domingo, 27 de mayo de 2012

Entre Lavoisier y el Gato Dumas

Eduardo Paganini

Esto de estar muchos años sosteniendo el intento del conocimiento no es fácil, por un lado —el propio— porque la carrocería y el chasis ya no son los mismos, y por otro —el ajeno— porque van cambiando los códigos de los tratados bibliográficos de un modo a veces incomodante.

De a poco uno se ha ido acostumbrando a los estilos textuales —secos o ricos, superficiales o profundos de ensayistas, críticos, científicos y artistas— y, sumando experiencias, se fue familiarizando con los períodos oracionales prolongados y complejos, con los vocabularios amplios y profusos y también con las citas textuales o las extendidas notas al pie de página. El olfato lector se fue adiestrando finamente de modo que muchas veces una rápida snifeada por sobre un libro posibilitaba la fuerte hipótesis sobre sus valores y matices, tarea previa que organizaba la lectura o bien la ahorraba en pro del derecho de felicidad que todo espectador merece. Como en la cocina, cuando al husmear por sobre la olla destapada se presume el placer del sabor, se intuye la prevalencia de algún condimento por sobre los demás, se evocan otros platos, diferentes, pero con el mismo impacto…

Así las cosas, o mejor dicho los libros y las ollas, hasta que desde hace unos cuantos añitos vengo encontrándome con algunas dificultades lectoras, extraño síntoma para alguien que desde siempre se inclinó por estar cerca de alguna biblioteca. Al principio la alarma fue significativa pues, si era conducta crónica, la identidad personal quedaría hilacha, según la gráfica expresión regional cuyana. Afortunadamente, comprobaba que ese desdén creciente y la incipiente molicie manifiesta surgían exclusivamente frente a ciertos textos y no cercenaban intensos gustos frente a otros. Así veía yo que la lectura de algún novelista amigo o un poeta descubierto continuaba provocando vibraciones vitales, en tanto que ciertos párrafos de otros tipos de escrituras —ensayos o críticas y análisis— alcanzaban el placer equivalente que puede provocar una sopa de arena, fría y a destiempo.
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Enfrascado en algún berretín por desarrollar alguna investigación, debí enfrentarme con ese tipo de artículos y capítulos, en los que verificaba que muchas de esas líneas me generaban un intenso desagrado lector. Ahora, que he sumado hojas y esterilidad, creo que estoy en condiciones de esbozar no una taxonomía pero al menos sí algunas de las características de esta no tan nueva actitud académica:

Cualidades del nuevo estilo académico:
1. Se retuerce el lenguaje sin miramientos, suponiendo —creo yo— que la tradición por el neologismo avala la instalación de ese descuido entre léxico y sintáctico. Se traducen expresiones según unas normas propias y de ese modo se inventan palabras para ocupar espacios ya ocupados, así por ejemplo enuncian “cientista”, sin ninguna razón valedera, parecería que su conveniencia reside en que —con relación a científico— es más corto y no lleva tilde, dos virtudes exquisitas, aparentemente para las nuevas academias. Se hace uso de barbarismos, solecismos, idiotismos y todo tipo de recursos gramaticalmente transgresores; en vez de criticarlos con afán educador ¡se los impone! Impunemente los secuaces repiten “al interior de”, “a ojos vista”, “preguntas a hacer”, “problemas a resolver”… En tanto, el buen decir se atrofia por falta de ejercicio. Y en esa calidad de pavimento lingüístico el lector trata de avanzar y disfrutar del viaje, cosa fatigosa por los baches, las deformaciones de calzada y las malas señales viales.

2. La necesaria operación de la síntesis autoral ha dado paso al abigarramiento. Y esto a raíz de incorporar como parte de un trabajo final lo que —otrora— se consideraba tarea previa. Actitud que en el caso de autores consultados y fuentes mencionadas, en vez de ofrecer un esquema organizador y contraponerlo a la propia propuesta, se lleva al lector de la mano por una sucesión más o menos antojadiza y lábil de frases que en algo coinciden con un sustantivo anterior, y por ende queda garantizada la coherencia, o al menos así se lo supone. Todo aquel trabajo de fichaje, previo e indispensable para todo estudio, inherente a la investigación y al investigador, ahora ingresa en la editorial ocupando capítulos y capítulos como muestrario de las ideas que se fueron hilvanando paulatinamente hasta llegar a la tesis, su posición final, la cual, para colmo, algunas veces queda sin ser emitida, o bien diluida entre tanto fárrago. Consecuentemente, se pierde fácilmente la hoja de ruta.

3. Se nota demasiado el método Sarrasqueta. Expliquémonos: a principios del siglo XX, en la Argentina apareció en Caras y Caretas un personaje del humor gráfico dibujado por Manuel Redondo: Sarrasqueta, un vulgar mediocre ganapán sin demasiadas expectativas; en una de sus aventuras —buscando unos pesos para sobrevivir— había ganado inesperadamente un primer premio de pintura debido a la originalidad de su cuadro —según había dictaminado el jurado—, cuando en realidad lo que había hecho Sarrasqueta era, ocultar sistemáticamente con algún artilugio de pincel y color negro todo aquel detalle que le resultara de difícil confección, debido a sus serias limitaciones artísticas. Y con estos textos sucede algo equivalente: las zonas poco fiables se eluden en tanto que las conocidas y familiarizadas se muestran hasta el regodeo, en un juego de silencios administrados disimuladamente. Generalmente pasa lo del chiste de Cristo y Pedro: vamos avanzando por las piedras…

4. La pasión ha muerto. Y es muy difícil mostrar pruebas, ya que la subjetividad del lector es el único, y por ende el mejor, termómetro para ese clima. Pruebas no tengo, pero están las huellas del homicidio: esos tonos mustios, la ausencia de referencias a realidades crepitantes, o a autorreferencias, la visible carencia de afecto en la expresión. Pueden ser señales de que se escribe notarialmente, para dejar constancia, para sumar un paper tan necesario en este escalafón intelectual que exigen las nuevas condiciones laborales para la academia. Muy poco fuego subsiste en esos párrafos, donde el lenguaje describe, explica, sospecha, pero no se enoja, no ríe, no denuncia, no se apena, en fin: no polemiza con nadie ni contra nada. Cada texto pasa a estar más cerca de ser un mero expediente cerrado que de una obra palpitante.

Frente a estas actitudes, no puedo evitar la recurrencia a una expresión proveniente del mundo económico, precisamente de la actividad comercial: vaciamiento de empresa… porque siento que estamos frente a un vaciamiento de la empresa bibliográfica. Es verdad que traer un concepto de otro ámbito puede ser un recurso no feliz o bien generar más dudas que las que se intentan aclarar, pero mi imaginario insiste en mantener esa frase como cifra del fenómeno apuntado: de a poco, la energía vital de una caja de producción se va perdiendo por ausencias o carencias hasta que queda una cáscara rodeando un hueco, las desnudas paredes de la fábrica hueca y vacía.

La Quinta Pata, 27 – 05 – 12

La Quinta Pata

“Entre viñas, guitarreadas y revoluciones” reseñado en revista especializada

Abderrahman Beggar

Con este libro, compuesto de una serie de entrevistas con el periodista y militante mendocino Ramón Ábalo, autor, entre otros, de El terrorismo de Estado en Mendoza, Hugo de Marinis, catedrático y periodista, autor de varios libros y artículos periodísticos y académicos, ofrece uno de los libros más originales de su género.

La originalidad es en este contexto referente al estilo, la estructura y también al carácter de los actores implicados en este proyecto, Ábalo y De Marinis siendo amigos, paisanos y compañeros de lucha, implicados en mil aventuras intelectuales, la última, un libro escrito a dos manos: Mendoza Montonera. Libro denso, de una prosa caudal, sencilla y, al mismo tiempo, muy rigurosa, donde la concisión y la claridad son cualidades dominantes, Entre viñas, guitarreadas y revoluciones trata de (como dice Ramón Ábalo) una “historia en construcción”, la de la amistad, la vida privada, la historia regional, nacional y latinoamericana.

Desde la introducción (con el título evocador “Ramón Ábalo y yo”), De Marinis hace hincapié en la fuerza de los vínculos que unen a los dos. Su amistad data de principios de los años setenta justo unos años antes de la oleada de opresión que conoció Argentina bajo el poderío militar: “Vivíamos en el edificio de la calle Catamarca al 487, el mismo del que en 1976 los horribles se llevaron a mi hermana Lila y ya no la volvimos a ver” (7). Desde la introducción, se ve cómo la historia personal y familiar se imbrica con la de la región, el país, el continente y el mundo. El debate se desarrolla entre estas esferas con Mendoza y la vida personal ocupando el epicentro. La primera parte es dedicada a memorias de la infancia y adolescencia en un período que va desde los años treinta hasta principios de los cincuenta. Esta parte toma el aspecto de un relato de vida. El proyecto de construcción de la historia empieza con descripciones pintorescas de la Mendoza de los años cuarenta, los viajes del padre de Ramón como músico en el circo, las lecturas, la escuela, los estudios de música, la militancia política en la Alianza Libertadora Nacionalista, los periplos de un bohemio, la inadaptación económica, el periodismo, el peronismo y el comunismo, la vida cultural, el sindicalismo. A Ábalo se le aplica el término inglés de “social butterfly” (mariposa social), un personaje que tiene la habilidad de explorar verticalmente la sociedad de su tiempo. Hasta nos libra un testimonio raro, que les escapó a todos los biógrafos de Mercedes Sosa: aspectos de la vida personal de la diva mientras vivía en Mendoza.
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La segunda parte es la de la madurez. Es aquí donde la conciencia política y sindical empieza a arraigarse. El Ábalo de la madurez sigue fiel a la misma aversión por el imperialismo. Esta parte abarca la historia argentina de los años sesenta hasta la caída de los militares en los ochenta. Uno de los puntos más importantes es la participación activa de Ábalo en el proyecto del Che de establecer células armadas en la región. El debate sobre las relaciones problemáticas entre el foquismo (aquí encarnado en el Ejército Guerrillero del Pueblo) y el Partido Comunista no tienen par. La tercera parte es dedicada a la historia de Mendoza y Argentina desde el nacer de la democracia hasta la época actual.

Los dos hombres entran a veces en una confrontación directa que noma a veces un tono no del todo conciliador. Los dos proponen una lectura de los movimientos revolucionarios en América Latina, desde la Revolución cubana hasta los movimientos alter-mundistas a partir de la necesidad de conjugar derechos humanos y pragmatismo revolucionario. Estas discusiones se apoyan sobre un fondo teórico muy sólido.

Con este libro, De Marinis y Ábalo realizan una crítica orgánica (diría Gramsci) de las ideas políticas de su época. Es una radioscopia de la filosofía política no sólo en la Argentina sino también a nivel continental y mundial. De estas charlas se desprende un método de análisis que toma sus distancias, juzga los acontecimientos en su contexto, invita a la autocrítica en un marco dialéctico. Uno de los méritos de este libro (quizás el que le asegura máxima originalidad) es llevar el arte de la entrevista a nuevas alturas. Aquí, en vez de un juego pregunta/respuesta, la entrevista es conforme a la invitación de Nietzsche a “trepar el acantilado”.
La distancia, la confrontación y la argumentación se someten a un modelo constructivo donde ambos (De Matinis y Ábalo) buscan un lugar común de elaboración de un saber “dialógico”. Las preguntas y respuestasse complementan engendrando el elemento dinámico que les asegura cubrir nuevas áreas. Cada pregunta es una invitación a someter el saber compartido a nuevos desafíos. Una sinceridad combativa determina el debate. Éste es un libro de cabecera.

