domingo, 26 de febrero de 2012

La especie amenazada

Viviana Demaría y José Figueroa

El pensamiento crítico frente al ontocidio y el ecocidio
Al calor del impacto brutal de los totalitarismos del siglo XX, Hannah Arendt se propuso comprender lo incomprensible, aquello para lo cual el pensamiento filosófico-político moderno carecía de conceptos: ¿Cómo juzgar lo imperdonable? ¿Cómo pensar lo incomprensible? ¿Cómo hacer frente a lo nuevo? su obra aún nos convoca a una tarea sin concesiones: interrogar el mundo del siglo XXI más temprano que tarde ya que de esa manera tendremos el derecho de esperar, aún en los tiempos más oscuros, alguna iluminación que probablemente provendrá de la luz tenue, incierta, centelleante que algunos hombres y mujeres, en sus vidas y sus obras, encenderán en casi cualquier circunstancia y esparcirán sobre el lapso temporal que les fue dado en la tierra. ¿Por qué su pensamiento tiene actualidad?

Porque el tiempo por venir ya no es el territorio en el que habitan los mejores sueños de la humanidad (un 10% de los adultos del mundo es dueño del 85% de la riqueza del planeta pero la mitad de toda esa riqueza está en manos de un escueto 2%) sino un lugar donde este presente extiende su soberanía con su monumental carga de miserias y donde lo ominoso (todo aquello que estando destinado a permanecer oculto, secreto, ha salido a la luz) vuela como el buitre sobre los despojos de la humanidad actual.

Acaso el tiempo para nosotros… ¿es el tiempo que queda?

Sabemos que toda política de exterminio comienza por excluir de los terrenos de la condición humana a aquellos que se propone exterminar, entonces ¿cómo se habita un mundo donde un grupo de tecnócratas y científicos a sueldo de los que dirigen el planeta, han determinado que con el 20% de la población económicamente activa se puede sostener el capitalismo actual? Y a partir de esto, ¿cómo soñar con lo que vendrá, y permitirse pensar acerca de eso, sin caer en la desolación? Si la realidad del poder está anunciando lo que nos espera (porque alguien de aquel exclusivo 2% lo ha decidido así) ¿cómo hacer con los recursos con que cuenta nuestra subjetividad para comprender el mundo sin atravesar esa delgada línea que haría que un diagnóstico termine en una autopsia? ¿Cómo en dicho tránsito no perder lo que en Arendt es la esperanza?

Cada vez que se denuncia un crimen contra la humanidad, nos sentimos obligados a insistir en la excepcionalidad o monstruosidad de la Shoah. El modelo Auschwitz no es más que el colofón industrial de un procedimiento de deshumanización del Otro. Detalle siempre rutinariamente trágico en la historia de la Humanidad. Auschwitz representa tanto el fracaso como el éxtasis de la Modernidad: la Razón y la Técnica, potencialmente liberadoras, fueron puestas al servicio de la destrucción y el exterminio. Pero al mismo tiempo, si Auschwitz todavía nos estremece es precisamente porque nos resulta antropológicamente familiar: su horizontalidad nos permite representarnos, en el marco de nuestra imaginación finita, la brutalidad del verdugo y el dolor de la víctima e incluso ponernos en el lugar de cada uno de ellos.
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Sin embargo - y con perdón de Adorno - detrás de este modelo se ha ocultado un elemento abominable y siniestro: el modelo Hiroshima. Porque el Modelo Hiroshima es diferente y - por sus consecuencias - más grave. La verticalidad tecnológica de la agresión determina, para empezar, la irrepresentabilidad de la relación entre la acción inocente de apretar un botón y la aparición repentina de decenas de miles de cadáveres: los hombres, vistos desde el cielo y bajo las bombas, nunca llegan a ser lo suficientemente humanos como para que, con antelación, haya que deshumanizarlos. El modelo determina también un marco de autolegitimación teológica del agresor. Por ello, la omisión que el acto inaugural del modelo Hiroshima pone en juego, es el acto constitucional de la humanidad como especie amenazada. Solo a partir de él, el humanismo tiene sentido - y sólo como humanismo defensivo.

Como afirma Leonardo Boff, el homo economicus ha construido dos máquinas de muerte que pueden destruir la biosfera: las armas de destrucción masiva y la agresión ecológica al sistema Tierra. Si esto hoy no se discute por evidencia empírica, entonces la génesis hay que buscarla en el momento preciso en que un crimen pasa a ser ocultado dentro de otro crimen. Ese momento no es otro en que el ontocidio es ocultado tras el genocidio. Todavía hay en el mundo 27.000 armas nucleares, muchas de las cuales siguen en sistema de alerta, en su mayoría en los arsenales de Estados Unidos y Rusia.

En todo caso, insistir en Hiroshima, como modelo naturalizado de la postguerra mundial, es tanto más necesario cuanto que es objeto de un negacionismo mucho más eficaz que el de Auschwitz. Excluido de los procesos de Nuremberg y de Tokio, el modelo Hiroshima no solo es inimputable jurídicamente sino que fue aceptado, aplaudido y justificado como instrumento quirúrgico -¡la posibilidad misma de la destrucción total!- de la Civilización y los Derechos Humanos.

En el curso de la historia, la naturaleza se fue construyendo como un orden ontológico y una categoría omnicomprensiva de todo lo existente. Lo natural se volvió un argumento fundamental para legitimar el orden existente, objetivo. Lo natural era lo que tenía derecho de ser. En la modernidad, la naturaleza se convirtió en objeto de dominio de las ciencias y de la producción al tiempo que fue externalizada del sistema económico; se desconoció así el orden complejo y la organización ecosistémica de la naturaleza, que se fue transformando en objeto de conocimiento y en materia prima del proceso productivo.

Es así que hoy, sabemos el precio total de la biodiversidad del planeta: representa un negocio de 33 trillones de dólares; pero así también, la actual racionalidad económica es incapaz de ver en esa naturaleza un valor, lo que viene a demostrar que eso denominado naturaleza es (al decir de Leff) naturaleza culturalmente significada y en tanto tal – por lo menos aquí y ahora – lo que se está colocando en disputa, es el sentido de los procesos históricos de apropiación y transformación de la naturaleza inducidos por la globalización económica del capitalismo.

Edgar Morín, en Los siete saberes necesarios para la educación del futuro nos señala que Hay que procurar alcanzar un conocimiento de los problemas clave del mundo y de su propuesta se destaca aquella otra de desarrollar una conciencia de especie. De la conciencia de clase debemos pasar a la conciencia de especie. La conciencia de especie es fundamental en la relación ser humano - naturaleza. De nuestro comportamiento colectivo frente a las cuestiones ligadas a la biología - en tanto biodiversidad amenazada – como así también la lucha por los recursos de la biodiversidad, el creciente calentamiento planetario, la concentración mundial de la riqueza y las cuestiones de las armas de destrucción masiva, depende la sobrevivencia de nuestra especie sapiens. Esta cuestión sobrepasa los modos de pensar la realidad bajo los límites del paradigma marxista. Sin embargo, hay que reconocer que solo dentro del pensamiento crítico hay un proyecto que contiene a la humanidad como un todo y que solo dentro de él existen las premisas de la justicia social y la disminución de la desigualdad, como precondiciones para el equilibrio socio-ecológico que retardaría los efectos de la entropía.

Frente al paradigma crítico o de izquierda, se levanta otro de signo contrario: el modelo neoliberal que como bien lo define Bourdieu, es aquel por el cual En nombre de un programa científico de conocimiento, convertido en programa político de acción, se cumple un inmenso trabajo político (denegado, porque en apariencia es puramente negativo), que busca crear las condiciones de realización y de funcionamiento de la “teoría”: un programa de destrucción sistemática de los colectivos.

El proyecto humano del actual capitalismo globalizado se basa sintéticamente en dos proposiciones a resolver: la primera es que con el 20% de la población activa en el mundo, bastaría para mantener en marcha la economía mundial (el problema a resolver es qué hacer con el 80% de la PEA mundial sobrante que no tendrá empleo: casi 2 mil millones de personas). La segunda proposición es que si esta sociedad basada en el mercado quiere y desea mantener sus actuales niveles de consumo (léase la sociedad integrada al mercado en su carácter de consumidores) deberá suprimir a 4.200 millones de seres humanos antes del año 2050 para hacer compatible el sistema alimentario actual con el tamaño de la población del mundo. Y esto se dice en un planeta que podría alimentar sin problema alguno a 12 mil millones de seres humanos (una cifra que equivale al doble de la humanidad actual) con una dieta de 2700 calorías por individuo por día.

Con tanta gente no se puede gestionar el medio ambiente, ni la sociedad, ni la política. Por esto es que el 10% de los actuales amos del mundo promueven la vuelta a un planeta con 4.000 millones de personas que puedan integrarse, tener trabajo o comida, porque la humanidad del 2050 tampoco exigirá mucho más. En dicho proyecto humano ya estamos contados como víctimas y el único destino es terminar inmolados en aras de la supervivencia del mundo del mercado. ¿Es eso lo que deseamos para nosotros y las generaciones futuras?

Para Bleichmar, la antesala de la esperanza es la recuperación de la dignidad. Si hay un futuro para las generaciones por venir, ese futuro se consigue en las próximas horas…y solo de nosotros depende.


La Quinta Pata, 26 – 02 – 12

La Quinta Pata

Juicios: la impunidad biológica

Ramón Ábalo

Los preparativos de organización y contenidos de la tradicional movilización – concentración y marcha, más numerosos actos culturales – para recordad el fatídico 24 de marzo del ‘76, suelen venir acompañados con no menos tradicionales y renovados aires de reclamos por parte de los organismos de derechos humanos de Mendoza. La previa de este año no será una excepción porque en la mira de los organismos está la demora en reanudar, con otra tanda de causas, los juicios contra los genocidas de la dictadura cívico-militar.

