
Diana Chiani
Los incidentes se produjeron cuando la columna de la Multisectorial intentó acercarse a la Legislatura para reclamar.
Hasta las 11, todo había salido según lo había planeado el Gobierno. Los militantes peronistas pudieron acercarse a la Legislatura para apoyar a Celso Jaque mientras que los sindicatos que se habían acercado a protestar se quedaron en la esquina de Espejo y Patricias Mendocinas, tras el corralito impuesto a modo de seguridad.
Así, cuando ya imaginaban que se iban a librar de la movilización de la multisectorial, se equivocaron.
No sólo en el hecho de que la marcha sí se realizó sino también porque alguien se equivocó al permitir que la barra justicialista se convirtiera en una especie de grupo de apoyo de la policía cuando los manifestantes pretendieron llegar hasta la Legislatura.
Los disturbios no se hicieron esperar aunque el caos pudo haber sido peor si alguien no hubiera frenado el avance de los militantes, a quienes les habían dado pista libre para enfrentarse a la Multisectorial en donde la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) tenía buena parte de la representación.
Así, en la inauguración del período legislativo, coexistieron cuatro actos. Cada uno con su camioneta, su música de fondo, sus petardos, sus redoblantes y sus discursos. Por un lado, el que se realizaba en el recinto con el discurso del Gobernador y los representantes de los distintos poderes.
Por el otro, el que hicieron – en la esquina de Patricias y Espejo – el Sindicato de Trabajadores del Estado (Sitea), la Asociación Mutual de Profesionales de la Salud (Ampros) y la Asociación de Empleados Legislativos (APEL). Con más convocatoria que sus colegas, los miembros de la Multisectorial se reunieron en el kilómetro 0 y más tarde realizaron su acto en la plaza Independencia.
En general, los gremios coincidieron en que el 1° de mayo, los trabajadores – vigilados por el helicóptero de la policía y varios uniformados – no tenían "nada para festejar".
El cuarto acto, tal vez el más llamativo en comparación con otras Asambleas Legislativas, fue el que se llevó a cabo frente a la casa de las leyes con los militantes justicialistas. Es que a ellos los dejaron traspasar el vallado para apostarse frente a la puerta de la Legislatura y las barreras se abrían cada vez que llegaba un contingente en colectivo.
Leer todo el artículo Por ese trato diferencial respecto del resto de los manifestantes, el ministro de Seguridad, Carlos Ciurca, explicó que los que apoyaban habían llegado temprano y por eso estaban tan cerca del Gobernador.
Desde Lavalle, Tupungato y Maipú viajaron las principales barras. También estaban quienes se identificaron con el director de la Dinaf, David Funes, y gente que apoyaba explícitamente al diputado nacional y secretario general del Centro de Empleados de Comercio, Guillermo Pereyra.
Los muchachos recibieron, a media mañana, su respectivo sandwich con gaseosa y la mayoría cumplió con la tarea de alentar al Gobernador. Eso sí, algunos aplaudidores no sabían muy bien a quién estaban destinados sus aplausos.
Los incidentes
El forcejeo no duró más de diez minutos y pudo haber sido un verdadero caos. Cuando la Multisectorial llegó al corralito de la plaza Independencia, frente a la Legislatura, comenzó a empujar las rejas con el objetivo de poder acercarse al edificio, tal como lo habían podido hacer quienes apoyaban a Jaque.
Pero mientras llegaba el refuerzo policial para evitar que los manifestantes voltearan el vallado, alguien abrió la verja del otro lado – donde estaban los militantes justicialistas – para permitir que los "aplaudidores" pudieran salir para enfrentar a aquellos que cuestionaban al Gobierno.
En medio de la confusión, un uniformado de civil tiró gas pimienta y algunos militantes pasaron el cerco mientras se incitaban entre ellos para pelear. Afortunadamente, alguien se dio cuenta del posible desastre si la situación continuaba y, rápidamente, los militantes regresaron a su corralito que, de todas maneras, permaneció abierto durante varios minutos más.
Después del forcejeo inicial y de la llegada de más policías, la barra volvió a su sitio pero continuó marcando el ritmo con sus tambores y mirando desafiante hacia el otro lado de la calle, en donde los sindicalistas y trabajadores hacía rato que habían desistido de llegar a donde querían.
Para entonces, la imagen era elocuente: las vallas (unas más altas que otras) separaban a los dos "bandos" (peronistas y gremialistas) enfrentados. Uno – la Multisectorial – tenía a una docena de policías armados con palos y escudos que los miraban de frente. El otro, sólo era custodiado por tres uniformados que miraban más hacia la plaza que hacia los militantes. Durante una hora el ambiente fue espeso a pesar de que, en un momento, la gente de ATE decidió darse vuelta y realizar un pequeño acto por el día del trabajador.
Algo similar hicieron, en la esquina de la Legislatura, los representantes de Sitea, Ampros y Apel. Con un acto sencillo y reclamando por el aumento salarial que los tiene enfrentados con el Ejecutivo, los gremios se marcharon temprano para "evitar cruzarse" tanto con ATE como con la policía. "A nosotros no nos gustan los escándalos", advirtió Isabel Del Pópolo líder del sindicato médico (Ampros).
Cerca del mediodía, la Multisectorial se marchó tranquilamente. Minutos antes, no obstante, un pequeño grupo insultó al ministro de Seguridad, Carlos Ciurca, por haber mandado a "esos matones" y el funcionario decidió cruzar la calle para enfrentarlos, en lugar de ignorar los epítetos. Los encargados de la seguridad se hicieron un nudo para disuadir al ministro que sólo consiguió exaltar más los ánimos, por lo que tuvo que retirarse.
"Se hizo el mismo operativo de todos los años, con 150 policías. Quisimos garantizar que todos se expresaran sin incidentes y creo que lo logramos", comentó el ministro, quien dijo ignorar quién había dejado sortear la valla a los militantes justicialistas.
Los Andes, 02 – 05 – 09
La Quinta Pata
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