Hugo De Marinis, Entre viñas, guitarreadas y revoluciones. Conversaciones con Ramón Ábalo, Mendoza: Editorial Cuyum. 2008

Fuente:International Journal of Humanistic Studies and Literature

(clic aquí para descargar el libro)

La Quinta Pata, 27 – 05 – 12

La Quinta Pata

Salarios: el dinero que falta alguien lo tiene

Ramón Ábalo

Las protestas de los empleados estatales, con una fuerte incidencia en las necesidades de muchos mendocinos, el de los de la salud, tiene a mal traer desde hace una treintena de días al gobierno del Paco Pérez. Mejor dicho, desde que ascendió a jefe. La lucha por el salario es más que legítima, y la flaqueza de las arcas del estado también es una realidad. A tanto que para cubrir las obligaciones hasta fin de año, el gobierno necesita unos 700 millones de pesos, que acaba de negociar con bancos privados locales para recibirlos como préstamo.

Calculado el déficit por lo que se debe más lo que se necesitará para cubrir el presupuesto del corriente año, se habla de unos dos mil millones de pesos, los que difícilmente se puedan equilibrar con lo que se calcula que se recibirá por rentas generales. Sin embargo, gran parte de ese déficit podría estar cubierto sin sobresaltos en cuanto el fisco se decida a meter la mano en los bolsillos de quienes gozan de privilegios que generosamente les permiten algunas normas, y otros muchos más por la desidia de un estado con políticas de omisión y permisivas que privilegian a los que la tienen y les sobra, y otros con bolsillos olor a corrupción.

Y ya se sabe, allí donde hay mucho dinero, gran parte de él fue mal habido y aunque las leyes y otras decisiones oficiales estimulan y le dan pátina de legitimidad, si se escarban los antecedentes, a los tenedores de esos dineros en el marco del concepto empresarial los cubre un manto oscuro de sospechas. Simplemente con aquel concepto de cómo se forma el capital, que ya tiene más de un siglo, pero que existió desde siempre, la plusvalía, o sea lo que el capitalista deja de pagar al trabajador por su fuerza de trabajo que emplea para cumplir con su tarea, un margen considerablemente menor al salario real que percibe. Un verdadero despojo, la explotación del hombre por el hombre.
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El dinero para pagar lo que merece el pueblo trabajador, está, existe, y es responsabilidad de los gobernantes lograrlos. Es cierto que mucho se ha avanzado en la materia por el llamado modelo actual, popular y nacional, asegurando importantes reivindicaciones para los trabajadores, pero ello no justifica aquello de la presidenta cuando pidió "sensatez en los reclamos" y además que "cuando se arman los barullos y se pudre todo, los dirigentes se van, viven bien y los trabajadores se quedan sin trabajo". Lo que debe quedar en claro es que no son las reivindicaciones, las más que legítimas de los que realmente trabajan, las "culpables" de los desastres, de las cíclicas crisis del capitalismo, como queda demostrado palmariamente con la vieja Europa sumida en la desesperación.

El gobierno, tanto local como nacional tienen los mecanismos institucionales para que las arcas oficiales "derramen" justicia social, el salario especialmente, que siendo justo de toda justicia, al hogar del trabajador argentino le sería dable cubrir todas sus necesidades al calor de las responsabilidades sociales del estado. Con meter mano férrea en la especulación que no tiene miramientos para terminar con lo irracional del alza de los precios, especialmente de la canasta familiar. Leyes que le permiten el uso de la fuerza inclusive, evitarían que el mal humor provocado se extendiera masivamente para deleite de la contra. Es una cuestión de estado las medidas para asegurar la dignidad de los sectores populares. Y también de sobrevivencia del gobierno.

La Quinta Pata, 27 – 05 – 12

La Quinta Pata

Anotaciones sobre literatura actual de Mendoza

Graciela de Sola

Lo que aparentaba ser un mero artículo más en una revista de homenaje, adquiere hoy en EL BAÚL el valor de una ficha técnica sazonada con comentarios enriquecedores de la información, y caracterizada por tres virtudes: la posibilidad de dimensionar el acontecer literario desde una mirada contemporánea, un amplio repertorio de autores y obras que cimentaron ese quehacer en la década del ’60 (y que de paso los saca del olvido y subraya nuestra carencia cultural y bibliográfica de reediciones), y la distinguida calidad expresiva de la Profesora Graciela Maturo de Sola.
Eduardo Paganini

Foto: Abelardo Vázquez, Graciela de Sola, Alfonso Sola González y Jorge Enrique Ramponi, en casa de Enrique Zuleta Álvarez

Mendoza ocupa, sin duda alguna, hoy, un lugar destacado en el panorama cultural del país. Muchos de sus pintores, músicos, novelistas y poetas han trascendido los límites provinciales, y algunos empiezan a ser conocidos en el ámbito internacional. Ello tiene su justificación en el acceso de sus expresiones a zonas universales de lo humano y a formas de gran jerarquía estética.

La literatura mendocina, en particular, ha ofrecido desde comienzos de siglo una continuada y valiosa línea de producción que pone de manifiesto, en estos últimos años, el paso del impresionismo naturalista y del documental costumbrismo, a la plasmación de una honda problemática humana, tanto en lo ético y social como en lo religioso y metafísico.
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A los nombres significativos de Carlos Ponce, Alberto Castro, Carlos Alberto Arroyo, René Zapata Quesada, Juan B. Ramos, Fausto Burgos (norteño de larga residencia en la provincia), Alfredo Bufano, Alejandro Santamaría Conill, y otros que representan una toma de conciencia del medio y de sus elementos humanos, a veces ya con una interesante profundización existencial y notable preocupación expresiva, han venido a agregarse, en las últimas décadas, autores de primera fila en el quehacer literario del país, y otros que poseen, dentro de la provincia, un apreciable nivel.

Nombraré en primer término a varios de los integrantes del grupo Megáfono, casi contemporáneo al ultraísmo porteño, que mantienen su vigencia creadora en Mendoza: Ricardo M. Tudela, el autor de El inquilino de la soledad , obra hace poco tiempo reeditada, y de diversos ensayos que atestiguan una prolongada meditación sobre temas de poesía y estética; Vicente Nacarato — Sol indio, …Y el río pasa, Caracol del limbo , entre otras obras—, poeta de hondo lirismo; Guillermo Petra Sierralta, cuya expresión, después de haber abordado diversos géneros, se ha encauzado preferentemente en la crítica, y Jorge Enrique Ramponi, poeta de singulares perfiles al que dedicaremos un párrafo aparte. Juan Draghi Lucero, cuentista y folklorólogo, desarrolla su más importante labor a partir de 1940. Después de esa fecha, asoman numerosas y significativas figuras en el panorama de las letras mendocinas. Nombraré, sin intención de configurar una nómina exhaustiva, a Américo Cali, poeta y cuentista (dos volúmenes de cuentos: Días sin alba y El doble de Alejo Mora , y nutrida labor poética); cuya profunda vena lírica se alía a un noble trabajo del verso; Abelardo Vázquez ( Advenimiento, La danza inmóvil, Segunda danza , Premio Bienal de la Provincia de Mendoza, 1959-60), suntuoso en las imágenes y en el lenguaje, pleno de musicalidad, con cierta tendencia al hermetismo. También ha cultivado Vázquez la poesía de tema popular en sus Poemas para Mendoza , y en los polémicos versos de Buenos Aires en las malas . Alfonso Sola González, entrerriano radicado en esta provincia desde 1946 ( Cantos para el atardecer de una Diosa , 1954; Tres poemas , 1959; Cantos a la Noche , Premio Bienal, 1961-62, de Mendoza). Amílcar Urbano Sosa, que ha desarrollado una continuada labor, desde 1946, y ha obtenido el último Premio Bienal con su canto El Fuego .
Varios poetas mendocinos de calidad, cuya obra se inicia entre los años 40 y 50, se hallan radicados actualmente en Buenos Aires: Fernando Lorenzo, que obtuvo en la provincia el premio D’Accurzio con su Segundo Diluvio , y es autor de una novela de clima poético y surreal, Arriba pasa el viento ; Hugo Acevedo, intensa voz poética que asume, en sus últimos libros, una actitud social activa, y Armando Tejada Gómez quien, desde análoga postura, se acerca con eficacia expresiva a modos tradicionales, a los cuales revitaliza ( Tonadas de la Piel ) o adopta el modo conversacional del pueblo con cierta abundancia retórica ( Ahí va Lucas Romero y otras obras). De esa misma generación, trabajan en Mendoza Néstor Waldino Vcga ( Los Nacimientos , premio D’Accurzio, también libretos cinematográficos), Efraín Peralta ( Hermanos de la Aurora y otros libros) y Víctor Hugo Cúneo ( Nacimiento del ciudadano, Poema a Vincent van Gogh ). Aunque reconociendo sus matizaciones personales, podemos decir que los aúna un común sentir de la poesía como fuerza activa e integrada con el vivir y un digno nivel de expresión. Alberto Cirigliano y Guillermo Kaúl son dos poetas estimables radicados desde hace años en esta provincia. Cirigliano ( El ángel desconocido ) sustenta un lirismo reflexivo y depurado; Kaúl ( Iguazú ) se preocupa por entroncar lo mítico americano con una visión humanista y universal. Me limitaré a citar a algunos otros autores que integran la copiosa producción poética de los últimos años: Ana Selva Martí ( Consagración del alma y otros libros); Luis R. Casnati ( De avena o pájaros ); Josefina Bustamante, Rosa A. Filippini, Juan Carlos Palavecino, Beatriz Menges François ( El ser particular ); Justo P. Franco ( El mar ); Héctor Raviolo Fúnes, Rodolfo Braceli, María Angélica Pouget, Lucrecia Filipini, Luis A. Villalba.

La narrativa es singularmente valiosa en las últimas décadas. Juan Draghi Lucero, a quien he nombrado ya, representa una personal línea en el cuento folklórico. La novela cuenta con nombres ya ampliamente conocidos en el país y aun difundidos fuera de él. Abelardo Arias, radicado desde hace años en Buenos Aires, es uno de los más firmes valores con que cuenta Mendoza. Sus libros de viaje, sus novelas ( Álamos talados, La vara de fuego, El gran cobarde, Límite de clase ) despliegan una profunda búsqueda existencial que encara con fuerza los temas del amor y la culpa. Antonio Di Benedetto es un importante cuentista y novelista; a él nos referimos someramente más adelante. Alberto Rodríguez, autor de dos importantes novelas: Matar la tierra y Donde haya Dios , plantea intensamente, y con un fondo poético indudable, una problemática social que trasciende sus propios contornos para transformarse en un planteo agónico y metafísico de lo humano. Iverna Codina, que tiene también obra poética publicada, se destaca sin duda en la narrativa ( La luna ha muerto, Detrás del grito , Premio Nacional Losada, La enlutada , reciente volumen de cuentos) donde muestra perfiles vigorosos sobre todo en el tema social. Ya he mencionado las incursiones narrativas de Américo Calí y Fernando Lorenzo, cuyos valores nos parecen más nítidos en la labor poética. Humberto Crimi, que ha escrito también poesía y teatro, se revela como un valioso narrador, especialmente a partir de El desconocido y su sombra . Otros cuentistas y novelistas que trabajan en esta provincia son Julio C. Vitale, Eduardo Cuadra Zúñiga, Ana Yplos, Susana Tampieri, Clara Giol Bressan, Elena Jancarik (Premio Municipal de prosa, con obra aún inédita).

El teatro presenta una actividad menos fecunda. Pueden citarse obras de Draghi Lucero, Petra Sierralta, Luis Mazziotti y otros autores, sin que ello signifique una actual continuidad en el menester teatral de los mismos. Juan Arias Ballofet ha publicado Ser como tú, Jacq y El sumidero . En los últimos años se han destacado especialmente Humberto Crimi y Juan José Beoletto.