La primera tanda de juicios terminó en octubre del año pasado, y hasta el presente, después de cuatro meses, el Tribunal Oral y público No 1, del Juzgado Federal de Mendoza, no ha convocado para reanudar los juicios. Lo mismo ocurre con la jurisdicción federal de San Rafael, donde una primera tanda tuvo resolución en noviembre del 2010.

En realidad, la pausa prolongada es por el desdoblamiento de funciones en otras jurisdicciones por parte del fiscal público, el Dr. Dante Vega, y otros funcionarios de la justicia. En efecto, Vega cumple similares funciones en estos momentos en juicios que se llevan a cabo en San Juan y lo mismo cumplió en San Rafael. Similar situación les cabe a otros funcionarios – fiscales y querellantes – con lo que la falencia se acentúa, y por eso desde la Liga ha tomado estado público un concepto que puede ser convertido en jurídico: el de la impunidad biológica . Se trata de afirmar desde la muerte natural de los genocidas a causa de vejez o desfasaje senil, por lo que de esa forma los crímenes de lesa humanidad cometidos por esos genocidas, ahora decrépitos y nadies, eluden el castigo que les corresponde, que es el de prisión perpetua y en cárcel común. Es la impunidad biológica .

En los primeros juicios que se concretaron en Mendoza, dos genocidas murieron antes de llegar al banquillo de los acusados, y otros tantos están postrados por causas de sus putrefactos años seniles. De diez incriminados, solo cinco, biológicamente, quedaron en condiciones de cumplir las penas que merecían y recibieron del tribunal. En las demás jurisdicciones del resto del país, el fenómeno es similar, y los familiares, los organismos defensores de los derechos, como asimismo otros movimientos de la comunidad, han empezado a reclamar en alta voz y con la misma tonalidad, mantienen vigentes sus reclamos de memoria, verdad y justicia .
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Mega causa
Ha trascendido, que para reparar la demora, fiscales y querellantes del Tribunal No 1, están en plena preparación y estructuración de lo que ya denominan una mega causa. Esta sería, nada más y nada menos, que todo lo concerniente a lo que fue campo de concentración, tortura, vejación y muerte, las instalaciones y mano de obra del D2, o sea la “inteligencia” de la policía de Mendoza. Sería el compendio de la totalidad de los hechos que fueron ejecutados por esbirros de esa dependencia en aquellos años de plomo, contra varias decenas de secuestrados y después desaparecidos o asesinados. Esas decenas de causas, se convertirán en una sola y la imputación de no menos de un centenar de ejecutores del terrorismo de Estado en ese marco, el D2, el que también, según ya lo anunció el fiscal público, se pedirá que se declare "lugar de extermino y ejecución de crímenes de lesa humanidad", al igual que oportunamente lo fue la ESMA, símbolo mayor en el país de las aberraciones cometidas por los genocidas.

De acuerdo a gestiones de familiares, pudieron verificar que esta mega causa podrá recuperar en tiempos parte de los perdidos. Y ello debe ser una decisión del juez Walter Bento en su condición de instructor, a pedido, repetimos, de fiscales y querellantes. Los organismos van exigir que al momento de llegar el 24 de marzo, ya esa mega causa esté en marcha. Es parte de la misma lucha.

La Quinta Pata, 26 – 02 – 12

La Quinta Pata

Sigue en pie la vía del Trasandino

Germán Sopeña

Una opción olvidada para las cargas del Mercosur
PUENTE DEL INCA. Siempre es triste ver una vía férrea abandonada. Pero es casi indignante ver sin uso y olvidada una admirable obra de ingeniería como el Ferrocarril Trasandino a Chile.


Y más aún cuando a pocos metros corre la ruta de pavimento en la que es cada vez mayor el tráfico de camiones del Mercosur y que pronto no dará abasto para tanto movimiento de cargas.
El camino por el que vamos —la ruta nacional 7, rumbo al túnel internacional para cruzar a Chile— sube hacia las alturas de la cordillera con el turbulento río Mendoza a un lado y la vía desierta al otro, es el típico paso por un valle —el de Uspallata en este caso— tal como en Europa se cruza de país en país a través de los Alpes.
Las patentes de los vehículos y el tamaño y el peso de los gigantescos acoplados de los camiones confirman que el Mercosur es una realidad más tangible de la que conocen muchos ciudadanos.
A veces a la izquierda, a veces a la derecha de la ruta, el camino del riel asombra por la obra inaugurada el 4 de abril de 1910 y que se mantiene en sorprendentes condiciones pese al abandono de los últimos 20 años.
Esa vinculación entre el Atlántico y el Pacífico, imaginada en 1860 por el famoso ingeniero norteamericano William Wheelwright, de larga trayectoria en la Argentina, fue iniciada finalmente por el dinamismo de dos hermanos chilenos de origen británico, John y Matthew Clark, quienes en 1873 obtuvieron una concesión del gobierno argentino para iniciar la construcción de una línea férrea para unir Buenos Aires con Chile. La obra fue luego continuada desde 1886, por la compañía inglesa Ferrocarril de Buenos Aires y Valparaíso que, transformada por fin en la empresa Buenos Aires al Pacifico, completó el trazado en 1910.
Aunque ya no circulan trenes desde el 21 de setiembre de 1979 cuando el gobierno militar lo cerró “en forma transitoria” (que fue definitiva), como consecuencia de la reducción de cargas por el casi conflicto con Chile en aquellos años, el ramal se mantiene en pie. Gigantescos puentes de acero y túneles que perforan la piedra marcan permanentemente la dimensión de esa construcción que fue el mejor símbolo de la vocación integradora de algunos empresarios y políticos del siglo XIX que supieron ver más lejos que muchos otros del siglo XX.
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Preguntas inevitables
Con la vista entre las montañas, el camino y la vía al costado, curva tras curva resulta inevitable plantearse preguntas como estas:
¿Cómo es posible que se haya derrochado semejante infraestructura instalada?
¿Cómo se explica que un país con recursos mineros, los más apropiados para el transporte por tren, desaproveche esa posibilidad?
¿Cómo fue que dos países con tanta vinculación dejaron de lado una comunicación terrestre que fue un orgullo técnico en América Latina?
Para los ansiosos por respuestas con soluciones, tenemos al menos algunas buenas noticias que ni este propio cronista esperaba. A saber:
1) Cuando consultamos, al retornar de Mendoza, a las autoridades del privatizado Ferrocarril Buenos Aires al Pacífico (BAP), su vicepresidente, nos dio una información sorprendente: “En estos días hemos analizado con dos empresas mineras la posibilidad de utilizar ese ramal abandonado. Aunque ese tramo (de trocha angosta) no pertenece a nuestra concesión, que solo incluye la trocha ancha del ex Ferrocarril San Martín, vamos a estudiar el tema”.
2) El mismo BAP había efectuado hace tres años un estudio sobre el estado de ese ramal y las conclusiones fueron muy alentadoras. “Las vías están bien conservadas en el 93% del ramal, ya que habían sido renovadas por material nuevo en 1976 y 1977”, indica ese informe.
También señala que de los 55 puentes de acero, de origen inglés y alemán, todos estaban impecablemente construidos y largamente sobredimensionados por lo cual se mantienen en perfecto estado. “Sólo tres puentes están observables y necesitan un trabajo de mantenimiento”, precisa. Lo mismo sucede con los túneles, casi todos bien conservados. No así con los cobertizos contra la nieve, algunos de los cuales necesitarían un recambio completo, aunque el uso de modernas máquinas barrenieve haría innecesaria esa protección invernal.

La Argentina olvidadiza
Si el ramal trasandino yace en vida latente, sin que nadie parezca acordarse de esa alternativa para transportar las cargas del Mercosur, una explicación simple y posible es la que plantea el ingeniero Gastón Cossenttini, ex presidente de Ferrocarriles Argentinos y actual titular gerente de la Cámara de Transportadores de Cargas por Ferrocarril:
“En nuestro país nos olvidamos de todo lo que se ha hecho. Es como si tuviéramos una incapacidad para valorar lo que tenemos”, dice ante la consulta. Y agrega: “Es cierto que no es un ramal con gran capacidad de carga porque es de trocha angosta y soporta menos kilos por eje en cada vagón. Pero es un medio muy adecuado para el transporte de minerales, como sucede del lado chileno donde la empresa privatizada Fepasa está trabajando bien desde la ciudad de Los Andes hacia el Pacífico”.
El vicepresidente del Ferrocarril Belgrano, ingeniero Hugo Rizzo, cree, sin embargo, que en el futuro próximo alguien recobrará la memoria sobre este ramal. “Aunque se necesita un mínimo de transporte de unas 500 toneladas por kilómetro por año, estoy seguro que la necesidad de trasladar cargas de un lado a otro llevará a estudiar en algún momento la rehabilitación de este ramal”.
Rizzo ofrece un ejemplo concreto: “Con el actual Ferrocarril Belgrano estamos llevando grandes cargamentos de azúcar producidos en Ledesma (Jujuy) para ser exportados a California que viajan por nuestra trocha angosta desde Jujuy a Tucumán y Córdoba (Deán Funes) y de allí a San Juan y Mendoza. En esta ciudad pasamos todo a camiones para llegar a Valparaíso, pero sería mucho más lógico seguir usando la carga por vagón de ferrocarril y por la misma trocha”.
Pero, además de las cargas de origen agrario, el gran futuro de la región reside, como en toda la cordillera argentina, en el auge del sector minero. En este mismo momento, la empresa alemana Knauf, que explotará en concesión una producción de yeso inactiva en Las Cuevas, proyecta transportar 100.000 toneladas por año de ese material de construcción. Y nada parece más lógico que llevar esa carga por tren.

