Ramón Ábalo
Poco sirve cantar victoria antes de tiempo, suelen afirmar los que dicen saber sobre futurología popular. Y esto viene a cuento con las sumas y restas previas de un proceso electoral como el que estamos pasando los argentinos. Y mucho más cuando aparecen elementos que aproximan a los presagiadores de futuro para afirmaciones que resaltan el ánimo de algunos y para otros lo achatan. Son por ejemplo, los resultados de elecciones adelantadas que se realizan en departamentos o pueblos más cercanos o más lejanos de las urbes donde realmente, en estas urbes, se juega el destino de las mayorías. Sin embargo, sirven para el juego de la margarita: me quiere, no me quiere, me quiere... o no me quiere.
Este domingo, en Salta hubo elecciones para candidatos primarios a gobernador y ganó el que representaba al Frente para la Victoria, por un margen de 12 puntos sobre su contendiente, Juan Carlos Romero del frente massista. Sin embargo éste va a impugnar los resultados, aduciendo fraude. Más allá -o más acá- vale la pena resaltar que el trotskismo representado por el Partido Obrero, sacó el 7,26 por ciento, más que la UCR-UNEN-PS, o sea un 6,6 por ciento.
Recordemos que el domingo pasado en una comuna de Córdoba, resultó ganador también el candidato del Frente para la Victoria. Y este domingo, en la comuna de Zapala, Neuquén, la actual intendenta, Soledad Martínez, fue reelegida para un nuevo período. Representa también al Frente para la Victoria.