También se desarrollan en Mendoza valiosas tareas de traducción literaria (Fanny Torres, María Elena Chiapasco, Vicente Cicchitti y otros autores) y de crítica e investigación. Antonio Pagés Larraya, también creador, Astur Morsella, Nélida Salvador, pueden representar esta línea entre los mendocinos que trabajan en Buenos Aires. En Mendoza la nómina de ensayistas es cuantiosa y evidencia una sólida labor en diversos campos. En lo que respecta a la investigación y crítica de la literatura citaré algunas obras significativas aparecidas en los últimos años: Alfredo Dornheim: Del Ser del Mundo ; Enrique Zuleta Álvarez: Maurras; Emilia de Zuleta: Guillermo de Torre e Historia de la crítica española contemporánea ; Alfonso Sola González: Capítulos de la novela argentina ; Rodolfo Borello: Jaryas andalusíes ; Carlos Magis: La poesía de Leopoldo Lugones ; Carlos Nallim: El problema de la novela en Pío Baroja ; Adolfo Ruiz Díaz: El hecho literario y otros ensayos; Gloria Videla: El ultraísmo .

Juan Draghi Lucero
De integrador humanismo, de recuperación del auténtico sentido autóctono de una cultura —sin agraviantes xenofobias ni desaprovechamiento del aporte occidental— es la tarea que Draghi Lucero se propone, dice acertadamente León Benarós en su prólogo a El loro adivino . Esa recuperación sólo se hace integralmente posible desde un espíritu que reúne un temple amorosamente contemplativo y una inteligencia escudriñadora. Y en efecto, la obra de Draghi Lucero es fruto de esa confluencia fecunda entre la labor del estudioso y la del creador. El Cancionero popular cuyano (1938), premio regional de la Comisión Nacional de Cultura, constituye la primera —e inigualada— labor de recolección y valoración del folklore poético de Cuyo. Sobre esa misma base de sentimientos y creencias, y con el encauzamiento de análogas modalidades expresivas, surgen las obras de poesía, teatro y cuento que Draghi Lucero ha dado a conocer. Pero es, sin lugar a dudas, su obra narrativa la que ha ganado a Draghi Lucero el estimable lugar que ocupa en la literatura del país. Las mil y una noches argentinas (1940), El loro adivino (1963), Cuentos mendocinos (1964) representan la vena más caudalosa y pujante de su creación.
Draghi recoge y continúa una vieja modalidad del cuento universal, que consiste en la elaboración y fijación de las tradiciones orales. Con notable captación de los matices del alma y la expresión lugareña, Draghi Lucero rescata del olvido los relatos y tradiciones de Cuyo, asegurándoles perduración a través de una estilización personal y depurada. A través de formas indudablemente regionales, nos alcanza una literatura que supera los contornos miméticos y documentales para darnos acceso a un denso trasfondo filosófico, religioso y mítico, que Draghi Lucero ha ahondado notablemente y es, por lo tanto, capaz de comunicar. Sus cuentos, de fondo mágico, poético, construidos sobre la base del hablar popular, significan una búsqueda y revalorización de los perfiles raciales, geográficos e históricos de la zona, un reencuentro con lo original y por lo tanto un testimonio de autenticidad.

Jorge Enrique Ramponi
Nacido en Lunlunta (Mendoza) en 1907, Ramponi ha dado la totalidad de su obra en esta provincia con la que se halla íntimamente consustanciado. Su poesía es un acto de fe en la palabra poética, en su sentido oracular, revelatorio. El poetizar es para él un estado de rapto que convoca todas sus potencias y le exige una entrega y una resistencia especial a la “posesión” tremenda y dolorosa. Ramponi es, sí, a la manera antigua, el poeta inspirado, el hombre que en estado de canto vuelca en poemas de intensa pulsación rítmica y sonora, en lucha contra el lenguaje, las poderosas intuiciones que se presentan a su espíritu. Pero es también el lúcido disector de su propia angustia, el contemplador inteligente y crítico que devela el sentido de esas intuiciones. Su personalidad creadora alcanza su mejor expresión en Piedra Infinita (1942) y en El Denodado , inédito, culminación de su obra. Piedra Infinita es un retroceso al origen, una tentativa de penetrar lo informe y lo inerte, y a la vez una aventura de autoconocimiento y de indagación de la realidad total que permite al poeta un acceso fugaz a la eternidad a través del silencio y la soledad de la piedra. No se trata, pues, de una “poesía del paisaje” aunque sea este, local y reconocible, el que provoca la “materia prima”, por así decirlo, del canto. La aventura metafísica de Ramponi se intensifica en El Denodado . Aquí la poesía se hace, definitivamente, clave y revelación en permanente movimiento de “pathos” y autoconciencia lírica. “Por mis sílabas rotas me devano y descifro” clama el poeta, y en efecto, su palabra ajena a todo dogmatismo o formulación previa, avanza fiada en su propio dinamismo, se crea a sí misma a través del poema. Es una especie de lúcido “dérèglement des sens”, Ramponi desciende a los infiernos, recorre dolorosos territorios de caos, de oscuridad, de culpa, recobra y sume dramáticamente la caída de la especie humana. Pero su palabra lucha continuamente por extraer la forma de lo amorfo, la luz de la tiniebla; se hace plegaria, gemido, apóstrofe, diálogo con un Tú que lo posee y supera.
La poesía de Ramponi tiene dimensión universal y al mismo tiempo coincide con ciertas constantes específicamente americanas. El mismo poeta nos lo dice: “América primitiva, crítica, cósmica, idólatra, contradictoria, terrible y magnífica es nuestro origen, nuestro destino y nuestra razón de ser.” En su Credo Poético y en Los Oráculos del Canto , ambos inéditos, el poeta ha expresado con lucidez y perspicacia crítica sus ideas sobre la poesía, y sobre su propia experiencia personal. “Creo que el poeta auténtico —dice Ramponi— el poeta signado por la fatalidad de serlo, tiene el talento de la emotividad, la inteligencia del sentimiento, por eso huye de la sistematización y abomina del canon lógico. Su expresión corresponde a una verdad de otro orden, como la fe religiosa.”

Antonio Di Benedetto
Dos novelas: Zama , 1956; El Silenciero , 1964, y una serie de cuentos: Mundo animal , 1953; El Pentágono , 1955 (estos cuentos integran un todo novelístico); Grot , 1957; Declinación y ángel , 1958; El cariño de los tontos , 1959, configuran la nutrida y significante trayectoria de este narrador que ocupa a mi ver un indiscutible lugar entre las primeras figuras literarias del país.
La actitud de Di Benedetto es evidentemente ajena, desde su primer libro, a toda forma de realismo superficial. No a esa forma profunda de contacto con lo real que podría llamarse, usando la palabra con amplitud, surreal, o suprarreal. Di Benedetto percibe intensamente los datos sensoriales de las cosas, pero capta también con agudeza su impenetrabilidad, su radical misterio. Su obra se despliega como un gran interrogante; como una indagación del mundo ajeno a la razón, y como una dramática presentación del absurdo y de la existencia. La vida humana se desenvuelve, a partir de sus personajes, como agonía y búsqueda. El hombre se halla perdido, no en imaginarios e improbables laberintos, sino en el camal y oscuro laberinto del mundo que lo enfrenta al desencuentro con los otros seres, a la monstruosidad de la técnica y de la “cosificación”, a la construcción de su sustancial soledad.
Fruto de la pasión pero también del rigor, la obra de Di Benedetto evidencia singulares características de construcción y expresión. Sus cuentos y novelas están hábilmente tramados sobre una concepción arquitectónica, poseen un ritmo particular, y una técnica expresiva que se vale igualmente (y nunca con exclusividad) de procedimientos “objetivistas”, de elementos expresionistas y simbólicos, de una alternancia, en fin, entre la más cruda y directa presentación de la realidad y los productos de una fantasía violenta o de una abstracción totalizadora que la destruyen y remodelan sin traicionar su esencia.
He pasado años sin escribir —me dice—. Sin embargo en ese período han llegado para mi producción anterior los mejores reconocimientos. Se refiere a la traducción, por editoriales alemanas, ya en marcha, de sus novelas Zama y El Silenciero , al premio Carlos Alberto Leumann por El Cariño de los Tontos y al obtenido en la Fiesta de las Letras de Necochea (1965) por El Silenciero .
Di Benedetto observa que, en general, hay mucha trivialidad en la literatura de las últimas generaciones (aunque exceptúa, desde luego, algunos nombres). Es asimismo un crítico severo de su propia obra, a la que reconoce un defecto: la oscuridad.

Amílcar Urbano Sosa
Nacido en 1915, maestro rural en San Luis y en Mendoza, el autor premiado por el último Bienal de la provincia (1964-1965) tiene ya larga trayectoria poética. Sus primeros trabajos son de 1943. En 1947, dio a conocer su primer libro: La Rosa y la Abeja , al que siguieron Canto de Marcha del 17 de agosto , 1950, y varios más, hasta su reciente y aún inédito Trébol Elemental , largo poema de ambición cósmica, una de cuyas partes — El Fuego — obtuvo el premio de referencia. El universo y sus elementos se integran en la visión de Sosa con el tema de la vida humana, su dramática condición, su sustancia agónica.
Sosa se considera un autodidacta; admira a los clásicos españoles, a Lubics-Milosz y a los argentinos Banchs, Bernárdez y Bufano. La totalidad de su labor revela conciencia del trabajo artístico y una progresiva destreza en el manejo de ritmos y versos y en el cultivo de formas tradicionales. Sin desmesura, la voz de Amílcar U. Sosa es testimonio de un desvelo hacia las altas claridades del Ser que justifica la existencia: Qué rosa de esplendor y de armonía / llorada de rocío / rosa de claridad y de reposo / inmóvil en el tiempo.

Juan José Beoletto
Entrerriano, de larga radicación en Mendoza, Beoletto ha desarrollado una intensa actividad como hombre de teatro. Director, actor, propulsor de la actividad escénica, su propia obra dramática es abundante y de singular calidad. Ha estrenado en Mendoza, entre otras obras, Cartas para el fuego, La eternidad comienza a las cinco , Responso para un gusano y Un bello duende en el festival . En Buenos Aires: Fueron invitados a un sueño y Las ruinas nos dan sus ecos . En 1959, puso en escena en Madrid su obra Llenos de ausencia con excelente crítica. Su lenguaje teatral es finamente matizado, y se vale de técnicas muy nuevas en obras de contenido poético y hondo clima emotivo, con toques de gran guiñol.

Humberto Crimi
Desde 1948 hasta el presente, Crimi lleva realizada una nutrida labor literaria que abarca la poesía, el teatro y el cuento. Como autor teatral, ha dado a conocer, entre otras, las siguientes obras: Simón, el Mago, La Perfección, El Protegido de San Juan, El Robot, La Espera . Ha sido en Mendoza, además, un activo propulsor de las actividades literarias y escénicas. Sus obras dramáticas poseen calidad y hondura. Su lenguaje es directo y eficaz, y sirve a una dramática visión de la existencia humana, que deriva en ocasiones hacia lo humorístico. Esta visión se hace particularmente notable en su obra narrativa: Tres novelas cortas, El desconocido y su sombra y Bumerang , colección de relatos que recibió en 1965 el Premio Bienal de prosa en la provincia, y que acaba de ser publicada.
Crimi es un narrador de simple y descarnado lenguaje, cuya fuerza se centra en las imágenes que irrumpen libremente, y en el dinamismo de la acción y del diálogo.
La técnica del folletín, la soltura expresiva del lenguaje poético y surrealista, los recursos del humor, son puestos al servicio de un hondo realismo que delata la insuficiencia de la lógica y la presencia del absurdo.


