Algo faltaba para que desbordara el cántaro que contiene al pánico que sienten las mujeres residentes en el monoblock de Patricias Mendocinas casi Pellegrini donde fue violada y asesinada Digna Lilian Gómez. Una gota: la afirmación oficial de que el sospechoso del brutal asesinato vive en el edificio en cuestión.
Lo dijo públicamente Fabricio Sidotti, ayudante del fiscal, en una reunión con vecinos. Dicen que la intuición es un atributo femenino. Antes de que el funcionario formulara la revelación una señora le dijo a otra que la acompañaba: “Siento que el asesino esta ahora entre nosotros” Estaba muy inquieta la mujer. Un par de vecinos escucharon y comenzaron a escrutar a todos los hombres. Había varios. Fueron descartados algunos sexagenarios y, dos o tres de los presentes quedaron en la mira de esos preocupados señores. Obviamente que resultó todo en vano. Podía ser o no alguno de los elegidos (relativamente jóvenes, de fuerte contextura física, dos de ellos acompañados por sus propias esposas) En el fondo tanto para esos detectives aficionados como para los investigadores profesionales, el autor es alguien totalmente invisible.
Llama la atención la falta de cuidado del ayudante fiscal al afirmar que buscan a alguien que viva en el monoblock. Eso y decirle “cambiate de barrio” es lo mismo. Y si se va, donde sea, continuará con su derrotero de violaciones y algún crimen. ¿Por qué? Los violadores actúan de modo compulsivo. Son reincidentes sistemáticos. Quienes investigan deben ser más cautos, no revelar la estrategia al enemigo, en este caso, un enemigo de la sociedad entera.
El abusador sexual y el pedófilo son los únicos delincuentes (habría que agregar a esa tipificación a los policías corruptos) que las poblaciones carcelarias rechazan. A los dos primeros porque son una amenaza contra toda la comunidad, incluidas las mujeres y los hijos de los presos. Obviamente que a los ex agentes del orden por la barrera que los separa configurada por la ley, que no se borra ni aun cuando los policías pasen a formar parte de las huestes del hampa. Viven muy mal los degenerados en las cárceles. Les pegan permanentemente, los violan y, muchas veces, los matan. Por ello es que las autoridades de los penales los aíslan en pabellones donde no tienen contacto con los demás internos. Encima de lo que hicieron antes, del daño que provocaron, muchas veces irreparable, hay que cuidarlos como a señoritas quinceañeras en medio de un safari.
Y así como todos los que componen un sector de la sociedad (aunque nos cueste admitirlo los violadores son producto de la sociedad) poseen características comunes, los “violeta” en el lenguaje de la “casa de piedra” presentan distingos particulares, individualizados por quienes los estudian ¿Cómo son? ¿Por qué alguna vez fueron dulces e inocentes niños y devinieron en monstruos violadores y asesinos? ¿Cómo viven fuera de los momentos en que delinquen?
El perfil psicológico y social de un violador
Para muchos especialistas, no tienen cura porque no sienten culpa por sus actos
De acuerdo a un estudio reciente sobre sesenta "violadores y abusadores sexuales procesados y/o condenados" por la Justicia Federal en distintas unidades penitenciarias de capital federal y la provincia de Buenos Aires, realizado por la trabajadora social María Eva Sanz como tesis de graduación, el perfil de un violador no es el que suele flotar en el imaginario colectivo de la mayoría de las personas.
Según el trabajo, las personas que cometen un delito sexual no son, contra lo que comúnmente se cree, seres solitarios. En el estudio se apunta que casi la mitad de los detenidos entrevistados había dormido la noche anterior al delito junto a su mujer, después de dar las buenas noches a sus hijos. Tampoco son personas muy mayores, dado que la mayoría tiene entre 21 y 35 años, ni gente que suele vagabundear, ya que, siempre basándonos en este estudio, al ser atrapados casi todos los violadores tenían un empleo fijo.
El trabajo también aporta otros datos interesantes: el 50 por ciento de las personas detenidas por violación realizó la escolaridad secundaria y universitaria, en tanto que cerca del 43 por ciento se crió en el seno de una familia con mamá, papá y hermanos.
La investigación también vino a revelar que casi el 62 por ciento de los detenidos por delito sexual nunca se alcoholizó y el 85 por ciento jamás consumió drogas. Pero no es lo único: el 80 por ciento de ellos no tenía antecedentes penales por robo, estafas u homicidios.
