procedentes de activistas internacionales decididos a romper el sitio. El convoy Viva Palestina y la Marcha por la libertad de Gaza fueron tratados brutalmente por los servicios de seguridad egipcia.

La única manera de llegar a Gaza es por mar y ya nueve activistas turcos perdieron la vida como consecuencia de la masacre a sangre fría cometida por Israel el pasado mayo a bordo del Mavi Mármara, uno de los buques de la Flotilla por la Libertad de Gaza.

Pero la pregunta que se planteó fue la responsabilidad indirecta de Egipto: abierto el paso para todos, esas nueve preciosas vidas se hubiesen salvado. La masacre condujo a la decisión de Egipto de "parcialmente" abrir la puerta de Rafah sin finalizar el sitio. Este paso, irónicamente, coincidió con la decisión de Israel de "distender" el bloqueo ¡permitiendo la entrada de más chocolate suizo en Gaza!

El pueblo egipcio, con sus activos movimientos de base, la juventud y los sindicatos observaron con impotencia y con consternación cómo sus hermanos palestinos sufrían lo que llevó a Richard Falk ,relator especial de las Naciones Unidas para los Territorios Ocupados, a describirlo como "un preludio al genocidio", con la complicidad - si no la participación directa - del régimen egipcio. Pero también vio la firmeza palestina frente a este asalto.

La complicidad del régimen egipcio, sin duda jugó un papel crucial en la radicalización de la conciencia egipcia. La naturaleza catalítica de la complicidad de Mubarak con la opresión israelí, por razones incomprensibles, ha sido ignorada por los principales medios de comunicación. El concepto de dignidad, colectiva y personal, como lo entendemos, fue inspirado en las fogosas palabras del líder revolucionario egipcio Gamal Abdel Nasser, al terminar la revolución de 1952 ejecutada contra un monarca corrupto, el rey Faruk, y sus aliados, el colonialismo británico.

El lema "Levanta la cabeza, hermano, los años de sometimiento han terminado", no es solo parte de la conciencia moderna de Egipto y el sentido de la dignidad nacional, sino también la de todo el mundo árabe en general, y de los palestinos en particular. Por otra parte, Palestina, para la mayoría de los egipcios, es parte de la psique nacional de su país, y a pesar de todo el parloteo sobre "la paz" y "la reconciliación” existe una profunda herida, que forma parte del ser nacional y que aún no está cicatrizada.

Esto, sin embargo, se suponía que iba a cambiar con la apuesta del ex presidente egipcio Anwar Sadat - el tratado de paz con Israel en 1979 - que dejó a Egipto firmemente amarrado al campo estadounidense. El discurso oficial egipcio echó la culpa de muchos de los problemas del país a los palestinos. De ahí, los malos tratos a los palestinos, los habitantes de Gaza en particular, en manos de los conocidos servicios de seguridad del estado egipcio. No es de extrañar, entonces, que la última decisión tomada por el gobierno depuesto fue prohibir a todos los palestinos que entraran a Egipto.

Ahora la pregunta que pide una respuesta es sobre el futuro de las relaciones egipcio-israelíes. El cruce de Rafah está "parcialmente" abierto a unos pocos pasajeros, pero no se permite la entrada de mercancías, comida o medicinas. A Algunos palestinos se los manda de vuelta y todavía se encuentra en vigor la decisión adoptada por el gobierno anterior de no conceder la entrada a los habitantes de Gaza en el aeropuerto de El Cairo. El sentimiento en las calles de Palestina, como es natural, ha apoyado las revoluciones en el mundo árabe, cosa que ocurre a pesar de la posición adoptada por las dos partidos que controlan la Franja de Gaza y Cisjordania de prohibir toda manifestación de solidaridad con tales rebeliones.

El cambio radical en Egipto significaría uno aún más radical en Palestina, así como un Egipto a favor de Palestina significaría el fin del sitio de Gaza. ¿Pero cuándo vamos a ver eso? ¿Es mucho pedir? ¿Tenemos que "entender" las dificultades por las que atraviesan los nuevos gobernantes de Egipto, mientras nos morimos de hambre y continúa sitiada nuestra Gaza? Si este es el caso, ¿por qué los palestinos de Gaza, tenemos que pagar el precio? ¿Están todos los demás pasos y los puestos fronterizos de Egipto "parcialmente" abiertos como la puerta de Rafah? ¿Y por plantear estas preguntas, somos nosotros considerados "una amenaza a la seguridad nacional de Egipto?"

* Haidar Eid es profesor asociado de literatura postcolonial y postmoderna de la universidad al-Aqsa en Gaza y asesor político de Al-Shabaka, the Palestinian Policy Network.



La Quinta y The Electronic Infitada, 23 – 03 – 11

La Quinta Pata

Una aproximación al “Manuscrito de los desterrados”*

Federico Mare

* “…estos son apuntes de la charla que di en la presentación del Manuscrito de los desterrados, el nuevo libro de poesía social de la escritora mendocina Nora Bruccoleri. Se trata de algunas reflexiones en torno a las relaciones de la literatura con la sociedad y la política a la luz de un escrito de Rosa Luxemburgo intitulado El espíritu de la literatura rusa: la vida de Korolenko, y de la estética del compromiso propugnada por Sartre.” (F.M.)

Busquemos nuestra salvación en la obra común. Pesemos nuestra responsabilidad. Sintamos cómo al replegarnos sobre nosotros mismos nuestra inanidad nos angustia, y cómo al entregarnos, al ser para los otros, al ser en los otros y al participar a compás en la edificación general del futuro, el corazón se nos ensancha, el pulso nos trabaja, la vida canta y somos por fin, a todo voltaje, hombres enteros y verdaderos. Salvémonos así, aquí, ahora mismo, en la acción que nos conjunta. No seamos poetas que aúllan como perros solitarios en la noche del crimen. Carguemos con el fardo y echémonos animosamente a los caminos matinales que ilumina la esperanza.
Gabriel CELAYA, Paz y concierto (1953)


En 1918, durante su estadía en prisión, Rosa Luxemburgo tradujo y prologó la Storia moego sovremenika (Historia de un contemporáneo mío), la novela autobiográfica de Vladimir Korolenko. El extenso prefacio de esta obra, pletórico de referencias eruditas y reflexiones geniales, representa uno de los picos más altos del pensamiento luxemburguiano, y constituye un hito fundamental de la teoría literaria marxista. Lejos de conformarse con reseñar la vida y la obra del gran escritor ucraniano, Rosa Luxemburgo hace de ellas un pretexto para pintar con maestría un cuadro panorámico de la literatura rusa: su origen y desarrollo, su actualidad e inserción en el marco de las letras universales, sus rasgos distintivos, sus figuras más destacadas… Traigo a colación este texto porque él será el cristal con el que mire la poesía de Nora Bruccoleri.
Tolstoi, Dostoievsky, Gógol, Turgénev, Pushkin, Chéjov, Korolenko… La nómina de escritores del Siglo de Oro Ruso nos sorprende por su cantidad, calidad y diversidad. Ha dicho al respecto Rosa Luxemburgo:

Si el efecto ha de perdurar, si la sociedad ha de ser educada, se requiere algo más que talento. Se requiere poesía, carácter, personalidad, atributos profundamente ligados a una concepción del mundo grandiosa y acabada. Es esta concepción del mundo, esta conciencia social tan sensible la que agudizó el análisis de la literatura rusa de las condiciones sociales y la sicología de los distintos personajes y tipos. Es esta simpatía casi dolorosa la que inspira sus descripciones de esplendoroso colorido; es la búsqueda incesante, el cavilar sobre los problemas de la sociedad lo que le permite observar artísticamente la enormidad y la complejidad interna de la estructura social, y exponerla en inmensas obras de arte.