Falta de interés
Pese a esos datos alentadores, hay otros que explican el triste abandono de esta línea. En primer lugar, el ramal trasandino está virtualmente sin dueño. Ya no pertenece al Ferrocarril Belgrano. Fue transferido a la Provincia de Mendoza en 1994, que no parece interesada en rehabilitar esa vía. La transferencia nunca se terminó de ejecutar, según indican en Mendoza y la verdadera situación actual es que ese ramal parece hoy no tener propietario.
Aunque se hizo un estudio sobre el eventual transporte de sustancias peligrosas o la utilización del ramal para un tren turístico del estilo del Tren de las Nubes, el gobierno provincial desestimó cualquier proyecto de reabrir la línea.
La alternativa turística podría ser aún más espectacular que la del famoso tren salteño ya que el ramal mendocino penetra concretamente en la alta cordillera y, poco después de la estación Puente del Inca reserva, inclusive, una vista a la distancia del Aconcagua, a pocos metros de la entrada al parque provincial desde el cual se accede al pico más alto de América.
Consultado por La Nación, el subsecretario de Infraestructura del Ministerio de Ambiente y Obras Públicas de Mendoza, Daniel Massi, reconoció que “el Trasandino no constituye una prioridad en los planes de obra del gobierno mendocino ya que no hay interés del sector privado y nosotros no estamos dispuestos a hacer inversiones en esta materia”.
Además, el ramal trasandino enfrenta otra amenaza inminente: cuatro kilómetros de su recorrido podrían quedar bajo el agua si se construye la represa prevista sobre el río Mendoza, en Potrerillos. El futuro embalse cubriría también una parte de la ruta 7, pero el desvío del camino pavimentado ya está estudiado. Nadie se acuerda en cambio de las vías, como si fueran un vestigio de una vieja edad de hierro, superada y olvidada.
Por último, Massi también recuerda que “este es un negocio que empieza en Mendoza y termina en Chile y, por lo tanto, cualquier reactivación debería ser en conjunto”.
En ese sentido, tampoco es alentador ver, del otro lado de la frontera, a pocos kilómetros de Las Cuevas, que las vías de trocha angosta del lado chileno están cortadas y levantadas hacia arriba como un símbolo de la grave situación que se atravesó entre ambos países en 1978.
Por suerte, las cosas han cambiado para bien en ese aspecto. Las muy buenas relaciones actuales entre la Argentina y Chile justificarían, seguramente, un giro de 180 grados de esa simbología, vinculando nuevamente a los dos países con una vía de comunicación adicional.
Y se podrían repartir mejor las cargas que hoy absorbe la ruta 7. Quizá sólo hace falta un ejercicio de memoria sobre la infraestructura existente.

Diario Los Andes, Sección Locales, Año CXVI – Nº 39139, domingo 22 de febrero de 1998.


Cortesía de Eduardo Hugo Paganini.
La Quinta Pata, 26 – 02 – 11

La Quinta Pata

La deuda ¿del norte o del sur?

Évelin Torre

Hace cinco siglos, el mundo “civilizado” introdujo en América la idea de que la naturaleza era eterna y nos debía esclavitud. Sin embargo, recientemente nos hemos enterado de que la naturaleza es frágil y se cansa y que a este paso puede morir asesinada.

Según las crónicas de la conquista, los indios nómades que usaban cortezas para vestirse jamás desollaban el tronco entero, para no aniquilar el árbol, y los indios sedentarios plantaban cultivos diversos y con períodos de descanso, para no cansar la tierra.

Más tarde, los indios de Yucatán y los que después se alzaron con Emiliano Zapata, perdieron sus guerras por atender las siembras y las cosechas del maíz. Para la cultura dominante, los indios probaban, de esta manera, su cobardía o su estupidez.

Hoy el Norte sigue introduciendo sus peores costumbre en el Sur, las fábricas más cochinas, las más enemigas de la naturaleza, a cambio de salarios que dan nostalgia de la esclavitud, y todo ello lo hacen engañando a los pueblos con un falso discurso de color verde y de responsabilidad empresarial.

Por ejemplo, en la provincia de San Juan (Argentina), las grandes empresas mineras ofrecen atención odontológica gratuita para los niños de los pueblos en donde están instaladas (ver link [ 1]), pero no indican que el deterioro y la pérdida de piezas dentales es uno de los primeros síntomas de beber agua contaminada con cianuro. Claro que este servicio no lo prestan para reparar parte del daño que ocasionan a la naturaleza, y con ello a la sociedad, sino como un escudo con el cual cubrirse ante los posibles reclamos futuros.

Y la situación se repite en toda Latinoamérica. Y se repite desde hace cinco siglos, porque la economía y la política internacional se siguen centrando en los asuntos financieros, ignorando y relegando la cuestión ambiental. Sin embargo, recientemente se han comenzado a escuchar voces que, en una muestra de salud mental, reclaman por la deuda ecológica.
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¿Y que es la deuda ecológica? En esencia es “la responsabilidad que tienen los países industrializados del Norte, sus instituciones, la élite económica y sus corporaciones por la apropiación gradual y control de los recursos naturales, así como por la destrucción del planeta causada por sus patrones de consumo y producción, afectando la sustentabilidad local y el futuro de la humanidad. Basados en esta definición, los pueblos en el Sur son acreedores de esta deuda y los deudores los países del Norte” [2].

Claramente se justifica este concepto si pensamos en las exportaciones mal pagadas –ya que los precios no incluyen los costos ambientales – y en los servicios ambientales proporcionados gratuitamente.

A esto podemos sumar la existencia de una deuda histórica, que existe por el genocidio de los pueblos del sur debido a la conquista, la esclavitud, el etnocidio por los siglos de ocupación, el robo de la biodiversidad y los conocimientos, el asalto de los territorios para apropiarse de los recursos naturales durante la colonia y todo lo que implica arrasar con las tierras, las culturas y los pueblos en el Sur.

Es por ello que hay una necesidad ambiental, social, económica y moral de que se detenga el incremento de esta deuda y de que se reparen las consecuencias nefastas sociales y ambientales que dicho modelo ha tenido sobre las poblaciones del sur. El reconocer la existencia de estas otras deudas (histórica, social y ecológica) y demandar un resarcimiento, cambiará indefectiblemente y para siempre las relaciones económicas internacionales, pero sobre todo permitirá detener el modelo depredador y genocida que rige en el mundo.

[1] http://www.fundamin.com.ar/es/responsabilidad-social/20-sociedad/231-mineria-responsable-programa-de-salud-bucal-de-barrick-.html

[2] Martínez Alier, Juan, “Deuda ecológica y deuda externa”. En el curso: “Ecología política en el capitalismo contemporáneo”. Programa Latinoamericano de Educación a Distancia (PLED). Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini. Buenos Aires, Septiembre de 2010Martínez Alier, Juan, “Deuda ecológica y deuda externa”.

La Quinta Pata, 26 – 02 – 12

La Quinta Pata

Llamadas internacionales

Carlos Almenara

*
los compañeros mueren por la patria
los compañeros mueren por el sol

Juan Gelman

Creímos que sería necesario un esfuerzo teórico-deductivo más o menos denso para demostrar nuestra tesis. Ellos facilitaron el camino. Lo dicen por los diarios (la tele, la radio, la web, las revistas y todos los medios del grupo monopólico). Lo gritan a quien quiera oírlos.

Quieren que de una buena vez Las Malvinas sean las Falklands y a otra cosa.

Pero, ¿quieren eso?

No, no es eso lo que quieren. Malvinas no es su tema.

¿Por qué lo abordan?

Porque quieren dejar claro en este, un tema sensible, profundo y problemático en los sentimientos, que nada los detendrá.

Van por la restitución. El gobierno debe volver a los de siempre. A sus patrones porque ellos ni siquiera son cuentapropistas.

Nada los detendrá, quieren echar del gobierno al usurpador kirchnerista, epítome de todos los males republicanos (es sabido –y no sólo aquí – que los métodos para salvar la república pueden no ser republicanos). Es el caso. Máxime ahora que perdieron su fe en los mecanismos electorales.

No opinan sobre Malvinas. El pronunciamiento es un verdadero papelón. Pero, ¿de qué hablan?

Dicen que usarán todo lo que puedan para provocar la destitución y están dispuestos a atentar contra el país. No hay consenso posible ni aún en temas de soberanía territorial.

Ellos se ofrecen contra la patria.
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También quieren que los fondos buitres nos embarguen, que la sequía sea mayor, que la economía entre en depresión, aumente el desempleo, que exista déficit fiscal, que haya ajuste... y que le caigan las siete plagas de Egipto al pueblo argentino.

Todo será compensado por la liberación de las cadenas de la tiranía.

Esta postura no es inédita en nuestra historia. Sarmiento instando a Chile a reclamar el territorio cuyano y la Patagonia, el ejército grande integrado también por tropas brasileñas desfilando por Buenos Aires, Braden a la cabeza de las movilizaciones de la Unión Democrática, son unos brevísimos antecedentes de una sombría pero nutrida historia.

Es la misma clave de cada intervención de Magnetto. Ya dejaron de hablarle a los argentinos, rendidos ante lo que interpretan como la resistente barbarie popular. Ahora le hablan a los de afuera. La SIP y otros foros de tal calaña son los destinatarios de sus mensajes. Apelarán a que la ONU, Estados Unidos, Gran Bretaña o cualquiera de las potencias civilizadas ponga orden en estas pampas.

Vimos recientemente las apelaciones de Carrió, Sanz y Macri a que Estados Unidos intervenga más activamente en política interna.

