domingo, 28 de diciembre de 2014

El curro de la contra deshilachada con la sangre derramada

Ramón Ábalo

Desde todos los ángulos de la sociedad y de la institucionalidad, la temática de los derechos humanos, la de sus organizaciones y la de sus militantes, fueron blanco de la incomprensión y de la diatriba. En algún momento, lo menos que se nos dijo fue que "defendíamos a los delincuentes", por nuestra lucha -entre tantas- de considerar a una persona que delinquió -joven o vieja- como tal, es decir como ser humano, y como tal el derecho a defenderse y tener toda la estructura del Estado, que le es inherente (el Estado somos todos) para ser juzgado. Es decir, a ser juzgado por jueces, tener defensa jurídica, ser condenado o absuelto, con la ley y todos los códigos en la mano.

El representante nato, de piel, sangre y caja registradora, conservador, cuasi dueño de las arcas de la ciudad porteña, Mauricio Macri, lanzó aquello de que la cuestión de los derechos humanos -obviamente con la máxima representación en los organismos históricos y recientes, de los DDHH- es UN CURRO. Ya se sabe, un término lunfardo arrabalero del argentino, que quiere decir concretamente "cuentero" es decir, que de la defensa de los derechos humanos, las organizaciones y sus militantes, asumen esa identidad por los pesos moneda nacional, o dólares, o euros, que reciben, fundamentalmente de la solidaridad de los sectores populares y, con la excepcionalidad actual, del Estado.

Una canallada, sin dudas. En los años de plomo, fue el esfuerzo propio, dolorido y esperanzado de las madres, padres, familiares, amigos. Y también de pueblos amigos del mundo lo que ayudó a mantenerse firmes en la lucha a los familiares de las víctimas, a los militantes de los derechos humanos

Ello está claro en la memoria, como lo testimonia un documento de la Comisión de Familiares del año 1985, ya recuperada la democracia. En uno de sus párrafos se expresa:

"En agosto de 1977 conseguimos publicar nuestra primera solicitada en el Diario Los Andes, verdadero triunfo por la situación imperante. Logramos de esa manera que otros familiares se acercaran y robustecieran así nuestro movimiento. Digamos de paso, que las diez personas que debieron firmar esa solicitada, de inmediato fueron citadas por la Policía. No fue aquella la única solicitada. Al año siguiente se publicó en el mismo matutino otra con motivo del Día del Niño. Para realizar esas publicaciones eran necesarios verdaderos esfuerzos económicos por parte de familiares y de todos aquellos que se solidarizaran con nuestro movimiento. De aquí en más, redoblamos nuestros esfuerzos, y concurrimos a Puebla (NR Puebla, México, donde se realizaba un congreso ecuménico de la iglesia católica), como asimismo recopilamos toda la documentación que nos fue posible para ser presentada en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos".

Curro, entrega y destrucción vil de la vitalidad del pueblo y la Nación, fue la que impuso a sangre y fuego la dictadura cívico-militar-obispal, y de la que Macri, toda su familia, amigos y cómplices de las corporaciones oligárquicas imperialistas. Como el curro de Los Andes de aquella época y de ahora. Porque lo que entraba a su caja registradora por las solicitadas que se enuncian en el documento transcripto, era un curro que les costaba hasta la comida de la mesa familiar a quienes sufragaban el costo y pagar sumas que eran hasta diez veces más que las tarifas habituales para el público en general Curro que entrañaba la vida misma de quienes debían firmar como condición para publicar. CURRO DE LA CONTRA DESHILACHADA CON LA SANGRE DERRAMADA.

La Quinta Pata

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