La principal característica de este florecimiento repentino de la literatura rusa es que nació en la oposición al régimen ruso, en el espíritu de lucha. Este rasgo, que fue característico de todo el siglo XIX, explica la riqueza y profundidad de su calidad espiritual, la plenitud y originalidad de su forma artística y, sobre todo, su fuerza social creadora e impulsiva. Bajo el zarismo la literatura rusa adquirió un poder sobre la vida social tal como no había adquirido ninguna otra literatura de otro país o época. Permaneció en su puesto durante un siglo, hasta que la relevó el poder material de las masas, hasta que el verbo se hizo carne.


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He aquí una tesis provocativa en la que es preciso detenerse. Yendo a contramano de los parnasianos y su purista ideal del ars gratia artis, la intelectual polaca asevera que la inspiración y la crítica sociales, lejos de cercenar o adulterar el quehacer artístico, pueden fecundarlo y legitimarlo. En el pensamiento estético de Rosa Luxemburgo, la sociogénesis de la literatura constituye, aparte de un dato objetivo de la realidad imposible de soslayar, un valor intrínseco que la embellece y enaltece. Un buen libro lo es no solo por sus méritos formales o su técnica literaria, sino también por su sustancia histórica, su espesor cultural, su densidad ideológica, su entramado filosófico, su carga política… ¿Qué sería de La guerra y la paz, la monumental novela de Tolstoi, si su trama fuese abstraída de su contexto epocal, disociada del reinado del zar Alejandro I y la invasión napoleónica a Rusia? Rectifico la pregunta: ¿acaso sería posible hacerlo? No lo es, y si lo fuese, sería un verdadero crimen.

Lo mismo puede afirmarse en relación al Manuscrito de los desterrados, el nuevo poemario de Nora Bruccoleri que aquí hoy presentamos. Más allá de sus innegables méritos formales, esta constelación de poemas hunde hondas y profusas raíces en la historia contemporánea de Argentina y América Latina toda. Remembranzas de la rebeldía obrero-estudiantil de los años ’60 y ’70, ecos amargos de la dictadura y el terrorismo de estado, críticas lacerantes a la impostura de la democracia burguesa restaurada… La poética contestataria de Nora, en sus dos grandes matrices —la matriz de denuncia contra el accionar inhumano del poder y la matriz de homenaje a sus víctimas insumisas—, está henchida de puentes al pasado, saturada de evocaciones históricas.

Y también, desde luego (el presente es sólo el último eslabón del pasado), su poesía se halla consustanciada con las realidades del nuevo siglo, fundida con los problemas y desafíos urgentes del aquí y ahora. Quita el velo a todas las opresiones sociales que hoy, como ayer, ensombrecen la existencia humana: la explotación del trabajo por el capital, la violencia represiva de los uniformados, el flagelo de la miseria y el hambre, la tiranía imperialista y el horror de la guerra, la pervivencia vergonzante del patriarcado…

Pero también echa luz sobre las resistencias desde abajo, las oposiciones subalternas y subterráneas, las luchas colectivas y anónimas del proletariado, las mujeres, los pueblos originarios, el campesinado, los docentes y estudiantes, la comunidad LGBT, el movimiento piquetero… Ese mosaico de rebeldías tenaces en el que avizora, con los ojos de la esperanza, las playas doradas de la ínsula Utopía, el mundo nuevo de la humanidad emancipada... En otras palabras, el socialismo del mañana.

Así como la oposición a la autocracia zarista fue la simiente de la que surgieron los grandes escritores rusos, la oposición al maridaje imperialismo-capitalismo es la simiente de la que ha surgido la poesía social latinoamericana de las últimas décadas, en cuyo marco referencial se inscribe la producción de Nora (aunque esta procede también de otra simiente: la oposición al patriarcado).

“Espíritu de lucha” : con esta frase quiso Rosa Luxemburgo sintetizar el carácter inconformista de las letras rusas. Con ella podríamos también nosotros resumir el ethos contestatario de la poesía social latinoamericana en general, y del Manuscrito de los desterrados en particular. Dicha impronta, replicando las palabras de la autora polaca, “explica la riqueza y profundidad de su calidad espiritual, la plenitud y originalidad de su forma artística y, sobre todo, su fuerza social creadora e impulsiva” .

Al detenerse en la obra de Korolenko, Rosa Luxemburgo destaca su sentido de la responsabilidad social. El autor de El sueño de Makar comenta en su novela autobiográfica que su padre —un leal y obediente funcionario del zar— era, a diferencia de él, completamente insensible a las injusticias sociales, indiferente ante la vida desgraciada de los más humildes. No se sentía responsable de lo que sucedía fuera de su hogar y su oficina, en la sociedad toda. Eso era asunto del zar, o en su defecto, de Dios, mas no de él.

Era una visión del mundo formada en un solo molde, una especie de equilibrio imperturbable de la conciencia. El autoanálisis no socavaba sus convicciones íntimas, la gente de bien de la época no conocía ese profundo conflicto interior que acompaña al sentimiento de responsabilidad personal por el orden social existente.



Pero su hijo, como bien advierte la intelectual polaca, rompe con este conformismo paterno. Deja atrás la resignación, abandona las comodidades del quietismo. Desecha “esa actitud hacia la sociedad que le permite a uno liberarse del autoanálisis corrosivo y de la discordia interna, y que considera que la ‘voluntad de Dios’ es lo fundamental, aceptando los hechos históricos como una especie de hado divino”. Y Korolenko, como él mismo relata, abraza “el espíritu corrosivo, doloroso, pero a la vez creativo de la responsabilidad social” .

Este hacerse cargo de la realidad social desde la creación literaria es también una nota distintiva de la poética de Nora. Palpita en ella, como en la novelística de Korolenko, una (cito textualmente a Rosa Luxemburgo) “conciencia de responsabilidad siempre en vela por las monstruosas condiciones sociales y políticas” de las que no puede desentenderse “y que, penetrando profundamente en su espíritu” , no le permiten “abandonarse al olvido ni por un instante” . Sus versos expresan un sentido intensamente humanista de la responsabilidad, responden por lo que ocurre en la sociedad. No se trata, claro está, de una responsabilidad culposa, sino de una responsabilidad solidaria. Si en sus poemas la autora responde por quienes sufren la explotación y la opresión, es porque se asume como poeta-en-sociedad, vale decir, como poeta-con-semejantes en una sociedad que explota y oprime. El título de su nuevo libro lo dice todo: Manuscrito de los desterrados. En efecto: desterrados, o sea, despojados de su tierra (la tierra como metáfora de la justicia).

Pero, así como la pensadora de Lublin nos previene de la falacia purista, también nos pone en guardia ante el sofisma inverso: creer que todo arte comprometido, por el solo hecho de serlo, es buen arte, como si la sustancia sociocrítica de la creación estética bastara por sí sola y la belleza de la forma fuese un trivial prurito burgués. “Nada sería más erróneo —afirma la autora— […] que considerar la literatura rusa un arte tendencioso en un sentido grosero” . Su advertencia es clara: el escritor debe tener conciencia social y compromiso político, pero no debe sacrificar su autonomía artística ni banalizar su escritura. Es preciso que preserve su libertad de pensamiento y expresión. El género panfletario, legítimo en política, representa para la literatura un auténtico lecho de Procusto, un molde demasiado estrecho. Cuando prima este parámetro, la belleza queda marginada. El escritor debe hacer política sin dejarse nunca fagocitar por ella. De lo contrario, dejaría de ser un artista y se convertiría en un amanuense.