Hoy no es recomendable esta actitud. Nunca fue recomendable, por supuesto, pero hoy menos. Las innovaciones que las potencias imperiales aplicaron en Libia resultan verdaderamente devastadoras para los pueblos.

Quieren (necesitan) provocar un incidente (muchos incidentes).

Que lo exhiban públicamente cual pornógrafos, que lo griten, no puede evitar nuestra firme denuncia de este ataque al pueblo argentino.


*Presidente EDE Mendoza en Nuevo Encuentro

La Quinta Pata, 26 – 02 -12

La Quinta Pata

Suramericano no es sinónimo de pobre

Clara Marcela Franco Cadavid

Para muchos hablar de Sudamérica es hablar de pobreza, olvido del estado, narcotráfico, delincuencia, analfabetismo; entre muchos otros problemas sociales. Casi sienten lástima al pensar en nosotros. A esas personas les deberían contar que a pesar de todo somos los que más sonreímos en el mundo, que en nuestros pueblos quedan niños esperando el fin de semana para sentarse alrededor de un anciano que cuenta historias tan increíbles como para plasmarlas en libros y son sacadas de sus propias experiencias.

No hay un país en el mundo que no tenga entre sus habitantes algunos suramericanos, unos con no tan buenas intenciones y la gran mayoría trabajadores incansables. Hace poco alguien me decía que los inmigrantes le quitamos el empleo a los nacionales, que somos como una plaga. El comentario me lastimó en un principio, luego me tomé un tiempo para analizar lo que había escuchado. No encontré mejor respuesta que esta: “Te preguntaste alguna vez ¿por qué somos mejores que muchos para trabajar?”

Porque a pesar de los gobiernos que nos exigen documentación exagerada para entrar en sus países solo por nuestro origen, nos sentimos ciudadanos del mundo y capaces de adaptarnos a cualquier entorno. Porque tenemos sed de conocimiento; de ese que no se aprende en las universidades, del que te enseña la vida cotidiana. Porque no nos conformamos con leer las características de un lugar determinado, porque no es suficiente que nos cuenten cómo es “vivir en”; queremos vivirlo.
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No pretendemos que nos regalen nada, aspiramos ganarnos la vida como decían los abuelos de esta zona del mundo, queremos sentarnos algún día en esa silla de corredor y contar nuestras hazañas con el cuerpo erguido y orgullo en los ojos porque lo logramos; conocimos el mundo, hicimos amigos, aprendimos idiomas y dialectos diferentes y todo gracias a la capacidad de soñar que llevamos en las venas.

Desde siempre el resto del mundo ha buscado la manera de socavar nuestras mentes y corazones denominándonos subdesarrollados, pobres, comunidades en riesgo, etc. Con la excusa de querer ayudarnos. Han decidido que no producimos los ingresos suficientes para tener una vida digna. Recientemente este concepto ha variado y define la pobreza como la falta de capacidad para producir o realizar el potencial productivo. Me pregunto si la productividad y el dinero es entonces lo único importante para el ser humano en estos tiempos.

Si bien es cierto que hay necesidades básicas a satisfacer, libertades que disfrutar, niveles educativos ideales y derechos que defender; influye también en el ser humano su entorno. Hay suramericanos pobres, son esos que olvidaron sus ideales, sus metas, que no reconocen el valor del trabajo en equipo, aquellos que piensan solo en el pedazo de tierra que los rodea y en lo que les falta, los que no ejercen sus derechos y deciden olvidar el pasado para que no los lastime.

Quedamos también suramericanos ricos que no contamos con ingresos elevados, que cuidamos nuestro entorno, cultivamos nuestras mentes, esperamos ver el día en que nuestros gobiernos piensen como sus ciudadanos y entiendan que no solo somos vecinos, somos hermanos, compartimos la misma historia, cultura y raíces.
Si unimos la capacidad de trabajo de unos, la alegría de los otros, la autoestima de algunos, el amor por las tradiciones de casi todos y la inteligencia y solidaridad de cada uno, no habrá manera de frenar el crecimiento y desarrollo de esta fracción del planeta que es casi un paraíso. Esta tierra capaz de hacer germinar cualquier semilla, en la que se pueden apreciar todos los climas y es apta para cualquier especie.

Suramericano solo es sinónimo de pobre en cabeza de los que olvidaron que el dinero no se come.

Una ecologista francesa dice que en el futuro vamos a tener muchos dólares y poca agua potable. En este aspecto los suramericanos somos privilegiados en comparación con el resto del mundo.

La Quinta Pata, 26 – 02 – 12

La Quinta Pata

Las fotos de Danny en Buenos Aires

Hoy, nuevamente ofrecemos otra tanda de las curiosas fotos de Danny “Rocky” Cass, de paseo por su amada Buenos Aires, donde a veces tiene que sortear y batallar contra pungas deseosos de afanarle el bolso que lo acompaña y en el que guarda sus riquezas.

Una de esas veces ocurrió la víspera cuando nuestro inveterado fotógrafo bicicleteaba por las inmediaciones de Retiro y dos chorizos se le cruzaron por el camino.

Importante es que se encuentre bien, excepto algunas magulladuras, que salvó bolso y pertenencias, y que en el minuto que duró la desigual refriega, Danny resultó indiscutido vencedor.

Pero lo más rescatable de la penuria es que a pesar de los coscorrones que fueron y vinieron, sigue amando como siempre – como nunca – a su desaforada Buenos Aires.


La Quinta Pata, 26 – 02 – 12


La Quinta Pata

España en el corazón en Argentina

Buenos Aires. Programación miércoles, 29 de febrero

MADRES E HIJOS
Sobre el robo de niños en España y Argentina.
18. 00 Charla y debate.
19.00 "Devolvedme a mi hijo" de Montse Armengou
De los autores de "Los niños perdidos del franquismo", un documental que prueba cómo el régimen permitió la apropiación de niños y las adopciones irregulares.
Sede: Casa Nacional del Bicentenario. Riobamba 985 (entrada libre hasta completar foro). Las entradas se reparten desde una hora antes de comenzar el evento .
Más información: http://espanaenelcorazonenargentina.blogspot.com/ espanaenelcorazon@gmail.com

Invitados: Montse Armengou, directora y documentalista




Elsa Pavón, abuela de la primera nieta recuperada en Argentina





Y desde España, vía conferencia, Mar Soriano, portavoz de la Plataforma afectados por las clínicas.


* Esta semana surge del proceso de creación de la obra de teatro Granos de uva en el paladar *

* Organizan: Susana Hornos y Zaida Rico
* Colaboran: Marta Cuenca y Sauce Ena.
*Auspicia: Centro Cultural de España en Buenos Aires
* Auspicia: Secretaría de Derechos Humanos del Ministerio de Justicia y DDHH de la Nación, Secretaría de Cultura de la Nación y Fondo Nacional de las Artes
*Apoyan: Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora
* Apoyan: Federación de Sociedades de España en Buenos Aires

La Quinta Pata, 26 – 02 – 12

La Quinta Pata

Finanzas: cómo invertir en positivo

Carmen Dolz

- Si en enero del 2011 hubieras invertido 1.000 euros en el Royal Bank of Scotland, uno de los mayores bancos de Inglaterra, hoy tendrías como dividendo ¡¡29 euros!!

- Si en enero del 2011 hubieras invertido 1.000 euros en acciones del Fortis, otro gigante del sector bancario, hoy tendrías tan sólo ¡¡39 euros!!

- Ahora bien, si en enero del 2011 hubieras gastado 1.000 euros en buen vino tinto (en vino, no en acciones) y te hubieras bebido todo ese vino y hubieras vendido todas las botellas vacía, hoy tendrías ¡¡46 euros!!

- Conclusión: en el escenario económico actual es mejor esperar sentado bebiendo buen vino –

- Y recuerde que quien bebe VIVE MENOS: menos triste - menos deprimido - menos tenso - menos peleado con la vida

¡¡Pensá en ello!!

Para mis tantos amigos, cordiales sauvignos, que no les vaya mal-bec y que tengan un merlot día - Así syrah

¡¡¡SALUD!!!

La Quinta Pata, 26 – 02 – 12

La Quinta Pata

“Sin Pelos en la Lengua” N° 137 en La Quinta Pata

Incluimos hoy el número 137 de nuestra revista hermana, la malargüina, Sin Pelos en la Lengua.


Clic aquí para leer Sin Pelos en la Lengua





La Quinta Pata, 26 – 02 – 12


La Quinta Pata

La tragedia de Once y el silencio atronador de la presidenta

Emilio Marín

Seguramente la presidenta va a hablar del luctuoso suceso ferroviario del miércoles. Se comprende su dificultad porque está de por medio su política concesionaria. Ella debería hablar, porque su silencio es atronador.

El choque del tren 3772 del Sarmiento dejó 51 muertos y 700 heridos. Eso de por sí habla de una tragedia de proporciones para el país y las familias afectadas, incluso para naciones vecinas pues también murieron ciudadanos peruanos, bolivianos y paraguayos.

¿Que podrían haber sido menos si el accidente se producía el martes feriado? Sí, posiblemente, pero esas especulaciones hay que dejarlas para el secretario de Transporte, Juan Pablo Schiavi, bien definido por la lengua afilada de Hebe Bonafini. Ella le dijo "pelotudo", pero el ex jefe de campaña de Mauricio Macri en 2003 podría ser algo peor, por sus laxos controles a los concesionarios privados.

Además de justicia y compensación para los familiares directos de los muertos del 22F, al país habría que darle la satisfacción de un cambio copernicano en el transporte. Esto, comenzando por el que anda, o debería andar, sobre rieles y siguiendo por los que se mueven por calles, ríos y cielos.

