domingo, 26 de octubre de 2014

Código de Capital: opresivo, injusto y autista

Carlos Almenara

La semana pasada fue el ataque mediático a la Tupac Amaru, ésta, el “Código” urbano de la ciudad de Mendoza.

El grupo Clarín, en su nave insignia, TN, pide a través de periodistas desorbitados “prisión perpetua” para unos chicos egresados del secundario que festejaron con barro de una plaza frente al colegio.

El hilo que une estas demasías (que se cuidan bien de ocultar) es la trama material de una política de ajuste que sueñan. Para ajustar hay que asegurar eficacia represiva. Lo hacen garantizando que ocultarán cualquier reclamo porque sus medios no los mostrarán, la represión policial estará legitimada porque sus medios habrán horadado el prestigio de las organizaciones y además tendrán los instrumentos legales para aducir violación de ordenanzas ante cualquier protesta.

Específicamente, el Código de Convivencia de la Ciudad de Mendoza, es un mamarracho autoritario.

El concejal asumido como intendente pretende incorporarse a la oposición corporativa y sobreactúa su adecuación.

Es curioso cómo en nombre de un supuesto “republicanismo” y del “liberalismo político” propone prohibiciones por doquier, represiones, censuras, control estatal de las expresiones ciudadanas. Parece un sino de la UCR de hoy.

No tengo la versión final aprobada, pero por lo que se informa no ha variado respecto del proyecto, mirá la idea general:

“Toda ocupación de la vía pública,... queda sometida a la obtención del permiso precario correspondiente...”.

“Como norma general todas las actividades cívicas, de carácter puntual, se comunicarán al Municipio a los efectos oportunos, sin perjuicio de lo que marque la legislación para este tipo de actividades.”


Es decir cualquier cosa que quieras hacer en el ámbito de la ciudad tenés que pedir un permiso a la municipalidad. Imaginate que un vecino saca la guitarra a la vereda... avisá tres días antes, y que te den el permiso.

Es tan absurda esta norma que si se rompe tu auto y te ponés a repararlo, te sancionan. ¿No lo podés creer? Mirá:

“No están permitidos los siguientes usos, considerados impropios, de los espacios públicos y de la totalidad de los elementos que lo compongan:
...
2.g. Lavar, reparar y realizar tareas de mantenimiento a vehículos en espacios públicos.”


En este caso ni aunque pidas un permiso. ¿Te imaginás pedir un permiso para pasarle un trapo al auto?

La prohibición de la protesta... hay que pedirle permiso al intendente para protestar, un absurdo total. Y si te deja, lo hace en la explanada municipal.

¿Vos qué crees que hará el intendente con los que lo critican a él? ¿Dejará que protesten o les negará el permiso? ¿Tiene derecho a decidir él si le da o no el permiso?
Con toda razón artistas callejeros y otros usuarios y trabajadores de la ciudad se han expresado en contra de este atropello a los ciudadanos pero llama la atención el silencio de sindicatos y organizaciones políticas.

Tanto quieren hablar de libertad de expresión..., pues bien, esta ordenanza es terriblemente censora, es un atropello a la libertad de expresión. No podés repartir un volante. No podés hacer una marcha. En una decisión temeraria establecieron que será el intendente quien dirá si podés o no hacerla. Entre muchas otras cosas el intendente es jurídicamente incompetente para asignarse esta facultad.

Los argumentos con que la han sostenido son increíbles. Entre otros:

- Derogamos una ordenanza de la dictadura, dice Suárez.

Vaya mérito hacerlo reemplazándola por otra todavía más represiva.

- Ahora habilitamos los artistas callejeros

Siempre que Suárez quiera, depende de un permiso y ya sabemos que los modos en que la Municipalidad asigna estos permisos no son precisamente transparentes.

- La gente no puede ver demorada su llegada a su trabajo, imagínese una ambulancia...

¿Qué tiene que ver esto con la protesta? ¿Para qué tienen los agentes de tránsito? Para ordenar el tránsito seguro que no. La ciudad es un caos que padece cualquier ciudadano que transite por ella. El Municipio rompe calles con nulo criterio de funcionalidad. Parece que eligen las calles a clausurar de modo que produzca el mayor colapso posible. No puede ser, decís... Varias personas me han contando que usan la teoría del colapso, que la ciudad colapse, así los vecinos se dan efectivamente cuenta que están arreglando. Nunca se preocuparon por pensar desde la funcionalidad y ahora lo usan como excusa para prohibir la protesta.

Un párrafo para el método. No participaron los vecinos. Lo decidieron siete concejales. Regularon el ámbito por donde circulás día a día, decidieron qué podés hacer y qué no, resolvieron que no podés lampacear el auto en la puerta de tu casa, siete ediles de los que no sabés el nombre...

Regular el espacio público suena muy bien. Uno piensa, se meterán con las corporaciones que usucapieron fraudulentamente, se meterán con los requisitos de infraestructura que exigirán a las grandes empresas, pensarán en el ambiente... No, se metieron con los pibes de los semáforos.

Que prohíban las manifestaciones políticas es toda una declaración de principios de los políticos que lo hicieron.

Hace falta ponerse a trabajar urgente para que este mamarracho sea derogado o reemplazado por una norma hecha con gran participación popular.

Mendoza es una ciudad maravillosa a pesar del concejal en ejercicio de la intendencia y la garantía para resguardarla está en su gente.

La Quinta Pata

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