Arribamos de este modo al otro mérito de la poética de Nora: el balance perfecto entre crítica social y esmero artístico, el equilibrio justo entre compromiso político y búsqueda estética, la conciliación entre justicia y belleza, el contrapunto armónico entre la pasión contestataria y el anhelo de lo sublime… El Manuscrito de los desterrados evidencia un doble amor: el amor por los desheredados —la compassion de Rousseau— y el amor por las palabras (esos microcosmos semánticos, esos caleidoscopios fonéticos…) inherente a la literatura en general y a la poesía en particular.

Quiero recuperar una última idea de Rosa Luxemburgo. Para ello, vuelvo a citar sus palabras. Dice la intelectual polaca que la literatura rusa “permaneció en su puesto durante un siglo, hasta que la relevó el poder material de las masas, hasta que el verbo se hizo carne” . Se refería, claro está, a la revolución rusa, acontecida el año anterior. Y yo digo: ojalá algún día este milagro de la encarnación suceda en nuestra tierra irredenta. Sé que en ese verbum incarnatum —el de la estética del compromiso, no el de la teología cristiana— tendrá un merecido lugar la poesía de Nora.

“Estética del compromiso” dije, y en Sartre indefectiblemente pienso. Cuando allá por 1965, en una entrevista que había concedido a Jorge Semprún, este le preguntara qué era, para él, la literatura, respondió:

Siempre he pensado que si la literatura no lo era todo, no era nada. Y cuando digo todo, entiendo que la literatura debía darnos no solo una representación total del mundo […] sino también que debía de ser un estímulo de la acción, al menos por sus aspectos críticos. Por tanto, el compromiso […] no constituye de ninguna manera, para mí, una especie de rechazo, o de disminución, de los poderes propios de la literatura. Al contrario, los aumenta al máximo. Es decir, pienso que la literatura debería serlo todo.

[…] Me parece imposible escribir si el que lo hace no rinde cuentas de su mundo interior y de la manera en que el mundo objetivo se le aparece. […] La literatura tiene una función de realismo, de amplificación, en efecto. Y, además, una función crítica. […] Cualquiera que sea la forma literaria empleada, la literatura tiene que ser crítica. Estos tres elementos me parecen indispensables: tomar al hombre, mostrar que está vinculado al mundo en su totalidad, hacerle sentir su propia situación, para que se encuentre en ella, y se encuentre a disgusto, y, al mismo tiempo, darle los elementos de una crítica que pueda facilitarle una toma de conciencia. Eso es, más o menos, lo que puede la literatura, a mí parecer […]



Pienso que el Manuscrito de los desterrados se ajusta plenamente a este exigente criterio de demarcación sartreano. Situada en las antípodas del purismo parnasiano, pero, no obstante, en las alturas del monte Parnaso, la obra poética de Nora Bruccoleri es —desde su temática y perspectiva, por su axiología y finalidad, en su ethos y su pathos— una acabada muestra de estética del compromiso.


Mendoza – mayo 2011

La Quinta Pata, 29 – 05 – 11

La Quinta Pata

La dictadura en el cine

Buenos Aires. Catálogo de películas sobre la última dictadura, el terrorismo de Estado y la transición democrática en la Argentina. El 2 de junio a las 19:00. Las entradas se podrán retirar sin cargo en las boleterías del Malba el día de la presentación a partir de las 17:00. El catálogo estará disponible a partir del 3 de junio de 2011.

El cine es uno de los modos que tiene nuestra sociedad para pensarse a sí misma, a su tiempo y a su historia. Es un lenguaje y un vehículo de transmisión privilegiado en tanto recoge elementos del trauma personal y social, del drama institucional y político, que pasan entonces a constituir contenidos de la memoria y de la cultura colectiva de una sociedad. A través de los géneros más diversos, el cine se refiere a la presencia de la dictadura militar, a sus acciones y a su relación con las personas, las familias, los grupos sociales y con la sociedad en su conjunto.

La Dictadura en el Cine
Catálogo de películas sobre la última dictadura, el terrorismo de Estado y la transición democrática en la Argentina fue realizado con el propósito de facilitar el acceso a una gran cantidad de información dispersa. Contiene sinopsis, fichas técnicas e imágenes sobre más de 450 películas producidas desde 1976 hasta el presente y está organizado según tres grandes criterios: cronológico, alfabético y temático.

A partir de la investigación que condujo a la elaboración de este catálogo, Memoria Abierta incorporó gran parte de los films relevados a su archivo audiovisual.

Memoria Abierta trabaja para promover una memoria social que incida en la cultura política argentina, contribuyendo a la construcción de identidad y a la consolidación de la convivencia democrática. Con ese objetivo preserva, organiza y difunde acervos documentales vinculados con el pasado reciente.

Desde una preocupación central por la transmisión de la memoria y para facilitar el acceso a estos documentos, Memoria Abierta desarrolla herramientas educativas, compone textos y materiales audiovisuales y crea exhibiciones que ofrecen representaciones de lo ocurrido en el pasado estableciendo conexiones con hechos y situaciones del presente.

Este catálogo fue realizado por Memoria Abierta con el apoyo de la Embajada del Reino de los Países Bajos en Argentina.

Comunicación | Memoria Abierta, 16 – 05 – 11

La Quinta Pata

Convocatoria a artistas: 2ª Feria de Arte Queer

Mendoza. La Delegación INADI Mendoza convoca a todos/as los/as artistas interesados/as a participar de la “2ª Feria de Arte Queer”. Dicho evento se desarrollará los días 29 y 30 de junio, en las instalaciones de la Sala Ana Frank (Maipú 252, Ciudad de Mendoza).

El único requisito es que las obras traten la temática queer (géneros, sexos y sexualidades libres). La disciplina es libre: pintura, dibujo, grabado, fotografía, escultura, instalación, performance, cortometraje, música, teatro, etc.

La Feria contará con la participación de artistas visuales de Mendoza y San Juan, como: Dari Oh, Cosa Rara, Tu Tsian, Andrés Piña, Priscila González, Alberto Espinoza, Victoria Castro, Jonathan Romero, Leonardo Sánchez, Gabi Fonseca, entre otros/as. También habrá proyección de piezas audiovisuales a cargo de Florencia Lucca, Pau Poe, Chiko Ostra y Sofía Rossi.

Además, se disfrutará de música en vivo de 3d Cariño y Marcos Salas y la actuación de elencos teatrales de Mendoza y San Juan, como Espanta La Peste y Teatro Queer. Como invitado de honor estará Ioshua Cumbiagei, escritor y performer de Buenos Aires. Para cerrar las jornadas habrá show drag de Nemesis y Queen Kartajena.

La música en el sector de los stands estará a cargo de los/as DJ’s Permanent King y Rosca Power. Allí se podrán ver y comprar las obras expuestas, además de recibir información en los puestos del INADI y de las organizaciones que forman parte del Foro de Diversidad Sexual de Mendoza.

Los/as interesados/as en participar deberán enviar sus propuestas por correo electrónico a feriaqueer@gmail.com hasta el 15 de junio inclusive.

Organiza: Colectivo Aberrosexuales

La Quinta Pata, 29 – 06 – 11

La Quinta Pata

Segundo festival del “Cantar Opinando”

Mendoza. Desde el área de Derechos Humanos-Dirección de Cultura de la Municipalidad de Godoy Cruz se ha organizado el segundo festival del “Cantar Opinando”, que tuvo su primera exitosa edición en el 2010 y que este año contará con cantautores de renombre que engalanarán el Teatro Plaza de Godoy Cruz, con una entrada cuyo valor de $5 es accesible a todos y todas y tiene un sentido más que popular.