El sistema ferroviario es el eslabón débil de esa cadena. El conjunto de los ramales de cargas y de pasajeros está operado desde los ´90 por los privados. Y no se trata de empresarios nacionales con sentido patriótico ni nada por el estilo. Lo comprueba el siniestrado TBA de los hermanos Cirigliano, capaces de adquirir millones de dólares con la plata de los subsidios estatales y no arreglar ni un par de frenos.

Los operadores de cargas son monopolios: Techint, Loma Negra y Aceitera General Deheza. Los de pasajeros también, como Benito Roggio-Metrovías, Emepa y Ferrovías del grupo Romero, el citado TBA, etc. En algunos servicios se colaron empresarios ligados al poder, como el ex kirchnerista Sergio Taselli, al que luego debieron quitarle la concesión de Trenes Metropolitanos (San Martín, General Roca, etc.) El cese fue positivo, lástima que el gobierno entregó de hecho esos ramales nuevamente a los privados agrupados en la UGOFE.
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El estado solamente conserva bajo su bandera tres tristes trenes: el Talgo que va a Mar del Plata, el Flecha en el Chaco y uno entre Lincoln y Realicó. Punto. Es todo su ámbito. El universo restante se rige por las normas impuestas por los concesionarios privados. El estado es impotente y cómplice. No les obliga a cumplir siquiera con los requisitos mínimos de los pliegos, que ya eran híper permisivos porque fueron redactados por funcionarios y ministros amigos de los empresarios.

Al anterior secretario de Transporte, Ricardo Jaime, dicen que lo arreglaban con departamentos y aviones. Al subsecretario de transporte ferroviario, Antonio Luna, burócrata de La Fraternidad, seguramente con mucho menos.

Esto es lo que la presidenta debería revisar, con autocrítica, porque entre las pocas promesas de campaña en 2003 su marido dijo que mejorarían los trenes. Y vinieron Taselli y Jaime...El principio de solución es revocar todas las concesiones y recrear Ferrocarriles Argentinos con control de los trabajadores y usuarios, las provincias, el INTI y la UTN. Que la inversión del estado modernice una empresa de todos y que los pasajeros dejen de ser vacas que van al matadero.

Del amor al odio
La política argentina es cambiante. Alianzas que parecían sólidas se rompen en pedazos y adversarios enconados de pronto sonríen para la foto.

Eso se vio en estos últimos dos meses, en la relación casi amorosa que tenía el gobierno con Repsol-YPF. Cabe recordar que en las presidenciales de 2007 CFK casi no hizo campaña proselitista en el país. Viajó seguido a Madrid, para reuniones con José Luis Rodríguez Zapatero, el rey Borbón y los directivos de Repsol. Parecían todos de la misma familia.

La buena onda con la petrolera española se profundizó cuando ingresó como socio minoritario el grupo Ezkenazi, vinculado con los Kirchner vía Grupo Petersen y el Banco de Santa Cruz.

Hasta el año pasado prevalecían el afecto y negocios conjuntos, con pocos cortocircuitos cuando los petroleros y dueños de los pozos de gas bajaban su producción buscando mejores precios, y el gobierno se enojaba con ellos.

Hasta 2011 el gobernador de Neuquén, Jorge Sapag, Julio de Vido y el CEO de YPF, Eskenazi, celebraban los supuestos descubrimientos de reservas de petróleo y gas en Vaca Muerta, dentro del área de Loma de la Lata. Era todo para la tribuna, y para que las acciones de la firma remontaran su cotización en las Bolsas de Buenos Aires y Madrid.

Lo cierto es que Repsol-YPF y las demás multinacionales venían bajando su exploración y explotación de petróleo, y otro tanto en el refinamiento de combustibles. En enero pasado la presidenta se cansó y en un discurso le puso números a esas inconductas empresarias: el país había gastado casi 9.300 millones de dólares en importación de combustibles en 2011, un 130 por ciento más que el año anterior.

La empresa dominante del mercado hizo de todo: vendió gasoil a granel a precios superiores a los pactados, encareció el combustible para Aerolíneas, no pagó las multas con que fue castigada y hasta argumentó los límites de la AFIP para la compra de dólares como si fuera la circunstancia que le impedía importar combustible.

El director estatal en YPF, Roberto Baratta, el secretario de Energía, Daniel Cameron y el viceministro de Economía, Axel Kiciloff, no pudieron ingresar en la última reunión de accionistas de la empresa presidida por el español Antonio Brufau. Esto ilustra el grado de enemistad a que se ha llegado. Hasta los gobernadores miembros de la Organización Federal de Estados productores de Hidrocarburos (Ofephi) han demandado a los españoles que produzcan 15 por ciento más petróleo en estos dos años y amagan que de lo contrario podrían sacarles algunas áreas. Bueno, no todos. Jorge Sapag, más que mandatario neuquino parece un cadete de Brufau, el mandamás de Repsol.

En materia petrolera (y gasífera y energética) está planteado al gobierno el mismo dilema de la tragedia de Once. O maquillaje y lifting de una política fracasada, o creación de una nueva YPF libre de defectos de la anterior.

Relato versus realidad
El relato del Bicentenario era que Argentina había recuperado la vertical, luego de tantas genuflexiones ante el colonialismo y los imperios. Pero ver a Baratta, Cameron y Kiciloff convocar a una escribana para labrar un acta de que Brufau no los dejó entrar a la reunión en Puerto Madero, da un poco de asquito.

Ese choque entre teorías y realidades se reprodujo en la exposición de Nilda Garré sobre el tristemente célebre "Proyecto X" empleado por la Gendarmería para husmear en las protestas sociales y alimentar causas judiciales.

La ministra debe ser una de las mejores figuras del gabinete (a raíz de las denuncias judiciales que empiezan a limar al vicepresidente Amado Boudou deben ser varios los kirchneristas que se pregunten si aquella no habría sido una mejor elección para la fórmula de octubre).

La ministra de Seguridad es una persona evidentemente democrática y hacen mal sus críticos en denostarla como si fuera una vulgar represora y exigirle la renuncia. Esas exageraciones son similares a los cánticos de grupos reducidos de militantes opositores que le gritaban "asesina" a la presidenta, en medio de los incidentes de Once.

Aún con estas aclaraciones, hay que decir que Garré defendió lo indefendible, al tratar de desconectar el programa mencionado de la ilegalidad comprobada en sede judicial. Lo suyo fue tan inconsistente como lo del ministro De Vido y el secretario Schiavi explicando mal la tragedia de Once y difiriendo cualquier medida contra los concesionarios para más adelante. Digresión: ¿cuándo los ministros van a aceptar verdaderas conferencias de prensa, con preguntas y repreguntas del periodismo? Hasta ahora son meras exposiciones, blindadas.

Según la ministra de Seguridad, el Programa X es un inocente software o programa informático que nutre a los juzgados de todo el país. Según la explicación, esa herramienta nunca fue empleada por la Gendarmería para espiar a nadie en protestas gremiales o políticas.

En este punto la versión más progresista del kirchnerismo, Garré, se juntó con la más conservadora y propolicíaca, de Aníbal Fernández, responsable de las fuerzas de seguridad hasta mediados de 2010. Ambos juraron sobre la inocencia del Programa y los gendarmes.

El cronista sospecha de ese relato tan primoroso. El prontuario de la Federal en la represión al Indoamericano y el de la Gendarmería, desde Cutral-Co hasta Puerto Príncipe (Haití), dan materia para la sospecha. Por otro lado están procesados 40 delegados de Kraft y militantes gremiales y políticos que les dieron solidaridad en 2009. Finalmente en esas causas judiciales hay videos aportados por Gendarmería, filmados en esas marchas y actos. El propio ex comandante de la fuerza, Héctor Schenone, le confirmó al juez en diciembre pasado que sus efectivos habían colectado esa información.

Si tiene cuatro patas, levanta una para orinar y dice guau, es perro. Que Garré no arruine su reputación tratando de meter el perro a la ciudadanía, luego de haber pasado a retiro a Schenone y 18 jefes más de Gendarmería.

La Arena, 26 – 02 – 12

La Quinta Pata

El estado “de arriba” y el estado “de abajo”

Guillermo Almeyra

En varios países de América Latina –como Bolivia, Ecuador o Venezuela– presenciamos esfuerzos por imponer la igualdad de derechos de los pueblos indígenas y la democracia en el conjunto de la las relaciones sociales –que son la base del estado– mientras se discute la construcción de las formas estatales que mejor corresponden a las necesidades de los diversos sectores que en el campo nacional a veces se unen, otras meramente conviven y otras se diferencian y combaten.

Como en el combate por escapar del atraso y la miseria que se han visto agravados por la crisis mundial del capitalismo se juntan y entremezclan diferentes revoluciones – la descolonizadora de los pueblos indígenas, la democrática y por la unidad nacional y la anticapitalista en germen– no todos los diferentes revolucionarios persiguen hasta el fin la transformación económica y social real, la construcción de relaciones no capitalistas. Por consiguiente, en el gobierno o en las organizaciones de masas todos hablan de revolución, pero cada uno le da al concepto un contenido diferente.

Esos países, como todos los latinoamericanos, por su relación con el capital financiero internacional y su inserción en el mercado mundial capitalista, tienen un estado dependiente y relaciones de producción capitalistas. Lo que está en disputa en todos es el grado mayor o menor de aplicación de las políticas neoliberales y, por ende, las políticas y formas de funcionamiento y de sustentación de los gobiernos capitalistas locales. Al mismo tiempo, la movilización independiente de los sectores más oprimidos por el capital y menos integrados en los modos de vida y de consumo capitalistas (que los gobiernos y todo el establishment presentan como si fueran algo natural) les lleva a extraer del pasado para darles vigencia en la lucha actual tradiciones y restos de formas de organización comunitarias que dan las bases para nuevas relaciones sociales colectivistas que chocan con el capitalismo.

