
Alfredo Saavedra (Especial para La Quinta Pata)
El senador Barack Obama, candidato a la presidencia de los Estados Unidos por el Partido Demócrata, obtuvo un margen considerable de aprobación sobre su oponente, el republicano John McCain, en el primer debate realizado el viernes en la Universidad de Mississippi, aunque en la fase dedicada a la política exterior no se mencionó a Latinoamérica, frustrando la expectativa de observadores de la comunidad hispana en ese país.
El senador McCain, del Partido Republicano, mencionó al presidente Chávez, de Venezuela y a Raúl Castro, de Cuba, pero dentro de una temperamental respuesta a Obama, en función crítica de la declaración del candidato demócrata en su disposición de dialogar con estadistas opuestos a la política de los Estados Unidos. McCain, con sarcasmo y tergiversando a Obama, dijo que él no se iba a sentar con los mencionados sin ponerles condiciones.
El senador Obama, manteniendo la compostura que lo caracterizó durante el desarrollo del debate, respondió a McCain que no era como este lo planteaba que se proponía abrir un diálogo para resolver las contradicciones con otros estadistas, mencionando con énfasis a Mahmoud Ahmadinejad, presidente de Irán, cuyo nombre McCain no supo pronunciar. El candidato republicano se mostró irritado durante algunas fases del debate e incurrió en falacias con respecto a su contrincante, a quien denominó ingenuo y hasta con eufemismos llamó ignorante.
Analistas creen que esa conducta del candidato republicano contribuyó a que las encuestas le dieran la ganancia al candidato Obama, quien se desenvolvió con mucho aplomo empleando un discurso que denotó la superioridad intelectual sobre McCain. Sin embargo el conservador Peter Worthington señalaba que fue un error de Obama haber concedido la razón a McCain, durante varias intervenciones, que aunque ello a la vista de los entendidos fue un recurso retórico del demócrata para reforzar sus argumentos, fue utilizado al día siguiente por los republicanos para mofarse de su oponente. Por ejemplo, el congresista cubano-estadounidense, Mario Díaz Balart, entrevistado inmediatamente después del debate por la televisión hispana, dijo que ello probaba que su candidato McCain, había tenido un mejor desempeño en el debate.
Leer todo el artículoPero ayer, una encuesta divulgada por CBS News, dio a conocer resultados muy superiores en favor del senador Obama, quien subió 48 por ciento en las preferencias de los votantes, dándole un margen de 6 puntos sobre el republicano McCain, con 42. Las encuestas de CBS fueron utilizadas incluso por fuentes noticiosas de la cadena FOX, conocida por su inclinación en favor de la política del presidente Bush.
La primera fase del debate se orientó sobre el tema de la economía, tópico sobre el cual Obama demostró tener más capacidad que su oponente McCain, quien durante el desarrollo de esa discusión no aportó elementos que lo pusieran a la par de su contrincante. Obama mostró un amplio dominio sobre la materia.
Se tocó el candente problema que tiene el Congreso con la propuesta de rescate al sistema financiero, en crisis desde la semana pasada, presentada por el presidente Bush, por el monto de 700 mil millones de dólares. Los dos candidatos no fueron precisos en responder al cuestionamiento dentro de ese esquema, planteado por el moderador Jim Lehrer, quien por cierto no mostró la dinámica de otros moderadores en debates anteriores. Hubo ocasiones en que era necesaria la moderación, pues el candidato McCain incurría en desviar el contexto del tema. Cierto que los dos candidatos no parecieron muy dispuestos a discutir sobe ese problema, lo cual podría interpretarse como una actitud de discreción ya que se discutía en ese momento en las cámaras (representantes y senadores) ese proyecto.
Pero es importante señalar que el candidato Obama objetó que los 700 mil millones de dólares pedidos por Bush, no tendrían que ser destinados para un “wellfare” (subsidio) de los inversionistas que crearon el problema en Wall Street, pues la carga de ese rescate a la economía recaería sobre los contribuyentes (fiscales). McCain, poco dijo sobre ese conflicto, pero fue significativo que manifestara su crítica a la administración gubernamental por ese problema.
La otra parte del debate, ya programada, fue la referente a la política exterior, sobre la cual el candidato McCain hizo alarde de conocer más que su contrincante, Así lo interpretaron algunos observadores políticos, especialmente los inclinados a los republicanos, pues el senador McCain se jactó de conocer más que Obama las condiciones de la guerra con Irak ahora extendida a Afganistán y con riesgo de una ampliación del conflicto sobre la región. Aunque Obama expuso criterios sobre la conducción del conflicto, exponiendo la necesidad de enfocarse sobre Afganistán con el reforzamiento de tropas en ese escenario, al manifestar su opinión sobre la conveniencia de prestar atención a Pakistán como nuevo teatro de operaciones, el señor McCain lo tergiversó, lo cual dio lugar para una enérgica aclaración por parte de Obama.
La opinión muy difundida por articulistas proclives al partido republicano, de que el candidato McCain tiene más experiencia en política exterior que el senador Obama, es subjetiva y solo se basa en el hecho del antecedente de soldado de guerra, prisionero en Vietnam, durante el conflicto en el sudeste asiático, de McCain, quien es cierto que tiene currículo de viajero, sin que se establezca en definitiva si ello le ha dado experiencia para lidiar en la diplomacia internacional.
La verdad es que a partir de declaraciones del candidato republicano, admirador confeso del ex presidente Reagan, se desprende la preocupación de que su visión de Latinoamérica pueda ser militarista y quién sabe que si de llegar a la presidencia no pueda endurecer una política de mayor animadversión con los países del continente comprometidos con respuestas de progreso en servicio de una población sumergida en la pobreza en proporciones de progresión geométrica.
La Quinta Pata, 29 – 09 – 08
La Quinta Pata
No hay comentarios :
Publicar un comentario