31 de Mayo – 21:00
- Luisa Calcumil
- Pascuala Ilabaca (Chile)
- Lisandro Aristimuño

1 de Junio – 21:00
- Diego Rodríguez
- Dorian Maronich
- Miguel Cantilo
- Liliana Herrero

Lugar: Teatro Plaza Colón 27- frente a Plaza de Godoy Cruz

Venta de entradas: en boletería del teatro a partir del 23 de Mayo

La Quinta Pata, 24 – 05 – 11

La Quinta Pata

Empresarios españoles destruyeron puesto campesino con topadoras en Mendoza

Fue en Jocolí, cerca del límite con San Juan; aprovecharon la muerte de un campesino para pretender sostener que el lugar estaba abandonado. Además con una desproporcionada cantidad de obreros corrieron su límite 5 kilómetros más al sur dejando el predio dentro. La familia campesina instaló una carpa en el lugar con el apoyo de la comunidad y el movimiento. Desde la fiscalía se amenaza con imputar a los campesinos por usurpadores.

El empresario, Antonio José Marchal, un millonario español que “quiere desarrollar allí el emprendimiento olivícola más grande del mundo por una cuestión de desafío personal”. Para ello se está apropiando de campos y por sobre todo de vertientes y acuíferos. En el lugar ya tiene 32 mil hectáreas, aunque luego de esta acción ya en la página web de la empresa hablan de 38 mil. El establecimiento conocido como finca Doña Carmen, con cerca de 2000 mil hectáreas de olivares, ubicados en el pedemonte, sin estudios serios de impacto ambiental, utilizando el agua de las vertientes y napas de agua justo en la naciente.

José Celestino Sarmiento se instaló en esa zona en el año 1944, y en ese campo se criaron sus hijos, entre otros José, Pablo, Juan y Martín. Fueron instalando viviendas en distintos puntos del campo para facilitar el manejo de los animales y los cuidados de las mejoras que se fueron haciendo. Represas, corrales, aguadas, etc. Al morir los padres quien quedó en la casa paterna fue José uno de los hijo que falleció a fines del año pasado.

Desde entonces ese punto del campo (que siempre fue lugar de parada de los arrieros y animales) es cuidado por distintos miembros de la familia.

Hace unos quince días, la empresa Argenceres S.A de la cual Antonio José Marchal es presidente, aunque a su vez hay varias empresas más con sellos locales que le pertenecen, comenzó a realizar daños y a correr su límite hacia el campo de los campesinos. Los campesinos hicieron varias denuncias en la policía de las cuales hay constancias.

El martes 24 de mayo, cuando volvían del pueblo se encontraron con toda la vivienda destruida, las piletas de agua y un pequeño galpón de acopio de forraje también destruido. Había rastros de cargadoras y topadoras. Y había un alambrado que avanzaba envolviendo al puesto.

Por la mañana del 25 de mayo el oficial ayudante Cristian Gatica no quiso tomarles la denuncia luego de hacerlos esperar dos horas en la sub comisaría el porvenir.
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La fiscal mendocina Maria Luisa Canata ha dado la orden de que los campesinos salgan del lugar o los imputará por usurpación y “daño” (??).

En el lugar se hicieron presentes en tono amenazante obreros y abogados de la empresa, junto a la policía y a un español que se presentó como el propietario de la empresa.

Las familias campesinas resistirán en el lugar.

Conocemos mucha gente que ha trabajado algún corto tiempo en doña Carmen, mal pagos, con contratos basura, echando venenos en cuatriciclos, durmiendo en casillas. Daño al ambiente, apropiación de nuestros recursos y trabajo precario, ese no es el desarrollo que queremos

El agronegocio fortalecido por el capital financiero intenta arrasar con la economía local y la vida campesina. Esta empresa a su vez cuenta con innumerables apoyos de los gobiernos provinciales y subsidios.

¿Hacia dónde queremos ir como país? ¿Quienes podrán consumir el aceite de oliva de estas empresas?

¿Dónde produciremos alimentos para los pueblos los campesinos?

Por eso estamos convencidos de la lucha por la tierra, por la vida campesina, por la producción de alimentos sanos para nuestro pueblo.

¡Ni un metro más! ¡La tierra es nuestra!
¡Soberanía Alimentaria ya!
¡Somos Tierra para alimentar a los pueblos!

Unión de Trabajadores Rurales Sin Tierra de Mendoza - Movimiento Nacional Campesino Indígena de Argentina
campesinosdecuyo@gmail.com - contactos: 54 261 153734337 – 261 4905028 – 155387681

www.ust-mnci.blogspot.com, 26 – 05 – 11

La Quinta Pata

Disipar fantasmas

María Luz Gómez

Cuando uno ve las imágenes de los últimos acontecimientos en Europa es inevitable que no aparezcan los fantasmas de aquel convulsivo y triste 2001 argentino. Y es verdad que cuando uno repara en esos miles de jóvenes que protestan en la calle por un cambio político y económico radical, cuando uno escucha que ya son más del 43% los jóvenes españoles que se encuentran desocupados, más del 39% los jóvenes griegos, cuando el discurso que se repite es basta de robo, corrupción, privatización, injusticia, mentira…duele. Duele porque la identificación es casi inevitable. Nosotros también dijimos basta cansados de pedir laburo, educación, un espacio donde construir futuro… y también éramos tan jóvenes como ellos cuando salimos a la calle, descreídos y cansados de la politiquería, a pedir que se vayan todos.

Pero esos fantasmas aparecen y se van… Varios datos los disipan pero algunos son especialmente claves para entender qué tan distinto es el país que hoy alberga y “recupera” a los jóvenes: en Argentina, entre 2002 y 2010, el empleo total creció un 59% y el de jóvenes de entre 18 y 29 años, un 86%; este último año se anunció no solo la inversión del 6,47% del PBI en educación sino también el récord histórico de inversión en educación superior; el 2011 presenta el sistema más inclusivo de la historia del país, sistema que va mucho más allá de lo previsional y de la asignación universal (políticas verdaderamente ejemplares en lo que significa cobertura social) ya que también abarca los planes de capacitación y profesionalización laboral, de apoyo a la creación de nuevas pequeñas y medianas empresas, a la investigación y el desarrollo científico, a la cultura y los medios, entre otros tantos.

Y si tal vez estas cosas no alcanzan para reconocer el cambio, tal vez sí lo haga un último hecho: la nueva participación de “miles” de jóvenes en política… porque es innegable que los jóvenes han vuelto a ocupar un espacio central en el debate político, que quieren participar, copar espacios y discutir proyectos. Los jóvenes han retomado la lucha pero esta vez ya no para exigir el cambio sino para acompañarlo; y esto no se ha dado por mera inercia colectiva sino porque hay una presidenta que dice “los jóvenes son el presente, el aquí y ahora” y actúa en base a eso.

Un último dato: si en el 2001 miles de jóvenes salían a la calle gritando “que se vayan todos”, a principios de este 2011, diez años después, miles de jóvenes gritaban pidiendo la reelección.