Para muchos especialistas, una persona que decide violar a otra no es alguien "obsesionado" por el sexo ni busca la violación para procurarse placer sexual. Si viola, se apunta, es porque ese acto representa para él la forma más acabada de sentir sobre otro el poder de una dominación física total y de una humillación psicológica extrema. Por eso, se explica, para el violador suele ser fundamental que la persona abusada esté siempre indefensa.
Además, los especialistas coinciden en que no hay un cuadro patológico preciso del violador, dado que no suelen ser enfermos mentales y sus historias clínicas no revelan un porcentaje mayor de patología psiquiátrica que los que se encuentran en la población en general.
Según la psicóloga Laura Mariani, los estudios realizados sobre los violadores seriales han demostrado que "suelen tener como característica en común una personalidad psicopática de base. Provienen en general de familias con serias fallas de crianza y en algunos casos, ellos mismos han sido violados cuando eran pequeños".
Las palabras de la especialista encuentran eco en el estudio realizado por Eva Sanz, dado que en el mismo se indica que los detenidos consultados tenían en común haber padecido alguna forma de maltrato infantil. Los recuerdos de los entrevistados se remontaban a padres y/o cuidadores víctimas de violencia conyugal (58,3 por ciento); padres y/o cuidadores con adicción al alcohol (31,7 por ciento); una asociación de desempleo con bajos recursos económicos para la satisfacción de sus necesidades básicas (58,3 por ciento); haber presenciado violencia (71,7 por ciento); y haber sido sometidos a abusos físicos, emocionales y sexuales entre los 6 y los 14 años (86,7 por ciento).
Muchos entendidos en la materia señalan que estas humillaciones les dejaron como secuela principal un gran odio y la necesidad de vengarse sobre otros tan indefensos como alguna vez lo fueron ellos. El problema es que, a diferencia de otras patologías, los violadores no suelen tener cura. No sólo por falta del tratamiento adecuado sino, más que nada, porque no sienten culpa por lo cometido. Para Mariani, de hecho, los delincuentes de este tipo tienen un pronóstico reservado y "requieren un cuidadoso tratamiento y un estricto control posterior dado el alto riesgo de reincidencia".
También se anunció que se cotejarán los casos de violaciones recientes no esclarecidas para establecer nexos con el modus operandi del violador buscado. Siempre estos delincuentes marcan inevitablemente sus actos con algo personal. Hubo uno, tristemente célebre, que actuaba en Capital Federal a quien le gustaba oficiar las violaciones ante público, el “Sátiro de la Carcajada” Héctor Oscar Mondragón. Para ello reducía a familias enteras, las inmovilizaba maniatándolas y luego violaba a la mujer elegida. Matizaba sus ataques con una sonora risotada. Uno de los casos que protagonizó generó el suicidio posterior del marido de una de esas señoras, un joven taxista, obligado a ser espectador del sometimiento de su mujer. Menos que esa puesta teatral de Mondragón generalmente el violador, por cuidadoso que sea, tal vez no pueda permanecer en silencio. Acaso le de órdenes a su víctima (buscan el sojuzgamiento total) Aunque resulte un poco crudo el escribirlo, la víctima puede llegar a aportar datos sobre la altura de su atacante, por la situación de su cabeza con respecto a la de él, en una posesión en la que mantenga lucidez (si es que antes no la llevó casi a la inconciencia por los golpes).
El tema de la voz es de particular importancia. En Mendoza un asesinato en la persona de un joven y la violación de la chica que lo acompañaba se esclareció cuando ella oyó la voz de uno de sus violadores (fueron varios) Fue en el denominado “Crimen del Parque” Una pareja que estaba en el interior de una casilla autoportante fue sorprendida por una patota que tomó por asalto al vehículo. La chica, que era asistida por los golpes que recibió en la guardia del hospital Lencinas oyó la voz de uno de los que la sometieron proveniente de un box vecino, donde el sujeto era atendido por unas lesiones recibidas durante el asalto. Sin dudarlo llamó a un policía de guardia en el hospital y el sujeto, reconocido por ella en el acto, fue detenido. Ocurrió hace algunos años en Mendoza.