Surge de allí un poder paralelo al del estado capitalista y su gobierno (por ejemplo, policías comunitarias o sindicales, leyes y organismos de justicia que no son los oficiales) y esa red de poderes locales reales tiende a abrirse paso en la constitución nacional y es la expresión naciente de otro tipo de estado de transición, no capitalista, creado desde abajo y que se legitima y legaliza mediante las luchas contra el poder estatal central con el cual se entrelaza el capital nacional y extranjero.
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Este, por supuesto, se defiende recurriendo a la violencia y a la cooptación de los dirigentes sociales para unificar al país bajo su férula, ya que no se propone eliminar el sistema capitalista sino reformarlo, crear un capitalismo "andino" o vernáculo, y acepta solo la igualdad formal ante la ley (entre un gran minero y un indígena comunitario, por ejemplo) y no el desarrollo de la autonomía y la autogestión social generalizada que cree las condiciones para la "federación de libres comunas asociadas" que Marx sugería podría ser la forma del socialismo y del comienzo de agonía y disolución del estado para dar paso a una nueva organización social en la que, como decía Saint Simon, "se administrasen las cosas y no las personas".

Los revolucionarios de la revolución modernizadora del estado, como García Linera, el vicepresidente boliviano, quieren reforzar el aspecto unitario, centralista, en la constitución y hacer del estado un aparato más eficaz para el desarrollo capitalista en el país, acabando con la corrupción, el regionalismo, los privilegios de casta y eso les lleva a aborrecer las autonomías. Los revolucionarios autonomistas y autogestionarios, por el contrario, queremos reforzar el estado naciente, el de abajo aún en construcción, las decisiones asamblearias de los pueblos indígenas y las comunidades de todo tipo que la actual constitución boliviana, por ejemplo, consagra pero que los primeros violan cuando les conviene recurriendo no al consenso sino a la violencia.

Si se consultase a los directamente afectados, en su territorio, su vida y su cultura, por las diversas opciones técnicas o económicas que se enfrentan (construir o no una carretera en un bosque virgen, por ejemplo, o dar un rodeo por otras zonas que no la rechacen) no solo se reforzaría el consenso político con que cuenta el gobierno sino que también se construiría ciudadanía, pensamiento crítico, democracia.

El jacobinismo, el caudillismo, el verticalismo, la utilización del aparato estatal para imponer una línea trazada a espaldas de los sujetos mismos del cambio social debilitan, en cambio, al mismo estado que tratan de modernizar y de reforzar. La fuerza que cambiará Venezuela no es el gobierno de Chávez sino la organización, concientización y capacidad de iniciativa de quienes apoyan a Chávez, y en los que este se apoya. Una "revolución ciudadana" en Ecuador sin la izquierda, los indígenas y el ambientalismo de izquierda dependerá solo de la disciplina dudosa de las fuerzas armadas.

Por supuesto, la red de autonomías y autogestiones debe ser aún construida o reforzada para que sea un estado, no estado de abajo, y hay que utilizar y mejorar al insuficiente y deformado estado actual para navegar en el mercado mundial y reparar injusticias sociales en el plano nacional. Pero, si se quiere apostar a un cambio social, hay que construir consenso, autonomía, auto-organización, autogestión, democracia.

La Jornada, 26 – 02 – 12

La Quinta Pata

domingo, 19 de febrero de 2012

Elogio del ambientalismo

Viviana Demaría y José Figueroa

La ecología es subversiva
pues cuestiona el
imaginario capitalista
que domina el planeta.
Rechaza el motivo central
de ese,
según el cual nuestro destino
es aumentar sin cesar
la producción y el consumo.
Muestra el impacto catastrófico de la lógica capitalista
sobre el entorno natural
y sobre la vida de los seres humanos.

Cornelius Castoriadis

Vaticinios
Dice un proverbio árabe que los ojos no sirven de nada a un cerebro ciego. Penosamente es aplicable en muchas circunstancias actuales y tristemente compatible con la posición adoptada por muchas de las inteligencias ilustradas de la Argentina. Cierto es que sería todo un detalle si pudiésemos contar con algún otro proverbio pero esta vez que revele todo lo contrario. Es decir, que sirva para elogiar la mirada aguda y anticipada de aquellos que no esquivan los acontecimientos y se dejan atravesar por su tiempo histórico sin el vanidoso temor a desdibujarse.

De este modo, quienes se atrevieron a pensar el mundo – que no es un mundo, sino este mundo, al decir de Castoriadis – como el único hogar humano, con sus paradojas y su complejidad, justo a tiempo para realizar el viraje necesario para no estrellarnos en una lucha de todos contra todos, merecen ser escuchados y rescatados.
¿Con qué adjetivo puede calificarse a la persona que hace 40 años invitaba a “todos los pueblos y gobiernos del mundo (a que) cobren conciencia de la marcha suicida que la humanidad ha emprendido a través de la contaminación del medio ambiente y la biosfera, la dilapidación de los recursos naturales, el crecimiento sin freno de la población y la sobre-estimación de la tecnología”?
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El gobernador de San Juan José Luis Gioja lo habría calificado de “nazi”, el secretario del Colegio Argentino de Ingenieros de Minas, Mario Capello lo habría tildado de “cipayo”, El Presidente del Grupo de Empresas Mineras Exploradoras de la República Argentina, Julio Ríos Gómez, lo habría acusado de “terrorista pseudo ecológico”, El diputado nacional Jorge Yoma lo habría denunciado por propalar un “discurso aterrador”, El secretario de minería de la nación, Jorge Mayoral, le habría recriminado por esconder “malas intenciones”, el filósofo de 678 Dante Augusto Palma habría calificado ese discurso de “precapitalista, ahistórico nihilismo zonzo, pachamamesco y oenegista”, el filósofo de Carta Abierta, Ricardo Forster, lo habría criticado por “falso virtuosismo, cinico, regresivo, neoconservador y falto de alternativas”, El diputado nacional Javier Tineo habría señalado un “claro propósito desestabilizador”, el jefe de gabinete, Juan Manuel Abal Medina lo habría desacreditado por “hablar estupideces”.

Antes de la Conferencia de Estocolmo, este mensaje dirigido a toda la humanidad advertía que “el ser humano ya no puede ser concebido independientemente del medio ambiente que él mismo ha creado. Ya es una poderosa fuerza biológica, y si continúa destruyendo los recursos vitales que le brinda la tierra, sólo puede esperar verdaderas catástrofes sociales para las próximas décadas”.

La subjetividad que nos está permitida en este tiempo, tiene que ver con los enclaves que se fueron realizando a través de la historia. Verdaderas marcas en la carne y en el espíritu producidas por discursos que no temblaron al reconocer que el progreso indefinido no tenía por qué necesariamente ser la meta de la humanidad. Porque el precio que se pagaría por permanecer en la endeble balsa que designaron los poderes transnacionales a países como el nuestro (frágil cascarita de nuez para arreglárselas como se pudiese en el océano rapaz de los monopolios) iba a ser definitivamente devastador.

Plantear a tiempo, con la urgencia que solo se atreven a impulsar aquellos que primero se atrevieron consigo mismos a quitarse velos de la mirada, los suficientes como para declamar la necesidad de “una revolución mental en los hombres, especialmente en los dirigentes de los países más altamente industrializados; una modificación de las estructuras sociales y productivas en todo el mundo, en particular en los países de alta tecnología donde rige la economía de mercado, y el surgimiento de una convivencia biológica dentro de la humanidad y entre la humanidad y el resto de la naturaleza” ”.

Estas declaraciones lejos están de la dissimulazione onesta a la que invitaba Torquato Accetto en el siglo XVII como modo de defenderse en aquel convulsionado mundo barroco. “La disimulación es la acción de no hacer ver las cosas como son. Se simula lo que no es, se disimula lo que es”.

Tampoco se emparentan con la simulación de una realidad terrorífica bajo el modo de una advertencia amenazante. Es el reclamo vivo y apremiante de quien reconoce los signos de los tiempos. Signos que implican el requisito inaplazable de que las sociedades logren “comprender que el hombre no puede reemplazar a la naturaleza en el mantenimiento de un adecuado ciclo biológico general; que la tecnología es un arma de doble filo, que el llamado progreso debe tener un límite y que incluso habrá que renunciar alguna de las comodidades que nos ha brindado la civilización; que la naturaleza debe ser restaurada en todo lo posible que los recursos naturales resultan aceptables y por lo tanto deben ser cuidados y racionalmente utilizados por el hombre” .

Directrices
De este modo, vamos comprendiendo que, de seguir por la senda del desdén por la naturaleza y la ilusión del oxímoron desarrollo sustentable, nos alejamos mucho más que 40 años de este discurso. Aliándonos a las promesas de progreso y bienestar que entorpecen la mirada provocando una distorsión acerca de la dimensión del deterioro que provocan los monopolios voraces, nos distancia del verdadero ejercicio de la soberanía política sobre nuestros recursos, nos aleja de la genuina independencia económica y más temprano que tarde nos sumergirá en la más profunda injusticia social.

Es por esto que – al momento de tomar una posición y transitar un camino sostenido en la acción – nos unimos a las voces históricas y sin temor a equivocarnos decimos que “debemos cuidar nuestros recursos naturales con uñas y dientes de la voracidad de los monopolios internacionales que los buscan para alimentar un tipo absurdo de industrialización y desarrollo en los centros de alta tecnología a donde rige la economía de mercado. Y por supuesto, de nada vale que evitemos el éxodo de nuestros recursos naturales si seguimos aferrados a métodos de desarrollo, preconizados por esos mismos monopolios, que significan la negación de un uso racional de aquellos recursos” .