Río de palabras 47, 22 – 05 – 11

La Quinta Pata

Fifty fifty

Juan Pablo Rojas

La relación CGT-Gobierno no está en sus mejores momentos, el ir y venir de mensajes han teñido las páginas de los medios hegemónicos que, expertos en husmear sangre, se regocijan y revuelven la herida con un clavo oxidado. Quizá uno de los hitos de esta “disputa” fue el reclamo de Hugo Moyano en el acto del Día del Trabajo para que se alcance el “fifty-fifty”, es decir para que la participación de los trabajadores en el PBI llegue al 50 por ciento. El reclamo, quién podría negarlo, es justo pues se está hablando de la distribución de un valor creado por los trabajadores, resultado de la fuerza de trabajo en un proceso productivo que tiene por fundamento la producción de plusvalor.

Pero como decíamos la justeza del reclamo no está en discusión. Sí podemos poner a contraluz su aplomo, su alcance, su solidaridad. Es necesario Hugo lograr el fifty-fifty en diferentes frentes, en la lucha cotidiana por ejemplo. Esta debería ser una combinación de reivindicación y memoria. Las cifras revelan que en la actualidad la participación de los obreros en el PBI se ubica en el 48,1 y que hace ocho años atrás esta sólo alcanzaba 34,3 por ciento. Dicha cercanía a la repartición ecuánime es una de las más significativas de la historia: Victoria Basualdo señala que mejores índices solo se alcanzaron en el primer y tercer gobierno de Juan D. Perón: en 1954, cuando se llegó al 50,1 y 1974 al 46,7 por ciento. También conocemos largamente que no siempre los momentos de alto crecimiento derivaron en una mejora en la vida de los trabajadores y de la población en general.

Es necesario Hugo lograr también una composición pareja, un 50 y 50, en la profundidad y en la amplitud de las demandas. Estas deberían tener en cuenta a toda la masa trabajadora, a los que están amparados por el techo de un sindicato, a los que a la intemperie se juegan día a día el mango y por qué no llegar a aquellos que aún no encontraron ni esa posibilidad. Hablamos de solidaridad, principio básico y rector del movimiento popular más grande de nuestra historia. Precisamente el compromiso de todas las fuerzas sociales con los desposeídos fue lo que distinguió al peronismo de las prácticas tradicionales.

También resulta necesario alcanzar el “fifty-fifty” en las alianzas con el gobierno. No se puede tener tanta premura y exigir de manera cuasi extorsiva algo que se viene pronunciando con un ritmo inédito si tenemos en cuenta cómo fueron las relaciones de los sindicatos con cualquiera de los gobiernos, inclusive con el primer peronismo donde la CGT se mostró dependiente y con escasa autonomía, debido a “la fuerte autonomía que impuso Perón”, según explica el politólogo Arturo Fernández. No se puede desconocer que actualmente hay un clima altamente favorable para los trabajadores no solo por la mejora del poder adquisitivo sino porque después de décadas se recuperaron las negociaciones colectivas. El último mensaje que se escucho en la CGT fue “apoyamos pero sin ser obsecuentes”, cumplir con esas palabras ya sería un paso.
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En la forma de dar la batalla también debe mejorarse la distribución final. Debe pensarse en combinar contenido y forma en partes iguales. No es un tema menor la cuestión de las formas y el kirchnerismo ha sido un ejemplo en el tema porque antes que nada se logró hegemonía cultural, no fue por prepotencia que se llegó a consolidar un apoyo extraordinario e incondicional. El salto del “que se vayan todos” a la fenomenal participación de los jóvenes en la política se consiguió con estoicismo y talento y batallando contra los mismos que también buscan por todos sus medios teñir de impopulares cualquier acción que provenga del sector obrero organizado. Sin embargo, aquí está el desafío. Ciertos gremios deberían comprender qué poco esfuerzo han hecho hasta el momento para revertir la pobre imagen que reflejan y no nos referimos a la que nos describe María Laura Santillán, y vocifera la clase media, sino a las que no pueden eludir ningún medio por más que esté en la vereda de enfrente del discurso que defiende al capital. El apoyo al Momo Venegas, la adulteración de medicamentos, el crecimiento sideral de las empresas amigas, los negociados.

Es urgente entonces lograr ciertos cambios que sienten las bases de un movimiento sindicalista que alcance en un futuro próximo espacios de poder por requerimiento popular y no por demostración de fuerza; esto significa de alguna manera no hacer de los sindicatos poderosos aparatos para discutir el precio del salario sino espacios para plantear discusiones más de fondo en las que estén contenidas las demandas de gruesos sectores huérfanos de organización. Es necesario reconocer táctica de estrategia. Es inevitable la actualización pero no se debe olvidar la doctrina. Es necesario detectar lo que falta sin dejar de mirar lo que se logró. Es preciso Hugo llegar al “fifty fifty”.

Río de Palabras 47, 22 – 05 – 11

La Quinta Pata

Un laboratorio liberal arrasado por la crisis*

Robert Wade y Silla Sigurgeirsdóttir
(traducción: Lucía Vera)
Cuando el pueblo islandés vota contra los banqueros
En Estados Unidos los republicanos luchan por recortar el presupuesto federal; en Grecia, una posible restructuración de la deuda refuerza la austeridad. Los gobiernos, ante la presión de los especuladores, optan por hacer pagar el costo a la sociedad. En cambio, los islandeses proponen enviarle la factura de la crisis a quienes la provocaron.

Isla pequeña, grandes preguntas. ¿Deben los ciudadanos pagar por la locura de los banqueros? ¿Existe todavía alguna institución vinculada a la soberanía popular capaz de oponer su legitimidad a la supremacía de las finanzas? Esto es lo que estaba en juego en el referéndum organizado el pasado 10 de abril en Islandia. Ese día el gobierno sondeaba la opinión de la población por segunda vez: ¿aceptan ustedes reembolsar los depósitos de particulares británicos y holandeses en el banco privado Icesave? Y, por segunda vez, los habitantes de la isla devastada por la crisis iniciada en 2008 respondieron “no”; lo hizo el 60% de los votantes, contra el 93% en la primera consulta, en marzo de 2010.

El final de la votación adopta un tono particular en un momento en que, bajo la presión de los especuladores, de la Comisión Europea y del Fondo Monetario Internacional (FMI), los gobiernos del viejo continente imponen políticas de austeridad para las cuales no fueron elegidos. La dominación del mundo occidental por parte de las instituciones financieras, liberadas de cualquier restricción, inquieta incluso a los turiferarios de la desregulación. Luego del referéndum islandés, el editorialista del muy liberal Financial Times se alegró de que “fuera posible colocar a los ciudadanos antes que a los bancos” (13-4-11). Una idea que aún encuentra poco eco entre los dirigentes políticos europeos.

Si Islandia es hoy un “caso de libro”, es porque este país ofrece un ejemplo químicamente puro de las dinámicas que, durante los años 1990 y 2000, permitieron a los intereses privados dictar regulaciones públicas que llevaron a inflar la esfera financiera, a desencajarla del resto de la economía y, finalmente, a su implosión.

En 2007, justo antes de la crisis, todo iba de la mejor manera posible: el ingreso promedio islandés se ubicaba en el quinto puesto del rango mundial y aventajaba en un 60% al de Estados Unidos. En ese momento, los restaurantes elegantes de Reikjavik dejaban a los de Londres como mediocres cantinas. Los artículos de lujo inundaban los negocios y enormes 4x4 obstruían las calles. Un año antes, un estudio internacional había identificado a la población de la isla como la más feliz del planeta (1). Una gran parte de su prosperidad se apoyaba en el acelerado crecimiento de tres bancos islandeses. Hasta 1998 habían sido pequeñas empresas del sector público, pero fueron creciendo rápidamente hasta ubicarse entre los trescientos bancos más importantes del mundo y sus activos pasaron del 100% del Producto Interno Bruto (PIB) en 2000, a casi el 800% en 2007, un nivel que solo superaba Suiza.
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La crisis económica estalló a fines de septiembre de 2008. Después de la quiebra del banco de inversión Lehman Brothers, los mercados monetarios se comprimieron (2). Incapaces de devolver el dinero a sus acreedores, los tres grandes bancos islandeses fueron nacionalizados. Accedieron así a un grupo menos glorioso: el que publicó la agencia de calificación de riesgos Moody’s como el de las once catástrofes financieras más espectaculares de la historia.