Lyra , Año XXIV, Nº 201-203, marzo de 1967, dedicado a “Baco en el arte”. Material gentilmente cedido por la Biblioteca Mauricio López de la Fundación Ecuménica de Cuyo, Mendoza.

La Quinta Pata, 27 – 05 – 12

La Quinta Pata

La oligarquía azucarera contrataca

Ramón Ábalo

Desde los organismos de derechos humanos fue una constante también en señalar como parte de la estructura represiva de la dictadura, a sectores civiles enquistados en ciertos sectores políticos, pero mucho más fuertemente en las corporaciones monopólicas económicas y financieras, empresas industriales, nativas y extranjeras.

Gran parte de las víctimas han sido trabajadores y estudiantes, pero, asimismo, lo fueron pequeños y medianos empresarios, que por miles y miles quebraron las políticas neoliberales estructuradas por la dictadura a partir del terrorismo de estado y las directivas expoliadoras del FMI y el Banco Mundial, representantes natos de los intereses de los países centrales. En la Argentina de entonces, fueron los poderosos empresarios azucareros, por ejemplo, los que se pusieron a disposición del sistema, aportando infraestructura y medios económicos-financieros para concretar operativos represivos contra los que podían enfrentar a la represión, o simplemente luchar por sus derechos laborales, en el caso concreto, los obreros y empleados del ingenio Ledesma de la familia Baquier.

Y siguen teniendo poder y oportunidades para seguir impunes no obstante los impulsos que tienen las políticas contra los genocidas y sus cómplices civiles, muchos de ellos directamente responsables, como el caso de los conspicuos empresarios del ingenio Ledesma, tal el ahora el fugado Pedro Blaquier, ya en Francia como un genocida cualquiera, que lo es.
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Y como muestra, un acto mafioso contra un testigo clave en el juicio que se sigue por el crimen masivo ejecutado durante la dictadura en la denominada "Noche del Apagón", contra obreros y empleados del ingenio Ledesma en Jujuy. El miércoles último se intentó raptar al niño Javier Hugo Condorí, de 8 años de edad, nieto de Hugo José Condorí. En 1972, siendo empleado de Ledesma, funda la obra social del gremio. A la comisión directiva la componían Condorí como presidente; Jorge Welzz, vicepresidente (desaparecido) y Luis Aredez, Carlos Patrignani, Miguel Llanos, Roberto Domínguez y Crecencio Vargas, todos desaparecidos y víctimas de los apagones de Ledesma, que fueron varios, con la aquiescencia de los directivos del ingenio. Condorí fue detenido e ingresa al penal de Gorriti, Jujuy. En 1976 es llevado en el famoso avión Hércules a La Plata, hasta fines de 1977. Allí comparte el hospedaje con Dardo Cabo y el escritor mendocino Antonio Di Benedetto, entre otros.

En democracia, es activista de diversas organizaciones sociales, entre ellas la Asociación de Pequeñas y Medianas Empresas (APYME) y ahora es testigo clave en el juicio en que se ventilan los responsables del genocidio. Es el único que queda con vida. Hugo tiene 22 nietos y 2 bisnietos, aunque es joven, tiene 65 años de edad. En este momento dramático que le toca vivir, dice: "Yo lo único que busqué siempre fue la justicia, la equidad...Ahora trabajo para apoyar este modelo de país".

La solidaridad se hizo sentir en los mails y en los teléfonos, en las declaraciones en los medios de muchas instituciones y personalidades de toda índole y en la justicia misma, pero sobre todo en la marcha multitudinaria (20.000 personas), que hubo en Jujuy. "Todos por el Coya", fue la consigna.

El intento contra Condorí, o sea el intento de secuestro de su nietito, lo es por su condición de principal testigo en una causa – una de las tantas que se están llevando a cabo en todo el país – que tiene el condimento primero y fundamental en que en el banquillo de los acusados está un empresario – un civil – Pedro Blaquier, porque, hay que reafirmarlo, fueron esos sectores los intelectuales del terrorismo de estado, sus mentores: los que estructuraron con infraestructura y financiamiento esa siniestra historia de nuestro país. Y los que hicieron el gran negocio. Las fuerzas represivas fueron tan solo el brazo armado de esos sectores, el verdadero poder siguen siendo los que en este momento de afirmación democrática, nacional y popular añoran ese pasado. Pero de ese pasado tenemos memoria y, por lo tanto, no volverá.

La Quinta Pata, 27 – 05 – 12

La Quinta Pata

Lohana Berkins: “las travestis siempre estuvimos..."

Agustín Sur

La activista por los derechos de género, Lohana Berkins, estuvo en Mendoza para publicitar y reafirmar los conceptos de la ley recientemente aprobada por el Congreso Nacional, a la que define como "reparatoria para una de las comunidades más discriminadas, más segregadas, más olvidadas...las travestis no somos una cuestión de esnobismo, ni de posmodernismo, ni de estudios culturales, sino que estuvimos acá como siempre, poniendo el cuerpo." Berkins comentó el dolor que le costó llegar a la actual aceptación legal (para la social falta aún bastante) de su colectivo de género: "...la muerte de muchísimas compañeras por causas evitables es lo que más bronca me da cuando miro para atrás". Y sentenció: "...cuando la discriminación deja de ser solo un verbo, una palabra, también mata". Recordó a las compañeras ausentes y que "los años pasaron sin que todavía pueda darme una explicación de por qué nos encarcelaban, por qué fui expulsada de mi familia, por qué se me negó el acceso a la escuela".

Respecto a la ley sancionada afirmó "que es inmensa la satisfacción que me produce saber que miles de niñas y niños travestis van a poder planear su identidad sin ser violentadas/dos...no porque la discriminación vaya a desaparecer, pero, por lo menos, va a haber un estado que va a resguardar. Van a poder dialogar con otras sexualidades, construir su cuerpo sin la violencia y la marginalidad que pasamos nosotras".

En diálogo con La Quinta Pata, también resaltó su militancia en el comunismo (Partido Comunista), lo que nos dio lugar a reflexionar que también al interior de las comunidades, inclusive revolucionarias, como ocurrió en Cuba con la revolución de 1959, la visión sobre la homosexualidad y la cuestión de género, estuvo signada por una visión de un seudo puritanismo revolucionario, pero al margen del materialismo dialéctico. Esto hasta hace apenas un par de décadas atrás. Por ejemplo, un sector del socialismo (el Socialista Democrático) prohibía a sus militantes el consumo de bebidas alcohólicas, y en otras expresiones políticas-ideológicas de la izquierda hasta se criticaba la separación de las parejas, y se trataba que las crisis no llegaran a extremos. Ese tipo de discriminación fue muy fuerte en la Cuba revolucionaria, como lo han manifestado muy agudamente algunas expresiones culturales: cine, teatro, literatura. Queda claro, que nada se consigue, desde la inclusión y los derechos humanos, sin la lucha. Lohana Berkins es un ejemplo.
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La Quinta Pata, 27 – 05 – 12

La Quinta Pata

XIII Congreso de la Sociedad Argentina de Psicotrauma

El femicidio y paidocidio serán temas centrales del Congreso

Se realizará en Buenos Aires, del 20 al 22 de junio, el XIII Congreso Internacional de Estrés Traumático y Trastornos de Ansiedad. La sede será el Hotel Sheraton Libertador, Avenida Córdoba 690, y abordará una temática que cobra cada vez más relevancia en la sociedad: el Femicidio, hombres que matan a sus parejas mujeres, y el Paidocidio, padres y madres que matan a sus hijos.

El evento contará con la participación de reconocidos profesionales entre los que se destaca la doctora Judith Herman, autora del libro Trauma y recuperación y pionera en el estudio de las consecuencias psicológicas de la traumatización, especialmente la violencia que sufren mujeres y niños en todo el mundo.

Asimismo, el Congreso contará con la visita del presidente de la International Society for the Study of Trauma and Dissociation, el doctor Paul Dell, quien es reconocido mundialmente por sus estudios en el campo de la disociación psicológica, trastorno también llamado como “personalidades múltiples” que suele ser consecuencia de la traumatización repetida y prolongada en la infancia.

La cuestión de la violencia contra las mujeres y los niños, y en particular su asesinato por familiares directos, ha cobrado gran relevancia en la actualidad. Los casos que se suceden permanentemente han impulsado a los legisladores al tratamiento de una ley que reconoce la violencia de género.

Con el fin de sociabilizar la temática y brindar a los profesionales, herramientas para abordar la cuestión, el Congreso de Estrés Traumático y Trastornos de Ansiedad, está dirigido a psicólogos, psiquiatras, trabajadores sociales, abogados, docentes, bomberos y fuerzas de seguridad y rescate.

De esta forma, durante los tres días se debatirá sobre estos tópicos de gran interés social con el objetivo de llegar a acuerdos y lineamientos para la prevención y el tratamiento de estos males.

Para acceder a mayor información e inscripción, comunicarse al (011) 4903-0493, al correo electrónico info@psicotrauma.org.ar o personalmente a Campichuelo 215, Ciudad de Buenos Aires.

Del mismo modo, los interesados en acceder a más detalles sobre el evento y sobre la Sociedad Argentina de Psicotrauma pueden consultar el sitio Web de la institución: http://www.psicotrauma.org.ar

La Quinta Pata, 27 – 05 – 12

La Quinta Pata

Exposición de arte en la Bolsa de Comercio de Mendoza – sede San Rafael

La Bolsa de Comercio de Mendoza en su sede de San Rafael ofrece la exposición de obras del escultor Roberto Rosas.
La muestra está integrada por esculturas en hierro forjado.

Sobre la Obra de Rosas:
“...La escultura testimonial de Roberto Rosas tiene el legado humano de un tiempo en que el hombre pensó en Dios, en la tierra, en otro hombre y en su alma...Pocos artistas pueden dotar de emoción a un pedazo de chapa...” Federico Ceconato 2010.
“...Desde sus comienzos, Rosas acertó en el tratamiento del material, logrando una economía de medios de base puramente artística...De la ternura a la ironía, con personajes de carne y hueso, a veces de filiación geográfica o étnica lejana, erige una obra edificante, con una fantasía ornamental inagotable, histriónica, donde conviven quimeras, monstruos antropomórficos, hombres-pájaro, criaturas medio reales medio ficticias, con plumas y atuendos extravagantes, pero siempre es el hombre la figura de quien parte y a quien se dirige. La suya no es una ironía escéptica, sino positiva: la que nos hace sonreír, reír y llorar, pensar y enmudecer. Es la ironía que torna al hierro en material intensamente expresivo. La que hace aflorar a la superficie al hombre palpitando en la maraña de las emociones, con todas las sutilezas complicaciones y complicidades de la vida social, y en definitiva, la ironía que da frescura, respiro y tensión a la existencia...” Andrés Cáceres 2007

Inauguración de la muestra:
Día:
viernes 01 de junio de 2012; hora: 20:30; lugar: Bolsa de Comercio de Mendoza – sede San Rafael, Pellegrini 120.
La exposición permanecerá hasta el 30 de junio y puede ser visitada lunes a viernes de 8:30 a 12:30 y de 16:00 a 20:00.
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Artista Roberto Rosas - Guaymallén 1938
Roberto Rosas nace en Guaymallén, Mendoza, Argentina en 1938. Cursa estudios en la escuela superior de Bellas Artes Plásticas de la UNC.
Lleva realizadas cerca de 130 exposiciones individuales en Mendoza, Buenos Aires, Córdoba, Rosario, Santa Fe, Mar del Plata y ha expuesto también en Ecuador, Brasil, España y Chile. Más de 1.000 de sus obras forman parte de colecciones públicas y privadas de Argentina, Brasil, Estados Unidos, Italia, Alemania, Israel, Sudáfrica, Suiza y China. En la actualidad preside la Fundación “Rosas para la Escultura” y trabaja constantemente en la difusión de la escultura y su incorporación en la arquitectura y el paisaje público y privado.