En una lectura respecto de la complejidad de este mundo, se vuelve absolutamente imprescindible priorizar y reconocer la diferencia entre lo urgente y lo importante. Ya lo había anticipado Freud, cuando dijo que gobernar era una tarea imposible. Sin embargo, no por ello faltan candidatos. Y quienes llevan adelante la compleja labor de dirigir los destinos de las naciones, tienen la obligación de salvar parte de esa imposibilidad reconociendo el estatuto de prioridad en la agenda internacional que conlleva la cuestión del medio ambiente. Porque “este, en su conjunto, no es un problema más de la humanidad; es el problema” .

Y para quienes ocupamos el lugar de ciudadanos, nos ha llegado la hora de materializar nuestra pertenencia al género humano. Más aún, hacer cierta nuestra ciudadanía planetaria, pues es a este espacio en el universo al que estamos ligados de manera profunda y definitiva. No solo por nuestros cuerpos. Sino también y básicamente, por nuestros sueños.

El futuro tiene derecho a hacerse realidad. Y en el futuro, vive – encarnada en otro rostro y en otra piel – nuestra esperanzada trascendencia.


Estas ideas transmitidas hoy por cualquier ciudadano argentino, son fuente de escarnio y motivo suficiente para adjudicar mala intención o lo que es peor, intencionalidad “destituyente” (palabra que nació apuntando a ajenos y ahora se vuelve contra propios dejando bien en claro que la divergencia en los trazos finos del pensamiento es insoportable) a quien las profiera.

Los párrafos que insertamos en el texto, a medida que avanzamos en el relato, y que aparecen en negrita y cursiva, pertenecen al mismísimo General Perón y exponen con energía y sin disimulo la vigencia que contienen. La hora de tomar la posta ha llegado. A la espera de la sintonía fina tan ansiada y en honor al legado ambientalista del padre del peronismo, extendemos nuestro renovado voto de confianza hacia un estado que, sabiendo de su vocación transformadora y su pertenencia al campo popular, no permitirá la continuidad de la marcha suicida a la que pretenden llevarnos la voracidad de los monopolios internacionales.

De estas ideas precursoras, nos sentimos orgullosamente herederos.


La Quinta Pata, 19 – 02 – 12

La Quinta Pata

Las dietas no son tan jugosas

Ramón Ábalo

La popular se ha exaltado pero no por los goles del Tomba sino de bronca por las dietas que van a cobrar los legisladores nacionales, tanto diputados como senadores. Algo así como $ 50.000, nada menos. En provincias, legisladores y concejales también la pasan muy mal cada vez que deciden aumentarse sus dietas, que es el sueldo que perciben para representar al soberano, que somos nosotros, los de abajo.
Es tal la ola de protestas que levantan y los dicterios que reciben, que de legisladores y concejales (también legislan) se convierten en un monstruo de siete cabezas que se engulle el presupuesto. Más de un pícaro gobernador o intendente se las arregla para arrimar leños a la hoguera, teniendo en cuenta que las contiendas entre el Ejecutivo y el Legislativo, aun cuando sean del mismo bando, suelen terminar a las patadas.

Y esto me viene a cuento por lo que me decía el otro día un amigo que fue ungido diputado hace un par de años, que a mis votos de éxito y ventura personal por lo que le resta de laburo legislativo, un par de años más, medio se encogió de hombros y respondió "...hermano, no sabés lo que todavía me espera...además de lo específico, una larga cola todos los días de amigos y compañeros pedigüeños...son decenas y decenas que te pasan la factura porque te han votado...Después están los proveedores que te creen un nuevo rico y te quieren vender un auto 0 km. o un palacete...Y los parientes..."Casi medio me sorprendió esta respuesta que me pareció más bien una triste y lastimera letanía . Pero ahí nomás le espeté: "Vamos hermano, arriba ese ánimo...todo se compensa con la dieta". Casi me fulmina y yo sentí que había metido las de andar hasta la cintura, y ahí nomás me acordé de una entrevista que tuve hace unos meses atrás con otro diputado conocido. Se debatía un aumento de las dietas y todo el mundo los hacía blanco de sus iras porque, por otro lado, venía para la gilada, que también somos nosotros, el aumento de la nafta, el dólar y la carne. Y entonces interpelé al legislador de marras sin poder disimular una actitud de reproche, como diciéndole: "Pero che, que son bárbaros..." El hombre, ya ducho en estas lides, me tomó del hombro, me dio una palmadita, me sonrió y me llevó a su despacho. Allí se encontraban no menos de cuatro correligionarios, unos tomando mate y otros leyendo los diarios. "Pare la chata compadre...yo le voy a contar..." Y cuando me preparaba a escuchar una larga, tediosa, repetida y mentirosa retahíla sobre la honorabilidad representativa, los sacrificios y los riesgos, en vez de ello, digo, sacó un ancho y largo papel – estrujado – y me empezó a tirar cifras: "Vaya sumando, o restando, compadre...y a ver si usted me arregla estas cuentas. Sume, sume....Póngale que recibimos $8.000 pesos...de salida nomás saque un 11 por ciento para la jubilación, más un 20 por ciento para el partido...". No tuve más remedio que agarrar la birome y empezar a hacer cuentas: 11 por ciento sobre 8.000....$ 880 - 10 % sobre 8.000...$ 800 - "Por otro lado, seguía diciendo, tengo tres punteritos y dos operadores que me salen no menos de $ 1.500...vos sabés cómo son estas cosas. Ponele, por otra parte, unos $50 diarios en cafés porque cuando uno se sienta por ahí se te llena la mesa de parroquianos, y al final nadie se mete la mano en el bolsillo...para qué te digo de algunas cenas y otras chucherías que te exige la vida cotidiana de un legislador. Y decí vos que tengo a la Camelia, mi mujer, que vale un kilo, y sin embargo, lo único que me ha pedido es lo que le di para que se comprara unas buenas pilchas para estrenarlas cuando yo asumí...recién el otro día terminó de pagar la última cuota...porque todo lo compro a crédito... más 200 mensuales para el comedor comunitario..." Medio hizo un respiro y siguió..."pero esto no para ahí...mirá...mirá..." y sacó un montón de papeles que decían rifas, bono contribución, socio honorario...y cuánto más "...sumá...sumá..." Y volví a agarrar la birome y empecé a sumar: 880 más 800...más...l.500...más 500...más....más...

En verdad, esta vez la invitación a tomar café en el bar de enfrente, la pagué yo. No me quedaba otra.


La Quinta Pata, 19 – 02 – 12

La Quinta Pata

El frío mató a los dinosaurios

Epifanio Blanco
Un meteorito fue causa del primer cataclismo que padeció la tierra

Como otro meteoro, en lo que va del siglo el hombre ayudó a la desaparición de 53 especies de aves, 68 especies de mamíferos y otros 600 animales. También es corresponsable en la amenaza de extinción de 20.000 variedades vegetales.


Un gigantesco meteorito caído en Yucatán, México, hace 65 millones de años, abrió el freezer del planeta y un frío de fin del mundo acabó con todo lo viviente en la tierra, desde los gigantescos dinosaurios hasta el leve musgo. Un investigador norteamericano cuyas opiniones merecieron recientemente un espacio en la revista científica Nature, aventura incluso hasta el mes del cataclismo de tan lejana época: junio. La historia viene a cuento porque el hombre comporta a veces como el meteorito que golpea contra el planeta. La destrucción del hábitat, el uso de plaguicidas químicos, la contaminación ambiental, la exagerada explotación comercial de los bosques, la caza desmedida, son resultantes de esa conducta, susceptible de estar creando en el planeta un nuevo invierno.

Pero la tangente para escapar de esta pálida es que también está en manos del hombre revertirlo, en manos de cada uno. Jack Wolfe, de la Oficina Geológica norteamericana, declaró a Nature que coincide con la teoría que impera hoy en el mundo científico, que asigna al meteorito caído en Yucatán, haber levantado enormes nubes de polvo suficientes como para ocultar el Sol durante uno a dos meses. Provocó así un invierno nuclear que arrasó con toda forma de vida. Dijo que estudiando hojas fosilizadas en Wyoming, EEUU., encontró que todas las plantas de tierra y mar murieron aproximadamente al mismo tiempo. La estructura celular de fósiles vegetales y animales de aquella época indica que perecieron por congelamiento y la etapa de desarrollo hace pensar que fue en junio.
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La desaparición de la luz solar hizo que las temperaturas en todo el mundo cayeran desde un promedio de 19 grados centígrados a 10 grados bajo cero. Los lagos se congelaron y miles de especies de plantas perecieron. Ese invierno fue seguido por un período de calentamiento global al desintegrarse las nubes y para las plantas, que habían logrado sobrevivir al invierno, el violento verano fue letal. Ello porque el calentamiento global de la atmósfera hizo que el anhídrido carbónico y otros gases de invernadero arrasaran con las plantas y ello provocó la muerte de los dinosaurios.

La contaminación de aire, mar y tierra, la extinción de especies y otros tantos males, justifica la acción de organizaciones ambientales de todo el mundo. La imagen que ilustra esta nota puede verse en el stand que la Fundación Vida Silvestre Argentina tiene estos días en la Exposición Rural de Palermo y ciertamente que es válido el interrogante que la acompaña: ¿Será este el inevitable destino de la vida silvestre? Lo realizado por FVSA y decenas de otras entidades – en la Argentina hay un millar de organizaciones ambientalistas – señala que el hombre, obrando racionalmente, puede impedir la destrucción del mundo natural. Hay un lugar para cada uno en esta tarea.

El Cronista Top. Suplemento de Espectáculos de El Cronista Comercial, miércoles 7 de agosto de 1991 (Cortesía de Eduardo Hugo Paganini)


La Quinta Pata, 19 – 02 - 11

La Quinta Pata

Viejos (II)

Danny Cass
(traducción: Hugo De Marinis)

La más profunda definición de juventud es vida aún no tocada por la tragedia.

