sábado, 28 de febrero de 2009

A mi amigo Norberto Galasso

Humberto Tumini

He leído dos polémicas notas recientes de Norberto Galasso respecto de la coyuntura que vive nuestra patria, y de donde piensa él que los dirigentes y las fuerzas populares debemos posicionarnos para enfrentar al enemigo principal del proyecto nacional. Como no comparto una parte esencial de lo que en ellas dice, voy a contestarle.

Lo haré con el respeto que me merece por ser, para mí, el mejor historiador argentino; como así también un digno representante de nuestra izquierda nacional de la que siempre me he sentido parte. Y, lo más importante, una excelente persona. Aclarado esto debatiré constructivamente con él.

Ya sé que has dado por cerrada la polémica después de tu segunda carta. Pero bueno, el debate de ideas está hoy en el centro de las preocupaciones de las fuerzas, los dirigentes y militantes progresistas. Tu palabra es por tanto fuerte. Uno entonces tiene la obligación de decir lo que piensa, si es que no acuerda contigo. Se acercan momentos álgidos en el país, seguramente, y hay que tomar posición. Al menos siempre así lo hemos hecho nosotros, en las difíciles nunca escabullimos el bulto: decimos lo que pensamos y hacemos lo que decimos.

Voy al grano: en ambas notas caracterizas al enemigo principal del proyecto nacional en los momentos actuales. Le pones nombres y apellidos de la política, el empresariado, los medios de comunicación, etc. Los emparentas con otros que en la historia pasada y reciente cumplieron el mismo papel a favor del imperialismo de turno, la oligarquía y demás clases opresoras de por aquí. Demás está decir que compartimos en un todo lo que expresas al respecto.

Señalas también las muchas cosas correctas que el gobierno de Néstor y Cristina Kirchner han hecho en estos casi seis años. En una gran parte estamos de acuerdo. Como también en eso que dices de que “Esta gente antinacional y antipopular pretendió “desgastar” al Gobierno, quiso voltearlo con un cacerolazo, logró debilitarlo con sus cortes de ruta, se apropió del cerebro de gran parte de los sectores medios reverdeciendo el gorilismo, apelando al racismo “anticabecita”, al machismo –incluso al “machismo de las mujeres”– ensañándose con Cristina…”. Es la historia de siempre, en la que tienen gran experiencia nuestras clases dominantes.
Leer todo el artículo
Pero ahí no termina todo Norberto. Hay que analizar también por qué este gobierno, que tuvo un muy buen contexto político y económico en el mundo y en el país en estos años, se orienta hoy inexorablemente al fracaso. Si concluimos que es solo por la capacidad y viveza de los poderosos estamos jodidos; ningún proyecto nacional sería entonces viable. Ellos son lo que son, el problema es qué les oponemos nosotros para vencerlos.

Mencionas en ese sentido que te sorprende que haya “compañeros de larga lucha en el peronismo que no comprendan las vacilaciones de los gobiernos policlasistas”; como también refieres a lo que Lenín llamó “el izquierdismo, enfermedad infantil del comunismo” en crítica a los sectores del campo popular que no apoyaron y criticaron fuertemente el proceso kirchnerista en estos años. Bueno, algo de eso – o mucho si quieres – puede haber existido. Pero como el sayo no nos toca porque fuimos durante cinco años parte de este gobierno, vamos a opinar con derechos adquiridos.

En primer lugar ningún proyecto nacional se puede sostener frente a enemigos poderosos sin construir fuerza política que lo defienda. Kirchner se negó sistemáticamente a hacerlo. Nada que ver ni con el federalismo del siglo diecinueve, ni con Yrigoyen, mucho menos con Perón. Para no hablar de otros procesos actuales en Latinoamérica. Peor aún, cuando vio que la mano empezaba a darse vuelta, tuvo el más conservador de los reflejos y decidió presidir y apoyarse en el PJ. ¡En este Justicialismo! Con el argumento de “controlarlo” quedó preso de quienes nunca compartieron su proyecto.

En segundo lugar, tampoco es posible defender los proyectos nacionales sin organización y participación popular. La “organización vence al tiempo” decía el general y ponía a los trabajadores en la calle vuelta a vuelta. Nada de eso promovió – seriamente – Kirchner. Más bien trabó y desalentó desde el gobierno el protagonismo del pueblo. Te lo digo por experiencia directa.

Y así estamos hoy, desgraciadamente. Con una parte mayoritaria de la población en contra –militantemente – del gobierno; y una minoría que todavía lo apoya, pero sin ningún entusiasmo. Podemos argumentar que es mérito del enemigo, y que los que se oponen son todos reaccionarios. Pero, con franqueza, nosotros creemos que en lo fundamental es producto de las limitaciones severas que mostró el kirchnerismo a la hora de llevar adelante consecuentemente el proyecto nacional a que nos convocó. Y no se trata de hacer leña del árbol caído, lo expresamos clara y públicamente, mucho antes de que empezara la declinación.

Pero la cosa Norberto no termina allí. El problema principal ahora es que el kirchnerismo ya no es más una posibilidad de contener a la derecha. Por allí he leído expresiones como esta al respecto: es este gobierno o viene la derecha. Falso, el kirchnerismo producto de sus graves limitaciones ya no es contención del avance de las fuerzas reaccionarias. No lo ve como tal una parte muy mayoritaria de nuestro pueblo; que no solo ha sido confundido por la derecha, sino también y sobre todo por el propio gobierno que se ha rodeado de la misma dirigencia justicialista que destruyó este país en los noventa. Dirigencia que apostó a la derrota de Cristina en la batalla de las retenciones, y que, notablemente, fue luego convocada a seguirla acompañando.

Norberto, a la derecha hay que oponerle un nuevo reagrupamiento de las fuerzas populares, distante del gobierno. Esa es la tarea. Hay que reconstruir la representación del proyecto nacional luego de la frustración del kirchnerismo. Y de allí dar pelea. ¿Quién dijo que no tenemos condiciones en la sociedad para ello? ¿Quién dijo que la derecha es tan fuerte? ¿Quién dijo que nuestros sueños se terminan con este gobierno de poco coraje?

Un abrazo hermano Galasso, más allá de que podamos tener miradas diferentes del hoy, siempre tendrás mi respeto y admiración.

Movimiento Libres del Sur, 28 – 02 – 09

La Quinta Pata

No hay comentarios :

Publicar un comentario