Producción General: PHI - Espacio de Arte - Viviana Rebolloso – Leticia Rossi; contacto: 260-4533831 / 2625-664254 - e-mail: phiarte@gmail.com

La Quinta Pata, 27 – 05 – 12

La Quinta Pata

Repetición del programa radial “Semana Trágica mendocina” (noche del domingo 27 de mayo)

Mendoza. Esta noche a las 22:00 por la FM 96.5 Radio Universidad, transmitiremos nuestro nuevo documental sonoro Enero de 1919: la Semana Trágica mendocina (nº 56). El documental, que cuenta con la participación especial de Osvaldo Bayer, narra la olvidada lucha de los trabajadores tranviarios mendocinos de Luz y Fuerza contra el plan de ajuste de la patronal en el verano de 1919, durante la gobernación radical de José Lencinas, en paralelo y ligazón con los sucesos de la Semana Trágica porteña; lucha prontamente devenida en huelga general por obra de la solidaridad obrera y los padecimientos compartidos, en el marco de una coyuntura nacional e internacional altamente explosiva, signada por la crisis de la hegemonía burguesa y la agudización de la lucha de clases: el llamado Trienio Rojo Rioplatense (1919-21) y la nueva primavera de los pueblos suscitada por la Revolución Rusa.

Investigación y guión: Horacio Silva
Locución: Silvia Sassola y Fito Suden
Edición: Gabriela Maturano
Se puede escuchar la transmisión en vivo a través de Internet, ingresando la siguiente dirección: www.uncu.edu.ar/audios/radio_en_vivo

La Hidra de Mil Cabezas

La Quinta Pata, 27 – 05 – 12

La Quinta Pata

Las culturas del Tahuantinsuyu: el antiguo Perú de los Incas (I)

Mary Ruiz de Zárate

Los primeros pobladores de los territorios que abarcara el antiguo imperio inca, eran cazadores-recolectores primitivos. Sus escasos vestigios que solo tenían una tecnología muy atrasada y desconocían la agricultura.

Poco antes de 1500 a.n.e ya se había establecido en el Tahuantinsuyu la vida sedentaria basada en la pesca, la agricultura o ambas cosas a la vez. Cuando se introdujo el maíz cultivado, aumentaron de modo considerable los recursos alimenticios; llegó la cerámica, quizás del norte, y en las montañas se domesticó al guanaco, la alpaca, la llama y la vicuña.

Actualmente, gracias a los restos descubiertos hasta los primeros años de nuestro siglo, los arqueólogos de esa época sabían que en las tierras altas y en la costa del Perú había florecido una gran variedad de culturas, mucho más adelantadas que las antiguas aldeas, que formaron la base de la civilización incaica.

Alrededor del año 1940, los estudios de los arqueólogos peruanos Julio Tello y Rafael Larco pusieron de manifiesto que, por lo menos, hace más de mil años, se había extendido una vigorosa cultura por una dilatada región del Perú septentrional y central.

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La cultura de Chavín
A esta primera civilización peruana se la conoce con este nombre por ser su centro más importante, el Chavín de Huántar, en la ladera oriental de los Andes.

En un angosto valle, a 3.000 metros sobre el nivel del mar, al lado de un riachuelo llamado Mozna, que nace en la cordillera blanca y tributa al Marañón, se encontró en 1873 una losa, la llamada estela Raimondi, que presenta en bajorrelieve un monstruo, mitad hombre, mitad jaguar, que entre sus garras sostiene unos cetros.

Esta losa procedía de un complejo llamado “Castillo”, en cuyo interior se han descubierto escaleras y galerías subterráneas. Todo parece indicar que se trataba de un santuario, probablemente un lugar de peregrinación.

Las investigaciones de los arqueólogos determinaron que en esos adoratorios se reunían artistas, artesanos y mercaderes de varias partes del Perú, que allí intercambiaron técnicas y productos en una natural simbiosis cultural.

La unidad político cultural de la civilización Chavín terminó bruscamente quizás debido a que el dios jaguar sufrió algún revés teológico que redujo la popularidad de sus templos o lugares de peregrinación. Pero la civilización peruana no desapareció con el culto del jaguar; tan solo se dividió en multitud de fragmentos aislados que se desarrollaron cada uno independiente del otro.

Los motivos zoomorfos en la ornamentación, con una plástica muy expresiva, caracterizan a la cultura de Chavín que conoció la maleabilidad del oro y una verdadera tejeduría del algodón.

Joyas de turquesa y de hueso y chapas repujadas en oro, se encontraron en el valle superior de Jequetepe, y en el valle de Tepeña plataformas escalonadas, al igual que en Casma y en Sechín, notabilísimas las de este último lugar.

La civilización de Paracas
En la árida península de Paracas se encontraron cementerios de más de 2.000 años de antigüedad por el arqueólogo peruano Tello, lo que determinó que la sucesión cronológica de esta civilización se dividiese en dos grupos. Pero queda por responder, dónde y cómo pasaron sus vidas las personas que hay enterradas allí.

Con arreglo a la roca dura excavaron los paracas sus tumbas hasta ocho metros de profundidad. Un pozo vertical conduce a estas sepulturas que desembocan en una cámara redonda. Todo permite suponer que cada caverna funeraria, labrada en la roca viva, era una especie de panteón familiar, pues en cada una de ellas yacían numerosos cadáveres de diferentes edades.

En este lugar, llamado la Necrópolis de Paracas, los cadáveres perfectamente conservados, por momificación, ahumándolos después de sacarles los intestinos, se encontraron sentados y cubiertos por ricas y ornamentadas vestiduras. Entre las envolturas exteriores las (de hasta veinte metros por cuatro de largo) de tejidos soberbios, bordados con diminutas figuras de peces, aves, animales, dioses o criaturas mitológicas, mezcladas con dibujos geométricos y dispuestas en complicados diseños.

En algunos casos, estos mantos poseían más de 190 matices diferentes. Por un milagro de química pre científica los colores son hoy tan vívidos como en la lejana edad en que se hizo la tela.

Los Icas y los Nazcas
Con los siglos, la cultura de Paracas se mezcló poco a poco con la cultura nazca, que tenía su centro en los valles Ica y Nazca a 160 kilómetros costa abajo.

La tradición textil de los paracas la continuaron los nazcas, agregando nuevas y complicadas técnicas de tejido, pero nunca igualaron los minuciosos y delicados bordados.

El arte más sobresaliente de los nazcas fue su cerámica pulida, en la que una sola vasija puede estar pintada hasta en once colores diferentes. Los diseños revelan gran libertad y variedad. Algunos son naturalistas, con aves, peces, insectos y otros animales conocidos por los indios.

Existe una característica notable en la cerámica nazca: no fueron dados a reproducir al hombre, preferían al jaguar, tal vez como una reminiscencia de la milenaria cultura de Chavín.

En el desierto que antiguamente fue escenario de la civilización nazca llaman la atención unas misteriosas imágenes semienterradas que han salido a la luz al quitarse la costa de tierra que cubría la base de la roca. Muchas son enormes figuras geométricas cuyas líneas rectas y ángulos difícilmente podrían mejorarse con los modernos métodos de agrimensura. Estas líneas están relacionadas con los solsticios de verano e invierno, a manera de inmensos calendarios astronómicos para ayudarles a determinar las fechas en que debían comenzarse los cultivos y preparar las zanjas de riego, a fin de recoger la corriente de los ríos estacionales.

La alemana María Reicht (vive en esa zona como una moderna anacoreta) se ha dedicado al estudio de estas figuras que alcanzan más de 500 metros y se extienden por una superficie de ocho kilómetros.

(Continuará)
Juventud Rebelde, 22 – 10 – 72

La Quinta Pata

La Quinta Pata

La oración del ángel del vino

Abelardo Vázquez

Piedad, Señor; para el que bebe
y sufre. Piedad, Señor
para el que bebe y sueña.
Botellas con el alma en desalojo
etiquetas vencidas y sombreros
de viejos sedimentos lo aprisionan.
Piedad por la botella de su vida
solo de sueños navegada apenas
y por la etiqueta de su pobre nombre
llamado Pedro o piedra o primavera.
Fue su costumbre cepa y siglos juntos
hijos, trabajo, tragos y camisas
un corcho el corazón que todos pisan
y un vegetal esclavo entre polleras.
Fue presidente y juez y siempre pobre
de puro pobre. A veces le costaba
irse muriendo, salirse por los huesos.
De puro nada, la nada lo vencía
piedad, Señor, para esta nada pura
que siempre que rezaba te bebía.
Él es tu sangre, sangre milagrera
apasionada y débil como un sauce
sauce que por las noches se de derrama
en las iglesias de color bodega.
Fue virgen y mártir, nunca pudo
asomarse a los ricos ni a la sombra
se le quebraba el tiempo de pensarlo
como una copa vacía y sin sentido.
A todos preguntó. A los gobiernos
al tabernero, al cura, al guerrillero
y un viejo gesto vestido de palabras
para salir feriado lo envasaba.
Rompió el cristal, la copa y la botella,
dejó el alma de pie junto al estaño.
Era de noche, noche y tinto juntos
y él separado y solo junto a Dios.
Piedad, Señor, para el que solo bebe
bebe y sufre y sueña lo que bebe.


Vázquez, Abelardo. Libro del amor y el vino. Mendoza: Ediciones Culturales de Mendoza, 1995. Págs. 11 – 12.

La Quinta Pata, 27 – 05 – 12

La Quinta Pata

Algunas razones y un par de sí…

Guillermo Almeyra

Las encuestas prelectorales –sobre cuyas intenciones y precisión hay mucho que decir– siguen dando una ventaja de 10 puntos al candidato de Televisa y del “establishment”, Enrique Peña Nieto. Sin embargo, a pesar de los grandes medios de desinformación e intoxicación, y gracias a las masivas manifestaciones populares y de universitarios, Andrés Manuel López Obrador está reduciendo esa distancia cuando queda algo más de un mes para votar. Por tanto, hay margen para destacar algunas cosas.

En primer lugar, la fuerza de los conservadores y reaccionarios consiste en el atraso, la desinformación, el conservatismo y la despolitización de millones de ciudadanos que tradicionalmente votan por los aparatos de los partidos de gobiernos (PRI y PAN) por razones clientelares, esperando una mísera recompensa prometida, o que aceptan pasivamente la hegemonía de las televisoras y los diarios bien regados por el gran capital. A ellos se suman quienes por la lejanía de donde están empadronados o por pasividad y resignación o ignorancia vestida de apoliticismo, simplemente se abstienen, como si fuese posible abstenerse ante un incendio que está consumiendo todo el país, en vez de, por lo menos, intentar combatirlo. Esa masa amorfa, ese magma formado por víctimas ignaras del sistema, por esclavos mentales y por pillos que trabajan para perpetuar su dominación, no se organiza, no hace manifestaciones y no es visible sino bajo la forma de una espesa y densa resistencia al cambio social. Una parte vota por la derecha y se entierra aún más, y otra, con su abstención, le da a esa derecha posibilidades, ya que si los electores no toman en sus manos su propio destino y luchan, decidirán por ellos los aparatos del PRI, el PAN y sus sirvientes en el PRD.

