sábado, 13 de septiembre de 2008

La desmedida ambición de los exportadores mendocinos

Exportadores mendocinos

Sebastián González
*
El fin de semana pasado veíamos en uno de los diarios de nuestra provincia una noticia que por ser repetitiva no deja de ser una verdad que nos golpea diariamente: los empresarios del agro y los de gastronomía son quienes más evaden en cuanto a empleo no registrado. La Subsecretaría de Trabajo de la provincia, luego de numerosos relevamientos, nos indica que "hasta agosto, seis de cada diez empleados en ambos sectores permanece sin registro ni aportes, y por lo tanto tampoco gozan de los beneficios previstos por las leyes laborales más allá de cobrar su sueldo". Dejando la problemática gastronómica, incluyendo comercio y turismo, para otro momento, es interesante detenerse en la situación del campo mendocino, particularmente el panorama del sector ajero de la provincia.
Hoy se conocieron declaraciones del señor José Spitalieri, presidente de la Asociación de Ajo, Cebolla y afines de Mendoza solicitando que "se les reintegren los porcentajes correspondientes en impuesto a la exportación" (o sea las retenciones, actualmente un 5%). “Somos los segundos exportadores de ajo del mundo, y vamos a perder una mano de obra intensiva, y hablamos de 3,5 millones de jornales, que son alrededor de 30 mil familias que están trabajando en el ajo" continuó Spitalieri.

Tomando en cuenta que el precio del ajo colorado en Mendoza creció un 30% el último mes y que los montos por exportaciones crecieron en un año un 35% llegando a ser segundos exportadores mundiales, no entiendo qué calculadora utiliza el sector. Tampoco me queda claro el por qué de, ante tamaño crecimiento, la situación laboral de cosechadores y empacadores sigue siendo similar en muchos casos a la de principios del siglo XX.
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Hace unas semanas, la empresa Campo Grande sita en Rodeo del Medio, la misma que utilizó sus amigos del Poder Judicial para reprimir a sus trabajadores, amenazó con "irse de la provincia" si no le garantizaban la perdurabilidad del sistema de cooperativas de trabajo truchas mediante las cuales no solo evaden cargas laborales sino que se garantizan la imposibilidad de accionar legalmente contra la empresa por parte de los trabajadores. Es por todos conocido que dos de estas "cooperativas coercitivas" absorben un altísimo porcentaje del empleo rural, convirtiéndose en socios en las ganancias de los grandes exportadores de ajo en la provincia. No escuché al señor Spitalieri comentario alguno acerca de éstas retenciones arbitrarias que el empresariado agrícola mendocino practica todos los días.
Tampoco sobre el impacto que tendría el cierre de la empresa en el barrio 25 de Mayo de Rodeo del Medio, lugar donde hoy la situación de inseguridad golpea fuerte, de donde provienen buena parte de sus trabajadores, solo por pretender extender éste privilegio evasor.

Por eso sería prudente tener en cuenta que si hay una situación que subsidiar es la de los trabajadores del ajo (y del campo mendocino en general) y no la de los exportadores llorones.

*Coordinador Local, Centro de Referencia Mendoza, Ministerio de Desarrollo Social de la Nación.

CUYONOTICIAS, 13 – 09 – 08

La Quinta Pata

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