Para mí el viejo es siempre alguien quince años mayor que yo.

No hay vejez. Hay, como siempre hubo, solo vos.

El más importante secreto de la gente mayor es que en realidad no has cambiado en 70 u 80 años. Tu cuerpo cambia, pero vos no cambiás para nada.

La sabiduría de los viejos es la mayor falacia del mundo. Los viejos no se hacen más sabios. Solo se hacen más cuidadosos.

Es algo extraño observar que tu historia personal se ha convertido en costumbre.




Galería

La Quinta Pata, 19 – 02 – 12

La Quinta Pata

Che Paco, “detrás de cada dólar marcha un soldado yanqui”..

Ramón Ábalo

Lo dijo Sandino, el gran nicaragüense que hace un siglo peleó y logró la liberación de su patria: "Detrás de cada dólar marcha un soldado yanqui armado hasta los dientes..." y esta advertencia no la tuvo en cuenta el Paco Pérez, todavía flamante mandatario máximo de nuestra tierra menduca, que se fue a tierras del imperio en busca de malditos treinta dineros.

No está claro cómo le fue y, vaya paradoja nuestra rogando para que sus alforjas hayan vuelto vacías, lo que lo obligará a rascar la superficie donde los billetes de pura cepa, que no son pocos, se acumulan en las arcas de los que usufructúan los privilegios que les depara el estado bobo, que son este de aquí y el de allá arriba. Lo sabe bien el Paco, que ya logró el derrumbe de la tasa cero, una ley, un privilegio desde lo institucional con el cuento de promover la sustentabilidad de la economía local mediante el no pago de un tributo, como ingresos brutos, con el cuento de que ese dinero lo reinvierta el empresario y así el beneficio, finalmente, sería el "derrame" de la mayor rentabilidad hacia el sector trabajador. Un puro cuento, como se ha podido comprobar Puede que haya habido algún puesto más de trabajo, pero la renta se derramó hacia el interior de la empresa, para consolidarla en la multiplicidad de sus cuentas bancarias. La sustentabilidad lo fue para los empresarios más concentrados, especialmente de la industria vitivinícola, la conservera, olivícola y establecimientos metalúrgicos de gran volumen tecnológico y económico, caso de IMPSA de los Pescarmona, como lo viene afirmando desde hace años el Sindicato de Trabajadores del Estado Autoconvocados (SITEA). Son cientos de millones de pesos que el tesoro provincial deja de percibir anualmente. Y no menos son los ingresos que no son tales por las regalías petroleras, las que recién ahora, según el Paco, van a ser controladas en boca de pozo la producción y los números que la empresa da como tales. Nadie duda que las planillas y la declaración jurada de la empresa son por "izquierda", aprovechando la desidia estatal provincial, que tampoco estuvo a tiempo, como lo comprobó el gobernador, con las inversiones que debió haber hecho, por lo que la producción se vino abajo casi en un 50 por ciento. Si se hubiese mantenido el nivel de producción, la provincia estaría percibiendo por las dichas regalía unos 1.200 millones de pesos. Fue lo contrario, con 329 millones anuales menos desde hace rato. Hagamos cuenta, agregando otros "vueltos" que se pierden en la trama de los intereses espurios y las políticas funcionales. Hablamos del impuesto inmobiliario bajo un sistema de alta gama de inequidad como ningún otro en la provincia, al mismo nivel que el IVA en lo nacional. En uno y otro, el laburante paga, cuando compra pan, carne y azúcar, y cuando paga el inmobiliario. Lo mismo que el ricachón.

Es que el sistema tributario argentino - por ende el provincial - es, como dice el economista mendocino Sergio Papi (Diario Vox Populi, jueves 4 del corriente) "es uno de los más regresivos del mundo debido a su enorme inequidad. Entiéndase, quienes mayor cantidad de recursos aportan al estado a través de los distintos impuestos, es la clase trabajadora y las pymes, y no las grandes corporaciones"
El mandatario menduco, a lo que se viene viendo, no es torpe ni lerdo, pero con esto de ir a pedir prestado dólares la está pifiando, al igual de quienes se rasgan las vestiduras exigiendo políticas oficiales permisivas ("la seguridad jurídica", por ejemplo) para el logro de ríos de inversiones. Ni con los créditos o préstamos, ni con las inversiones, nunca, pero nunca, nos fue bien. El Paco debe tener incorporado como buen saber aquel empréstito de la Banca Baring en 1824, predecesor de todos los malditos dineros que nos atosigan el alma y los bolsillos de todos los argentinos. Claro, hay excepciones, como Martínez de Hoz.

Hace 100 años ya lo dijo el gran Sandino: "Detrás de un dólar marcha un soldado yanqui armado hasta los dientes...para cobrarse los malditos treinta dineros".

La Quinta Pata, 19 – 02 – 12

La Quinta Pata

“Sin Pelos en la Lengua” N° 136 en La Quinta Pata

Incluimos hoy el número 136 de nuestra revista hermana, la malargüina, Sin Pelos en la Lengua.



Clic aquí para leer Sin Pelos en la Lengua: http://sinpelos2011.wordpress.com/





La Quinta Pata, 19 – 02 – 12

La Quinta Pata

Esta no es la justicia que nos prometieron

José Ernesto Schulman
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El torturador Curro Ramos (“mi” torturador, para no hablar como un flemático investigador sueco del genocidio argentino) y el archí violador de los derechos humanos, Víctor Brusa (archi represor porque era funcionario judicial cuando colaboraba con los torturadores y llegó a ser Juez Federal de la Nación), condenados a penas de más de 20 años por delitos de terrorismo de Estado, pasaron las fiestas con sus familiares, en sus casas. ¿Que tierno, no?, y cuanto me hicieron recordar mis fiestas de 1976, encerrado como un perro en la Guardia de Infantería Reforzada de Santa Fe. ¿Cuántos de los miles de encerrados en las cárceles santafecinas, pasaron sus fiestas en sus casas con sus familiares?

El asesino de Alicia López, muerta por desgarro vaginal en el patio de la Comisaría Cuarta, donde él era comisario y yo estaba secuestrado en la celda que daba al patio donde Alicia fue violada, Mario Facino, que ya cuenta con dos condenas [1], una por torturas a varios presos (entre los que me cuento) y la muerte de Alicia, toma café con sus amigos en un coqueto bar de un supermercado del barrio más recoleto del pueblo donde vive en su casa, y del cual fue jefe de comuna. ¿Y cuántos condenados, mayores de setenta, frecuentan bares y supermercados como simples jubilados que intercambian anécdotas con sus viejos amigos y compañeros de juegos?

El general Santiago Omar Riveros, ingeniero para más datos y ex Jefe de Institutos Militares (Campo de Mayo) y representante argentino ante la Junta Interamericana de Defensa, condenado a prisión perpetua en cárcel común por el Tribunal Oral Federal Número Uno de San Martín por el crimen de Floreal Avellaneda, militante comunista de quince años muerto por empalamiento y tirado su cadáver al Río de la Plata, donde apareció flotando pero del lado de Montevideo, cumple su condena en su “modesto” departamento porque la cámara de casación consideró que su condena no está firme hasta que la corte no la confirme, y la corte no la confirma porque casación no la trata, y así podríamos seguir uno por uno con los perpetradores del genocidio que hoy burlan la justicia, gracias a la justicia, cumpliendo las condenas que supimos conseguir en duros y largos años de batalla popular, en sus domicilios, rodeados de sus afectos, gozando de los bienes materiales que han comprado gracias a los servicios prestados al poder económico durante los años de plomo.

En la condena a Etchecolatz, el presidente del TOF La Plata, el doctor Carlos Rosanzky, al fundamentar la negación del beneficio de la domiciliaria estampó “Etchecolatz cometió delitos atroces y la atrocidad no tiene edad. Un criminal de esa envergadura no puede pasar un solo día de lo que le reste de su vida, fuera de la cárcel. Así voto.”
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En el debate sobre los fueros parlamentarios de Patti, que lo hubieran salvado del juicio que lo condenó por terrorista de estado, el periodista Mario Wainfeld desarrolló un concepto que conviene retener: la situación de estos ciudadanos no es equiparable a quien es acusado del robo de una bicicleta y merece el derecho de la presunción de inocencia; no fueron juzgados en su momento porque el estado los protegía abiertamente (periodo 1976/1983), o los consentía vergonzosamente (1983/87) o intervino brutalmente con leyes y decretos para proteger su impunidad (1987/2003); decía Wainfeld que en estos casos “la presunción de inocencia” debe ser relativizada; y digo yo, que cuando el estado que los protegió por más de treinta años, finge que son delincuentes comunes (y ni eso, porque hay miles de mayores de setenta años pudriéndose en vida en las cárceles argentinas, muchos de ellos sin condena, y se aferra a la “normalidad procesal” (lectura dogmática y descontextuada de la ley) es para continuar defendiendo su impunidad como en los casos de Brusa, Ramos, Facino y Riveros.

He aquí hoy el centro de la discusión: seguir adelante con la normalidad procesal terminará frustrando el proceso de juicio y castigo a los terroristas de estado; reconocer el exacto “objeto procesal” en debate, que no es otro que un genocidio cometido para fortalecer el poder económico y sus cómplices militares y civiles, obliga a volver a la doctrina Rosanzky: “Un criminal de esa envergadura, no puede pasar un solo día de lo que le reste de su vida, fuera de la cárcel”.

[1] fui querellante y/o testigo en los dos juicios

* Secretario nacional de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre, www.cronicasdelnuevosiglo.wordpress.com

La Quinta Pata, 19 – 02 – 11

La Quinta Pata