domingo, 1 de diciembre de 2013

El mundo como una realidad visual, material

Rolando Lazarte

A veces veo el mundo, la realidad, como algo material, visual. Imágenes que me dan una sensación de totalidad, de todo. Un todo integrado. Cuando me ocurre de ver al mundo así, siento una tranquilidad enorme, che.

No es que deje de ver el mundo habitual de la manera habitual, esto es: las cosas, la gente, todo recortado y separado, aunque con un ritmo. Es que al mismo tiempo, de manera superpuesta a la percepción común, viene esta otra percepción, de la unidad de las cosas, de que todo está integrado.

A veces son imágenes de cubos apilados, que se extienden en todas las direcciones. Azules, amarillos, de un verde muy claro. Otras veces son como estrellas que están por todas partes, unidas entre sí por hilos luminosos, pero sin brillo.

Hoy, fueron triángulos, unidos unos a los otros formando una esfera que yo veía desde adentro. Me parece que empecé a ver el mundo de esta forma visual, material, hace tiempo, cuando al irme a dormir, sentía que me iba dejando escurrir hacia la estructura del universo.

Me relajaba tan totalmente, que me iba yendo entre cubos que formaban la realidad abajo de mi cuerpo, a la cual me iba unificando. Estas imágenes de cubos o de cuadrados, de triángulos y estrellas, líneas, están aquí, en algún lugar. No las veo visualmente, pero sé que están aquí, allí, por todas partes.

Hoy falleció Ricardo Brindeiro, un gran amigo, muy querido. En algún momento, pensé que cada uno de nosotros que se va, es como el punto de un tejido que se descose del lado de acá, y tal vez se recosa del lado de allá, donde fue Ricardo Brindeiro, nuestro amigo.

Cuando alguien muere, se suelta un punto del tejido y toda la red se estremece, conmovida. El que se fue, pasa a otra dimensión de la realidad, tan real como ésta. Un día nos tocará a nosotros, que hoy lloramos su partida, irnos también a ese otro lado de la realidad.

El tejido se desteje y se teje nuevamente, todo está unido, todo está entrelazado. Hoy te despedimos, Ricardo, con todo nuestro sentimento, com la admiración que fuiste capaz de despertar con tu ternura, tu alegría, esa tu forma tan particular de ser solidario y luchador.

¡Hasta siempre, Ricardo, hasta siempre!

La Quinta Pata

1 comentario :

Rolando Lazarte dijo...

Hoy fue la misa de despedida de Ricardo Brindeiro, en la iglesia del Alto do Matheus, un barrio pobre donde vivió durante muchos años. Había mucha gente, dando testimonio de una vida de lucha por los derechos y por la vida de los jóvenes de los barrios pobres. Una chica dijo que Ricardo literalmente la había salvado de la droga y de la muerte, como a tantos otros jóvenes pobres. Ricardo trabajaba, entre otros muchos frentes de actuación, en el combate al crimen organizado, los escuadrones de la muerte que matan jóvenes negros y pobres en Paraíba y Pernambuco. Se cantó, se celebró la partida de una persona alegre y solidaria.

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