Hay que ver, por consiguiente, qué mella hacen las movilizaciones populares y estudiantiles que, sustituyendo un aparato inexistente, luchan por abrir con AMLO el camino a un cambio social y político o por lo menos por evitar que el desastre actual se mantenga y se agrave. ¿Los estudiantes contagian con su acción a los jóvenes más pobres, sin estudios ni trabajo, tentados por la emigración, la desesperación o la delincuencia? ¿La propaganda horizontal, boca a oreja, como en los países árabes, podrá destrozar la losa del cuasimonopolio de los medios de información por los hacedores de presidentes títeres? ¿Las movilizaciones irán in crescendo y constituirán una evidente y permanente encuesta pública que opaque las mentiras interesadas de las encuestas pagadas para engañar a los votantes? ¿Se podrá evitar el laxismo proveniente de las ilusiones en el ya ganamos, en mitad de la batalla y cuando todavía esta no ha acabado ni se dará en las urnas sino, previamente, en la conquista de las mentes de los trabajadores mexicanos?
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Si las manifestaciones contra Peña Nieto continuasen y se amplificasen, llegando a todo el país, el panorama prelectoral cambiaría profundamente y habría esperanzas de imponer una brecha para iniciar, con esas movilizaciones, un cambio social.

Si los estudiantes, intelectuales, trabajadores de todo tipo, comenzasen a auto organizarse en forma masiva, serían sumergidos y superados los aparatos del PRI, del PAN y de quienes en el PRD se dedican a sabotear a AMLO y esperan que este sea derrotado para tener el campo libre para el próximo periodo presidencial… si todavía el país mantuviese su independencia formal. Por eso es indispensable insistir con las manifestaciones independientes, a la vez para arrastrar a los indecisos y, sobre todo, para auto organizarse y cambiar la relación de fuerzas sociales de modo de hacer respetar el veredicto de las urnas.

Permítanme ahora cantar mi voto. Pondré en la urna la papeleta de AMLO, pero no porque vote por este o por su programa pues, aunque lo respeto, soy su amigo y reconozco su honestidad, creo que su campaña y sus objetivos pecan de excesiva autolimitación y timidez, y no son suficientemente incisivos como para llevar a un cambio social; además, porque pienso que cree sumar fuerzas incorporando gente que en muchos casos es un lastre y en muchos otros un enemigo apenas disfrazado.

En realidad, sí votaré Morena para: 1) cerrarle el camino a la mafia de Atlacomulco que, después de esquilmar al estado de México y al mismo Distrito Federal, con el salinista Carlos Hank González, el amigo del siniestro del Negro Durazo, se prepara a extender sus tentáculos a todo el país; 2) lo haré también para evitar que se refuerce aún más el nexo existente entre el aparato estatal y el narcotráfico o con la trata de personas (como el góber precioso de Puebla); 3) votaré para salvar lo que queda de Pemex y de los bienes comunes y para que no se cierre definitivamente el periodo abierto por la Revolución mexicana, en el que convivieron elementos del nacionalismo revolucionario, como el cardenismo, con fuerzas comunitarias y hasta impulsos socialistas; 4) le daré mi voto a AMLO para que Peña Nieto, el salvaje represor de los campesinos y vecinos de Atenco, no pueda ejercitar en escala nacional su prepotencia, su carencia de escrúpulos, su desdén por los derechos humanos, convirtiéndose en un sirviente dictatorial de la derecha de Estados Unidos que considera a México un apéndice semicolonial, que podría incluso ser incorporado al territorio estadunidense.

Si las movilizaciones populares y juveniles comenzasen a plantear algunos puntos programáticos y, sobre todo, a aplicarlos directamente allí donde pudiesen, AMLO, que es receptivo, podría ser empujado hacia delante. En eso confío y para eso le daré mi voto.

La Jornada, 27 – 05 – 12

La Quinta Pata

La Quinta Pata

Siria denuncia sincronización de ataques con visita Annan

Siria denunció hoy la sincronización de la reciente masacre en la ciudad de Houla con la visita del enviado de la Liga Árabe y la ONU, Kofi Annan, para verificar la marcha de su plan de seis puntos sobre una solución política a la crisis.

Durante una conferencia de prensa el vocero del Ministerio de Exteriores y Emigrados, Jihad Makdesi, llamó la atención sobre la "sospechosa sincronización de los ataques contra la población civil con la llegada de Annan".

Es un golpe contra el proceso político, sostuvo tras subrayar que "la metodología de asesinatos brutales no forma parte de las éticas del ejército sirio y quien está matando no es el ejército sirio regular, sino grupos terroristas armados".

Makdesi cuestionó "la ligereza con que se acusa a las fuerzas del gobierno" de la masacre perpetrada el viernes en Houla, en el centro del país, donde perdieron la vida más de 90 civiles, incluidos niños. Aclaró que lo sucedido no favorece los intereses del estado sirio. "No podemos mercadear con la sangre de nuestros hijos, al igual que no se puede justificar el uso de armas contra el prestigio del estado por más excusas políticas que hayan", dijo.
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El vocero del gobierno sirio puntualizó que desde que su país acogió el plan de la ONU aumentaron las acciones de los grupos terroristas, porque, indicó, no desean que este programa tenga éxito.

Las violaciones documentadas contra la iniciativa de Annan son más de tres mil quinientas, aseguró.

No dejaremos que los grupos terroristas se beneficien de esta situación de crisis por más que se extiendan los enfrentamientos, advirtió en aparente referencia a los reclamos de la población para que el gobierno responda con mano dura a los ataques de las bandas armadas.

La declaración de las autoridades sirias coincide con apresuradas condenas de varios voceros de países occidentales, encabezados por Estados Unidos, y algunas monarquías árabes que señalan la presunta responsabilidad de Damasco con la masacre de civiles en Houla.

Prensa Latina, 27 – 05 – 12

La Quinta Pata

domingo, 20 de mayo de 2012

Juicios: Romano, otro que ya fue

Ramón Ábalo

No está en el umbral, ni en el tejado, a punto de una caída mortal. Está "en capilla", ya con la soga al cuello. La metáfora de "en capilla", o "estar en capilla" manifestaba un momento en que el reo, condenado a muerte, antes de la ejecución, era trasladado a una capilla para que se despojara de sus pecados ante el Magnánimo, y morir en santidad. O al menos sentirse perdonado. Pero ya era.

Y Otilio Romano ya fue, aunque siga existiendo físicamente. Lo que le queda de una existencia física se arrumbará en un ambiente enrejado, es decir, prisión perpetua y en cárcel común. Será una pena doblemente dolorosa para él, seguramente, porque aspiraba a un ostracismo en paraísos terrenales, lejos del "mundanal ruido" de los tribunales, jueces, fiscales, abogados querellantes. Y los rostros, las miradas y el dedo acusador de sus víctimas, en vivo y en directo: Rosa Gómez, Luz Faingold, Fernando Rule y decenas más, en 104 causas que lo involucran concretamente como responsable directo y cómplice de los genocidas.

En nuestro país la temática de derechos humanos, incluida el concepto del deber de hacer justicia, es política de estado, lo que gran parte de los pueblos latinoamericanos, víctimas de genocidios, aún bregan por derecho identitario e inalienable de la condición humana. En Chile con signos ideológicos del aparato institucional distintos a los de Argentina, se ha dado un paso en esa reparación con una decisión del gobierno que da por tierra con la pretensión del que ya fue: "...del estudio de todos los antecedentes aportados y recabados no fue posible acreditar de un fundado temor de persecución y no lo considera, el ministerio del interior, un refugiado político..." Los nuevos tiempos latinoamericanos, impregnados de atmósfera libertaria, se esparcen por las geografías más áridas.

Un intento similar al de Otilio Romano, parece ser el del empresario azucarero y también genocida, Carlos Pedro Blaquier, hoy en la picota por haber sido uno de los empresarios del ingenio tucumano Ledesma, que ordenó, en connivencia con los golpistas genocidas, la llamada "noche del apagón". Ocurrió en plena dictadura, y resultaron víctimas decenas de trabajadores de dicho ingenio. Blaquier no se presentó esta semana a una indagatoria ordenada por un juez federal, y "viajó al Uruguay por cuestiones de salud". Pero tampoco escapará a la justicia.

La Quinta Pata, 20 – 05 – 12

La Quinta Pata

¡Oh Escardó! ¿Cómo hace un mendocino para llegar al silencio?

Eduardo Paganini

El doctor Florencio Escardó predicó durante toda su carrera médica sobre una nueva concepción para la pediatría, más cerca de los intereses del niño y de una visión humanista. Su influencia fue importante y extensa, sin embargo no suele ser recordado en nuestros ámbitos menducos. ¿Ignorancia, olvido, desinterés?, ¿Cuáles son los móviles del silencio organizado?

Dromi, Neri Cardozo, las hermanitas Pombo, Cristian Soloa ¡cuántos mendocinos en la primera línea del éxito y luego el olvido…! Como Avallay, como Rogel, como Feldman… ¡Cómo nos gusta la primera línea a los mendocinos!
¿Nos gusta? ¿La primera línea o el éxito mediático?

Los medios de comunicación se desviven en mantener la llama de este sentido de pertenencia a través de un proceso de identificación de los lectores o televidentes con la figura de turno en el candelero. El mendocino del mes.

Evidentemente, es Quino el que posee la trayectoria más regular a lo largo del tiempo en estos enunciados mediáticos. Por supuesto que se lo merece, pero advirtamos que el Quino entronizado es el de los chistes cándidos de Mafalda, o el del humor con episodios sorprendentes de la vida cotidiana, y no se nos muestra al Quino crítico, al renovador de mentalidades, al señalador del horror del autoritarismo cruel de la dictadura.

Este fenómeno de sesgar la difusión cultural trae aparejado un efecto ideológico, y constituye un recurso tan utilizado que se lo puede ver como una técnica de uso deliberado, y que podríamos bautizar como la versión antiséptica. Esto es, un relato del que se anularon, extirparon o encapsularon los gérmenes patógenos proclives a la infección del pensamiento diferente del hegemónico.
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Hay varias técnicas más de imposición de sentidos sociales. La máquina de producirlos no solo es variada y entretenida, sino que además es poderosa, y encima no para. Para el caso de Escardó, se utiliza el ninguneo, proceso que es hoy denominado invisibilizacion.

Si el apellido Escardó —amigo lector— no le dice nada, es señal de que la técnica mencionada es exitosa. Su objetivo —como la mayoría de ellas— es atacar la memoria. Por lo contrario, si algo se esboza entre sus recuerdos al evocar este apellido, es señal de que su memoria le está ganando a la técnica del olvido, por ahora.

Florencio Escardó fue un pediatra de origen mendocino, con fuerte predicamento en la renovación de la pediatría del país y con bastante influencia en el resto del continente.
¿Qué hizo Escardó para no ingresar en el Olimpo de los mendocinos famosos, siendo que paño no le falta? Pienso que tres cosas, tres transgresiones al establishment:

• Renovó o revolucionó la práctica de la pediatría, en ese entonces una joven disciplina médica que se venía constituyendo desde las primeras décadas del siglo XX, proponiendo algunas libertades del cuerpo (en épocas en que todavía se fajaba a los bebés desde los tobillos hasta el cuello) y algunas naturalidades como proponiendo la internación conjunta hijo/madre, aun en el posparto.

• Fue mediático y por ende difundió su ideario, claro que con las características tecnológicas de época, mucho más limitadas que en la actualidad: era usual invitado de programas televisivos (piense en la TV en blanco y negro), co-dirigía con la psicóloga Eva Giberti la revista especializada en puericultura Nuestro Hijos, era columnista de humor (sus notas eran firmadas como Piolín de Macramé y todas tenían el mismo título: ¡Oh! ) o bien, eran serios análisis de la cotidianeidad en varias otras publicaciones.