De una estructura feudal al neoliberalismo
A comienzos del siglo XX, después de más de seiscientos años de dominación extranjera, las estructuras sociales de Islandia seguían siendo las más feudales de los países nórdicos. La pesca dominaba la economía y generaba la mayor parte de las entradas de divisas extranjeras, permitiendo que el comercio se desarrollara gracias a las importaciones. Esto estimuló nuevas actividades: construcción, servicios e industria liviana. Después de la Segunda Guerra Mundial la economía entró en un período de crecimiento más sostenido, favorecida por diversos factores: la ayuda ligada al Plan Marshall, asociada a la instalación de una base militar destinada a recibir al ejército estadounidense y a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN); la abundancia de un bien de exportación poco sensible a las fluctuaciones del ingreso de los consumidores, el pescado de agua fría, y una población poco numerosa, muy educada y dotada de un fuerte sentimiento de pertenencia nacional.

A medida que Islandia se enriquecía, fue sentando las bases de un estado de bienestar inspirado en el modelo escandinavo, financiado con impuestos. En la década de 1980, el nivel y la distribución del ingreso disponible alcanzaron al promedio de los países nórdicos. Sin embargo, el peso del estado siguió siendo más pronunciado en Islandia que en sus vecinos europeos. Igual que el clientelismo: la oligarquía local limitaba el paisaje tanto político como económico.

La sociedad capitalista moderna de la segunda mitad del siglo XX se inscribió en un vínculo de filiación directa con las estructuras casi feudales del siglo XIX. En las décadas que siguieron a la Segunda Guerra Mundial, catorce familias –un grupo conocido con el nombre de “Pulpo”– constituyeron la elite económica y política del país. A semejanza de los jefes tribales antiguos, estas familias controlaban las importaciones, los transportes, la banca, los seguros, la pesca y el aprovisionamiento de la base de la OTAN.

Esta oligarquía reinó también en el Partido de la Independencia (PI, de derecha), que controlaba los medios de comunicación y avalaba los nombramientos de los altos funcionarios en la administración, la policía y el ejército. En su momento, los partidos dominantes –el PI y el Partido del Centro (PC), que reclutaba adeptos en las zonas rurales (3)– administraban directamente los bancos públicos locales: era imposible obtener un préstamo sin pasar por el apparatchik local. La intimidación, la adulación servil y la desconfianza tejieron una red de poder impregnada de cultura machista, pronta a erigir la abundancia de vello en virtud universal.

Pero a fines de los años 70, una facción neoliberal vino a subvertir, desde el interior, el orden tradicional. Fue empujada por la “locomotora”, nombre proveniente de un diario del cual se apropiaron estudiantes de derecho y comercio. Su objetivo era promover los preceptos del librecambio y generarse posibilidades de carrera sin tener que esperar la bendición del pulpo. Con el fin de la guerra fría, la oposición de izquierda ya no tuvo influencia y la locomotora prosperó. Le dio al país un primer ministro, David Oddsson (PI).

Nacido en 1948 en el seno de la clase media, Oddsson llegó a ser consejero municipal de Reikjavik por el PI en 1974 y después alcalde en 1982. Entonces llevó a cabo campañas de privatización –como la venta de la flota de pesca municipal– en beneficio de miembros de la locomotora. En 1991, condujo al PI hacia la victoria en las elecciones nacionales. Convertido en primer ministro, reinó el país durante más de 14 años y presidió el extraordinario crecimiento del sector financiero, antes de instalarse al mando del Banco Central, en 2004. Sin alejarse jamás de la corriente principal de la política islandesa, se mantuvo apartado del resto de la sociedad, donde no despertaba la menor curiosidad. Su protegido dentro de la locomotora, Geir Haarde, ministro de finanzas de 1998 a 2005, sucedió en 2006 a Halldór Asgrímsson a la cabeza del gobierno, a quien Oddson le había cedido el poder en 2004.

La liberalización de la economía islandesa comenzó en 1994. El acceso al espacio económico europeo –la zona de libre comercio de los países de la Unión Europea a la cual se unen Islandia, Liechtenstein y Noruega– impuso la libre circulación de capitales, bienes, servicios y personas. El gobierno de Oddsson se lanzó a un programa de venta de activos del Estado y de desregulación del mercado de trabajo. La privatización del sector financiero comenzó en 1998 bajo la dirección de Oddsson y Halidór Ásgrímsson, líder del PC, socio de la coalición entonces en el poder: el banco Landsbanki fue asignado a dignatarios del PI, mientras que su competidor, el Kaupthing, le correspondió al PC. Más tarde, un banco privado proveniente de la fusión de varios pequeños establecimientos, el Glitnir, se instaló en el tercer lugar.

Islandia entró al nuevo milenio empujada por el aliento de las finanzas internacionales, dopadas por los créditos baratos. En el plano nacional, tres elementos resultaron determinantes: un compromiso político fuerte a favor del sector; la fusión de los bancos de inversión y de los bancos comerciales, que les permitió a los primeros beneficiarse con las garantías que el gobierno ofrecía a los segundos, y una deuda soberana reducida, que permitía calificar a los bancos con la indispensable buena nota de las agencias internacionales calificadoras de riesgo. Seguros con eso, los accionistas mayoritarios de Landsbanki, Kaupthing, Glitnir y sus diversas filiales, invirtieron la vieja dominación de la política sobre las finanzas.

La administración Oddsson pronto disminuyó la regulación de los préstamos hipotecarios garantizados por el estado, autorizando préstamos que llegaban al 90% del valor de un bien. Los bancos, recién privatizados, se apresuraron a ofrecer condiciones aun más “generosas”. El impuesto a los ingresos y el impuesto al valor agregado (IVA) bajaron, de acuerdo con la estrategia que apuntaba a convertir a Islandia en un centro financiero internacional bendecido por la moderación fiscal. Así se inició la dinámica de la burbuja.

Las nuevas elites bancarias islandesas, deseosas de extender su dominio sobre la economía del país, se dedicaron a ello con alegría. Utilizando sus acciones como garantía, se permitieron suscribir fuertes empréstitos en sus propios establecimientos para proceder a la compra de acciones… de esos mismos establecimientos. Resultado: las cotizaciones subieron. La misma operación se extendió a veces a otros bancos. Así, los accionistas del banco B tomaron préstamos en el banco A para comprar acciones de su propia sociedad, antes de devolverles la amabilidad a sus amigos del banco A, que procedieron de la misma manera. Desde ese momento, la cotización en bolsa de ambos bancos creció notoriamente, sin relación con su actividad real.

