domingo, 12 de abril de 2015

Cumbre antiimperialista en Panamá: EEUU ya no marca la cancha

Ramón Ábalo

La Revolución Cubana fue un faro convocante, durante 6 décadas, a los pueblos del entonces tercer mundo a mantener las luchas contra los imperialistas del mundo, encabezados por las elites dominantes en los Estados Unidos. Había triunfado en 1959, la Revolución con Fidel y el Che al frente, contra una dictadura cipaya, defensora de los intereses de las minorías locales, pero fundamentalmente de los Estados Unidos, el también derrotado por una pequeña isla a apenas pocas millas de su propio territorio. En esa 7a. Cumbre de las Américas, en Panamá, ese triunfo cubano se reiteró. Lo más importante: el triunfo estuvo acompañado por aliados de fuste en esta ya Nuestra América. Cristina Kirchner, o sea Argentina; Evo Morales, o sea Bolivia; Rafael Correa, o sea Ecuador; Nicolás Maduro, o sea Venezuela; Dilma Rousseff, o sea Brasil, y casi todos los demás, con algunas variantes medias tibias, pero sin las tradicionales genuflexiones ante el amo. Sin duda, y como lo dijo Cristina, fue otra victoria de la Cuba Revolucionaria. Fue en un terreno donde ya el caballo del comisario, o sea el imperialismo yanqui, ya no marca la cancha. Y entonces, como aquel enero de 1959, es un triunfo histórico.

Pero claro que el anteceden a este triunfo de Cuba y sus aliados, -en verdad, todo el Sur de la América-, batallas en que se triunfó, casi nunca derrotas verdaderas. Ni siquiera la implosión de la Unión Soviética, faro primero de los procesos revolucionarios posteriores a 1917. Aquellas de China, de Egipto, del Congo, Argelia, Libia, Bolivia, Angola, Sudáfrica, Nicaragua, Vietnam. Desde el 2001-2002, casi tres lustros atrás, derrotas de las dictaduras genocidas de esta parte del mundo. Un golpe casi de knockout en esta Cumbre

Braden o Perón!! - El Alca "Al Carajo!!"

Fue a la mandíbula de Natusch Busch, el asesino serial de los yanquis. Y fue en Mar del Plata en aquel de noviembre -4 y 5- del 2005, en la IV Cumbre. Chávez, Lula y Kirchner se complotaron y mandaron al diablo el proyecto cumbre que traía Busch de concretar, después de varias etapas de armado y logros en la voluntad de varios mandatarios cipayos. EL gigante fue herido gravemente pero ya no por un David, y aún no se repone totalmente porque sucesivamente viene recibiendo puñetazos
Desde siempre, después de las guerras independentistas de España, la mayoría de los pueblos protagonizaron, sin pausas , luchas con el fusil al hombro, por el transitar de un nuevo proceso histórico libertario.
En la II Cumbre, que en 1961 se hizo en Punta del Este, Cuba fue echada de la OEA a instancias, clarito, de los yanquis. Pero fue el Che, representante entonces de esa Cuba Revolucionaria que le aguó en algo la componenda fascistoide. En esa cumbre el imperio logró la aprobación de la Alianza para el Progreso con un aporte de 20 millones de dólares, a lo que el Che calificó de "miseria imperialista”, logrando la aprobación de gran parte de los representantes, como asimismo de los pueblos latinoamericanos. La dicha Alianza no duró mucho y fue, además, por sus contenidos y objetivos colonialistas, paradojalmente, una herramienta para la lucha anti capitalista-imperialista.

Pero fue el peronismo en la Argentina de los 40 el que más le picó a los líderes yanquis de ese entonces. Hablamos de una Sudamérica "patio trasero" de la Norteamérica del "destino manifiesto", que mantenía sobre los sudacas, como nos denominaban despectivamente una potestad que se auto referenciaba, desde el primer día de la ruptura de su dependencia inglesa, como destinada a ser el ombligo del mundo. Pero el camino no le fue cómodo a partir de ese mismo principio de su independencia. Desde siempre con el Méjico insurrecto de Zapata y Villa, tuvo enfrentamientos donde prevaleció la violencia prepotente de las armas, el chantaje y la corrupción, valores con los cuales se apropió parte de lo que era el territorio mejicano, o sea California, Texas, San Francisco,. Millones de kilómetros cuadrados convertidos en estados y sumados a la bandera de las estrellas.

Más abajo en el mapa, los forcejeos de lo popular por emerger con la plenitud de los derechos a vivir con dignidad, libres de todo yugo. Y terminada prácticamente la segunda guerra mundial, el peronismo del 44 no solamente descalificó a la oligarquía vacuna, sino que tomó algunas de las banderas reivindicatorias del socialismo primero y del anarquismo, incluso algo del radicalismo, el de la revolución de los 90. Con un pacto social entre la clase trabajadora y una incipiente burguesía empresarial, se presentaba como el mesías de una cruzada por los pobres y desclasados del "granero del mundo". Reemplazar el poder político de los conservadores de la década infame y el "fraude patriótico", e iniciar un proceso de transformación de las estructuras de un Estado anémico de justicia social, independencia económica y soberanía política. Transformación que tenía como objetivo geoeconómico en hacer de la Argentina un país industrial sin dejar de lado la producción primaria, todavía su moneda fuerte.

Los yanquis se dieron cuenta que Perón se erigía en un ejemplo peligroso para sus intereses y su poder hegemónico. La presencia, como embajador de EEUU de Spruille Braden, amontonó a la oposición conservadora. Pero fue derrotada en las elecciones del 46.

Como región, Latinoamérica y el Caribe, representan el afán libertario de todos los pueblos del mundo. Detrás de Obama están los testaferros y los dueños del poder real, los que desde siempre se oponen a un mundo en paz. Por ello, los signos positivos de los abrazos diplomáticos en las cumbres, cualesquiera que sean, no nos deben llamar a exagerar el optimismo.

De hoy en más, para todos serán tiempos de vigilia. Como siempre.

¡¡HASTA LA VICTORIA SIEMPRE !!

La Quinta Pata

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