Claro que a la investigación de este último aberrante caso le hace falta el registro para confrontar. El sospechoso, que no está “que no ha sido habido” en la curiosa jerga policial. Se mueve aun entre brumas. Hay quien lo imagina como a un individuo muy fuerte, dadas las lesiones sufridas durante el ataque por Digna Lilian, especialmente en el rostro. Seguramente los forenses ya han elaborado un informe minucioso sobre la mecánica del ahorcamiento empleada en este caso. No es lo mismo la simple obstrucción del paso del aire, el cierre traumático de las vías respiratorias, causado por un individuo común al producido por un sujeto de gran poder muscular. En este último caso, se le suman lesiones anexas. Así se determinó en muchos investigaciones y en una en especial constituyó una prueba importante: cuando el ex boxeador Monzón mató a su esposa, la bella Alicia Muñiz. El poder de sus manos le produjo a la pobre mujer heridas internas gravísimas. Sería interesante acceder al protocolo de la necropsia de Digna Lilian. Si se comprueba y trasciende que el autor del crimen de la vecina de Parque Central es alguien de considerable robustez y después de lo que dijo el ayudante fiscal, serán muy mal vistos los forzudos que residen en ese monoblock y en los otros edificios vecinos.
Y por más que se hable del tema y surjan iniciativas como la de edificar un monumento dedicado a Digna Lilian en el predio formado por la rotonda de Mitre y Pellegrini, iniciativa de un vecino. Propuso ese señor, de voz encendida, que el sábado próximo los asistentes al acto de protesta que se realizaba en ese lugar concurrieran portando dos o tres ladrillos para empezar con ese monolito.
Por más que se gire en círculos en torno a la ausente figura de Digna Lilian, una mujer agradable, de hábitos comunes, muy querida en su lugar de trabajo, lo concreto es que el asesino violador está suelto y, como dijo esa vecina intuitiva, acaso hasta participe en las reuniones de los vecinos. De hecho que ante tanto mar revuelto se llamará por un tiempo a reposo. Continuará con su vida de aparente hombre normal. Pero, como sostienen los especialistas, inexorablemente atacará a otra mujer. No podrá evitarlo. Actuará, como todos los violadores, de modo compulsivo aunque eso no les impide llevar a cabo planificaciones inteligentes para cometer sus crímenes. Por ejemplo, el ascenso al departamento de Digna Lilian no lo efectuó en forma lineal, como si hubiera subido por una escalera. Lo hizo en una suerte de zig zag ya que no todos los inmuebles cuentan con rejas. Aunque sea mentalmente (aunque puede haber hecho un pequeño plano y memorizarlo) debió seguir un orden preciso para llegar al objetivo. Lo que no tuvo en cuenta y debe haber sido para él un motivo de gran inquietud es que un perro lo vio pasar por el vano de la ventana, asido a la reja. Y ladró en son de alarma. Los otros canes del monoblock se sumaron a ese llamado. Ocurrió alrededor de las 12.30. Puede que así haya ocurrido (lo consignó una vecina)
Mientras tanto, como se dijo, el delincuente sigue suelto. Las señoras y chicas de ese edificio y de todo el barrio (son varias las violaciones en la zona) buscan como protegerse. Piensan en verjas para las ventanas. En aerosoles defensivos. En extremar los cuidados al ingresar o salir de sus viviendas. Están muy asustadas las pobres.
Las horas y los días pasan. El tiempo juega a favor del malviviente. Se habló de una recompensa para quien aporte datos fidedignos que contribuyan a la detención del asesino. A veces eso funciona (ha funcionado) Tal vez alguien vio algo y lo considera irrelevante y por eso no lo transmite. Habría que implantar una línea telefónica para recibir esa información que con el aliciente de unos cuantos pesos puede empezar a surgir. La historia criminal presenta paradojas. Uno de los delincuentes más buscados de los Estados Unidos “Unabomber” Theodore John Kaczynski, matemático polaco-norteamericano fue mandado a prisión por su hermano que no sabía de sus actividades destructoras pero que sospechó de él y decidió hacerle un bien a la comunidad transfiriendo al FBI sus sospechas. Claro que la recompensa que puso fin a la serie de atentados explosivos de “Unabomber” era casi de un millón de dólares.
Acaso a este degenerado que nos ocupa y preocupa lo mande al frente un familiar, un vecino, quién sabe.
Casi todos los caminos son válidos para atraparlo.
Redacción
La Quinta Pata, 20 – 01 – 09
1 comentario :
Felicitaciones por la nota!!! Y gracias por ocuparse de estos temas.
Lic.María Eva Samz
Especialista en Violencia Familiar UBA (la autora de la investigación en las Cárceles Federales)
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