A ese ritmo, la pequeña isla logró que le abrieran las puertas del club de los gigantes de las finanzas. La sobreabundancia de crédito le permitió a la población celebrar con exuberancia el final de las décadas de racionamiento del crédito, que antes pasaba por el tamiz de las redes políticas. Finalmente, los islandeses se sintieron verdaderamente “independientes”. Lo que tal vez explique su sentimiento –en ese momento– de ser la población “más feliz del mundo”. Los propietarios y los dirigentes de bancos se remuneraron a sí mismos cada vez más generosamente (un verdadero embelesamiento dentro de los establecimientos). Y cuanto más ricos eran, más gozaban del apoyo de los partidos políticos, a los que financiaban. Los jets privados desgarrando el cielo de Reikjavik aparecieron entonces como la prueba sonora del éxito para una población que, desde tierra firme, dudaba entre la envidia y la admiración. Las desigualdades en los ingresos y en los patrimonios aumentaron, agravadas por políticas gubernamentales que reforzaban la carga fiscal de la mitad más pobre de la sociedad. En resumen, “las iniciativas liberales de Oddsson constituyeron el más formidable éxito del mundo” (4), declaró en las columnas de The Wall Street Journal uno de los más ardientes defensores islandeses de la economía de mercado.

Icesave: un arma de doble filo
Sin embargo, a comienzos de 2006 apareció la desconfianza. La prensa financiera se preguntó sobre la estabilidad de los grandes bancos, que empezaban a tener dificultades para encontrar fondos en los mercados monetarios. El déficit corriente de Islandia saltó del 5% del PIB en 2003 al 20% en 2006, uno de los niveles más elevados del mundo. La capitalización bursátil alcanzó, en 2007, cinco veces su nivel de 2001. Landsbanki, Kaupthing y Glitnir ya operaban mucho más allá de la capacidad del Banco Central de Islandia para sostenerlos como prestamista de última instancia. Y esto sucedió porque sus deudas eran reales, y sus activos, dudosos. En febrero de 2006, la agencia Fitch bajó la nota islandesa de “estable” a “negativa”: fue la “mini-crisis”. La corona islandesa cayó bruscamente en sentido contrario al valor de las deudas de los bancos, que aumentaron; la perennidad de los créditos expresados en monedas extranjeras se convirtió pronto en un problema “público”; el mercado de acciones se derrumbó y las quiebras se multiplicaron. El Danske Bank de Copenhague describió entonces a Islandia como una “economía géiser” a punto de explotar (5).

Los banqueros y los dirigentes políticos islandeses ponían a un lado las críticas. El Banco Central de Islandia tomó un préstamo con el fin de duplicar sus reservas de divisas extranjeras, mientras la Cámara de Comercio –conducida por los representantes de Landsbanki, Kaupthing, Glitnir y de sus diversas filiales– respondió con una campaña de comunicación en la prensa. El economista estadounidense Frederic Mishkin percibió 135.000 dólares por poner su nombre en un informe escrito casi enteramente por un economista islandés, dando pruebas de la estabilidad de los bancos islandeses (6). Richard Portes, que venía de London School of Economics, se contentó con 58.000 libras por el mismo tipo de evaluación. A fines de 2007, Arthur Laffer, teórico de la economía de la oferta, sentenció: “Islandia debería ser un modelo para el mundo entero” (7). El valor de los activos de los bancos llegó entonces a alrededor de ocho veces el PIB.

En las elecciones de mayo de 2007, la Alianza Social Demócrata (ASD) (8) formó un gobierno de coalición con el PI, todavía dominante. Para consternación de muchos de sus partidarios, los dirigentes de la ASD olvidaron sus promesas preelectorales y manifestaron un apoyo incondicional a la expansión del sector financiero.

Aunque habían sobrevivido a la mini crisis de 2006, el Landsbanki, el Kaupthing y el Glitnir siguieron teniendo dificultades para encontrar dinero fresco para financiar nuevas adquisiciones y reembolsar sus deudas. Los bancos desarrollaron entonces dos métodos para superar sus dificultades. El primero: “Icesave”, una invención de Landsbanki. Se trata de un servicio en internet destinado a atraer depósitos ofreciendo tasas de interés más atractivas que los bancos tradicionales. Icesave, fundada en Gran Bretaña en octubre de 2006 y en los países bajos 18 meses más tarde, gozó muy rápidamente de las recomendaciones de otros sitios especializados en finanzas en línea, y pronto se encontró desbordada por los depósitos. Afluyeron decenas de millones de libras esterlinas. Entre los primeros clientes estuvieron la Universidad de Cambridge, la policía de Londres, e incluso la Comisión de Auditoría del Reino Unido, encargada de administrar las finanzas de los gobiernos locales. Sin contar centenas de miles de particulares (300.000 poseedores de una cuenta Icesave solo en el Reino Unido).

El hecho de que las entidades Icesave fueran establecidas como “agencias” –y no como filiales– significa que se colocaban bajo el control de las autoridades islandesas, con preferencia a las de los países huéspedes. Sin embargo, nadie se inquietaba por el hecho de que la agencia de regulación islandesa solo contaba con 45 personas –recepcionistas incluidos–, la mayoría de los cuales efectuaba una estadía con vistas a ser reclutados por uno de los bancos del país. Nadie se preocupó tampoco por el hecho de que el dispositivo de seguro de los depósitos del espacio europeo estipulaba que le incumbiría a la población islandesa (320.000 personas) indemnizar a los depositantes extranjeros en caso de quiebra.

La segunda solución imaginada por los bancos para tener acceso a nuevos fondos líquidos, sin tener que justificar activos reales, fueron las “cartas de amor”. Los “Tres Grandes” vendían créditos a bancos regionales más pequeños que, a su vez, los presentan al Banco Central para garantizar nuevos préstamos… y prestarle así a los “Tres Grandes”. Los créditos iniciales fueron rápidamente denominados en la profesión “cartas de amor”, porque se resumen en simples promesas. El dispositivo se internacionalizó: los “Tres Grandes” crearon filiales en Luxemburgo y depositaron su correo sentimental en el Banco Central Europeo (BCE), a cambio de fondos líquidos que remitían a Islandia.

La caída de los establecimientos bancarios islandeses se produjo dos semanas después de la caída de Lehman Brothers. El 29 de septiembre de 2008, el Glitnir solicitó ayuda al gobernador del Banco Central, Oddsson. Pretendiendo tranquilizarlo, este ordenó a su institución comprar el 75% de las acciones de Glitnir, lo cual tuvo como único efecto agravar la inquietud. La nota del país se vino abajo, mientras al Landsbanki y al Kaupthing les retiraron sus líneas de crédito. Los retiros masivos comenzaron en las filiales de Icesave en el extranjero. El 7 de octubre, Oddsson decidió indexar la corona islandesa con una canasta de divisas. Pero la moneda cayó, y las reservas en moneda extranjera se agotaron rápidamente. Sin control de los capitales, la indexación no duró más que algunas horas. Sin embargo, eso les dio tiempo suficiente a los cercanos al poder para cambiar sus coronas a un tipo de cambio favorable. Miles de millones salieron del país, antes de dejar flotar a la corona o, para decirlo mejor, de que se hundiera. El 8 de octubre, el primer ministro británico, Gordon Brown, congeló los activos de Landsbanki en Gran Bretaña, apoyándose en una de las leyes antiterroristas aprobadas por el New Labour. La Bolsa, las obligaciones bancarias y el sector inmobiliario sufrieron la misma suerte que el ingreso medio de los islandeses, es decir, cayeron.

Políticas de ajuste y estallido social
El Fondo Monetario Internacional (FMI) llegó entonces a Reikjavik. Fue la primera vez desde su intervención en Gran Bretaña en 1976, que era llamado para salvar a una economía desarrollada. Ofreció un préstamo condicionado de 2.100 millones de dólares para estabilizar la corona islandesa. El FMI apoyó, por otra parte, las exigencias de los gobiernos británico y holandés: sometida al dispositivo europeo de garantía de los depósitos, Islandia debía indemnizar a Londres y La Haya (que decidieron reflotar por sí mismos a los clientes de Icesave en sus territorios).

