
Héctor Balcarce recrea, desde la ficción, una experiencia límite que transformó su vida a partir de haber sido desahuciado por la medicina tradicional y experimentar en la selva del noroeste de Brasil la milenaria sanación de los chamanes, dueños de una ciencia enigmática y ancestral.
Héctor Balcarce en su libro "Amphu" recrea, desde la ficción, una experiencia límite que transformó su vida a partir de haber sido desahuciado por la medicina tradicional y experimentar en la selva del noroeste de Brasil la milenaria sanación de los chamanes, dueños de una ciencia enigmática y ancestral.
De origen sanjuanino, Balcarce se dedica hace treinta y cinco años al estudio y práctica de las Ciencias Chamánicas y Aborígenes y da charlas en distintos países de América Latina como México, Chile, Ecuador y Colombia.
El libro, recién publicado por Planeta, recrea desde la ficción lo esencial de ese proceso a través de un personaje, Gabriel quien sufre un accidente en la calle que lo lleva hasta el borde de la muerte, de la que será rescatado para cumplir una misión en la Tierra relacionada con profecías mayas.
Antes deberá sortear varias pruebas en la selva que lo llevarán a convertirse en un verdadero chamán con la ayuda de un ser excepcional que lo guía en ese nuevo camino. Su nombre es Amphu, un anciano, viejo y vital que posee una sabiduría nada convencional.
"Cuando era chico sufrí un accidente y estuve en coma durante 18 meses y mi familia buscó algún tipo de alternativa. Fuimos a Manaos, al noroeste del Brasil, en el estado del Amazonas, donde me llevaron a ver a un hombrecito (Amphu) que venía cada tanto del interior de la selva, a más de 1.100 kilómetros de allí", recuerda el autor dejando entrever el cruce de la ficción con la realidad.
Leer todo el artículoBalcarce relata el comienzo de su curación chamánica: "de un casi cuadrapléjico disociado me devuelve a la vida como un muchacho sano, con mis facultades recuperadas. Y yo decido quedarme un tiempo en esa selva para interiorizarme acerca de lo que me pasó allí".
"En el coma yo sí recuerdo las apariciones de ese hombrecito anciano que me sacó adelante", evoca el autor de las prácticas chamánicas experimentadas por él en ese remoto lugar y que le permitieron una recuperación asombrosa.
Para Balcarce, "internarse en la selva en aquel momento tuvo una serie de connotaciones simbólicas, fue una apertura, morir a una vida y nacer en otra, con un estado de conciencia que se aceleró con el accidente en sí. Con ese bombardeo neuronal que sucede cuando uno está casi muerto".
"Amphu estuvo siempre imbuido de esa sabiduría, las pocas veces que tuve acceso a la parte tribal de la selva, los ancianos que superaban los 100 años me comentaban que Amphu ya era viejo, cuando ellos eran jóvenes. Algo difícil de entender para quien no es un chamán", cuenta Balcarce.
¿Qué adquirió en la selva y qué dejó atrás? "No se produjo un quiebre, siento que antes del accidente yo estaba capacitado para poder abrirme a las enseñanzas del viejo hombrecito de la selva.
Allí tuve un aprendizaje que luego se ensambló con los conocimientos tradicionales de la medicina, ya que estudié en España y después en Inglaterra y seguí varias carreras vinculadas con las medicinas alternativas".
Mezcla de leyendas, rituales ancestrales y demostración científica, las enseñanzas de Balcarce han sido comparadas con las de Carlos Castañeda, aunque el autor remarca que difiere en las formas de obtener esos conocimientos alternativos.
Según Balcarce, "la mente del individuo es dispersa, laberíntica, te hace sufrir, equivocar, amar y es la que te mata.
El alma en sí es el lugar donde habita Dios, y la mente el lugar donde puso el demonio para que uno tenga la posibilidad de elegir".
"Como civilización seguimos siendo un excelente proyecto, pero, si nos fijamos, los estados involutivos del hombre han podido mucho más que la evolución científica: es muy difícil volver a una senda espiritual. Hablar hoy de Dios", considera.
Esa sabiduría ancestral, que es vivida en el interior de la selva amazónica, "tiene mucho que ver con el alto grado de oxigenación que permite entrar en los estados alterados de la conciencia aunque en los últimos años el tema de la contaminación del medio ambiente ha causado estragos y una disminución de las prácticas chamánicas", agregó.
Télam, 08 – 11 – 08
La Quinta Pata
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