domingo, 23 de diciembre de 2012

Felicidades, y volvemos el 6 de enero

Hugo De Marinis

Queridos lectores: Se va el año y lo mejor que le ha pasado a “La Quinta Pata” es continuar existiendo. Lo podemos hacer gracias a quienes nos leen, al compromiso de los que colaboran con notas, de los que mandan materiales valiosos de otros medios, y los que arman semana a semana la revista para ponerla a disposición en la fervorosa autopista virtual.

Seguimos, además, porque hay infinidad de temas y problemas candentes, peliagudos, imprescindibles, pensables, fascinantes e irresueltos en el medio mendocino, en la nación y fuera de ella. Es el indispensable oxígeno que motoriza nuestras modestas contribuciones que, al interesar a un arco cada vez más amplio de lectores, nos permite participar del avance persistente de la política sobre la anomia neoliberal de décadas pasadas.

Nos motiva también la pelea por el derecho a informar y a estar informados, situándonos: no es secreto, ni mucho menos, el poder de los monopolios mediáticos y su visión conservadora de la realidad, presentada con frecuencia entre sedas primorosas. Pero vemos que el mundo actual está cambiando en el nivel de la conciencia. Las nuevas formas de hablarnos, decirnos y describirnos acumulan, empoderan, cuestionan, adquieren legitimidad. Nos enorgullece estar situados – aunque en ínfima parte – dentro de la consolidación de las alternativas populares de difusión de ideas, opiniones y debates. Con expectativas ciertas y entusiastas en relación al futuro, agradecemos que nos favorezcan con sus visitas y les deseamos unas muy felices fiestas. Sin bajar la guardia, por un 2013 para seguir construyendo. Rebeldes y calurosos abrazos. Chin-chin.

La Quinta Pata

1 comentario :

Rolando Lazarte dijo...

Yo les agradezco, desde este espacio que siento ya un poco mío, por la tarea tan noble que ejercen, más allá de los puntos de vista particulares de cada uno, de cada una. Personalmente, me siento feliz por haber visto y seguir viendo en La Quinta Pata, muchos de los escritos en los que vengo registrando mi propio regreso. La vuelta de una persona es siempre sagrado. Talvez sea de las más sagradas de las cosas que nos es dado experimentar, como seres humanos.

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