El pueblo, habitualmente plácido, dejó estallar su furia. Los movimientos de protesta se dirigieron principalmente a Haarde y Oddsson –los caciques del PI– así como al ministro de Relaciones Exteriores de la ASD, Ingibjorg Gisladóttir. En varias oportunidades, entre octubre de 2008 y enero de 2009, los sábados después de almorzar, en medio del frío, miles de personas de todas las edades se agruparon en la plaza principal de Reikjavik. Los manifestantes se tomaron del brazo para formar una cadena humana en torno al parlamento y tapizaron el edificio con frutas y yogures exigiendo la renuncia del gobierno.

En enero de 2009, la coalición entre la ASD y el PI se quebró. Como único ejemplo de un “viraje hacia la izquierda” en un país afectado por la crisis financiera internacional, se constituyó entonces un gobierno provisorio que reunió a socialdemócratas y al nuevo y popular Movimiento de Izquierda Verde (MIV). En las elecciones de abril de 2009, el PI sólo obtuvo dieciséis escaños, a pesar de un sistema electoral que le era extremadamente favorable. Fue su peor resultado desde su creación, en 1929.

La nueva coalición se vio rápidamente urgida a reembolsar la enorme deuda de Icesave a los británicos y holandeses: era la condición previa para la ayuda del FMI. El nuevo gobierno también consideró someter su candidatura para convertirse en miembro completo de la Unión Europea y de la zona euro. Después de largas negociaciones, en octubre de 2009, presentó al parlamento los términos de un acuerdo posible sobre la deuda de Icesave: 5.500 millones de dólares (alrededor de 3.700 millones de euros), o sea el 50% del PIB islandés, que se pagaría a los tesoros públicos británico y holandés entre 2016 y 2023.

El MIV protestó. El ministro de salud, que proviene de ese partido, dejó su puesto, mientras cinco disidentes negaron la consigna de voto del gobierno. La ley fue impuesta el 30 de diciembre de 2009, en un clima de desaprobación general, que llevó al presidente Olafur Grimsson a anunciar que no promulgaría una ley tan contraria al sentimiento nacional. En el referéndum de marzo de 2010, el 93% de los votantes se pronunció contra el acuerdo de Icesave, y solo el 2% a favor. Los dirigentes del Partido Socialdemócrata y del MIV se abstuvieron. En mayo de 2010 los socialdemócratas volvieron a caer al 19% en las elecciones municipales de Reikjavik, que consagraron a un actor cómico en la alcaldía de la capital. En octubre, volvieron las manifestaciones populares; la coalición concedió la elección de una asamblea constituyente que sería finalmente invalidada por la Corte Suprema.

El nuevo proyecto de acuerdo sobre el litigio Icesave, sometido a referéndum en abril pasado, se refería a un monto de 4.000 millones de dólares (alrededor de 2.700 millones de euros). Después del “no”, el diferendo que enfrentó a Reikjavik con Londres y La Haya podría ser enviado a la justicia.

El hecho de trasladar a 2011 los recortes más importantes en el gasto público, le dio un poco de aire a la economía. Hasta ahora, Islandia ha sufrido una contracción de su actividad menos importante que Irlanda, Estonia y Lituania, donde el rigor se aplicó más intensamente. El desempleo pasó del 2% en 2006 a alrededor del 7% o el 9% desde el inicio de 2009. Pero la tasa de emigración –de los islandeses y de otros trabajadores europeos presentes en el país, sobre todo polacos– alcanzó su nivel más alto desde 1889. Sin embargo, el poder socialdemócrata y verde había prometido austeridad para 2011. Los gobiernos ya no disponen de presupuesto para nuevos proyectos. En los hospitales y escuelas, los salarios bajaron y han comenzado los despidos. El congelamiento de los embargos inmobiliarios expiró a fines de 2010.

La decisión del gobierno de coalición PI-PSD, de otorgar a los ciudadanos islandeses una garantía ilimitada para los depósitos, tomada a fines de 2008, ilustra el poder de la elite financiera sobre el país. Imponer un límite de cinco millones de coronas –alrededor de 50.000 euros– habría bastado para proteger al 95% de los depositantes. Sólo el 5% más rico se benefició de la garantía ilimitada, que hoy genera nuevas restricciones en los gastos públicos. Se hubiera podido pensar que el pequeño tamaño de Islandia habría permitido revelar más pronto la ceguera del gobierno; pero ocurrió todo lo contrario. Mucho antes, Oddsson había emprendido la “privatización” de la información. El Instituto Económico Nacional de Islandia, que tenía una reputación de independencia en sus análisis, fue disuelto en 2002, ya que la administración prefería recurrir… a los departamentos de análisis e investigación de los propios bancos.

Otro fenómeno resulta igualmente sorprendente. El crecimiento de la burbuja islandesa estuvo acompañado, en un primer momento, por la publicación de informes críticos, especialmente dentro del Banco Central. Pero en 2007 y 2008, cuando la amenaza se hizo seria, los documentos –incluyendo los del FMI– suavizaron su tono. Tanto las instituciones financieras oficiales como los banqueros y los políticos parecen haber actuado sobre la base de un acuerdo implícito: la situación se había hecho tan grave que no había que hablar de ella, a riesgo de desencadenar un pánico bancario.

En octubre de 2010 el Parlamento decidió demandar al ex primer ministro Haarde por no haber cumplido con sus responsabilidades. El secretario de finanzas permanente Baldur Gudlaugsson (un ex miembro de la Locomotora) fue condenado a dos años de cárcel por el delito información privilegiada cuando vendió su participación en Landsbanki en septiembre de 2008, sólo algunos días después de haber conversado sobre el banco con el ministro de Finanzas británico, Alisdair Darling.

Lejos de haber respondido por sus actos, a Oddsson le ofrecieron el puesto de jefe de redacción del principal diario de Reikjavik, Morgunbladid, desde donde dirige la cobertura de la crisis; un poco como si, como señaló un comentarista, se hubiera nombrado a Richard Nixon a la cabeza de The Washington Post durante el Watergate.

1 World Database of Happiness, 2006, http://worlddatabaseofhappiness.eur.nl
2 Véase “Le krach du libéralisme”, Manière de voir, N° 102, diciembre 2008 - enero 2009.
3 En la oposición se encuentra especialmente el Partido Social Demócrata y el Partido de la Gente Común (Common People’s Parti, más a la izquierda).
4 Hannes Gissurarson, “Miracle on Iceland”, The Wall Street Journal, Nueva York, 29-1-04.
5 Danske Bank, “Iceland: Geyser Crisis”, Copenhague, 2006.
6 Después de la debacle de septiembre de 2008, Mishkin modificó subrepticiamente el título de su estudio “Stabilité financière en Islande”. En su curriculum vitae, el informe se titula ahora “Instabilité financière en Islande”.
7 Arthur Laffer, “Overheating is not dangerous”, Morgunbladid, Reikjavik, 17-11-07.
8 La Alianza reunió al Partido Social Demócrata, la Lista de las Mujeres y una fracción de la Alianza Popular (proveniente de la izquierda crítica, tanto de la OTAN como del Bloque de Varsovia).



* Este artículo es una versión modificada y actualizada de un estudio publicado en New Left Review, Nº 65, Londres, septiembre-octubre de 2010.

Le Monde Diplomatique, 25 – 05 – 11

La Quinta Pata