domingo, 5 de diciembre de 2010

Microcrédito: una salida posible

Carlos Pedrosa
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Transmitir solo lo que nos dejó el 1º Congreso Latinoamericano de Microcrédito sería justo pero mezquino. Este fue una gran experiencia humana y social y reducir esta nota a hablar sólo del Congreso nos deja cortos respecto a lo macro que encierra a este evento latinoamericano. Y lo macro es el rumbo que este gobierno le ha dado a la entrega de microcréditos, no como subsidio, no como dádiva, sino como una fuerte política social donde los emprendedores reciben dinero…y lo devuelven. ¿Qué nos dejó el Congreso y qué nos deja esta visión sobre la responsabilidad social y económica?

Llegaron de distintos puntos de Latinoamérica expositores y participantes al lugar más emblemático de nuestra república, la ESMA, hoy museo histórico, donde muchos desaparecidos fueron torturados y asesinados. Con la presencia de Alicia Kirchner y de “la Enriqueta”, una de las Abuelas de Plaza de Mayo más queridas, se abrió el encuentro. Las exposiciones fueron diversas: economía social familiar, experiencias de microcrédito en Argentina y Latinoamérica, la nueva ley de servicios financieros y las nuevas prácticas económico-sociales que se están dando en el Cono Sur, tan alejadas de los´90, los subsidios, “los planes no trabajar”, las cajas PAN y su corruptela, y de tantas otras experiencias clientelistas que hubo en nuestro país.

Sin dudas, la columna vertebral de este Congreso fue la participación de tantos actores sociales (más de 200 organizaciones sociales de toda la Argentina) que hoy se encuentran resguardados en el programa nacional “Banco popular de la buena fe”, un programa basado en la recuperación de la palabra empeñada y la confianza entre emprendedores y organizaciones sociales, teniendo sus pilares en la educación popular y en la economía social. El “banquito”, está conformado por una organización regional encargada de brindar capacitación y control a las organizaciones que tiene a su cargo; estas son las que definen quiénes serán los beneficiarios de microcréditos. Los emprendedores (artesanos, comerciantes barriales, productores) deben presentar un proyecto muy sencillo sobre su emprendimiento y conformar grupos de 5 personas. Antes de recibir el dinero (que será devuelto sin intereses) deberán juntarse 7 veces para ir generando confianza mutua.

Hoy en Mendoza existen cerca de 15 regionales, encargadas de 5 y 10 ejecutoras cada una. Estas regionales se encuentran mensualmente en la llamada “Red Cuyo de regionales” donde se privilegia la organización y se llevan a cabo actividades en pos del crecimiento del “banquito”.

El Banco popular es una gran herramienta para empezar a creer en el valor de la palabra y en la oportunidad que hoy tienen muchos emprendedores de buscar verdaderas salidas económicas, donde haya mayores y mejores oportunidades.

*Capacitador del programa “Banco Popular de la Buena Fe”. Regional Fundación “Hijos”

Río de Palabras 35, 02 – 12 – 10

La Quinta Pata

1 comentario :

maria luz dijo...

Aclaración: el autor de la nota es capacitador del programa "Banco Popular de la Buena Fe" Regional "Fundación Hijos del Corazón de María" -La Favorita- Mendoza
Río de Palabras.

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