• No fue un complaciente, no ofreció costados amables que fueran útiles para construir una versión antiséptica de Escardó. Hasta en sus líneas más humorísticas subyace la dosis penetrante de la mordacidad y el sarcasmo, que ponen en cuestión la realidad y denuncian sus fisuras.

Lógicamente, sus concepciones generaron conflictos con la medicina convencional que se resistía a los cambios (en realidad, a los regresos a la naturalidad) y sus organismos corporativos actuaban en consecuencia. Una anécdota al respecto: una vez (fines de la década del ´60), por alguna de sus convicciones profesionales, una de esas asociaciones profesionales lo expulsó “por falta de ética”, su réplica —entre humor y dialéctica en el programa periodístico de Augusto Bonardo, un animador con toques académicos— afirmaba que esa falta era imposible cometerla ya que la Ética es una rama de la Filosofía y por lo tanto es un conjunto de ideas que uno puede o no tener en la cabeza, por lo tanto si a él le faltaba Ética con estudiar un poco más, se solucionaría el problema, y —agregaba— que la Ética se materializa en la Moral, que es el conjunto de actos concretos que desarrollamos con nuestra conducta, y que si ese comité o asociación querían sancionarlo deberían haberlo acusado de “falta de Moral” y no de Ética.

En realidad, quería hablar del doctor Florencio Escardó y terminé hablando del silencio que se construyó en torno de él. Hablar del silencio de algún modo es romperlo. No deja de ser un buen comienzo…

Pero antes de cerrar, démosle la palabra para poder tener noticia sobre sus ideales pediátricos:
Cuando un médico atiende un niño con una neumonía, descubre el proceso, aplica el antibiótico exacto y vigila la marcha de la enfermedad hasta su curación, no ejerce propiamente un acto pediátrico, hace clínica médica en un niño, lo que sin duda tiene muchísimo mérito, pero no es pediatría.
Quien dando un paso más allá, establece un buen régimen alimenticio, se ocupa de que el niño aprenda a respirar bien, le dicta y regula una vida higiénica, tanto en lo físico como en lo intelectual, hace una buena medicina infantil, pero todavía no hace pediatría.
Solo es pediatra quien comprende que en ese niño se está gestando un hombre futuro y que tal germen de hombre está engestado en un sistema familiar del que depende no solo su inserción social futura sino el equilibrio de sus relaciones interhumanas. En ese sentido, Pediatría es la Medicina del Hombre en su más profunda significación, porque le toca prevenir no solo las llamadas enfermedades prevenibles, sino también intentar las profilaxis de aquellos trastornos que, perturbando la conducta humana, suscitan la desdicha convivencial.
(Dr. Florencio Escardó)

La Quinta Pata, 20 – 05 – 12

La Quinta Pata

Confirma calendario maya que el mundo no terminará este año

Alfredo Saavedra

Recientemente fue descubierto un recinto en un enclave de ruinas mayas en la profundidad de la selva en el norte de Guatemala, donde expertos encontraron inscripciones que resumen el record de un intrincado calendario que data de hace unos mil doscientos años y que desmiente la predicción del final del mundo para diciembre de este año.

La información sobre tal descubrimiento figura en nota periodística del diario canadiense Toronto Star, en publicación de la semana pasada. Se informa que los expertos en lectura de la escritura maya forman parte de una cuadrilla de exploradores que realizan trabajos arqueológicos en la actualidad en diferentes sitios en áreas que figuran dentro del marco geográfico de la región mayense del país centroamericano.

Los arqueólogos quedaron asombrados de la nítida conservación de los datos calendáricos encontrados en el mencionado recinto y que proveen cálculos arqueológicos que se extienden por un período de más de seis mil años, que rebasa la era actual y por consiguiente el año 2012. ¿Por qué esos cálculos van más allá de nuestra era, si el mundo fuera a terminar este año?, se pregunta Anthony Aveni, experto en astronomía maya, de la universidad Colgate, Hamilton, Nueva York. “Se puede decir que un período de seis mil años determina que el tiempo va corriendo mucho más allá de nuestra era”, afirma el experto Aveni.

Las inscripciones descubiertas se revelan como las más antiguas de los mayas. Hasta ahora las escrituras de mayor edad datan de hace unos 600 años, no obstante que algunos científicos tenían la impresión de la existencia de inscripciones de tiempos más remotos, según el investigador Aveni, quien trabaja en el proyecto con William Saturno, de Boston University, conforme el reporte que dio la noticia inicial en el Journal Science.
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Se informa que el recinto descrito es parte de un complejo de ruinas mayas localizado en el área selvática de Xultún, en el noreste de Guatemala. En una de las paredes de ese recinto, además de pinturas de un aparente rey con su séquito, fue localizado el calendario basado en fases de la luna y que podía predecir la presencia de luna llena con muchos años de anticipación, tal vez en un record dictado por los escribas sacerdotes para recomendar al rey la época propicia para la guerra o qué buenos podían ser los años para procurar mejores cosechas en la agricultura.

En una de las paredes del citado recinto hay inscripciones que describen cuatro períodos que van de 935 a 6.700 años. No se tiene claro, dice el reporte, qué objeto tenían esos cálculos pero se cree que los escribas hacían estimaciones matemáticas en una combinación de observaciones de importantes eventos astronómicos como los movimientos de Marte, Venus y la Luna, según los expertos.

Se informa que la conservación de esas importantes inscripciones se debe a que el recinto que las contiene es de una estructura especial con una techumbre de terraza en lugar de los rudimentarios techos de instalaciones que no tendrían la importancia de ese edificio con lo cual se deduce que los escribas mayas tenían un especial estatus dentro de la organización social de su época, afirman los arqueólogos.

El especialista en conservación arqueológica Simon Martin, del museo arqueológico y antropológico de la universidad de Pennsylvania, expresó su asombro con respecto al descubrimiento, indicando que aunque se han conocido trabajos de escritura maya anteriores, los actuales rebasan expectativas en servicio de la investigación científica.

La conclusión es que el nuevo descubrimiento arroja mejores luces sobre la especulación de una supuesta predicción del final del mundo para diciembre de este año, desmentida, como se indicó, por las nuevas revelaciones que extienden más allá de nuestra época las indagaciones astronómicas de los mayas, sin que se indique en ningún momento cuándo llegará a su fin la existencia de nuestro planeta.

La Quinta Pata, 20 – 05 – 12

La Quinta Pata

Leyendas del este mendocino

Beatriz Ariza y Liliana Beatriz Guerrero

Siempre la tradición cultural ha encontrado vertientes por donde fluir, independientemente de academias y aulas, sosteniendo vivas las vibraciones irracionales del misterio vital. Tal el caso de las leyendas, como las que aquí se relatan, vinculadas con sectores específicos de la geografía mendocina, pero que pueden tener esencia universal. El testimonio además del tesoro antropológico permite mostrar un viejo cruce en la historia argentina: el afán científico, la poética domesticadora y la palpitante sustancia popular. Eduardo Paganini.

El hombre y la narrativa
Con la aparición del hombre sobre la superficie terrestre surgió la eterna problemática existencial. Eterna, decimos, porque a pesar de los avances científicos y tecnológicos del mundo contemporáneo, las cuestiones más acuciantes relacionadas con el sentido de la existencia: la vida, la muerte, siguen siendo los grandes misterios que la humanidad no se termina de explicar, o, si se quiere, de entender.

Surge, de manera inevitable, casi, la pregunta: ¿Cómo resolvió esta problemática el hombre primitivo, con sus escasos conocimientos? Sencillamente lo hizo desarrollando el pensamiento mítico, creando historias fabulosas que le solucionaban cuestiones de fondo. Pero estas historias no fueron tan caprichosas ni alocadas, porque comunidades muy distantes entre sí concibieron mitos semejantes. ¿Cómo se explica esta situación? Es menester aceptar que algo debía estar subyacente en la mente humana para que tal situación se diera espontáneamente. Algo debe haber, desconocido todavía para el hombre, que le hizo crear historias parecidas a individuos distintos y distantes, que le explicaron cuestiones trascendentes.

Por otro lado, el hombre, desde siempre también, hizo uso de la narración, necesitó contar sus experiencias, expresar su sentir, cantar su alegría o su dolor. Entonces, la narración y el mito aparecieron con el hombre, lo acompañaron en su ruta ascendente en el camino del conocimiento, y nunca quedaron fuera de su historia. Por eso, con el tiempo, el mito desaparecería, pero su lugar vendría a ocuparlo la leyenda, esa “obra que se lee”, pero que fundamentalmente, se transmite, de boca en boca, de pueblo en pueblo, de generación en generación.
Y porque esto es así, no hay región donde no haya una historia legendaria, una leyenda típica, que se relaciona con los antepasados del lugar, con hechos verídicos y otros no tanto, en suma, con la idiosincrasia [sic] de cada pueblo y de su gente.
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Nuestra zona no escapó a esta constante, y es por eso que muchas historias de la región alcanzaron el carácter de leyendas, unas muy conocidas. Si pensamos en Cuyo, podemos citar a “La Difunta Correa”, “El Señor de Renca”, “La Martina Chapanay”, para circunscribirnos a narraciones que podríamos llamar “madres”. Pero si bien estas son muy conocidas, en la Zona Este, de la cual intentamos rescatar su historia, la conocida y la no tan conocida, también viven relatos propios, recientes algunos, tanto que aún permanecen en la mente de muchos lugareños, que saben que lo que contamos nació aquí, adquirió vida a través de la creencia firme de algunos, y que, ciertas para unos, absolutamente increíbles para otros, son parte del folk local, porque como alguna vez dijo Don Juan Draghi Lucero “El hombre deja un rastro en la tierra y en el ambiente, que puede ser captado por mentes en vigilia…” Y es, seguramente, la del narrador anónimo y tradicional, la mente en vigilia que capta la de sus hermanos.

Los departamentos del este y un origen común
La historia de los departamentos del este (San Martín, Junín y Rivadavia), tiene un origen común. En épocas pre-hispánicas fueron ocupados por comunidades huarpes que se asentaron en las proximidades del Río Tunuyán y al norte de San Martín.

Se han hallado restos arqueológicos en Los Campamentos, El Mirador, Alto Verde, Philipps, Chapanay y Tres Porteñas. En las primeras épocas de la colonización hispánica, gran parte de los departamentos pertenece a la encomienda de La Reducción.

Propósitos de este trabajo
Interesadas por rescatar la parte legendaria de nuestro patrimonio cultural, nos dedicamos a investigar las narraciones orales, algunas de las cuales conocíamos, para documentarlas, de manera tal que no se perdieran definitivamente. Parte de esa investigación la presentamos aquí.

Nuestro método de investigación incluye fuentes escritas y, fundamentalmente, orales. Entrevistamos historiadores, vecinos y, cuando fue posible, descendientes de los personajes involucrados en los relatos. Por último, recreamos las historias, trasladándolas al terreno de lo ficcional, donde definitivamente, queremos situarlas.

Seleccionamos una pequeña parte del material logrado, que no incluye entrevistas ni registro de datos, solamente la recreación de los relatos, para ponerlo a con sideración del público lector.

La Martina Chapanay
Primera mitad del siglo XIX. Huanacache se encuentra en todo su esplendor. Las lagunas son el centro nuclear de la vasta región que comprende Mendoza, San Juan y San Luis. Ellas ofrecen, orgullosas, la fuente de la vida.
Poco ha, murió Teodora, la castellana, cuya desaparición arrastró de la vida a Juan, el cacique que la adoraba. Dejaron, egoístamente, huérfana a Martina, la bella y dulce niña que demasiado pronto conoce el dolor agudo y lacerante de la orfandad. Sola llega a la mocedad y su belleza se refleja en el amado espejo lagunero, recuerdo de su infancia tan feliz.

Ella es corajuda como el indio que la engendró, el Cacique Chapanay, pero su alma es dulce y piadosa, como la de la bella española que le dio el ser. Así es Martina: coraje y valentía, abnegación y dolor…
Un día, llega a Huanacache un forastero, viajero y cantor de fama, que la enamora y la arrastra consigo a vivir en campo abierto. Con la confianza que inspira el amor Martina lo sigue; Cruz Cuero la deslumbra y a él confía su inexperiencia y su esperanza. Pero el idilio no ha de durar mucho. Cruz Cuero es jefe de una banda de forajidos y ladrones, y en poco tiempo Martina conoce su ferocidad y con ella el desengaño. Cruz Cuero asalta y captura a un viajero blanco y rubio que le recuerda mucho a su madre, y entonces la joven, que ha sentido conmovidas sus fibras más íntimas, implora por él, pero el salteador no escucha, es más, la obliga al homicidio, y al enfrentarse con la férrea negativa de la mestiza la castiga con crueldad. El viajero es muerto y Martina se rebela, abandonando, con la complicidad de una noche tormentosa, al hombre que tanto amara, y emprende el regreso. Ya de vuelta en Huanacache, otro dolor se suma a la desilusión amorosa: sólo encuentra los escombros de los laguneros, que ven penar cerca de ella al Cacique y a Teodora. Pero esto no es todo: la hostilidad de los vecinos la obliga a dejar el pueblo y sus recuerdos. La pobre moza llora su desgracia y se marcha, con su pasado de decepciones y su presente de amargura. Otra vez el desarraigo, la lejanía de sus queridos lares. Entonces se une a las montoneras, mientras su pueblo la despide con odio y fiereza, incapaz de olvidar su pasado.

Pasa el tiempo. Un gaucho errante ejerce la tutela del desvalido por los campos yermos de la travesía. Es Martina, convertida ahora en el ángel custodio de los necesitados: unitarios, federales, proscriptos, perseguidos, perdidos, no importa, se trata de seres humanos en peligro que encuentran en la amazona atrevida y guapa, el alivio para sus males, agua para su sed, pan para su hambre, consuelo para su dolor. Su fama crece con los años, redime sus culpas con un instrumento infalible: hacer el bien. Pero a pesar de todo, no logra ablandar el corazón de “Ñor Félix”, un gaucho que la enamora pero que no puede vencer sus propios prejuicios ni olvidar el pasado de la varonil amazona. La admira, pero no la ama, y a otra mujer une su vida. Nuevamente Martina siente su corazón profundamente herido, nuevamente el desgarro hiende su ser. Entonces es cuando decide regresar a Huanacache, y cuando, en contra de toda previsión se produce el milagro: los pescadores la reciben con fervor; han perdonado su pasado. Y ahora sí puede descansar tranquilamente entre los suyos, y reinar, muy cerca de dos cruces amadas, las que señalan el reposo del cacique y de la española. Se ha convertido en “la santa de la travesía”, porque ya Martina mora en otro mundo, reposa definitivamente, contando a los seres celestiales su historia de errores, sacrificio y abnegación.

Pero las lagunas se secaron, como lo contará Santos Guayama, y frente al dolor del presente amargo y desolador; los laguneros invocan el alma de Martina, a la que piden un canal, un trigal, una escuela y un hospital. Y hoy dicen por allí, que Martina los está escuchando, y poco a poco, en sorbos de esperanza, el agua les está acercando, tendiéndoles su mano, como lo hizo en la travesía, y como señal inequívoca de que también ella los ha perdonado.

Recreación de la leyenda a partir de “La Martina Chapanay” , poema histórico de Julio Fernández Peláez.


La Mariposa de colores
(Leyenda de la zona de Alto Verde, San Martín)

Esta historia, que cuentan los altoverdinos desde hace ya algún tiempo, se refiere a una gran propiedad rural que tenía cerca de 300 hectáreas, y a un deteriorado chalet, donde vivieron los antiguos propietarios.
El “patrón”, don Martín, logró amasar una fortuna. Poseía hectáreas y hectáreas de viñedos, frutales y forrajeras, tierras bien trabajadas y muy ricas al tiempo de producir.

La casa, que tenía sótanos en ocho de sus habitaciones, era la más linda del lugar. Fiestas y reuniones animaban el chalet, y sus dueños eran visitados por gente muy importante.

La fortuna de don Martín crecía y crecía. Ya en el pueblo se rumoreaba con insistencia la certidumbre de que había pactado con el Diablo. Mientras tanto, el hombre solazaba su vista cuando, a bordo de su mariposa(1) de brillantes colores, recorría sus interminables viñedos, viendo tanta y tan valiosa producción como la que sus tierras le prodigaban.

Al morir el terrateniente, el esplendor de su finca se opacó, la casa se fue deteriorando y fue abandonada por los últimos descendientes del hacedor de aquella fortuna que no pocas envidias había despertado. Ahora nadie dudaba lo del pacto, ¿cómo explicar si no tanta bonanza de antaño?

Para terminar de tejer la fantástica historia, dicen los vecinos más antiguos que desde el momento en que se cerró la casa, don Martín aparece guiando su mariposa de intensos y brillantes colores y parece vigilar, como antes, el quehacer de los peones imaginarios en la viña inexistente, y llora, al ver cubiertos de malezas los palos que otrora sostuvieran sus hermosos parrales.

(1)Localismo que designa al carruaje de tiro con cuatro ruedas del mismo tamaño y con asientos laterales para el traslado de personas, puede ser tirado por uno o dos caballos (Fuente: trabajo de campo).


El ánima parada
(Leyenda rivadaviense)

Cuando era niña, solía acompañar a mis abuelos en sus salidas. Un día fui con mi abuela al cementerio de Rivadavia, donde ella visitaría la tumba de su padre. Miraba todo ya que nunca había pisado un cementerio, cuando quedé asombrada ante una tumba llena de objetos que revelaban casi un culto. Detenida ante el panteón allí erigido estaba, cuando una señora de edad se me acercó preguntándome si venía a cumplir alguna promesa. Ante el asombro que me causó la pregunta, la mujer me contó la siguiente historia, que según ella, era la del muerto allí enterrado.

“Corría el año 1906. El 30 de junio, Diógenes Recuero, un rivadaviense de apenas cuarenta y cinco años moría. Luego de las honras fúnebres fue enterrado y su existencia quedó solo para el recuerdo de sus deudos y amigos.
En la década del veinte — según la espontánea narradora – la Municipalidad de Rivadavia solicita la actualización de los contratos de alquiler de los nichos y/o tumbas vencidos. La tumba de Diógenes Recuero se mantuvo impaga, por lo cual sus restos fueron llevados a osario común. El día en que se reduciría el cadáver, el sepulturero se sorprendió al no lograr la partición del mismo. Por más que quiso, no pudo seccionarlo y decidió arrojarlo completo al osario, pero su sorpresa fue mayúscula cuando lo vio caer parado, sin que se desarticulara. Esto, lógicamente, causó conmoción. Al poco tiempo fueron apareciendo junto a la tumba colectiva, velas y ofrendas. El intendente municipal, para evitar la generación de un dudoso culto, decide enterrarlo anónimamente, en un lugar del cementerio que sería ignorado por la comunidad. Pero ante la sorpresa de todo el mundo, al poco tiempo del traslado, aparecen en la tumba, cuya ubicación había sido celosamente guardada, signos del culto que se había manifestado en la fosa común. A corto plazo ya se tejen historias de gracias y favores concedidos por el “muerto parado” como ya lo nombraban todos.

La invocación del “Ánima parada” se fue generalizando, pero el hecho más revelador, aquel que confirma el milagro, es el sucedido un 1º de noviembre, cuando un rivadaviense afincado en el sur, en San Rafael, de nombre raro, viene a visitar las tumbas de sus seres queridos. Al abandonar el cementerio, un vendedor de números de lotería le ofrece un billete, y él, alegremente, lo compra “a medias el Ánima parada”. Al obtener como era de esperar, el primer premio, decidió construirle este mausoleo que estamos viendo y que es el que tanto llamó tu atención. Créeme que aquí nadie duda del poder de este hombre que ha concedido tantos milagros”.

Así terminó su relato esta bondadosa mujer, que con soltura y mucha convicción contó su versión de esta legendaria figura, tan popular en el departamento del este.


La Aparición de “El Moyano”
(Leyenda juninense)

Para entender este relato es necesario saber que en el lugar en que hoy está ubicada la plaza en Junín, estuvo, en los albores de la villa, el cementerio, que fue trasladado al lugar que ocupa en la actualidad, en la época en que se trazó la plaza, década del veinte, y que los difuntos allí enterrados fueron trasladados también.
Corría la década del treinta. El Carril Retamo era una estrecha calle sin pavimentar, bordeada de álamos que durante el día proyectaban una regular sombra de claroscuros refrescantes y protectores pero que durante la noche hacían más impenetrable la oscuridad. Amanecía un domingo cuando varios y conocidos jóvenes regresaban de un baile. Entre sorprendidos y asustados contemplaron la figura de una mujer de blanco, con un velo sobre el rostro moviéndose con suavidad frente a los portones de El Moyano, para después internarse en el cementerio. Huida y desbande. Rumores de que la desconocida era uno de los difuntos de la plaza que no estaba contenta con el traslado de sus huesos, o que esperaba impaciente que llegaran los restos de su compañero. “La mujer de blanco” inquietó a todos en la villa, pocos se atrevieron a dudar de la palabra de varios muchachos que coincidían en la descripción y menos a pasar por el cementerio de noche. Un oficial de policía fue enviado a vigilar el lugar... Los trascendidos dicen que vio al fantasma y que tiró varios tiros al aire... La mujer de blanco no volvió a aparecer.

Los memoriosos aún dudan:
¿Fue una broma para asustar a los noctámbulos o el fantasma se acostumbró al nuevo lugar donde descansan sus restos?


Conclusiones
El haber analizado las leyendas de la región, cuando aún puede rastrearse la génesis de las mismas, nos permite concluir que:
• Nacen en un hecho real, que por diversas causas, toma estado público (despierta el interés de los lugareños).
• Por alguna cuestión fortuita, que puede deberse a las características polisémicas de algunos vocablos, o a alguna otra razón, es interpretada fuera de contexto, cambiándosele el sentido original.
• La imaginación popular se encarga de modificar los relatos con elementos fantásticos.
• La superstición suele añadir su cuota peculiar.
• Finalmente, pasan a ser patrimonio de las comunidades, que se encargan de mantenerlas vivas.
• Constituyen un modo de la cosmovisión de los pueblos, emparentado con la memoria del pasado.
• Son relatos pintorescos e interesantes, como para no perderlos, ya que sirven como modo de acercamiento a los pueblos y sus orígenes.
• Tienen mucho que ver con la necesidad natural del hombre de exteriorizar sus inquietudes, y, fundamentalmente, de “contar”.

Fuentes
Testimonio oral de: Profesor Rayner Gusberti, Blanca Elsa Díaz de Renna, Martha Beatriz Bustos, Vecinos de Alto Verde, Algarrobo Grande y de Junín.

Bibliografía
Crónicas del Terruño Nº 1. Revista del Centro de Integración Territorial. Mendoza, diciembre de 1996.
Cuentos regionales argentinos. La Rioja, Mendoza, San Juan, San Luis. Antología. Ediciones Colihue. Buenos Aires, 1983.
Lucero, Juan Draghi. La cabra de plata. Ediciones Castañeda. Buenos Aires, 1978.
Crónicas del Terruño, Revista del Centro de Integración Regional, 1999, Nº 4, CINTER, Editorial Qellqasqa, Coordinadora Adriana Arpini.

Baulero: Eduardo Paganini
La Quinta Pata, 20 - 05 - 12

La Quinta Pata